HAY DUENDECILLOS...

 



Hay duendecillos que saltan y saltan y saltan por doquier

y a veces saltan tanto

 que se cuelan en el mundo de tus sueños

y mezclan temores con los miedos peores,

son como pequeños taladros asesinos dentro de tu cerebro,

y descuartizan tus sueños

y los convierten en tremendas pesadillas

y no son humanos

ni conocen el significado de la humanidad.

Son como pequeños demonios con rabo

o son como pequeños duendecillos tiranos

y la mínima duda los hacen ser más fuertes, 

ellos tienen cuerpo de acero 

y alma de hielo recubierta de una capa de titanio.

HOY POR FIN, BESÉ LA LUNA

 

Y es que hoy por fin, besé la luna...


y lo hice desafiando la gravedad que nos ata a la tierra,

me elevé de tal manera

que llegué a tocarla con la punta de mis labios,

al mismo tiempo que le hice

una tierna caricia con la yema de los dedos.


Y es que hoy por fin, besé la luna...

estaba tan bella como la flor más hermosa,

y tan reluciente como una luciérnaga en una noche de verano,

y tan viva que lastimaba la vista

y tan desnuda como una sonrisa sincera.


Hoy por fin, besé la luna

y después...

¡no dije nada!

YO QUERÍA DE TI...

 


Yo quería de ti:

el silencio amable de tu mirada,

la imaginación de la magia de tus dedos,

y la dulce amargura de tus benditos besos...


Yo quería de ti:

un buenos días que llenara mis sentidos,

un poco de tus locas ganas de vivir,

y otro poco de lo que quedaba de tu cuerpo

y todo bien aderezado

con un ligero condimento de deseos.


Yo quería de ti

el suave susurro de tus palabras,

la delicada complicidad de la ironía

el suave murmullo del susurro

y el eterno aroma a tierra mojada.


Y es que yo quería tantas cosas de ti

que ahora estoy pensando 

¡que ya no quiero nada!.

A veces

 



A veces

me cuesta tanto masticar los cristales de la ansiedad

que al final,

me entran inmensas ganas de vomitar.


A veces

creo que respiro por los poros de la piel,

y es cuando me doy cuenta...

que mi miedo se puso a sudar.


A veces

me equivoco y me lo reprocho 

sin concederme tregua ni perdón

y entonces y durante un rato... 

me quedo tocado y hundido 

en mi propia desesperación.



¡Es lo que tiene el desamor!

 

 

 

Quizás algún día

y en algún lugar y en algún sitio,

te darás cuenta

que lo que parecía ser grande, hermoso y glorioso,

resultó ser un espantapájaros vestido de paja y trapos.

¡Es lo que tiene el desamor!

A veces me involuciono


A veces me involuciono 

y me hago más agujero dentro de otro agujero.


Ocupo poco espacio...

quizá una esquina cualquiera,

quizá un borde de precipicio,

o quizá una esquirla de piedra,

y entonces, apago todas mis luces

y durante un tiempo vivo en esa cueva oscura y negra.


Coloco el cartel

"que nadie me moleste"

y me encierro en mi sala de máquinas.

Allí maquino y decido

y pongo y saco y recompongo

y un día o noche me despierto 

con ganas de contarle al mundo

que coño es lo que me ha pasado.


Y entonces...lo digo,

.y mientras tanto...

ya estoy pasando página.

UN INMENSO DEPÓSITO DE BASURA de EDA NICOLA (Blog de "Emma Gunst")

 


Soy una extranjera en esta infinidad de cosas que tapan el mundo.
Soy una viajera extraviada en un inmenso depósito de basura.
Y busco, y busco y busco.
He olvidado qué.

Ahí fuera...está la vida


" Ahí fuera...está la vida

aquí dentro ...está la vida al cuadrado

y dentro de mis adentros...están mis entrañas hirviendo".

UNA REFLEXIÓN


Yo lo tengo dicho un montón de veces aquí y en otros lugares, domina la mafia y las malas historias. La mafia sanitaria que es como todas las mafias pero que no usa metralleta, pero que en cambio domina todos los aspectos que rodean al mundo sanitario. Los sindicatos médicos están domados y domesticados. El colegio médico es un nido de ellos (de víboras) y hasta hay casos en que el mismo médico está en las dos partes y hasta hay algún caso más, que se hace tripartito y extiende su tercer brazo en la gestión sanitaria (gerente, sindicalista y jefe de servicio).
De aquí... de confianza (reza un slogan publicitario de ésta isla) y como si el resto que no somos de aquí, no fuéramos gente de fiar. Bueno antes de nada, tengo que aclarar algo...yo no lo soy, no soy de fiar y me siento orgulloso de ello. Bueno, pues ese es el cuarto pilar que sustenta que puedas ser hasta un cargo vitalicio y sin importar al partido que pertenezcas. Pues eres de aquí, de confianza (aunque tengo que decirlo muy claro, no todos los de aquí son así y es más, hasta os puedo confirmar que esto pasa en todos los sitios). Claro que no todo se cumple siempre y a veces te aparece un forastero que es más trepa que nadie. Pero en definitiva sea de aquí o de otro sitio cualquiera, es una especie de oruga que antes fue larva y que nunca va a ser mariposa. En fin, va a ser un ser rastrero que se adapta al medio y para seguir medrando en un mundo sanitario lleno de envidias y de chivatos.
Al final, el buen médico se convierte en un don nadie ninguneado y el mal médico trepa y arribista se crece como un caballo desbocado en busca del poder desmesurado. Uno, seguirá ejerciendo de médico y el otro se dedicará a trepar entre las gestiones y títulos que le van regalando sus impresentables amigos y todo conseguido por un interminable intercambio de favores. Uno, seguirá de médico y se morirá siendo médico y el otro se convertirá en un cacique local con pretensiones de gestor y de político de poca o mucha monta. A algunos nos queda la conciencia (le llaman, tener la conciencia tranquila y limpia) y a otros les queda el enchufismo, el arribismo, el querer ser siempre más que nadie, el puto yate de mierda que ostenta y que le hace ser grande (según él y su mundo) y poco más podemos encontrar en el cerebro de ésta subespecie que para desgracia nuestra, no está en período de extinción. Siempre existieron...sólo pasa que funcionan por oleadas...y ahora mismo estamos en la cresta de la ola. Bueno, es una reflexión pero podía ser una verdad como un templo. ¿O no?

PARÁSITOS

 

Estoy cada vez más convencido, que las personas parásitas y ladillas tendrán sus pequeñas victorias y que los trepas y arribistas también las tendrán...pero repasando mi longeva vida casi caduca concluyo...que todo es banalidad estúpida y que el trepa cuanto más suba peor será su caída y porque cuando toque suelo nadie lo va a apoyar. Soledad y miseria es lo que tendrá y miedo, mucho miedo y que no pida amor porque sólo ha sembrado odio y envidia. Uno cosecha lo que ha sembrado. Ni más ni menos. No sé a cuantos he visto pasar por delante de mis narices, todos ciegos y ambiciosos ante su única meta, vencer como fuera. Bueno y salvo escasas excepciones (porque siempre tiene que haber excepciones), he visto como han caído esos cuantos y con todo su estrépito de parásito engordado a base de chupar sangre ajena.

Aldous Huxley. Autor de “Un mundo feliz”.


 

«La dictadura perfecta tendrá la apariencia de democracia, una prisión sin muros en la que los prisioneros nunca soñarán con huir. Un sistema de esclavitud donde, gracias al consumo y la diversión, los esclavos amarán su esclavitud».

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...