OTRA FORMA DE MORIR
QUIERO UN AMOR BONITO
VIAJE DE IDA Y VUELTA
Y por esa simple razón casi no hay viajeros declarados como tales viajeros entre la vida y la muerte. Nadie se atreve a contar su lindo viaje de ida y vuelta. Y visto lo visto, no me extraña para nada. Yo, los pocos que conozco, se murieron por un paro cardíaco y resucitaron con las maniobras de resucitación y algunos estuvieron muertos sobre una hora y unos cuantos menos, más de hora y media pero sin llegar nunca a las dos horas. Y unos cuantos meses después te ves a uno de estos resucitados andando tranquilamente por la calle y como si no vinieran de otro mundo y entonces te acercas a él y lo primero que le dices ¿coño, la última vez que te ví, estabas más muerto que vivo? y ahora ¿cuéntame como es el tema en el otro lado, se come y se bebe y hay o no hay alcohol? y ¿van desnudos o vestidos? Y ¿hablan y se dicen cosas entre ellos o son amantes del silencio?. pues y ahora lo digo muy en serio, ninguno de ellos vió la luz al final del túnel, ni se enteró de si hablaban o si eran sordomudos, y si vivían a oscuras y con un taparrabos, o si eran amantes de las celebraciones en bacanal o en cama redonda, o si vivían en sacrosanto matrimonio y o si había algún practicante del poliamor. Y no sigo porque me estoy agotando y eso a los 70 años es demasiado malo para un cuerpo destartalado y viejo, como el mío.
.
VOY A SER MALO DE VERDAD
Uno lleva toda su puta vida
intentando compensarse a sí mismo
y ahora una de cal y ahora otra de arena
y como hice una cosa mal
pues ahora voy hacer una cosa bien
asi vuelvo a mi habitual equilibrio emocional
o a ese punto equidistante entre lo bueno y la malo
y así día tras día
semana tras semana
año tras año
y hoy que he cumplido 70 años, he decidido
que estoy hasta los cojones de hacer siempre lo mismo
y me voy a descompensar todo lo que puedo y más.
Y voy a ser malo de verdad
y 50 días y 50 noches
o hasta donde me lleguen las ganas de ser malo
y por el medio o por delante o por detrás
voy a ser bueno de verdad
chorrearé bondad
sudaré cariño y amor
hablaré fino y sin levantar la voz ni el tono
diré lo buenos que somos todos
y también lo bonito que todos nos demos por culo
no diré ningún taco
ni ninguna palabra malsonante
pero os puedo asegurar que mi bondad
durará mucho menos que mi maldad.
Y por una simple razón
estoy hasta los huevos de ser tan bueno.
Y ahora llegó mi época
de ser malo de verdad.
ALGUNOS...
Algunos juegan muy bien al sí pero no
o al no pero sí
y según el viento
te dirán una cosa o la otra
son veletas vestidas de humanos
son ruletas pero no son rusas
andan como nosotros
se desperezan por las mañanas
comen igual que nosotros
y también hablan y a veces, demasiado
y hasta dicen que sienten cosas
que no todo el mundo puede sentir.
pero hay que fijarse en su nuca
y porque allí tienen una ranura
por donde le entra una moneda de dos euros
y al mismo tiempo le das al botón de encendido
que está encima del Esternón
y ahí empieza a funcionar
el sí pero no
o el no pero sí
y acuérdate de apagar al muñeco
y volviendo a apretar el mismo botón.
Ellos dicen que son humanos
pero yo no me lo creo.
Y 70 AÑOS
Y 70 años
y con cuerpo viejo
y con una sonrisa enorme
y en señal de agradecimiento.
Con mirada tierna de viejo
y con las pulsaciones de un niño.
Con el buen hacer de mis manos
y con la voluptuosidad de tus labios.
Con mi mejor recuerdo entre los dientes
y con el viejo deseo de volver a verte.
Confuso y por haberme confundido tantas veces
y tan enardecido en un día de viento.
Brindando al sol
y bajo la luna
y por todo lo que nos hemos querido.
A veces te extraño tanto
que no recuerdo que día nos vimos.
Y un viejo tiene todo el derecho
a decir ¡te quiero!
y que no se te olvide
te seguiré diciendo ¡te quiero!
y hasta que me lleve la muerte.
La muerte no te lleva a ningún sitio
y simplemente te apaga las velas y para siempre.
No hay nada que dure eternamente
pero a veces la nada no está bien definida.
En fin
que cumplo 70 años
y entonces hablamos de años
y no de décadas.
LA BELLEZA DE CADA SITIO
Pues nada, que ya estamos metidos en el día de mi cumpleaños. Por si acaso me he tocado y hasta me he pellizcado y para saber si sigo vivo. A partir de ahora, será una práctica que tendré que hacer el día de cada uno de mis cumpleaños. Y a ver, quién nos puede asegurar que estamos en ésta vida y no en la siguiente y porque nadie sabe como será la siguiente y en mi caso, si alguien me puede decir si estoy viviendo en el infierno o si sigo viviendo en éste precioso pueblo. A lo mejor mi infierno es seguir viviendo en mi casa y todo feliz y todo contento. No estaría tan mal el tema. Pero tampoco el infierno tiene que ser una puta tortura a la que te somete un demente diablo. Y quién nos puede asegurar que no somos un basurero de otro planeta. Y a lo mejor para los habitantes de ese planeta, la tierra es su puto infierno. Por tanto vivamos y no digamos mucho más y porque en silencio se piensan mucho mejor las cosas. Y para mí el tema del pensar, es demasiado importante. Me gusta pensar en voz baja y como si estuviera hablando en susurros al viento. Hablando del viento, el viento me encanta y tiene la cualidad de levantar mi estado de ánimo. Y cuanto más viento, mejor me encuentro. Menos con aquél viento de Levante que sufría en tierras gaditanas. Primero porque era y es, un viento bestial. Segundo, porque es un viento que viene directamente del desierto y que tiene el poder de secarlo todo y de dejarlo todo mustio y en estado agónico. Incluído tú mismo. Seco, áspero, sin alma, sin cuerpo y sin ganas de nada.
Tengo un amigo que sigue viviendo allí, que decía y supongo que seguirá diciendo, que ante ese estado medio larvario al que te somete el viento de Levante, te debes proponer hacer dos o tres cosas y no más y que tendrás que hacer ese día de asesina levantera. Dos o tres cosas y no 20 ni 25. Dos o tres y que ya tenías planificadas previamente, pero el día anterior les metes un repaso. Pocas pero muy centradas. Pocas, pero que había que hacerlas sí o sí y de alguna manera lograr aislarse del puto viento y centrado totalmente en esa faena. Pocas, pero como ese día tu energía estaba bajo mínmos, el truco estaba en dosificarla para que fuera suficiente para hacer esas dos o tres cosas. A partir de la tercera te quedabas sin gasolina y pasabas a ser un miembro más de los muertos vivientes o zombis. Otra cosa que he aprendido en ésta vida, es que hay que saber como dosificar tu energía y cuando usarla y cuando no. Parece una tontería, pero no lo es.
Si os soy sincero del todo, tengo que decir que por cada sitio y lugar por donde he pasado y he vivido a lo largo de mi azorosa vida. a todos los echo muchísimo de menos. Cada sitio ha tenido su encanto particular y cada uno se ha llevado una parte de mi alma y por eso siento como mi alma está desperdigada por cada uno de esos hermosos sitios. Y esa es otra lección que me ha dado la vida. Y me ha hecho comprender que cada lugar y sitio tiene un tesoro escondido. Y unas veces cuesta más encontrarlo y otras veces te lo encuentras tras la primera curva. Y porque la belleza se encuentra en cada sitio.
OTRA PESADILLA QUE SE HA LLEVADO EL OLVIDO
Y viéndome donde ahora estoy
y viendo hasta donde he llegado
mi balance contiene de todo un poco
trozos de aquí y pedazos de allá
y alguna vendrá del más allá del bien y del mal
aunque soy más suma que resta
multiplico mejor que divido
y me siento más atraído por el polo positivo
aunque eso no quita que a veces
no disfrute de lo negativo
y de lo negro y de lo más oscuro.
Me gusta ver las grietas de los muros
y si me dejan
me colaría por cualquiera de ellas.
No me gusta pedir permiso
para entrar en un sitio en el que me apetecía estar.
En general no me gusta tener que pedir permiso a nadie.
A veces se me cae el alma al suelo
y por el odio que rezuman y supuran algunos.
No soporto el odio,
ni la rabia iracunda y furibunda
ni el abuso del poder.
Hay días en que me despierto
inquieto y algo agitado
y yo lo achaco a una maldita pesadilla
que al despertar ni puedo recordar.
Yo esto
lo tomo como un signo de mi buena suerte
duermo, sueño
y de vez en cuando salta la liebre
y esa pesadilla viene a por mí
y se mete en mí y por un momento me atrapa
pero tengo la suerte
que antes de despertarme
esa pesadilla se la he regalado a otro
a otro que pasaba por allí
o a otro que venía desde el más allá
pero el caso es que será
otra pesadilla que se ha llevado el olvido.
Y eso en ésta vida
es tener mucha suerte.
MARIANA ENRÍQUEZ, MUCHACHA PUNK. Juan Forn.
"A principios de los 90, cuando yo trabajaba en Planeta, Gabriela Cerruti me pidió si podía recibir a una compañera de colegio de su hermanita que había escrito una novela. En mi recuerdo, la piba entró en mi oficina vestida de colegio, pero sospecho que la memoria me engaña, lo más probable es que ella viniera en uniforme sí, pero en su uniforme privado de aquel entonces (que seguiría usando más de diez años): pollera escocesa, borceguíes negros, medias negras, campera negra, los pelos negros electrizados como una tormenta alrededor de su cabeza y la mirada igual de negra, asesina. Hay que agregar los cigarrillos, fumaba como un vampiro en esa época. La novela la traía escrita en un cuaderno Arte de espiral, con hojas cuadriculadas. Es uno de los recuerdos más lindos que tengo de mi época de editor: yo leyendo, ella fumando, yo preguntando a contaduría si podían preparar un contrato tipo y habilitarme un cheque por mil pesos-dólares para que aquella minipunk humeante e indiferente llamada Mariana Enriquez pudiera ir a comprarse una computadora, tipear la novela y traérmela, porque ese día mismo quedaba contratada, aunque antes un pequeño detalle: ¿era mayor de edad ya o tenía que venir la mamá a firmar el contrato?
La novela era hermosamente negra, se llamaba Bajar es lo peor y estaba protagonizada por una pandilla de darkies terminales que eran los amigos imaginarios perfectos de Mariana Enriquez. Por esa putadas del mundo editorial, cuando el libro salió no fue en Biblioteca del Sur, mi pequeño mundo privado de aquel entonces, sino que lo derivaron a una colección nueva que iba a dirigir Lanata con bombos y platillos y las consecuencias habituales. “La novelista más joven de la literatura argentina”, decían los spots de radio. La querían llevar a almorzar con Mirtha Legrand, imagínense. Por suerte hubo cosas buenas, también: Aristarain se interesó, estuvo a punto de filmarla, hubiera estado bueno ese maridaje, lástima que no salió, pero igual entre los avispados empezó a circular el nombre de la pequeña vampírica.
"MAÑANA SERÁ OTRO DÍA"
Mañana cumpliré 70 años
o sea dentro de media hora
y no sé muy bien que hacer
no sé si tengo que darme un verdadero homenaje
de esos que crean historia
o celebrarlo más moderadamente
y porque al fin y al cabo
¿qué soy yo?.
A veces puedo ser un grano en el culo
y convertirme en un puto incordio siempre molesto
y siempre dañino
en otras, puedo ser un gran amigo
siempre amable, siempre dispuesto
y siempre lleno de bellos recuerdos
pero hablando en plata
hoy no estoy para hablar de éste tema.
Y yo espero
que se cumpla ese deseo que dice
"mañana será otro día"
y lo va a ser en todos los aspectos
porque será mi 70 cumpleaños
porque paso de que mi gozo se quede en un pozo
y porque ahí fuera,
hay demasiado por querer y por ser amado.
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
-
Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...










