11 DE MAYO Y LUNES (2.020)

 

11 de mayo y lunes
11 de mayo
y primer día de la desescalada,
veremos como va el asunto,
nos jugamos mucho
y ya que estamos
os voy a dar una primicia,
como esto salga mal
y haya que volver para atrás,
yo anuncio y a voz en grito
que cogeré la baja
y no tengo que inventarme nada,
llega con leer mi historia clínica,
tengo 64 años,
soy diabético empedernido,
soy hipertenso sin causa ni motivo
y con estos tres puntos tengo de sobra...
vamos a ver,
que la primera vez o sea ésta,
todo nos cogió de improviso
y yo no iba a bajar del carro en plena batalla,
pero ahora sabemos un poco más como va la cosa
y además, sabemos que ahora depende de nosotros,
que si lo hacemos bien... daremos otro paso al frente,
pero si volvemos hacia atrás
es porque no hemos querido hacerlo bien
y entonces el menda va a decir:
me pido la baja
y nada de que hay que ser valientes,
porque yo ya he demostrado que lo soy,
es que pasar de ser valiente a ser gilipollas
hay un minúsculo paso,
mi juramento hipocrático está más que cumplido y con creces,
aunque en realidad...
poco me importa el dichoso juramento,
yo soy médico porque quise serlo,
y vamos a ver...nadie me regaló nada,
y lo de abandonar en medio de una batalla
no es algo con lo que me identifique
ni está descrito en mi manual de funcionamiento,
si tengo que estar en primera fila,
aunque me disguste,
allí estaré...
pero si por una gracieta de unos cuantos payasos,
tengo que estar de nuevo en primera fila
¿sabéis lo que os digo?
que se coman el marrón ellos solitos,
el menda estará de baja y hasta nuevo aviso,
yo no estudié medicina para salvar a mierdas,
yo la estudié para salvar personas
y creo que dentro del concepto persona
no entran los mierdas.

"CORTITOS"


 Me encantan los que dicen que ellos tienen que currar porque necesitan la pasta gansay que por esa simple razón, lo hacen. Y eso no se debe decir por ser obvio y evidente y porque es una forma de llamar a los demás, "cortitos". O que se piensan ¿qué los demás lo hacemos por gusto?...

EVANESCENTE


Evanescente...
soy un ser evanescente.
Un día estoy aquí
y soy lo que ahora soy,
es decir...
soy un ser entre medio desquiciado,
medio perdido y medio loco
pero aún así y todo,
no soy estúpido.
En cambio,
al día siguiente
me vuelvo prudente
me hago cauto, razonable,
tranquilo, suave
y hasta puede que
resulte ser, adorable.
Como siempre,
andando entre dos corrientes
que por supuesto
van en sentido opuesto y contradictorio.
Yo lo que sé
es que a veces toco la nada
y en otras acaricio el todo
pero al final
y eso es lo que realmente cuenta...
me suelo quedar sin nada.

LA ESCALA DE MOHS (Gata Cattana)

 

Todo el mundo se vende.
Al final...,todo el mundo.
Yo me vendí por tres milímetros
de iris azul tanzanita
en cada ojo,
lo que hace un total de seis
por dos de ancho
milímetros de iris azul radiactivo,
azul "heisenberg".
No sé si al diablo o a quién...
Porque en Cupidos no creo,
pero cambié mis veredas livianas
y el jardín de trofeos
y mis cuevas de ego sin fondo,
sin tregua ni amparo,
y esta mala fe de augurio
y el mañana, y el ahora...
por seis milímetros de iris
de topacio azul
de dureza ocho
en la escala de Mohs.
Y cambié mis sonrisas infalibles,
hábilmente conseguidas,
y las ganas de los otros
y el discurso de Gomorra
y de Artemisas en Arcadias...
En resumidas cuentas,
la heroicidad de la independencia,
la certeza de no ir viendo fantasmas
como Bécquer
y he aquí la paradoja:
por seis por dos de pupila azul turmalina,
con algo de cobalto y de polonio,
y lo de polonio no lo digo por el color.
Al final todo el mundo...
Todo el mundo tiene un precio.
Y quién me iba a decir a mí
que después de tanto principio,
tanta ley y tanto código,
tanto farol bien "tirao"...,
que el mío iba a ser tan minúsculo.
Yo siempre lo supe:
Cuando me dieron a elegir
entre la gloria o la paz,
yo ya lo sabía,
hubiera elegido lo segundo.
No soy de cantares de gesta.
Y siempre releía la historia
advirtiéndole desde mis adentros,
a ver si no cometía el mismo error.
Pero nada.
Y claro,
directa al talón.
Yo hubiera elegido lo otro,
siempre se lo dije.
Hubiera muerto a los setenta
en una islita griega mirando el mar.
Al fin y al cabo la gloria no es tanto...
La gloria debe ser morirse
en una islita griega mirando el mar.
Al fin y al cabo...
¿?Quién se acuerda hoy de Aquiles?.
Si no ésta loca rumiante mascullando
"te lo dije".
Para eso has quedado,
para lo que quedó de Troya
para que venga ahora esta loca
rumiante mascullando "te lo dije"
a altas horas.
Otras noches te comprendo.
Y te compadezco.
Y nos compadezco.
En cierto modo algo de razón tenías
todo el mundo tiene un precio.
Y quién me iba a decir a mí,
quién nos iba a decir,
que el mío fuera un total
de seis por dos milímetros cuadrados
de iris tapiz de hilo persa,
azul egipcio,
Bombay Sapphire
de dureza ocho
en la escala de Mohs.
Yo hubiera elegido lo otro,
siempre te lo dije.
Aunque, en cierto modo,
puede que tuvieras razón.
Quién sabe si tenías razón.

Ya no. Idea Vilariño.

 

Ya no estás

en un día futuro

no sabré dónde vives

con quién

ni si te acuerdas.

No me abrazarás nunca

como esa noche

nunca.

No volveré a tocarte.

No te veré morir.


DE REPENTE VI LUZ


 

Me faltaba la valentía...
la valentía de decir:
¡estoy aquí y ¡¿qué pasa?!.
Todo lo que hacía lo hacía por si acaso...
Por si acaso sonaba la flauta.
Por si acaso y de repente...
se daba cuenta que me quería.
Por si acaso y de una vez por todas
abría los ojos y ya nunca más los cerraría.
Por si acaso necesitaba un alma en pena que la quisiera.
Por si acaso le daba lástima y pena
y por si necesitaba un hombro sobre el que llorar y maldecir.
Menos mal
que se puso a llover en aquel instante,
y aquellas gotas de agua fría se deslizaron por mi cuello
y corrieron por mi espalda
y hasta morir exhaustas al borde de mis nalgas.
Mientras tanto,
mis alarmas se disparaban,
y todas a la vez me decían:
cuidado que estás cayendo en su propia telaraña
Y en esas di un salto hacia delante
y rompí todos los cables y comunicaciones
que me ataban a esa persona.
De repente vi luz
y después pasó...
que la luz se vino conmigo.

LA ENTRAÑA PERDURA (Irene X)


Cuando pregunten que pasó
será la propia naturaleza la que explique que:
donde habitó el olivo sesgado
raíces bíblicas ensombrecieron aquel tronco
que reptando el suelo nunca pudo crecer.
Y será la misma memoria del olivo
la que te recuerde
que no hay ola fiera ni tormenta que arrase
la entraña hembra de un iceberg.

Athena Farrokhzad



Mi familia llegó aquí a bordo de una tradición marxista
Mi madre llenó enseguida la casa de adornos navideños
Sopesaba los pros y los contras de los pinos de plástico
como si el problema fuera suyo
En los días diferenciaba las vocales largas de las cortas
como si los sonidos que salían de su boca
pudieran lavarle el aceite de oliva de la piel
Mi madre derramaba el blanqueador a través de la sintaxis
Al otro lado de la puntuación sus sílabas se volvían más blancas
que un invierno del norte
Mi madre nos construyó un futuro basado en cantidad de vida
Apilaba latas de conserva en el sótano de la casa
como para enfrentar una guerra
En las tardes buscaba recetas y pelaba patatas
como si fuera su historia la que estuviera cifrada
en el pastel de pescado de Jansson
Pensar que yo chupé de esos pechos
Pensar que metía su barbarie en mi boca.

UN GIRO MULTITUDINARIO A LAS PUERTAS DE MADRID (Irene X)


Tú las matas callando,
pero una palabra nuestra bastará.
Que no te pille despierto
la resurrección,
la vuelta, el grito,
el ejército de las valquirias.

José Manuel Caballero Bonald. Somos El tiempo que nos queda.


Ligeramente tumefacta
pero ofrecida con codicia,
llegó la boca hasta el lindero
de la precaria intimidad.
Iban reptando las parejas
que se apiñaban en lo oscuro:
no se miraban, se sumían
en un compendio de sudores,
se convertían en secuaces
de la penumbra suspensiva.
Como un furtivo postulado
brilló el mechero de los cómplices.
No te preocupes no me he ido,
¿cómo iba a irme sin saber?
Somos el tiempo que nos queda.
Y ya los cuerpos se anudaban
bajo la oscura marquesina,
sin decidir con qué argumentos
recobrarían su ansiedad.
Era una esquirla el clarinete,
un estertor de la armonía.
Toda la noche resonando
como una sábana en tus pechos,
toda la noche entre emboscadas
buscando llaves que no abrían.
Chorros de gritos tan vehementes
que entrechocan con los vasos
iban tiñendo de lujuria
los cortinajes y butacas.
Entre el estruendo de los rótulos
unas caderas rebullían
como impulsadas por la piel
incandescente del tambor.
Mira qué prendas, qué proclamas
de irremediable soledad.
Habla más alto, no se escucha
más que el furor de los licores.
Todo está lleno de luciérnagas
y de insufribles fumarolas,
todo parece confiscado
por los que nunca saben nada.
Pero la boca ya ofrecía
sus rezumantes terciopelos,
boca promiscua, saturada
de zumos ávidos y esguinces.
Está invadida de jadeos,
no se parece a las demás.
No se parece, no es mentira.
Pisando vidrios, esgrimiendo
restos de yerbas y de músicas,
llegaron nuevas avalanchas
de adormilados oficiantes.
Era la hora del suicidio
y algunos miembros de la secta
se desnudaron en la sala
con voluptuosa dejadez.
¿Cómo evitar el simulacro,
cómo vivir sin desvivirnos?
Surcan los días por tu vientre.
Somos el tiempo que nos queda.

Rabindranath Tagore


 Tengo mi propia versión del optimismo. Si no puedo cruzar una puerta, cruzaré otra o haré otra puerta. Algo maravilloso vendrá, no importa lo oscuro que esté el presente.


FEDERICO JIMENEZ LOSANTOS

 Ese es su plan, el plan de la extrema derecha: aniquilar todo lo que les huela a izquierda y ahí, entramos muchos. Yo por supuesto, me incl...