NO RECUERDO MUY BIEN

 

No recuerdo muy bien

en que día nos pasó eso

si era en un fin de semana

o si era en cualquier día de la semana,

podía haber sido un lunes, como un jueves

y yo solo sé que se aproximaba la noche

que el sol se estaba acostando

y que estaba pintando el cielo de color naranja

y mientras la luna salía por el otro lado

aún medio dormida

aún medio somnolienta

y porque se había quedado dormida

a última hora de la tarde

y ahora estaba restregando sus ojos claros

y quitándose las legañas del día. 

Yo sé que era un día cualquiera del verano

Agosto no era y porque aún se podía respirar por las agallas

Julio tampoco sería y porque en el mes de Julio

puede pasar lo mismo que en el mes de Agosto

y ahora el dilema estaba entre el mes de Junio y el de

 Septiembre

y en el mes de Septiembre tiendo a pensar que no

y porque en el mes de Septiembre puede haber calor excesivo

pero también se nota la humedad de la lluvia

y porque se combina el sol y la lluvia

o la lluvia con el sol

y eso en el mes de Junio, no suele pasar.

Pero claro, ya hablo bajo el punto de vista de mi experiencia

y mi experiencia es muy antigua y demasiada vieja

y en muchas cosas

me baso en como eran los meses de verano de mi infancia

y no tanto, en como son ahora

y donde lo que triunfa

son los hechos que manifiestan que estamos en pleno cambio

 climático

y además,  el mes de Septiembre ya no es el de antes

y al mes de Junio le pasa exactamente lo mismo

y porque ya no es la sobre de lo que era

y ya no es tan suave de temperaturas como antes lo era

y porque ahora está dominado por olas de calor

que van matando a todo hijo de vecino

y a muchos viejos se los despacha con una de sus famosas olas

 de calor.

Con un solo día de ola de calor

se satura el cementerio de mi pueblo

y habrá que ponerse a la cola

y hacer una petición oficial

para que si te mueres al día de hoy

que te entierren para mañana

y porque con éste calor insoportable

tu cuerpo será el mejor caldo de cultivo para moscas y gusanos

 Y señor alcalde, usted no querrá que eso pase

y que el pueblo se inunde con el olor de la carne putrefacta.

 Aunque sea solo por motivos de salud

está obligado a tener que hacernos un sitio en el puto

 cementerio.














GLORIA FUERTES. Me pasó como con tanta gente.


 “Me pasó como con tanta gente
se me cayó ceniza del cigarro,
apresurada la cogí con estos dedos
para que no quemase el tapete,
y nada cogí
-algo frío grisáceo que ni quemaba ni era—.
Me pasó como con tanta gente.”

- Gloria Fuertes,

NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL...


 Buenos días. Amanece otra jornada y, en los campamentos saharauis, cada tarea cotidiana exige esfuerzo: caminar bajo el sol, buscar agua, sostener la vida en medio del desierto y del exilio.

Que la normalidad de estas imágenes no nos haga olvidar la injusticia que las explica.
NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL, ningún día… NUNCA

NO HAY FÓRMULAS MÁGICAS PARA TANTO HAMBRIENTO


 Hay personas que les gusta desayunar fuerte

y porque se han despertado con el hambre en la boca de su

 estómago

Hay otras en cambio, que desayunan frugalmente

y porque su concepto del hambre es el mismo

que puede tener una hormiga.

A su vez hay otras, que no desayunan

y porque no tienen esa necesidad.

Yo fuí de desayunos fuertes y porque me moría de hambre

y unos años más tarde

me pasé al lado totalmente contrario

y ahora no desayuno nada

aunque un rico café siempre cae entre mis manos.

Pero tampoco hago filosofía de ello

y porque no desayuno y punto y pelota

y porque cada uno puede desayunar lo que le apetezca 

y en las cantidades que cada uno quiera.

Esto no va de dietas saludables

y de lo que es lo mejor para desayunar.

Ahora salen unos anuncios por las redes sociales

en el que sale un famosillo de turno y diciéndonos lo que él

 desayuna 

y algunos empezarán a desayunar lo mismo que ese famoso

 actor de película

pero sin saber  toda la pasta que se tendrá que dejar en el

 asunto

En cambio hay otros, como yo mismo

que simplemente no desayunamos

pero que conste en acta

que yo no lo hago por la pasta, ni por la dieta

ni para demostrar a los demás que mi alternativa es la más

 válida

y así por ejemplo, tener que decir...

si te pasas un mes sin desayunar

 bajarás 20 kilos

porque yo en este tema, ni me vendo ni me compro

y solo digo y cuento, lo que me dicta mi cuerpo.










 Hay personas que les gusta desayunar fuerte

y porque se han despertado con el hambre en la boca de su

 estómago

Hay otras en cambio, que desayunan frugalmente

y porque su concepto del hambre es el mismo

que puede tener una hormiga.

A su vez hay otras, que no desayunan

y porque no tienen esa necesidad.

Yo fuí de desayunos fuertes y porque me moría de hambre

y unos años más tarde

me pasé al lado totalmente contrario

y ahora no desayuno nada

aunque un rico café siempre cae entre mis manos.

Pero tampoco hago filosofía de ello

y porque no desayuno y punto y pelota

y porque cada uno puede desayunar lo que le apetezca 

y en las cantidades que cada uno quiera.

Esto no va de dietas saludables

y de lo que es lo mejor para desayunar.

Ahora salen unos anuncios por las redes sociales

en el que sale un famosillo de turno y diciéndonos lo que el

 desayuna 

y algunos empezarán a desayunar lo mismo que ese famoso

 actor de película

pero sin saber  toda la pasta que se tendrá que dejar en el

 asunto

En cambio hay otros como yo mismo

que simplemente no desayunamos

pero que conste en acta

que yo no lo hago por la pasta, ni por la dieta

ni para demostrar a los demás que mi alternativa es la más

 válida

y así por ejemplo, tener que decir...

si te pasas un mes sin desayunar

 bajarás 20 kilos

porque yo en este tema, ni me vendo ni me compro

y solo digo y cuento, lo que me dicta
mi cuerpo.

COSAS QUE PASAN Y QUE ALGUNAS SON CIERTAS

 

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ


 

ILUMINADOS DEL MUNDO

 

¡Joder! donde estáis...estáis debajo de mi cama y acechándome en el mundo de mis propios sueños o estáis dando un paseo por todo el país y dando por culo a todos los electores...Sí, que cada uno se coma su propia mierda y todas sus historias y cuentos...Y ya basta de vender la moto de que teníamos que ser más y mejores porque en realidad, no somos muchos más y por tanto, somos menos y porque el pueblo no se entera de nada o de muy poco...Pues a ver iluminados del mundo..., espabilar y porque nos habéis acostumbrado a darnos las soluciones a todo lo que se nos plantea...Venga, cantad y decirnos de una puta vez porque se visten así los colores de la vida y porque avecs, papá Esatado se porta tan mal con nosotros...y porque los atontados como nosotros, no nos enteramos de nada o de muy poco...Pero bueno, siempre habrá ese tipo de santurrones que nos dirán por ejemplo, que yo tengo que querer más al pueblo, pero ellos lo dicen porque estamos en época electoral, pero no porque no sé quiera al pueblo de fondo y porque en realidad, el pueblo le importa un pito, es decir yo os quiero en las elecciones, pero después, no me acuerdo ni de tu nombre. Chicos, no nos acostumbramos a que me quieras hoy y mañana no...pero...pero...pero seguimos igual...y que con ésta clase ganado, creo que nos seguirá pasando exactamente lo mismo.











Fernando Pessoa.


 "No me indigno, porque la indignación es cosa de los fuertes; no me resigno porque la resignación es cosa de los nobles; no me callo porque el silencio es para los grandes. Y yo ni soy fuerte, ni grande ni noble. Sufro y sueño".


Cómo derechizar a un izquierdista. HENDERSON ESPINOSA


Ser de izquierda es, desde que esa clasificación surgió con la Revolución Francesa, optar por los pobres, indignarse ante la exclusión social, inconformarse con toda forma de injusticia o, como decía Bobbio, considerar una aberración la desigualdad social. Ser de derechas es tolerar injusticias considerar los imperativos del mercado por encima de los derechos humanos, encarar la pobreza como tacha incurable, creer que existen personas y pueblos intrínsecamente superiores a los demás.
Ser izquierdista -patología diagnosticada por Lenin como "enfermedad infantil del comunismo"- es quedar enfrentado al poder burgués hasta llegar a formar parte del mismo. El izquierdista es un fundamentalista en su propia causa. Encarna todos los esquemas religiosos propios de los fundamentalistas de la fe. Se llena la boca con dogmas y venera a un líder. Si el líder estornuda, él aplaude; si llora, él se entristece; si cambia de opinión, él rápidamente analiza la coyuntura para tratar de demostrar que en la actual correlación de fuerzas.
El izquierdista adora las categorías académicas de la izquierda, pero se iguala al general Figueiredo en un punto: no soporta el tufo del pueblo. Para él, pueblo es ese sustantivo abstracto que sólo le parece concreto a la hora de acumular votos. Entonces el izquierdista se acerca a los pobres, no porque le preocupe su situación sino con el único propósito de acarrear votos para sí o/y para su camarilla. Pasadas las elecciones, adiós que te vi y ¡hasta la contienda siguiente!
Como el izquierdista no tiene principios, sino intereses, nada hay más fácil que derechizarlo. Dele un buen empleo. Pero que no sea trabajo, eso que obliga al común de los mortales a ganar el pan con sangre, sudor y lágrimas. Tiene que ser uno de esos empleos donde pagan buen salario y otorgan más derechos que deberes exigen. Sobre todo si se trata del ámbito público. Aunque podría ser también en la iniciativa privada. Lo importante es que el izquierdista sienta que le corresponde un significativo aumento de su bolsa particular. Así sucede cuando es elegido o nombrado para una función pública o asume un cargo de jefe en una empresa particular. De inmediato baja la guardia. No hace autocrítica.
Sencillamente el olor del dinero, combinado con la función del poder, produce la irresistible alquimia capaz de hacer torcer el brazo al más retórico de los revolucionarios. Buen salario, funciones de jefe, regalías, he ahí los ingredientes capaces de embriagar a un izquierdista en su itinerario rumbo a la derecha vergonzante, la que actúa como tal pero sin asumirla. Después el izquierdista cambia de amistades y de caprichos. Cambia el aguardiente por el vino importado, la cerveza por el güisqui escocés, el apartamento por el condominio cerrado, las rondas en el bar por las recepciones y las fiestas suntuosas.
Si lo busca un compañero de los viejos tiempos, despista, no atiende, delega el caso en la secretaria, y con disimulo se queja del "molestón". Ahora todos sus pasos se mueven, con quirúrgica precisión, por la senda hacia el poder. Le encanta alternar con gente importante: empresarios, riquillos, latifundistas. Se hace querer con regalos y obsequios. Su mayor desgracia sería volver a lo que era, desprovisto de halagos y carantoñas, ciudadano común en lucha por la sobrevivencia. ¡Adiós ideales, utopías, sueños! Viva el pragmatismo, la política de resultados, la connivencia, las triquiñuelas realizadas con mano experta (aunque sobre la marcha sucedan percances.
En este caso el izquierdista cuenta con la rápida ayuda de sus pares: el silencio obsequioso, el hacer como que no sucedió nada, hoy por ti, mañana por mí.). Me acordé de esta caracterización porque, hace unos días, encontré en una reunión a un antiguo compañero de los movimientos populares, cómplice en la lucha contra la dictadura. Me preguntó si yo todavía andaba con esa ‘gente de la periferia’. Y pontificó: “Qué estupidez que te hayas salido del gobierno. Allí hubieras podido hacer más por ese pueblo”.
Me dieron ganas de reír delante de dicho compañero que, antes, hubiera hecho al Che Guevara sentirse un pequeño burgués, de tan grande como era su fervor revolucionario. Me contuve para no ser indelicado con dicho ridículo personaje, de cabellos engominados, traje fino, zapatos como para calzar ángeles. Sólo le respondí: “Me volví reaccionario, fiel a mis antiguos principios. Prefiero correr el riesgo de equivocarme con los pobres que tener la pretensión de acertar sin ellos”.


















Pensamiento crítico. Žižek. La realidad “descafeinada”


Žižek tiene una de las mentes más afiladas para desarmar nuestra realidad, y lo explica con una metáfora brillante.
«En el mercado actual, encontramos toda una serie de productos privados de su propiedad maligna: café sin cafeína, crema sin grasa, cerveza sin alcohol...»
Esto no es solo una crítica a lo que compramos en el supermercado. Hemos llevado esta lógica de "la cosa sin su sustancia" a todos los ámbitos de nuestra vida para evitar cualquier tipo de conflicto o peligro.
Guerra sin bajas: Queremos intervenir militarmente, pero sin asumir el costo real de la violencia. Política sin política: Preferimos la "administración experta" y la burocracia antes que el debate ideológico real. Multiculturalismo "de vidriera": Decimos que amamos otras culturas, pero solo si se limitan a su comida y sus bailes folclóricos, sin que nos perturben con sus diferencias reales. Sexo virtual: El placer despojado del cuerpo y del riesgo al rechazo.
Es una sociedad que quiere experimentar la realidad, pero "descafeinada". Queremos el placer, el compromiso y la experiencia, pero totalmente limpios de su núcleo incómodo, peligroso o traumático. Queremos la vida, pero sin sus consecuencias.

MI POEMA PERFECTO


 Y ahora mismo

tengo en mente un solo objetivo

tengo que escribir mi poema perfeto

o el más perfecto de todos mis poemas

ese poema que cuando alguien lo lea

tendrá que arrodillarse y derretirse ante él

y exclamar

éste es mejor poema que he leído en mi vida.

Quiero adueñarme de esa perfección al completo

y culminarla con mi gran obra maestra,

que es y será mi poema perfecto.

Y nada de que está bien

y con cara de que ya será menos

porque quiero cara de que no hay un poema mejor

y con sus ojos llenos de lágrimas, que me diga

es imposible que haya otro poema mejor que éste.

Yo necesito que ese poema rompa fronteras

que camine por las calles vacías de mi pueblo

que se pasee por su coqueto puerto

y cuando de nuevo se presente en casa

me diga,

 lo estuve pensando mientras paseaba

y saqué la conclusión de que tu poema roza la excelencia

y que no puede haber otro que lo supere

y por cierto que bonito pueblo tienes

y  ese puerto es el complemento ideal

para que allí, se pueda leer tu poema.

Todo cuadra 

todo encaja

todo se hace mucho mejor

después de leer tu precioso poema.

Me vuelve a repetir esa voz en off que suena de fondo

Y yo le contesto

que no será para tanto

que puede que sea bueno

pero que estoy seguro

que los habrá mejores

y con una media sonrisa

y con lo más entrañable de todas mis voces

doy por terminado ese diálogo.

No puedo estar diciendo todo el rato

que es mi mejor poema

y que como éste no habrá muchos más.

Yo reconozo que he puesto todas mis ganas

todo mi entusiasmo

todo mi cerebro

y por supuesto,

he dejado toda la piel y toda mi alma depositada en él.













FRIDA KAHLO

  “Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé, hay mucha gente así en el mundo, tiene que haber alguien co...