EL PUENTE (Amalia Bautista)

 


Si me dicen que estás al otro lado

de un puente, por extraño que parezca

que estés al otro lado y que me esperes,

yo cruzaré ese puente.

Dime cuál es el puente que separa

tu vida de la mía,

en qué hora negra, en qué ciudad lluviosa,

en qué mundo sin luz está ese puente,

y yo lo cruzaré.

Tú ponte a pensar...

 

Tú ponte a pensar...

 que ya de aquellas

no estaré contigo.


Piensa con quién hablarás... 

de ti, de mi y de los otros.


Piénsalo...

y recuerda como el sol penetraba por la ventana

como iluminaba tu precioso pelo de plata

y como jugaba al escondite con las sombras del tejado.


Piensa en esos momentos

piensa en lo entrañable de la luz cálida y tenue,

piensa en las palabras que sobraban o que faltaban

que eran recubiertas del enternecedor silencio.


Piensa como el jardín se cubría de flores y olores,

mientras las ranas se dedicaban a procrear y a croar.

EL BESO (Julio Cortázar) “Toco tu boca”

 

“Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad, elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde el aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces, mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llenas de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua”.

HOJAS (Mario Benedetti)

 


Entre los hojas verdes

tan modélicas

y las otras las muertas

tan cantadas

quedan las pobres hojas

que agonizan

esas que a nadie importan

ni conmueven.

ENTRE MIS DÍAS

 


                    Entre mis esos días,

los mejores,

                  entre mis otros días,

los peores,

            hay días amorfos y sin sustancia,

son días porque así lo dice el calendario

 pero en realidad

son días que tienen la consistencia del corcho

             y el sabor amargo de la almendra inmadura.

"CARIÑO"

 

     

               Cariño...lo siento,

                   Cariño...lo siento,

y debe ser que estoy entrenando.

Y ¿no sé para qué?.

 Jamás he llamado a nadie cariño,

ni creo que lo vaya hacer...

Yo oigo "cariño"

y sin más, me sonrojo.

TE LLAMO

 

          

Te llamo...

no me contestas,

              te vuelvo a llamar con insistencia...

 de nuevo el mudo silencio.

              Te dejo un mensaje de voz...

 ni así me llamas.

Me cago en tus muertos...

tampoco tengo respuesta.

                 Al final,

cuando por fin me llamas,

 me ha gustado tanto el silencio

  que ahora soy yo el que no contesto..

¡valiente!.

 

Dentro de poco

casi todo me resultará extraño.


Los tiempos cambian

y yo debo cambiar con ellos.


Lo que ahora veo y palpo

de aquellas será polvo del camino

e incluso mi futuro de ahora

no tendrá casi nada que ver

con aquél futuro.


Nada o casi nada

será como ahora te lo imaginas.

La muerte estaría ahí,

la muerte siempre estará presente

pero antes de llegar a ella

por fuera, te imagino desgastado y doblegado

y en cambio por dentro,

no te veo sumiso ni cobarde.


Por dentro,

puede que hasta me vea

¡valiente!.

Anne Carson


 

Mi actitud es que, por muy dura que sea la vida, lo que importa es hacer algo interesante con ella. Y esto tiene mucho que ver con el mundo físico, con mirar las cosas, la nieve y la luz y el olor de la puerta y todo aquello que constituye a cada instante tu existencia fenoménica. Qué gran consuelo… saber que estas cosas persisten en su ser y que puedes pensar sobre ellas y hacer algo con ellas.

James Joyce / El crepúsculo cambia del amatista

 



El crepúsculo cambia del amatista
al más y más oscuro azul
la lámpara llena los árboles de la avenida
con un pálido reflejo verde

El viejo piano toca un aire
reposado, lento y alegre;
ella inclina su cabeza
sobre las teclas amarillas.

Pensamientos tímidos y ojos graves y manos
que buscan enumerar -
el crepúsculo cambia a un azul profundo
con luces de amatista.

James Joyce (Dublín, 1882-Zurich, Suiza, 1941)

Karmelo Iribarren


 

"Qué ganas de vivir te da el amor. En eso se parece a los cementerios".

FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS

 Ese es su plan, el plan de la extrema derecha: aniquilar todo lo que les huela a izquierda y ahí, entramos muchos. Yo por supuesto, me incl...