UN PEZ CON ESCAMAS

Hoy es domingo y hace un día espléndido, aunque el sol vino tocándome los cojones todo el camino, pues vengo de currar desde el otro extremo de la Isla y me dirijo a mi pueblo, que es el primer pueblo por donde sale el sol, el sol me lo como todo de frente y como además aún está muy bajo, pues aún peor, es deslumbramiento total y a veces me veo obligado a cerrar casi del todo los ojos, con lo que tengo que luchar para no quedarme dormido y ese calorcito y esa caricia caliente en tú cara y ses adormedicimiento y esa hostia que me voy a meter. Pero he llegado sano y salvo y ya ha cagado, me he duchado y desayunado y de nuevo delante del ordenador y pensando que tengo que irme a dar una vuelta ante un día tan maravilloso.
  Cuando llegué al pueblo y bajé del coche, sin querer escuché un esbozo de conversación entre dos tíos. Los tíos en principio, por la vestimenta, no daban el cante, pero su conversación en tonos altos y con lenguaje de calle, me puso sobreaviso y agudicé mis antenas cotillas. Los dos se hablaban a muy poca distancia uno del otro, como si estuvieran contándose secretos pero con su elevado tono daban el cante. Yo, por la forma de entenderse, por estar tan próximos y ese hablar tan sonoro y de tonos tan altos, como si se sintieran inmunes hacia su entorno, me vinieron viejos recuerdos y me quedó más que claro que ellos dos, eran un par de yonquis y da igual que se lo chuten o que se lo fumen o que se lo esnifen, las características que los definen son las mismas. Siempre me mosqueó su forma no disimulada de llamar la atención, pues hacen como si se escondieran y por eso se hablan tan de creca, pero al mismo tiempo, les encanta llamar la atención de sus congéneres. Para ello adoptan un lenguaje de calle chulesco y un tono alto, como para dar miedo o eso es lo que pretenden. La conversación gira sobre lo mismo ahora que hace 40 años: que si me puso poca cantidad en la papela, que si se quedó con mi pasta, que lo voy a matar cuando lo encuentre, que la última vez era una papela cortada y de nuevo, que cuando lo coja por mis muertos que lo mato,... y todo gira y gira sobre lo mismo y es que es su forma de dejar pasar el tiempo. Y el tiempo se cumple hasta que llega la hora previsible o imprevisible, en que aparece el camello de turno, entonces ya no se habla de nada, son dos mudos que corren a ver quien llega antes y alcanza el premio. Una vez servidos y después un pequeño intercambio de palabras con el camello: que si está mejor ésta papela que la del otro día, que iba demasiado corta, que si tienes papel de plata o si tienes un cigarrillo y como el camello no tiene ni una cosa ni la otra, el cliente coje la puerta y se va directamente al sitio donde pueda fumarse o chutarse la papela.
   Yo cuando los veo, antes de conseguir su mercancía, me escama mucho que sean tan previsibles, algunos lo son por sus ropas y pintas, pero otros, como los de hoy, no cantaban por las ropas ni por las pintas, cantaban por sus gestos y movimientos, por su manera de hablar y sobre todo, por su tono. Tono a navaja plateada ahora guardada en el bolsillo, tono a amenaza constante, tono a que te voy a robar y que pasa, tono a lenguaje carcelario y tono de intentar dar miedo. Claro que antes, eran cientos los zombies que veías por las calles y ahora sólo son unos cuantos, pero mantienen su estilo más puro y éste estilo está marcado en su DNI. Y no importa que lo que vayan a controlar sea diferente, pues unos van a por caballo y otros van a por farlopa, o sea lo que les une no es el tipo de droga, lo que les une es que los dos van a pillar droga ilegal o mejor dicho lo que les une es que los dos están colgados por la droga y si la droga fuera legal ya sería otro cantar, ya faltaría el gusanillo de ir a buscar algo secreto y escondido, faltaría la emoción que sólo da el peligro. Y la verdad que no se preocupan mucho de que todo esto sea secreto, hacen que lo es, pero en realidad se les distingue a unas cuantas millas. Para un pasma que sepa un poco de que va éste tinglado, lo más fácil de éste mundo debe ser seguir a unos yonquis. Pues estos, mientra esperan a que llegue la mercancía, son unos seres inquietos, que se juntan y se dispersan, que miran y remiran por todas las esquinas, pero sobre todo miran por donde piensan que va a venir el camello. Miradas, pequeños cruces de palabras, de nuevo miradas, pequeños paseos rápidos, pues no pueden parar quietos, pero al mismo tiempo, no quieren alejarse del punto de entrega, estoy pero me voy, ahora me voy y enseguida vuelvo.
   En cuanto llega el camello, que por cierto es el único que mira hacia ambos lados y hacia atrás, para ver si lo siguen, se lanzan como fieras hacia la presa, entonces se pisan y se empujan y se atropellan, el camello se queda en el medio del pequeño tumulto y va sorteando como puede, a cada uno. Porque no todo es tan sencillo, no creáis por lo que describo, que cada cliente va con su pasta justa y la compra se hace rapidamente. Es norma de la casa y patente de un yonqui, ir siempre con menos pelas de las que tocan. Si por ejemplo son 10 euros hay que ir con 8 y esto aunque tengas los 10 en el bolsillo y quizá los 2 euros sobrantes, sirvan para una birra o para ir juntando para la próxima papela. El camello no puede ir ciego a éste intercambio, porque si no lo sablean de arriba a abajo. Tiene que ir con mil ojos e ir regateando al mismo tiempo con varios de estos elementos:
  - Son 10 euros lo que me tienes que dar.
-anda enróllate que sólo tengo 8.
_que no puedo enrollarme y dáme los 10 euros.
- Tío que no tengo 10 euros,sólo tengo 8, !hostia!
- Pues por 8 no te llevas nada.
- Espera un momento que encontré 1 euro en el otro bolsillo, ya tengo 9.
- Vale y toma, pero me debes 1 euro, si no la próxima no te sirvo nada.
   Es igual que un mercadillo cualquiera, se baja, se sube y al final se queda en el punto del medio. Esto que cuento es con una sóla persona, figuraros con 7 al mismo tiempo, por algo el camello debe ir espabilado, pues de como le salga déste intercambio, va a depender lo que él se pueda meter o poner y si lo hace bien, como dije, pues tendrá más cantidad. Él se pondrá ciego despues de realizar su principal venta, después para las minudencias le da igual estar como ciego un piojo.
   Los demás , los clientes en cuanto están suministrados no miran a otra cosa que lo que llevan atrapado en su mano, la agarran y la van palpando, calculando si está más llena que la última vez y al mismo tiempo pensando como llegar cuanto antes al sitio de la fumata. Que será un sitio más bien cercano y relativamente escondido y digo relativamente, porque a la hora de fumar o chutar, lo más importante es meterse, cuanto antes, la dosis y lo demás adquiere un plano totalmente secundario. El yonqui, no piensa en el día siguiente y menos lo que puede ocurrir despues de esa papelina que tiene delante de sus ojos. Que más da que pueda ir a chirona si es despues del acto, el caso es no caer antes y con todo el mono encima. Y ese es un argumento fundamental en el yonqui, el mono le vale para todo, para absolutamente todo. Estaba de mono y por eso te robé las pelas, estaba de mono y por eso atraqué esa farmacia, estaba de mono y por eso le dí una puñalada y estaba de mono y por eso le robé a mi madre o a la tuya, que más da,... Y el otro se cabrea, no por que le haya robado a su madre, si no porque al robarle el colega, él ya no puede robar a su madre,...Sí el mono sirve como atenuante para cualquier causa y es excusa suficiente y que todos deben respetar, es como un código de conducta.
  Yo me acuerdo hace muchos años, cuando había más yonquis que hierbas y yo hacía guardias de Urgencias. La causa fundamental de pánico, era cuando venían unos cuantos yonquis a exigir que le surtiéramos de opioides. Si venían uno o dos sólos, más o menos se podía sortear, pero si venían varios ya era otro cantar. Éramos tres currando: el celador, el enfermero y el médico y los tres ya teníamos un plan previo y éste no era otro que escapar por patas y eso sí, encerrarnos los tres en el mismo sitio y el sitio a poder ser que tuviera una ventana, por si las moscas, por si ellos conseguían tirar la puerta abajo y no nos quedaba otra que escapar a campo abierto y por supuesto y por encima de todo, que tuviera un teléfono para avisar a la poli. Si no conseguían tirar la puerta, venía la debacle, empezaban a romper todo lo que habiera por delante y los que se quedaban afuera viendo si venía la poli, para no aburrirse, la emprendían a pedradas con las cristaleras. al final siempre venía la poli y ellos se escapaban dejando detrás la devastación y nuestra moral por los suelos. era el momento en te planteabas para que coño habías estudiado Medicina y no artes marciales, pues viendo de que iba el percal ,hubiera sido más productivo.
   Yo sólo recuerdo una vez teniendo que escaparme por patas y éste era un servicio de urgencias en el que sólo había Médico, ni enfermero ni celador, sólo 1 puto y triste médico y ese pringado era precisamente yo, para más inri. Ese día era mi primer día en ese centro de Salud y por tanto no conocía su distribución ni por donde era más factible poder escapar, ese día me las dí de confiado. Bueno al final, para ahorrar detalles más bien escabrosos, me tuve que escapar por un pequeño ventanuco y caer en un descampado totalmente oscuro y sin poder hacer un llamada a la policía., pues el cuarto en el que refugié no tenía teléfono y de aquellas aún no existían los móviles. como pude llegué al cuartelillo y más tarde me enteré que los detuvieron por la mañana. Esa noche de autos habían destrozado dos pub y el centro de salud y había repartido estopa a unos cuantos y todo con esa tranquilidad que les daba el decir: que ellos estaban fuera de sí, porque estaban de mono y no fueron conscientes de nada. Bueno lo empezaron a ser, justamente en el momento quer los detuvieron. A partir de ésta gloriosa guardia, en ese centro de Salud, aparte de un Mádico, pusieron a un Celador.
   También recuerdo otro momento estelar y éste fué en otro rincón del mundo a mucha distancia del anterior y unos cuantos años después. Yo acababa de llegar hacía poco a mi Cádiz del alma y como era una época de crisis, por suerte no tan bestial como ésta, pues no daban interenidades y a tí te tocaba currar en ésta semana en tal centro de Salud, la próxima en otro a 60 km. de distancia, pero así era la vida y aunque digan que no sirve de consuelo, así era la vida para todos. Aparte que los contratos eran ilegales, pues eran dos por uno o sea cubrías el cupo de dos médicos y sólo cobrabas uno, cosas de la magia y de algunos chorizos con carguito, que les gustaba llevarse la parte correspondiente de tú sueldo para su bolsillo. bueno, pues en uno de esos contratos me tocó ir al pueblo de Arcos, un precioso pueblo situado al pie de la Sierra de Cádiz. Fué bonito hasta ese momento, porque desopués de currar en él, dejó de serlo durante mucho tiempo
  Pues un buen o mal día, me llamaron del centro de Salud de Arcos, para hacer un dos por uno y allí dirigí mis huesos. El centro de Salud era un edifucio grande y bastante viejo y nada más llegar contacté con el director médico. entre por la puerta del director y nada más entrar ya me quedé alucinado, pues era una sala de tamaño mediano y en su centro había un tío que estaba sentado en una silla giratoria, el tío se reodeaba de unas 9 o 10 torres de ordenador con sus consiguientes pantallas, todas encendidas y en funcionamiento. la primera pregunta surgía en mi cabeza: ¿quer hacía un tío allí perdido en medio de 10 ordenadores?. Pero pronto resolví el entuerto, el tio, como no, era el director del centro de salud. !menudo friki! y menudo flipado y éste tio es médico, me preguntaba una y otra vez. Así que no quedó más remedio que hablar con él :
_Soy fulano de tal y vengo a cubrir éstas dos consultas.
-Ah1 bueno, pues yo soy el director y te voy a dar la luista de los que tienes citados.
Empuja la silla de ruedas  y se desplaza a toda hostia al rincón contrario y me imprime la primera lista. empuja de nuevo la silla y se va al otro lado y me imprime la segunda lista.
Tiens 45 pacientes en una lista y 40 en la siguiente, me debió ver la cara de agobio, pues me dijo a continuación:
Que menos mal que él estuvo atento y no siguieron poniendo pacientes en la segunda lista. Pues como sabrás (yo no sabía nada), tienes 1 hora de urgencias por cada médico o sea dos horas y además tienes los domicilios de ambos o sea que espabílate.
  Lo miré con ganas de rebanarle el cuello o de escupirle a la cara o de cagarle encima de sus ordenadores, pero me contuve y sólo me cagué en sus castas, por dentro. Me fuí a mi consulta y ya me puse al curre. Pasaron los días y el jueves de esa semanan me llama de nuevo y me aclara que los médicos de ese centro hacen un par de guardias de 24 horas las fines de semanan. Yo le contesté que no quería hacer guardias, pues yo seguía los fines de senmana haciendo guardias de 24 horas en Chiclana, doonde yo vivía y como las guardias de Arcos no estaban en el contrato, pues que simplemente no las hacía. El tío borde puso cara de haba y me espetó que si no las hacía no volvería a currar en "su" Centro, como veis y hablo de hace 20 años, el caciquismo ya campeaba a sus anchas por este país de mierda. Yo con ganas de decirle que si metiera su Centro directamente en el culo y tuve que joderme y aguantarme las ganas. Así que a tragar saliva y a tener que chupársela y a continuación apuntar los días que me tocaban de guardia.
  Yo de todas formas, me había quedado herido y ardía por dentro y todos los días en mi lindo viaje de 60 km. desde mi casa al Centro de Salud, ideaba todas las maneras de tomar venganza. Un día lo colgaba, en otro lo empalaba, al siguiente le arrancaba las uñas, en el otro le metía una aguja por el ojo, en algunos le quemaba a él con todos sus ordenadores y por último lo sentaba sobre un agujero de una caja y dentro había dos ratas y en su ano le colocaba un trozo de queso, cuando las ratas se morían de hambre pues que iban a hacer, pues comerle el culo al friki hasta reventarlo por dentro, había más pero ahora ya no me acuerdo,...Aunque todo lo que se me ocurría tenía un componente muy bestia y eso sí, su muerte era siempre muy lenta y no sabeis como yo salivaba y babeaba. Así al llegar al curre el tío no se podía explicar porque yo lo miraba de esa manera tan rara, una mirada de victoris, una mirada con sorna, pues estaría seguro que algún caería en mi olla.
 un día cualquiera, creo que era mi primer lunes, pues empecé la consulta a la hora de siempre o sea a las 8 y media de la mañana. Abro la puerta para llamar al primer citado y llamo y no entra nadie, llamo al segundo y mñas de lo mismo. Entonces me mosqueo y asomo la cabeza, afuera había un revuelo y una buena bronca. había un grupo de yonquis que al parecer nunca cogían cita, ellos llegaban a las 8 y media y se colaban por d3elannte de todos los viejos que sí tenían su cita. yo me puse de los nervios y también entre en la algarada, claro que de parte de los viejos. los yonquis hicieron piña y me decían que ellos tenían derechos adquiridosy que siempre funcionó así y venga que tienes que atenderme. Cerré la puerta con energía y dirigí mis pasos hacia el director friki, le expuse la movida y va el tio y me dice: que sí, que siempre fué asi y que pasara la consulta. Le dije que una mierda, que en esas condiciones bochornosas que la pasara él, que yo me negaba. Al friki no le quedó otro remedio que pasar la consulta hasta los yonquis desaparecieron, despues ya tuve que seguir yo. Pero yo ya estaba condenado y desde ese mismo momento empezó a putearme más y más, hasta que yo exploté. Un día me dí de baja y no fué por un motivo físico ni de enfermedad, fué por asunto de salud mental, pues veía que me lo iba a cargar. Me dí de baja con mentira piadosa, no podía decir que lo que yo quería era cargarme a esa cosa con patas. De todas formas fuí a hacer una incidencia sobre éste bulto con ojos, la hice a sus superiores y aún ahora en día, cuando han pasado más de 20 años, estoy esperando que me llegue la respuesta a mi reclamación.
  Hemos avanzado pero lo que no sé es hacia donde hemos avanzado, pues esto que os cuento, por desgracia, aún se sigue viendo hoy en día y es más desde que nos jodieron con esa crisis de ellos, nos aplastaron como cucarachas, nos rebajaron o nos quitaron los sueldos, nos escupieron sobre nuestros derechos laborales y aún encima tenemos que estar agradecidos, agradecidos por tener aún trabajo. ¡Que los joda a todas un pez con escamas!...

ESCALERAS AL CIELO

La situación en la que vivimos me recuerda una escalera de incendios de un gran edificio. Sólo que en vez de bajarla subimos hacia el incendio y debe ser que como humanos nos atrae el fuego y porque además las escaleras de incendios, las nuevas, funcionana por un sistema de ósmosis inversa y entonces cuando tú vas bajando escalones resulta que, en realidad, tú estás subiendo. Yo me pregunto quien toma las decisiones, quien nos dice que aquí hay que recortar, que a ésta persona, hay que bajarle el sueldo o a ésta, hay que despedirla y a ésta, hay que sancionarla. Para intentar saber quien en realidad toma las decisone,s hay que empezar por hacer un seguimiento de la secuencia de la toma de decisiones: primero, vienen unos comentarios sobre otros países europeos, que suelen venir en las noticias de la tele oficial y que según convenga, puede ser de un signo o del contrario. Y me refiero que en casos determinados hace falta sacar a la palestra a Alemania, cuna de la industria y ejemplo del progreso y como se deben hacer las cosas y como ser cuadriculados y nos anuncian que en Alemania debido a la crisis estructural del capitalismo reinante, se han tenido que ajustar los sueldos, o que implantaron una nueva ley, que obliga a los trabajadores a currar más horas o que es necesario, por el bien común, tirarse todos al río. Y con éste argumento cuasi infalible, a nosotros nos la dan con queso, nos aplican los recortes de Alemania pero con propina o sea, nos recortan el doble. En otros casos, sacan de la chistera a Grecia o a Portugal, como ejemplo de lo que es malo y anuncian recortes hasta las patillas o que echaron a cien mil funcionarios y como éstos países son los más malos de ésta película y nosotros no queremos llegar a eso, ¿a que no?. Pues si no queremos llegar a eso, tenemos que recortar más, trabajar más horas y pedir de rodillas que no nos despidan y asunto concluído. !No hay porqué complicarse tanto!. Así de sencillo.
Aparte de los recortes anunciados por éste gobierno, hay los recortes locales, los que cada Autonomía le da por añadir a la lista de recortes y entonces te encuentras que éste complemento que complementaba a un sueldo base basura, pues por arte de bibibirloque, !zas! desaparece, adiós complemento. Como veis éste es el siguiente escalón. En resumen y para que no nos perdernos, ya tenemos tres escalones de la escalera, a saber: Europa o Alemania, que para el caso es exactamente igual, el afanado gobierno de España y los Gobiernos de las Autonomías y todos con derecho a pernada o sea con derecho a tocarnos las pelotas directamente o sea a bajarnos los sueldos.
En mi caso concreto, el siguiente escalafón es la Consejería de Salud de cada Comunidad Autónoma y aqui también sacan un conejo de la chistera. Estos son especialistas en podarte aún más los complementos y es que esto les pone y como les pone. Da una sensación de que les gusta jugar con los complementos deshojando una margarita, si el no te quiero de éste mes te toca en éste complemento determinado, pues hala no te quiero y ya nos quedamos sin otro complemento. Otro escalón más de la escalera de incendios.
De nuevo en mi caso, yo tengo otros jefes, ya se sabe que hay más jefes que indios, y en mi caso se hacen llamar: Gerencia. A los de Gerencia, como no tienen tan amplios poderes, se dedican a jugar dándote pellizquitos. Ëste mes te pellizco en la ingle por ver si de paso te pellizco un huevo, al mes siguiente te pellizco en otro lado, por ejemplo en la almorrana porque a mi me da la gana y así mes tras mes. A estos señores, les gusta poner su pequeño granito de arena y entonces va y resulta que sí, que si tienen iniciativas, pero todas ellas son para joder más al personal subalterno. Se inventan turnos y nos descolocan, idean calendarios donde el año pasa de tener 365 días a tener 350 días y es que además se quedan más que contentos y satisfechos y por supuesto se emocionan con la sensación de poder, el poder de tener el mando. Estos dos últimos puntos lo hacen gratis y sin que suponga ningún ahorro para el país ,bueno gratis ahora, de momento, simplemente lo hacen para marcarse el farol de que ellos mandan y como niños de parvulario, nos señalan el ritmo de los pasos del baile. Un pasito hacia delante y ahora dos pasitos hacia atrás y siguen: de nuevo otro pasito pa delante y veinte hacia atrás y cuando te das cuenta estás de nuevo en la puerta, en la puerta de salida. Porque al fin y al cabo, tú vas sufriendo una sangría de tús derechos laborales, ya no sólo derechos económicos, también laborales. Como se dice popularmente: encima de burro, apaleado. En mi caso, éste es el último escalón de la cadena de mando.
Ahora juguemos a hacerlo del revés. Resulta que a ti no te han pagado lo que toca y como eso te pasa muchas veces, logicamente llamas a tú superior inmediato o al administrativo de turno y le preguntas el porqué no se te ha pagado esto. Lo miran y lo remiran y lo repiensan y por el medio te sueltan en forma de dejadilla, que seguro que tú te has equivocado. Después de echarte las culpas y de caerte un buen rapapolvo, pues porque al parecer no te enteras y tú como si nada, impertérrito y planifando el ataque, así que dada tú insistencia en que son ellos los que se han confundido, van y se molestan un poquito en repasar lo que tú reclamas. Y aquí ya empieza la pelota a pasar, ya empieza a ir de un tejado a otro y tiro porque me toca. Vienen las explicaciones patateras y al final te dicen que sí, que te han tocado y maltratado la nómina, pero que ellos no fueron, que se lo impusieron. ¿quién se lo impuso? ¿quien les obligó a hacerlo?, pues quienes iban a ser, los superiores a ellos. En ésta caso concreto la consejería de salud correspondiente.
Si tú tienes paciencia y te vas a la consejería de salud y le preguntas el motivo, ellos te contestarán que en realidad no fueron ellos, fueron sus superiores y los superiores en mi caso, fueron los responsables de soltar la pasta de la Comunidad Autónoma. Y si le preguntamos a éstos, a los responsables de la Comunidad Autónoma, pues sigue la pelota su curso y por tanto tampoco fueron ellos, fueron sus responsables. Y quienes son sus responsables, pues el Gobierno Español y ya os hago un favor saltándome los Ministerios y sus diversos departamentos.
Y que os voy a decir, cuando le preguntas al Gobierno de España y te dicen que los responsables de ésta política económica están en Bruselas o sea en la Comunidad Económica Europea y si es o se cree un poco simpático el funcionario de turno, te dirá con rintintín que a lo mejor es cosa de Angela Merckel.
Entonces te vuelves camino de casa, arrastrando los pies, cabizbajo y meditabundo. Yo como soy muy cabezón sigo dando vueltas al asunto: o sea que la pelota empezó en mi nómina y ahora está en el tejado de la casa de Ángela Merckel y como puedo llegar a ella. Por un instante pasa por tú cabeza los tiempos en que todo era más sencillo y te cagas en la puta globalización y hasta te cagas en las antenas parabólicas y en todo lo que se mueva.
Y así pasan los días y tú más jodido que un ocho sin saber nada de la Ángela y de la pelota en su tejado. Hasta que un día de buena mañana, abres tú correo y casualidades del destino van y te envían un correo de Ryanair en los que aparecen ofertas de vuelos y entre ellos vuelos a Bruselas por tres euros. Ésta es la mía, piensas para tús adentros, y te lanzas sin paracaídas a comprar un billete, aunque no lees la letra pequeña, donde explica que tienes que empujar el avión para que arranque y no puedes llevar ni siquiera bolso de mano y es más, tienes que viajar en pelota picada, pues ellos, Ryanair, durante el vuelo sacan el mercadillo ambulante y te van ofreciendo las ofertas de ropa del día. Despues de cambiar una guardia y revisando bien a conciencia tú calendario, ya aterrizas en Bruselas y tú loco de contento. Te pillas un aerobus y caes en el centro, justo delante de las oficinas de la Comunidad Económica. Vas flotando de felicidad y de nerviosismo, pues estás a punto de descifrar el enigma y entras confiado en el edificio. Recorres los amplios pasillos de estilo barroco y preguntas en el primer sitio que encuentras y el primer sitio es el ministerio de Ganadería y te dicen que mejor preguntes en el de Agricultura y en éste que vayas a la Pescadería de enfrente que allí lo saben, seguro. Llegas y con cara de estar hasta los cojones, te comentan que allí no es y que pregunte en el bar de al lado, que por sólo 1 euro te dan número para hacer la cola, para que digan que sólo los españoles nos aprovechamos de dar información privilegiada, a cambio de dinero. Por fin consigo mi número y me pongo a la cola de ruegos y preguntas, aunque aquí, en Bruselas, viene en dos idiomas, para mí desconocidos: el Balón y el Flamenco, pero más o menos te supones que pone eso. Al cabo de una hora, un afable funcionario, me ofrece un asiento delante de su mesa y entonces yo me lanzo sin paracaídas y le hago la famosa pregunta: ¿porqué tenemos nosotros, los trabajadores de a pie, pagar el pato?. Él buscó su mirada en la mía y con sonrisa bonachona y con el aire de perdonarme la vida, me dijo: Que ellos no eran los responsables, !no señor!, en tal caso lo eran los del G-20, o los del G-5 y por el culo te la hinco, y aquí si que me quedé descolocado. Venir hasta aqu,í para decirme que la pelota de mi nómina estaba encima de otro tejado, ahora ya me quedé completamente alucinado. Hice rápidos cálculos mentales y empecé a preguntarme donde se reunirían los del G-20 y pensé en Japón, entonces ya por fin, me di por vencido.
Volví a Menorca y por dentro seguía el run-run y la desazón se hizo interminable. Así que empecé a idear otras posibilidades: pensé en el teléfono o en mandar un correo y de paso me volví a cagar en la globalización. Noches en vela, días de anorexia, mi poco pelo se ma caía a mechones, poco a poco me iba transformando en on objeto extraño y al final, el psiquiatra de cabecera me dignosticó un TOC (Transtorno Obsesivo Compulsivo) y me frieron a eletroshock y a ver películas de Antonio Banderas. Pasaron los días y yo me fuí recuperando, pero la idea seguía en estado latente. Hasta que un día decidí ponerme en contacto telefónico con el G-20 y por fin lo conseguí. El funcionario del G-20, me dijo que, en respuesta a mi pregunta, ellos no eran los responsables totales, que algo de culpa tenían, pero que ellos sólo obedecían órdenes superiores. Le pregunté que quien estaba por encima del G-20 y me dijo, que sólo estaba Dios. Ésta respuesta yo no me la esperaba y me dejó patidifuso y totalmente descolocado. A continuación la comunicación se cortó o el tío colgó y yo me quedé naufragando en medio de un mar de interrogantes.
Una hora después yo me preguntaba que como coño podía hablar con Dios para que se calmara mi desazón y de inmediato me puse a rezar como un loco. Fué una reacción visceral y reactiva, un acto reflejo, que se llama, pero que tuvo su efecto y Dios se me apareció con sus mejores galas un buen día de un cálido verano, y me dijo : que él o sea Dios, había colaborado un poco, sólo un poco y que le preguntara al Demonio que él si era el verdadero responsable. Yo pensé que me volvía más loco de lo que estaba, no podía ser que por una puta nómina tuviera que llegar tan lejos y dar tantas vueltas. Cuando me despejé un poco, cosa dificil en mí, decidí ponerme a pecar como un loco: diría blasfemias, tendría malos pensamientos, vería las tetas de las tías en plan descarado, iría en chanclas a currar o alguna vez iría en pelota picada, me limparía el culo con las historias clínicas, me pondría a la salida de los colegios de niños, para enseñar mis partes abriendo la gabardina, bueno en fin, sería el más malo de todos los malos y así el Demonio me haría caso y un día se me aparecería, seguro. Después de unos días y noches bestiales, noches de cerrar los puticlub de toda la Isla, de beberme hasta la fábrica del gin y de esnifarme todo lo que fuera blanco, por fin, vi aparecer al demonio. El demonio en realidad era un friki, iba vestido con una camisa de flores y en pantalón corto, con un canuto encendido entre sus labios rasposos y unas gafas de sol negras de Dolce Gabana, que por cierto eran más grandes sus iniciales DG que las mismas gafas y que hacían juego, perfecto, con su cinturón de la misma marca, un hebillón plateado y macarra. Lo primero que hizo al verme, fué pedirme un cigarrillo y se puso, sin más, a liarse el próximo canuto, mientras creo que me miraba a través de sus cristales negros polarizados. Me preguntó con sorna y en plan desganado: ¿que coño quería? y yo le formulé la misma pregunta de siempre y él se puso a mirar hacia el horizonte, como queriendo ordenar sus pensamientos y al cabo de un kit-kat, me contestó lo siguiente: La culpa de todo el tinglado la tenía Dios y Dios sólo tiene un emisario en el mundo y ese es el Papa de turno. resulta que ahora, en éste mismo instante el Papa ha interrumpido su papado y tendré que esperar al resultado de la fumata de costo, que hacen los arzobispos de todo el mundo y según la calidad del costo, ellos eligirán el mejor Papa, pero insisto el elegido lo será en función de la calidad del costo y aquí no entran otros criterios.
Mientras tanto yo tendré que amoldarme a que la duda siga sin resolverse. pero de momento voy hilando poco a poco los hilos sueltos y me conformo con saber que todo éste tinglado es debido a Dios y por tanto, no descubrí nada nuevo, pues todo acaba donde todo empieza y así completo el círculo. Empezé con mi nómina y acabé en los brazos del Señor, como debe ser, el Señor, principio y fin de las cosas. !que más puedo pedir!.
En conclusión, desde hace mucho tiempo, tenemos instalados en los edificios escaleras de incendios y las tenemos, como dice el nombre, para escapar del fuego. Pues resulta que esas mismas escaleras, ahora sirven para subir en cambio de bajar, pues su funcionamiento por ósmosis inversa, como ya expliqué anteriormente, las hacen ser máquinas perfectamente mecanizadas y están hechas, para que vayamos derechitos y en rigurosa fila india al fuego del infierno, al fin y al cabo, ellos piensan en plan pragmático: o montamos otra guerra mundial y nos liquidamos unos cuantos millones de gusanos, o les ofertamos los hornos crematorios, para que vayamos todos como corderitos. Claro que ésta, es una muerte más lenta y más agónica, pero para eso estamos, para que ellos disfruten viendo como ardemos en las calderas del infierno. Amén.

ALUCINACIONES

Tengo la sensación de ser un acordeón. Un acordeón que para que suene y suene bien, ss fuelle se tiene que estirar y encoger, pero al mismo tiempo hay que saber que tecla apretar, para conseguir el sonido que se pretende. Y eso es como yo me siento, como un acordeón que de momento está afinado, aunque no sé durante cuanto tiempo. Han pasado meses y me he desparramado como una mancha de aceite, diciendo todo lo que pensaba y desde hace 1 mes, estoy intentando encoger el fuelle y sintetizar todo en cuatro cosas y de esas cuatro cosas, tengo que saber priorizar o sea darle a la tecla adecuada, para conseguir el sonido que yo quiero y ese no es otro, que conseguir avanzar de nuevo y lanzarme hacia otra meta. De momento no sé cual, pero paciencia, aún me falta sintetizar todo en cuatro palabras y una vez que lo consiga yo creo que a éstas alturas de la película, ya me va a resultar más fácil o eso es lo que espero.
  En estos largos o cortos meses, según como se mire, mi acordeón tuvo momentos en que sonaba desafinado y pienso que puede ser por abrir demasiado su fuelle y no encontrar el momento de sintetizar, aunque fuera un poco o porque en el último momento no supe darle a la tecla que tocaba o en definitiva puede ser por las dos cosas. Cuando pienso en mí, me veo como un caballo desbocado que lo mismo corría que saltaba obstáculos, que se reía o que lloraba, que hacía gracias como que soltaba coces. Arreé a diestro y siniestro, disfruté como un loco, nunca mejor dicho, me gusté hasta llegar a quererme como nunca me quise. Hablé con todo y de todo, dije más tonterías que las que dice Mariano, pero sobre todo me reí hasta de mi propia sombra. Y la brillantez, esa visión que sólo se tiene cuando estás alucinado, ese poder de poder traspasar puertas y de poder leer las mentes. No hacía falta mirar a la cara de nadie, con un sólo gesto, ya sabías como era esa persona. Y la anticipación, el saber lo que iba a decir la otra persona y si no lo decía pues sabías que lo estaba pensando. Y la rapidez mental, las ideas pasaban a la velocidad del vértigo y salían por tú boca atropelladas, pues siempre ibas por delante. Cuando estabas hablando de una cosa, tu mente ya estaba en el día siguiente.  Seguro que suena a exageración o que en realidad yo estaba en pleno brote, puede ser que fuera eso, yo tampoco lo niego, pero el caso es que eso era lo que yo sentía y aún siento. Esa capacidad para abrir veinte frentes a la vez y a todos dedicarles su tiempo y aquí hago esto y allí hago lo otro. Esta capacidad se tiene o no se tiene, no hay más, la cuestión es saber que la tienes y por tanto cuidarla y dosificarla y eso sólo se va aprendiendo con el paso del tiempo.
  Ahora me dosfico mucho más, ya cuido no abrir demasiados frentes a la vez y lo hago porque al final me desquician. Tampoco voy diciendo verdades universales o sea pensamientos claros sobre las personas que te rodean, ahora aprendí a repensarlos o sea no descarto lo que pienso, pero es mejor repensarlo de nuevo y a veces la conclusión es muy diferente. Pero era esa actividad volcánica que me inundaba, la que me hacía atropellarme y a veces lo visceral, sencillamente no es tan cierto, puede serlo, pero no siempre es cierto. Y esa capacidad de fijarse en los pequeños detalles, ese poder de observación, esa forma de hablar, de vestir, de gesticular, de mirar, que tienen las personas y que tú con la varita mágica sabías del palo que iban.
  Me acuerdo de que al mismo tiempo tenía abiertos tantos frentes, que no sé como no me dió un infarto. Escribía cartas a los periódicos locales con una fiereza inusual, tendría razón en lo que exponía, pero al mismo tiempo era tan mordaz e incisivo, que parecía Jack el destripador, todo a mi alrededor eran trozos de carne y yo me crecía con esa sensación de poder, pues sabía perfectamente que había abierto heridas y que me encantaba urgar con mis dedos, manos, codos y piernas, en ellas. El poder de la palabra es más fuerte de lo que pensamos y hubo momentos que me sentí el amo del mundo o mejor dicho de mi pequeño mundo, !tampoco hay que pasarse!.
  Pero esa sensación es en lo que estoy empeñado en tratar de explicar, pues os juro que el mundo se os hace pequeño, vayas donde vayas tú eres o piensas que eres el puto amo. Me acuerdo de viajar a Palma o a Barcelona y recorrer la ciudad como si fuera tuya, como si fuera el jardín de tú casa, cada rincón, cada piedra, cada bar, cada librería, eran parte de tú casa, era como si tú ya estuvieras allí y además la conocieras perfectamente. Y tanto la conocías que ya no te parabas en los pequeños detalles, ya ibas directamente al meollo, a lo importante. Los asuntos banales se los dejabas a los demás, tú ibas o creías que ibas siempre directo a la diana. Y por suerte o por desgracia yo solía y suelo acertar, daba en la tecla que tocaba, aunque, matizo, no siempre acertaba
   Es una sensación tan bestial que a veces, si no me miro al espejo, me siento guapo, bello, alto y con una mirada que enternece y atrae. Cuantas veces voy flotando por la calle y el flotar es lo que me produce esa sensación de altura. Lo de guapo, pues porque primero que lo soy y segundo, es que como tú te gustas tanto, piensas que irradias y ya no es la guapura por lo que tú crees que debes llamar la atención de la gente, sino el halo que llevas a tú alrededor, el halo que irradia y ese halo lo ves tú y piensas que si no todos, muchos si lo ven. Esto debe ser parecido a algunos tíos o tías que no tienen halo ni belleza interior ni exterior, pero ellos piensan que sí la tienen y con eso les da para cargar sus pilas y por eso no entienden que ellos no llamen la atención, peroes que estos señores no flotan, ni irradia, pero yo sí, y ahí, es donde está la diferencia. Con el tiempo te vas educando, pues poco a poco, alcanzas a comprender que son excepciones los que pueden ver tú halo y por tanto te dedicas a administrarte y a ahorrar energía, pues no vas a tener encendido tú halo perpetuamente, !menudo desgaste!.
   Ésta capacidad extraordinaria te produce sensación de poder, de poder inmenso. Y esto tienes que ir dominándolo, cosa que no es fácil, pues si tú estás en la cima del mundo porque hostia tienes que bajar de la nube en la que estás, para saber lo que se cuece. Al principio no hay dios que te baje, te aferras a la nube y no la sueltas, pero poco a poco y suele ser por diminutos detalles, notas como hay algo que se te va escapando y ese algo, con el paso del tiempo, se va acumulando y al final es como el bosque que no te deja ver los árboles. No son conjeturas, ni son mentiras, son simplemente sensaciones vitales.
  Cada vez que pienso en las 15 a 20 horas escribiendo, seguidas sin comer y durmiendo 5 horas y levantándome a las 6 y vuelta a escribir y así durante el resto del día, pues nada, que voy a decir, que simplemente alucino y alucino de como alucinaba. Pero hay varias preguntas en las que no tengo respuesta y por muchas vueltas que le he dado, sigo sin encontrar la respuesta. Una de ellas era esa actividad volcánica, esa actividad que me hizo hasta acudir al médico. En verano hubo muchos días en que empecé a las 6 de la mañana a escribir y lo hacía como unas tres horas, despues me iba al gimnasio y hacía dos horas de bici estática, donde cubría 60 km. y con la rampa al 70% y completaba la cosa, con pesas y otros ejercicios. Preparaba la comida y despues de comer me volvía al gimnasio y estaba 1 hora, para a continuación jugar un partido de padel, acordado anteriormente. Una vez acabado el partido, me iba a la playa a practicar Padel-surf, esa tabla en que vas de pie remando y aquí me llama la atención que a la tercera vez que me caía al agua ya no podía con mis huevos y esto yo no lo entendía. No entendía que yo pudiera estar tan cansado, algo sí, pero no tanto. Y tanto me comí el coco, que un día dirigí mis pies a Urgencias, pues estaba convencido que la razón de mi cansancio era por una anemia. El médico-amigo, que me atendió en principio se aguantó la risa y esperó la llegada del resultado de la analítica y cuando la vió explotó y se rió a carcajadas. Como no podía entender yo la causa de mi cansancio, si me metía más de 60 km. de bicicleta y con rampa del 70%, despues volvía 1 hora al gimnasio, jugaba hora y media un partido de padel, cuando no eran dos y por fin me iba a la playa a practicar el padel_surf. Con ésta lógica y con el resultado de la analítica, que por supuesto era normal, me tuve que callar y desandar el camino por el que vine.
  Por supuesto no me quedó otra que entender que de vez en cuando era obligatorio tomerme un descanso, pero esto que parece tan sencillo de entender, a mi me costó meses y me costó tanto tiempo entenderlo, porque en el fondo yo me encontraba como dios y lo que qeuría era mantenerme en ese estado celestial siempre. Pero aún entendiendo esto, no consigo entender las demás cosas. Como es posible aguantar tanto y digo fisicamente, pues ya tengo 57 años y mentalmente, pues no sólo fué escribir, es que aparte de estudiar como un loco y con unas guardias veraniegas con casos más bien catastróficos y con muy pocas horas de sueño, me pregunto como pude aguantar que además abriera tantos frentes y pudiera atender a todos. Cuando no eran problemas con mis cartas, eran problemas con la policía local o con los taxistas o con mis jefes y en todas éstas situaciones haciendo los pertinentes partes y follón tras follón, y contestando por aquí y atacando por allá, y... y... y...
  Siempre habrá algún cretino que explique ésta situación de forma muy sencilla y dirá que tampoco hice nada extraordinario. hombre pues no sé, yo creo que sólo me faltaba dar la vuelta al mundo sin moverme del sitio y creo que en ocasiones si se la dí. He viajado hasta las islas Caimán, he recorrido Estados Unidos, he pateado la estepa africana, he estado con personajes que dominan el mundo, desde mi amigo  Juanca, pasando por el Clinton y acabando por estar con Huguito Chavez, antes de morir, claro. He recorrido todos los senderos y caminos de España, he estado en mi Galicia natal, en Cádiz, trafalgar, tarifa, Marruecos y subiendo un poco en Barcelona y en Menorca. Creo que recorrí bastantes kilómetros y los recorrí sin moverme del sitio. A ver listillos explicarme esto, a ver como se come, aunque siempre habrá algún escéptico y no se crea nada de lo que yo cuento. Que no se olvide el escéptico, que por éste camino que recorrí y aún recorro, he tenido un montón de testigos y pocos no  se dieron cuenta de mi transformación camaleónica. Algunos fueron estatuas de sal y no se enteraron de que fué la fiesta, otros se quedaron absortos y pasmados y aún ahora están intentando descifrarlo y de los que sí se enteraron hay como mínimo dos fracciones: Los que se enteraron y me lo dijeron inmediatamente y los que se enteraron y lo que sintieron fué puta envidia y éstos son los peligrosos, pues su interpretación coge otros derroteros y estos van por que yo estoy loco o que estoy en tratamiento psiquiátrico. Tampoco van tan despistados estos malvados, lo de loco me parece incierto y lo del tratamiento me parece cierto, así que hay algo de lo que dicen estos envidiosos de mierda. Pero ese algo lo transforman en algo demoníaco y repudiable, son como monjitas y yo soy el diablo. Esto es como la teoría de la medio botella, hay quien la vé medio vacía y hay quien la vé media llena, el mismo hecho con sus dos caras. Lo malo que su cara es siniestra y profundizan y hurgan en los temores humanos, son profesionales de sacar el miedo a flote, son de los que cuentan a los niños que viene el lobo o viene el hombre del saco, son los barrenderos de la mierda y cuando al margen de ellos, surge algo con fuerza, algo con ánimo, algo con energía, a ellos, como seres llenos de odio y como pilares de ésta mierda de sociedad, intentan cortarte la cabeza y para ello usan sus armas de batalla, la envidia, el sembrar el odio, y hacerte un traje a tú justa medida.
   Pero yo también estuve remando en galeras y conozco la esclavitud y las cadenas y por tanto los veo de pie, desde mi pequeña estatura, pero también los veo desde los bajos, desde donde se rema y desde aquí y tambien gracias a las velas, es la razón de que se pueda mover el barco. Y yo desde abajo, puedo ver su ego y por tanto sus fortalezas y debilidades, pues ellos no se enteran de que los estoy observando, son tan engreídos y se sienten tan poderosos, que ellos sólo miran al frente y hacia arriba, pero nunca miran hacia abajo y ahí estoy yo y unos cuantos más, esperando el momento propicio e idóneo de saltarles a la yugular y ese día cada vez está más cerca. Puede ser hoy o mañana o la semana que viene, pero que no se duerman en los laureles, porque los vamos a abrir en canal y a colgar del palo mayor de éste barco, de éste barco que se llama, vida.
 

YO TE ESPERO

Al descender por las orillas del miedo,
a veces veo cosas extrañas,
veo formas humanas decapitadas,
y veo a personas que andan con el cuello por debajo del agua.
    Desde la otra orilla, quizá no vea tantas cosas,
a veces veo como un pez se come una araña,
y en otras veo como nada un pez espada.
y os juro, que yo no alucino,
aunque ya me gustaría, ya me gustaría, ya,
yo sólo describo lo que yo veo,
y ahora veo que el rio hace remolinos,
y que la lluvia cae sobre su agua,
ah! y que los peces se devoran los contornos de mi sombra.
    Veo todo esto,
y si veo todo esto, pues me río del miedo,
y ya no tengo respecto a sus orillas,
ni a sus fantasmas siniestros,
ni tampoco a sus remolinos de vértigo,
la verdad, es que me siento valiente,
me inyecto valor cien por cien puro,
y recorro ambas orillas disfrutando de la estampa,
veo de nuevo al agua y veo su espejo,
y con mis dedos cojo una rama del cielo,
y me dejo escurrir por las laderas de lodo.
    Ahora no busco la gloria,
ni mofarme de los cobardes,
y menos burlarme de los dubitativos,
yo sólo busco el reconocimiento,
y lo busco en las miradas y no en las medallas,
busco que busquen mis ojos verdes,
busco que su mirada me la mantengan,
y que le echen valor al sentir el desafío.
    Yo ante esto, sólo puedo hacer la señal del reconocimiento,
e inclinar mi cabeza todo lo que puedo,
y espero que éste sea un saludo mutuo,
un saludo solidario, un saludo de hermano.
   Yo espero verte entre los maizales,
y que tú cara irradie purpurina,
a la vez, que tús senos sean dos manantiales,
y tú pubis un colchón relleno de plumas.
   Yo espero eso,
y espero que hagamos el amor al pie de una presa,
y que nos fumemos un cigarrillo mirando las nubes.
 Yo te espero aquí,
te espero al borde de un acantilado,
y te espero contando las olas que lavan mis pies,
y mirando al frente por si aparece el rayo verde,
y cantando el aleluya por si vienes a verme.
Yo te espero,
te espero aquí sentado,
sentado sobre ésta piedra tallada por el viento,
y rodeado de deseos y sentimientos.
Yo te espero, te juro que te espero.

MI AMIGO JUANCA - Parte II

    Parece que voy tomando un tinte melodrámatico y ultimamente se me da por ponrerme transcendente, esto es producto de haber visto mucha serial de novela rosa, me encanta la exageración de las pasiones: los hipercelos, el amor ciego, los cuernos de las fotonovelas y sobre todo, me gustan las tías protagonistas. Ahora en serio, la última novela rosa, es la muerte del Chavez, bueno más bien su vida pero su muerte va a ser una epopeya bolivariana. Menudo dramón que nos espera, aunque por estos lares como el Chavez no cae muy bien, nos libraremos en parte. Os acordais del "que se calle coño" o algo así, o esto fué lo que dijo Tejero, menudo lío, pero el caso es que mandó callar su majestad el rey Juan Carlos a Huguito, a Huguito el "bocazas", pues os voy a contar un secreto del porqué de ese exabrupto. No penseis que es un exabrupto porque sí, porque le dió la gana al Juanca, hay unas razones de fondo muy poderosas y una lucha de poderes ocultos y todas esas razones de Estados se enredan e imbrican de tal manera, que dan para escribir un libro o varios libros de espías, de suspense, de amores ocultos y de intrigas palaciegas. En éste cuento histórico entran muchos personajes muy dispares: está el Huguito Chaves, el Juanca, éstos son los dos principales protagonistas. Aunque el Rey va siempre por delante, como debe ser. El duque Empalmado, el CNI (el KGB español), el Clinton, el Evito Perales, la Cristina Fernández y otros personajes internacionales y nacionales, que irán saliendo a la palestra, ah!!, se me olvidaba y éste personaje es importante, ya explicaré el porqué, la princesa Corinna, la espía de las espías, la superespía a las órdenes del Gobierno Español y amiga íntima del Rey.
Resulta que el día anterior a la cumbre de las Américas, se juntaron por la tarde a hacer un ligero picni, los jefes de estado que llegaron a tiempo y lo hicieron en los jardines presidenciales. Llevaron sus merendillas y una buena cantidad de bebidas alcohólicas, de todo tipo, pero sobre todo llevaron ron, fundamentalmente ron cubano y venezolano. Mi amigo Juanca, para éste evento y debido a su importancia estratégica, consintió hacerse de nuevo, una cura de desintoxicación y para ello estuvo un mes en la clínica de desintoxicación de Massachussets y ésta cura tiene fama entre los famosos y poderosos del mundo entero, por ser una desintoxicación de última generación. Aqui a Masachussets llegan los fracasados de otras clínicas, los resistentes a todo tipo de terapias o sea los casos incoercibles y crónicos. Asi, que mi amigo Juanca fué a dar con sus huesos a ésta clínica y aquí, aparte de que cuesta una buena pasta, son serios y rígidos, no pasan ni una. El primer problema que tuvo mi amigo Juanca fué al llegar, pues te revisan hasta el carnet de identidad. Te hacen poner en pelota picada, te palpan de cuerpo entero y se entretienen especialmente en la inspección y palpación de los agujeros corporales. En esos agujeros que sirven de escondite para pasar droga o simplemente una botella. Juanca se puso de los nervios, lo sobaron todo el cuerpo, le metieron el dedo en la boca, despues en ambos orificios nasales y por último le metieron el dedo por el culo. Y aquí, si se vió el carácter del monarca, pues empezó a maldecir y a cagarse en todos los santos y hasta mencionó a dios padre, en cuanto notó deslizarse el dedo por su culo. Del cabreo que cogió tuvieron que sujetarlo entre varios y amenazó que dejaba la clínica, pero éste asunto el del cacheo, estaba firmado en el contrato y él había firmado que el cacheo no era causa para abandono del tratamiento, pues decía la letra pequeña, que la palpación de los orificios naturales, formaba parte imprescindible de la terapia. Así, que se tuvo que joder Juanca, pero digamos que ya entró con mal pie o entró con el pie izquierdo. Después lo trasladaron a una habitación insonorizada, por previsión de los alaridos que acompañan al mono y allí le hicieron un chequeo aún más somero. Empezaron por la cabeza, siguieron hacia abajo, tuvieron que saltarse el culo debido al cabreo del Juanca y por fin acabaron por los pies. Se entretuvieron en demasía,con el espléndido hígado del Rey e hicieron cálculos del crecimiento de la criatura. Vieron que el rey tenía un hígado con vida propia, que era grande, mejor dicho inmenso y que sólo le hacía falta tener dos patas para tener su propia autonomía, por tanto, concluía el informe clínico, era un hígado autónomo e independiente.                                                                                            Despues revisaron la zona lumbosacro, que como sabemos zona muy desgastada en su Majestad, por estar tan cerca de la diana y poco más: revisaron su cadera, la que sufrió la fractura producto del accidente que tuvo, cuando se fué a cazar elefantitos y se acabó la revisión, como dice él tan simpaticamente, la revisión del taller.
  Más tarde, lo dejaron a sólas con sus cavilaciones. Él observó todo lo de su alrededor y vió que tenía una televisión de plasma de las más modernas y que la habitación estaba limpia de objetos: no había cuadros, no había floreros, en fin no había ningún objeto metálico ni de plástico, con el que se pudiera hacer daño. El cuarto de baño, no tenía cadena del water y la ducha no tenía manguera, y el chorro del agua salía directamente del techo. Por supuesto le fueron sustraídos sus productos de baño, para afeitarse tenía que estar presente un cuidador o la enfermera o los dos. Así que cerró los ojos y se dejó llevar, lo primero que pensó es que tenía terror, ya no miedo ni pánico si no terror. Estaba aterrado esperando que empezara a dar la cara su mono, el delirium tremens y quiso recordar su último mono y al recordarlo se opuso a temblar. No rercordaba mucho de su último mono, pero si se acordaba del malestar que le produjo, bueno de algo sí, de unas hormigas que salían de su ombligo, de unos cuervos negros que le picoteaban la pilila, de una cabra que se la tiraba y tantos animalitos vió, que esa vez se quiso tirar por la ventana, cosa que no pudo hacer, debido a los barrotes puestos con esa intención, la de evitar que alguien se tirara por la ventana.
  Pasaron como unas dos horas y Juanca cada vez estaba más acojonado, pues sabía que estaba cercana la llegada del mono. Él como hacen todos y en todas las clínicas del mundo, él lo sabía por propia experiencia, él se había cogido previamente, una buena cogorza mañanera, se había bebido dos botellas de whisky en el avión. Esto que hacía el juancas, lo hacían todos y todos llegaban colocados cada uno con su película: unos ciegos de caballo, otros con la nariz roja y los más dando tumbos y hablando gangoso.
    Ahora era casi la hora de tener que ir a comer y a él lo último que le apetecía era ver otras caras y menos tener que comer, él sólo necesitaba beber. Pronto llamaron a la puerta y como él no contestaba, la abrieron y pudo ver a través de ella, a una enfermera con un par de buenas tetas, que de inmediato le dijo, que tenía que levantarse para ir a comer. Él le contestó que no quería comer y que prefería quedarse tumbado y ella muy amablemente le contestó, que él tenía que ir, pues estaba dentro de la terapia.
  Así que Juanca fué obediente y sacó fuerzas para levantarse de la cama y se dirigió al comedor de la clínica. Como Juanca se había hecho el remolón para levantarse de la cama, a su llegada al comedor ya estaban ocupadas todas las sillas menos una, la que le correspondía a él. No saludó pues en ese momento sintió los colores de la verguenza, se puso colorado como un tomate y como pudo, se sentó a comer. Aún no era capaz de levantar la vista y ver al personal que tenía a su alrededor, así que se concentró en ver su primer plato y éste era nada menos, que una asquerosa sopa. Los primeros síntomas del mono empezaron a aparecer, los sudores y los temblores, así que cuando intentaba llevarse a la boca una cuchara de sopa, se le desparramaba el contenido por la mesa, no conseguió probar ni una sóla gota. Se hartó rapidamente de derrochar la sopa y poco a poco y de soslayo empezó a mirar a su alrededor. Le llamó la atención una tía rubia que estaba en la mesa de la lado, y se fijó un poquito más y al final ya cayó de la burra: era la Melanie Grifitt ( no sé como se escribe), a partir de ahora, la Melany. Y ella estaba rodeada de una piara de tres machos, que continuamente intentaban llamar la atención de ella. La Melaný estaba despeinada, con unas ojeras que no veas y pintada a ritmo de los temblores. Juanca se fijó un poco más y vió que en su misma mesa, estaba el Clinton, pero éste estaba sano como un roble, ni tembleques ni hostias, él sólo miraba a una jovencita que tenía enfrente. Pensó Juanca, éste punto no está por el alcohol, ni por caballo, ni por farlopa, en tal caso estará por un poco de todo y seguro que sería por adicción al sexo, pues sabía por terceros, que él ya había pasado por varias clínicas, para tratar su adicción y en todas había fracasado y por esa razón estaba en la clínica de Masachussets. La jovencita que tenía enfrente el expresidente Clinton era muy mona y de rasgos angelicales, era más bien tímida, pues estaba muy calladita y de mirada dulce y huidiza. Era morena , y se parecía a alguien que le sonaba, era,...era... era, ahora no le salía el nombre al Juanca, ya le saldría más adelante.
  De repente le sonó una voz que hablaba a su espalda y ésta sí que le sonaba, se giró con disimulo y vío a un tío de complexión alta, con amplias entradas en su cabeza y resulta que era el Bertin Osborne, Bertito, para los amigos íntimos. Que alegría pensó el Juanca, éste con lo de las bodegas supongo que tendrá contactos en el exterior de la clínica y siempre podrá pasar de extranjis una botella de Soberano, la bebida preferida de su graciosa Majestad. Con su vista siguió el repaso de los comensales, pero en ese momento llegó el segundo plato y era un filete de merluza con ensalada. Que asco le daba ver la comida, pues las náuseas iban in ascenso y los sudores ya corrían a chorros.
   Al fondo del comedor, en una esquina y sentado él sólo en una mesa, había un hombre con aspècto de anciano venerable y también le sonó su cara, le pareció recordasr que su cara había salido en la prensa recientemente. pero ahora no caía, se esforzó Juanca por recordar. Al cabo de un rato y cuano el anciano se giró un poco, pudo ver en su cabeza la marca, la tonsura. Entonces tenía que ser un cura o un obispo o el Papa y fué descartando: el Papa no, pues lo reconocía perfectamente. un cura pues tampoco, pues la terapia era demasiado cara, entonces quedaba un obispo o arzobispo y de repente la luz le vino. Era el arzobispo Kent O´Brian, arzobispo de Escocia y nacido en Irlanda, que hace poco había llenado las portadas de los periódicos. Y ¿éste porqué estaría en la clínica?, pronto cayó en la respuesta, éste arzobispo fué acusado de proteger a curas pederastas y él seguro que también estaba en el tinglado. Estaría allí por adicto a los niños y por eso le hacían el vacio los demás residentes, pues ocurría como en las cárceles, se marginaba a los culpables de violaciones y de abusar de los niños.
  

DÍAS DE VINO Y ROSAS

 !Bienvenido a el paraiso de los zombies, o al paraiso de los insomnes!. Pasen y vean, vean a esos zombies como de noche son seres plenos de vida y como de día deambulan rozando las esquinas. Hacía tiempo que no visitaba al paraiso de los zombies, pues ultimamente duermo bastante bien, menos de lo que toca pero duermo bien, aunque esporadicamente le hago una visita, por eso de recordar viejos tiempos y así veo como va la cosa. Como tambien curro de noche, hay veces que por las circunstancias que se suponen al estar currando, pues  me da tiempo a ver como va el bacalao. Yo antes, era un asiduo y hasta tenía el carnet de socio, era el insomne número uno, pues en el fondo siempre me gustó la noche, su único problema, eso si muy importante, es que la mañana te la pasabas sobando y la mañana es mucha mañana, hay tanto que ver, que hacer, que pensar por las mañanas, hay tanta vida en movimiento, que al final pones en la balanza: o la noche o la mañana, pero las dos a la vez, eso es imposible.
   La noche tiene sus puntazos, la soledad que te envuelve, los ruidos amortiguados, las luces ténues,el sentir que tú estás vivo mientras los demás duermen. Todo eso hace de la noche un verdadero paraiso solitario o sea una mierda pegada al suelo, me cago en la puta y en la madre que me parió. Ya me jodieron el tinglado, ya de nuevo lo de siempre, ya estoy que bufo y que echo los higados, ya no quiero escribir ni quiero hacer nada, me voy a tumbar a ver si se me pasa el cabreo. Veis lo que hace una simple llamada de teléfono, una llamada mal gestionada, para eso durante un mes me entrenaron para saber gestionar los malos momentos y al final me sale la vena, la vena agresiva, mi vena preferida. Bueno en parte lo he sabido gestionar, pues me eché una buena siesta y asunto acabado.
   Las noches las tengo enmarcadas dentro de un buen recuerdo, sobre todo las noches de estudiante. A partir de ahí, me quedó el recuerdo más bien romántico, de la noche y como siempre que se ensalza algo, se hace de forma unilateral y uno sólo se queda con lo bueno y lo malo al cubo de la basura. Pues de noches malas tengo mil ejemplos, noches en vela y obsesionado con la misma idea y queriendo olvidarla y no poder y mirar el reloj y queriendo que no pase el tiempo, porque aún piensas que vas a poder dormir y de nuevo la obsesión y después el reloj y así y así,... hasta que llega un momento donde deseas, que de tanto hartazgo que tienes encima, que el tiempo pase y que la noche se acabe de una puta vez, claro que cuando empieza a asomar el primer rayo de sol, es cuando realmente te empiezas a dormir, precisamente cuando tienes que levantarte. Y el día después de una mala noche, es un día espeso, las ideas van poco claras y a cámara lenta, te olvidas continuamente de lo que tenías que hacer y si intentas dormir, cuando estás en pleno ataque insomne, te resulta imposible dormir un poco, pues el insomnio es pura comedura de coco y ya no te queda otra que depositar tús esperanzas en dormir la noche siguiente. Al llegar la noche llega de nuevo el calvario, sólo que ahora llega más fuerte, pues tienes que añadir el cansancio acumulado de la anterior noche. Como estás agotado en principio te vuelves a la cama pensando en que si, en que te vas a dormir y para aumentar la sensación de sueño hasta te pones a leer un libro y cuando cabeceas ya apagas la luz y empieza de nuevo el recuento: que pasa media hora y nada, que pasa una hora y menos, que pasan dos horas y enciendes la luz y vuelves a leer un poco y apagas de nuevo y pasa otra hora y vuelves a encender y a leer y así y así,... todo el resto de la noche, hasta el primer rayo de sol y de nuevo empieza el mismo ciclo vital: espeso, despistado, atolondrado, insomne, patoso, agotado y cabreado.
  El ser insomne, no es un mortal normal, es diferente. Sus neuronas enlentacidas van a ralentí, pero van forzadas, es como un coche que va todo el tiempo en primera, pues en realidad va a muy poca velocidad pero muy pasado de revoluciones y el motor se calienta y se quema. Más o menos esto es lo que define al ser insomne, sus pilas necesitan reponer energía y no encuentra el momento de poder pararse a reponer.
   Las noches, aparte de estudiar, mi mejor recuerdo fueron las noches de juerga. Aunque que a éstas noches las recuerdo bien, pero quizá no tanto. Fueron noches donde el alcohol circuló a raudales y los recuerdos se difuminan en una nube bastante tóxica. Mis mejores recuerdos vienen del principio, cuano se empieza a salir o sea en las primeras noches de juerga, después ya viene una nebulosa o incluso recuerdos que uno prefiere olvidar. Oor respeto, por verguenza, por hacer el gilipollas, por acostarse borracho como una cuba, por dias mañaneros con una resaca de mierda, por todo esto y por mucho más, uno a veces prefiere olvidar, aunque esa nebulosa alcohólica cionsigue que te olvides de otros detalles, pero de los sinsabores de los momentos más malos, la nebulosa no tiene compasión y los fantasmas se te aparecen siempre, en crudo y en vivo, para que jamás los olvides.
   A veces ves una cara nueva que te recuerda a la otra cara, a la cara aquella con la que amaneciste y que el día anterior, antes de tomarte 20 copas, era una tía que te caía fatal y hasta le hacías el vacío. pero gajes del oficio, el milagro alcohólico y zas, de repente, en plena borrachera ya esa cara no tenía nombre, ya no te caía mal, y como ya no entendías lo que ella decía, debido al estado comatoso, y como al final de la borrachera venía la fase melancólica, en la que te agarrabas a todo aquello que tuviera dos patas, pues así de dura era la cosa, te agarrabas como una lapa y no te desprendías de ella hasta la mañana siguiente. !Que poética era la noche de borrachera!. Era puro sentimiento y una alegoría.                                                                                                        Claro que más adelante, para aguantar la borrachera, uno echaba mano de unas cuantas rayas, para no dar tumbos, para que no se te trabara la lengua, para aguantar al pie del cañón el tiempo pretinente hasta que cayera la pieza, era así, era como ir de caza, claro que menos mal que no siempre fue así y cuando no fue así, fueron otro tipo de noches, noches de borrachera más tranquila. Pero como siempre se recuerdan las buenas juergas yo tengo la misión de recordar las malas noches, para que nos enteremos de una puta vez de lo que vale un peine o por lo menos que me entere yo, con eso es suficiente. Es hora de bajar el telón y ver el ridículo que hiciste en muchas noches y sobre todo me refiero a las noches de mi última época noctámbula, pues es cuando ya vas muy pasado, aparte que poco a poco ya vas desentonando, ya tienes más años que la media, ya tú higado no depura de la misma manera, ya tús necesidades son otras y tú en el medio y cada vez te enteras menos y menos y menos y menos. Y la resaca es más fuerte, y ya no puedes levantarte el día siguiente y los pensamientos depresivos empiezan a bailar en tú cabeza y poco a poco van formando tú identidad.
    Y las noches y las norias, que parecido tan grande. Las grandes estupideces de mi vida, que fueron muchas, todas las cometí con alcohol hasta las cejas y si no combinado con otro tipo de drogas, eso da igual, pues el alcohol es el que siempre estuvo presente y por eso despues de mi, lo señalo como principal culpable, si es que a éstas alturass, hay culpables. Ahora, cuando miro hacia atrás, logró entender que había una razón y que estaba mal encaminada y uniendo cabos, veo que en el fondo de todas éstas situaciones estaba la soledad, pero la soledad envolvente. Y me explico, uno está sólo o se siente sólo y sale para relacionarse, no sólo para ligar, si no tambien para relacionarse con los amigos, y se relaciona, pero eso no le llega y sigue bebiendo y cada vez bebe más, pues menos lleno y más sólo se encuentra y sigue bebiendo hasta casi caerse y el resto de la noche sus energías las emplea para no caerse de bruces al suelo y si por el medio pasa otro barril con dos patas, pues lo agarras y ya no lo sueltas.
   Son días o mejor dicho noches de vino y de rosas, sólo que las rosas sólo las hubo al principio de éstas noches y después sólo querdó el vino. Noches amargas, oscuras, siniestras, noches de angustia, de miedo y noches de incredulidad, pues cuando estás en plena ebullición alcohólica, te empiezas a preguntar porque no gustas, si al principio de la noche te mostraban sus simpatías, pero en esa voraz rueda no te enteras que es porque simplemente eres un tonel ebrio, un tío que supura sudor ácido, que se le traba la lengua y que tiene que apoyarse para no caerse y con esas credenciales, a quien le vas a gustar, sino te gustas ni a ti mismo.
   Esa es la realidad del alcohólico y da igual difuminarlo si es alcohólico de fin de semana, porque al fin y al cabo es alcohólico igual. Y al final de la noche, cuando la orquesta da las últimas notas, te apresuras a buscar algo que te acompañe y como no encuentres a alguien que vaya tan ciego como tú, de nuevo te vuelves a casa con el sabor de la derrota y ese sabor, es de nuevo, el sabor de la puta soledad. El día sigueiente ya coje tintes de patetismo: despertar tardío, con resacón bestial y con el ánimo por el suelo. Al principio uno se levanta y la resaca va pasando, aunque nunca será un día de los mejores, pero despues con el tiempo y a medida que el alcohol va formando parte de tú cuerpo, ya no tienes fuerzas ni para levantarte y el día se hace tan negro, como si cayeras en un pozo negro y ya no sólo por lo oscuro, si no por la mierda que te rodea.
   Despues, al día siguiente, vas recuperando y de nuevo empieza el ciclo, donde iras descontando días para que de nuevo llegue el viernes y volver a salir de marcha y pasártelo cojonudo o eso pretendes. Y es verdad que a veces te lo pasas de puta madre, pero en otras es volver de nuevo a lo anteriormente descrito o sea a la miseria y lo malo que cada vez más acompañado de la botella. Y la botella te cambia la mente, te cambia los valores, te cambia los sentimientos, te cambia la vida y te envuelve de un halo tenebroso y cada vez más dependiente y deprimente.
    Hasta que llega un día, en que realmente piensas que tú ya no eres tú, eres tú y la botella, la botella es tú pareja de hecho. Es el el gran momento, es el momento en que empiezas a ser consciente de que estás atrapado y aquí empieza una árdua lucha de la que no salen todos los implicados. Ésta fase me recuerda mucho a la gran película "Días de vino y rosas", la soledad, el engaño, el miedo, el amor destrozado,la agonía en vida, la dependencia, la droga y el momento en que empieza a ser más importante la botella que la persona a la que quieres, pero desde la perspectiva alcohólica, que es muy diferente a la "normal", quieres a esa persona, pero en función de emborracharse juntos y al final el único nexo que te queda con esa persona, es éste, el beber juntos y si la otra persona no quiere, se jodió el invento. Es duro esto que digo, es duro, pero es cierto y para llegar a esta conclusión se tiene que haber bregado mucho y demasiado tiempo. Describir las cosas y acontecimientos desde fuera, es relativcamente fácil, sólo hay que ser observador y anotarlos mentalmente, pero cuando uno forma parte del tinglado, cada descripción produce dolor y un dolor muy agudo y fuerte y te quedas pillado y engatillado por el dolor. Como decía el otro el dolor es necesario,  y en cierta medida es necesario pasar por sus manos, pero a veces es tan fuerte y te oprime tanto, que sólo te permite desear que venga la muerte, que venga a liberarte. Aqui, está claro el papel de la depresión pre o post alcohólica.
    Desde fuera es fácil solidarizarse, es fácil, lo difícil es solidarizarte desde dentro, cuando eres un naúfrago más, en medio del naufragio, ahí es donde tiene verdadero mérito solidarizarte con los de tú misma especie y sobre todo solisarizarte con tú misma causa y para ello es imprescindible reconocerte primero por dentro. Una cosa es desintoxicarse y deshabituarse y otra es superar el problema y en ésta sociedad en la que mal vivimos, no es tarea fácil, pues todo está demasiado condicionado por ambientes "tóxicos", las vías de escape siguen todas el rumbo de las drogas, de todo tipo de drogas y me refiero a todas las que te crean dependencia y te llegan a limitar la vida. Ahora, ultimamente observo un nuevo tipo de droga, una que se utiliza para segregar endorfinas y me refiero al estar colgado del ejercicio físico. Se toma por algo sano y lo es en sus dosis no dependientes, pero no lo es a otros niveles y son esos niveles los que te crean dependencia. Toda tú vida empieza a girar sobre el eje del ejercicio, tús vacaciones, tús fines de semana y poco a poco va ganando terreno el resto de los días. Por un lado se consigue unos buenos niveles de endorfinas y por otro se consigue no pensar en nada, pues los problemas se amortiguan con las endorfinas. Y como todo en la vida, si crea dependencia y en ese sentido te va marcando la vida, pues sencillamente empieza a ser un problema y si no al cuento y ya veremos como acaban éstas nuevas historias. El que avisa, ajos mastica,... y por supuesto ya nos veremos en el infierno: el que se chuta, el que priva, el que esnifa y el  que le da al juego y al que se sobrepasa con tanto deporte, todos juntos haciendo piña, todos con un hilo común y ese hilo es la dependencia.

SABOR AMARGO

Hay días en que uno se despierta con sabor amrgo,
y no sabe muy bien si es por comer almendras
o es por el sabor que deja la derrota,
en el fondo me da igual,
estoy acostumbrado a desenvolverme entre nubes borrascosas,
y salir herido, pero siempre vivo.
       Me encanta ver a las personas desde el otro lado,
desde su cara oculta,
desde dentro de sus sentimientos.
       Hoy si me desperté con la amargura en mi mano
y yo no la había invitado,
pero sé que ella durmió a mi lado
y que se deslizó hacia el fondo de mi alma.
      Sí hoy, me visitó el demonio
y me tentó con palabras mordaces,
me pidió que le dijera secretos,
secretos que yo sólo sé,
y que de ellos penden muchas vidas,
le pregunté a cambio de qué,
y me dijo que a cambio de vivir para siempre,
me sentí tentado y por un momento dudé,
y no dudé por los demás,
dudé por mí y es más sólo por mi, decidí.
     No creía que mereciera la pena vivir eternamente,
vivir sin que existiera la muerte,
pues la vida se cuelga de un hilo,
y se cuelga de un hilo
piorque debajo de la vida, siempre está,
siempre está, la muerte.

LOS PIJOS

  Hoy es día 27 de febrero y aún no escribi la crónica marciana, bueno escrbí sobre los cielos y como determinan el carácter colectivo, !que profundo me encontraba!. Pero eso sí, me dí un viaje bestial, me recorri tres puntos cardinales: el norte o noroeste, el sur y el este de éste pais o como se le llame. A mi me da igual el nombre que le pongan, me da igual si es España o el estado español o el gobierno de España o gobierno patatero, aunque éste último es el que más me gusta: Gobierno patatero, por no decr otra cosa más fuerte.
     Está la cosa que arde, pues el Gobierno, el estado y la Monarquía tienen abiertos varios frentes. Por un lado tenemos al Urdangarín dando el cante y salvando in extremis a una monarquía que nadie sabe que pinta, pero ahí está, agarrada como una ladilla a un pelo púbico del Rajoy. Aunque el Rajoy tampoco está para tener ladillas en su pelo púbico, pues ya las tiene en el sobaco y si no que se lo pregunten al Bárcenas, menudo ladillón. Ahora el tipo sabe, mejor dicho se las sabe todas, y demanda al PP por despido improcedente, me encanta la cosa. Y el cabrón, como va de sobrado, como todos los del PP, va y se apunta al paro. Más cojones que el caballo del Espartero. Cojones tendrá, pero eso no quita, que es lo que es, y es cabronazo más del PP.
    Así que estos señores son los que llevan las riendas de éste pais tan maltratado y mísero, y son los que dan ejemplo, ejemplo de austeridad. Si por algo a mi éste asunto no me cuadraba, que estos pijos engominados con zapatos castellanos, que la mayoría no dió palo al agua en su puta vida, nos predicaran con el ejemplo. Los pijos que yo conozco de toda la vida, son pijos redomados, pijos auténticos, como los peperos, y desde luego nunca se preocuparon de los demás, ni del paro, ni de los despidos, ni de los derechos sociales, en tal caso sólo se preocupaban si a ellos les afectaba directamente. Pero como buenos pijos con pedigrí, siempre les salvaba un viejo padrino amigo del partido o el presidente del aeroclub o del club de campo o el presidente de la Ceoe.
  Pasaron años y muchos y esos pijos no han cambiado: la misma asquerosa gomina, el mismo lacoste, los mismos zapatos y la misma presunción. Pa chulos estamos nosotros te espetan a la cara, cada vez quue pasas delante de ellos. Y se me olvidaba dentro del look, el jersey sobre los hombros y jersey de hilo fino y cuello de pico, eso sí, de colores muy vivos, o verde o naranja, o sea un color muy chillón y llaamtivo y algún desfasado que aún lleva el jerseycito atado en su linda cinturita, con ese nudo descuidado, muy marinero por cierto, delante de sus huevines tan delicados.
   Y sus modas deportivas. A ellos lo que más les gusta son los deportes minoritarios y clasistas, por tanto un deporte que sólo ellos y unos cuantos más pueden practicar. El tenis, el padel, aunque éste último me duele,y me duele directamente, pues también lo practico yo. Me cago en el día que nació el Aznar, pues aparte de joder repetidamente a todo el pais, va el tío capullo y se le dá por presumir que juega al padel. Casi me dá el pasmo, el muy cabrón podía dedicarse a jugar a la casa de las muñecas con Esperancita Aguirre y con el travestido de Gallardón, que al final mira como salió del armario y se mostró como lo que es, un cabrón de mierda. Cuantos comentarios durante un tiempo tuve que soportar, así que juegas al padel como el Aznar, si es un deporte de pijos, como es que juegas tú,...y más, y más, y... me cago en la madre que parió al Aznar. Despues tuve que rearmarme  con unas cuantas estupideces: que si, que el padel es caro, pero como se paga entre cuatro no sale tan caro y un montón de gilipolleces más. En cambio de decir, yo juego al padel y que passsssa o quieres que te arree una hostia que te voy a poner del revés. Este si que es argumento de peso y no el otro.

   Yo tenía un primo y lo tengo, pero no sé nada de él desde hace muchos años, que era el más pijo entre todos los pijos o sea un pijo redomado. Ya era un trepa desde pequeñito y un acomplejado. La medre, que era mi tía, ya le enseño desde que estaba dentro de su barriguita el manual de buenas costumbres, el como saber disimular y aparentar que se tiene pasta y como debía pisar a los de clase social más baja, vamos todo un compendio de como ser un hijo de puta. Y él fué un niño aplicado y no se saltó ni una sóla regla. Así que el niño era de armas tomar, pero lo era conmigo, que era su primo, además más pequeño que él. Los padres tenían su ostentosa choza en una calle céntrica de Vigo, aparte de otra en la orilla de enfrente de la ría de Vigo, la casa de sus preciosos veraneos. Estos dos requisitos, casa en el centro y otra de veraneo, eran imprescindibles para intentar pertenecer al clan selecto de los pijos. Asi que él se codeaba con familiaridad con el resto del ganado y se fué ganando una silla en la cafetería donde paraban estos niños ricos, sólo que a él lo trataban de diferente forma, pues se daban cuenta, que era un pijo pero que le faltaba algo y ese algo eran las pelas y la falta de credenciales. Pelas tenía pero no tantas y credenciales era su principal handicap, al ser el nuevo en el gremio, le faltaban los antecedentes familiares o sea que fuera pijo proveniente de generaciones anteriores o sea pijo redomado con antecedentes. Pero a él le cedieron una silla, sólo que la peor silla y durante mucho tiempo le tocó ser el chicuco de los recados: traeme tabaco y chicles y de paso unos caramelos,... así que poco a poco y con suma paciencia fue progresando entre la élite, al tiempo que por el trato que recibía se vengaba con más fuerza de los más débiles. Y en esas épocas yo era más débil que él, al ser más pequeño y tener menos abolengo y también menos estupidez encima. Aún recuerdo el mes de vacaciones que me tocaba pasar, por real decreto, en su puta casa de veraneo. Que mes, que tortura, que ganas de quemarles la casa, cuantas veces pensé en quemarla o que un tsunami la arrasara. Lindas vacaciones aquellas, pero que muy lindas, entre el imbécil de mi primo pijo y la parienta de su madre, por no decir otra cosa más fuerte, aquello era una tortura china. Se mofaban de mi y de mi familia, que si éramos unos pobres desgraciados, que no teníamos la pasta que tenían ellos, que no teníamos los buenos principios ni la misma educación, que no sabía comer, que si Francisquito quieres repetir, no pases hambre y a mi que me dieran por el culo, etc, etc,...Ese mes, que solía ser Agosto, el tiempo se paraba y los minutos no corrían. Ya sabeis como es el tiempo, cuanto más desees que pase, el muy cabrón lo que hace es paralizarse. Eran tantas y tantas las humillaciones, que no es que salieras deprimido, es que salías arrastrado y aún tardabas largo tiempo en recuperarte.
  Pero gajes del destino, el mundo da muchas vueltas y las cosas cambian. Os cuento ,lo primero es que mi tío murió y poco despues fue detrás mi tía la bruja. sinceramente yo no lloré mucho, tuve que reprimir no ponerme a saltar y a gritar de alegría, cuando me enteré de su muerte. A lo que iba, mi primo pijo quedó huérfano ya con veintitantos años y con un presente y un futuro pero que muy negro. Hacía unos años se había quedado sin el piso piloto, el del centro de Vigo, el piso estrategicamente situado para tener cerca a su grupo de pijos. Así que el nené, Francisquito, se vió de repente solito en el mundo, sin estudios como corresponde a un buen pijo y con su gran casa de veraneo como herencia. Pero no tenía pelas ni para pagar los impuestos de su palacete, asi que empezó a trabajar en varios frentes.
  Primero toqueteó al grupo de pijos, a ver si alguno se mojaba y le prestaba un padrino, pero aquí se demostró una vez más, que el era pijo de segunda división y ninguno mostró interés por su caso. Asi que en el pueblo donde tenía instalado su palacete, empezó a crearse un nuevo círculo de pijos, éstos eran más de pueblo, pero tenían más pasta. Y alli se echó una novieta que era hija de farmaceúticos con farmacia activa y ella que había estudiado farmacia iba a heredar de la diosa fortuna. Aqui mi primo pijo, vió la luz del día, vió la luz al final del túnel.
   Aunque el final ya os lo suponeis, antes os quiero contar otra cosa. En medio de sus escarceos con la farmacéutica, pasaron unas navidades y el muy capullo como no tenía donde caerse muerto, pues tuvo que venir a la casa de mis padres a cenar. Amor de familia, que se llama y no de conveniencia. En la noche de nochebuena al final de la cena, cuando se conversda de cosas banales y bajo los efectos de los efluvios alcohólicos, el pringao de mi primo empieza a contar. Dijo que había estado pensando, yo no me lo creo, pero que dadas las circunstancias monetarias él se planteaba montar una empresa y le costó decirlo, pero esa empresa era montarse una granja de cerdos. A mi casi me sale el champán por las orejas con sólo pensar en ver a mi primo pijo en medio de una piara de cerdos, no sé si sabía que los cerdos también cagan y como cagan y él con sus zapatitos  abrillantados, con su lacoste, y con su jerseycito de pico, en medio de una marabunta de cerdos. Pero ahí estaba él, todo digno y ufano, hablando de dinero, haciendo números y convencido de que era una buena inversión, buena lo era, sólo que en éste caso fallaba el patrón, un tío que no había dado palo al agua en su vida y de repente en una granja y pisando mierda de cerdo, eso no se lo creía ni el hombre araña.
   Más adelante, al cabode unos 8 meses la granja de cerdos aún seguía en el plano y en éstas llegó la invitación de boda, se casaba por fin con las farmaceútica, menuda inversión, ésta si que era una inversión y no la asquerosa granja. Yo por supuesto que no fuí, porque si llego a ir me lo trinco por el cuello y por mis cojones que lo mato allí mismo, delante de su altar de casamiento. Pasado un año, se que ya estaba de mancebo, pero no sé quien me dijo que ya parecía Rokefeler, con su farmacia, bueno de ella, farmacia moderna y de última moda, con su buga de seis cilindros y con su uniforme de pijo: su gomina, su lacoste, su jerseycito de pico y sus zapatos castellanos.
  

LOS RINCONES DEL ALMA

La verdad es que yo sólo me divierto, me divierto con todo, con lo que veo, con lo que noto , con lo que siento, con lo que oigo, con lo que intuyo y sobre todo, con lo que escribo. Menos mal que éste siroco que me entró, el de ponerse a escribir, me ha venido de perlas, pues me apareció en plena época de vacas flacas, si llego a seguir el ritmo de antes de tirar el dinero a espuertas, ahora estaría junto a Bárcenas o junto a Urdangarín, o con los dos, juzgado por malversar fondos públicos o privados o por atracar gasolineras. En estos momentos voy a encender el último cigarrillo que tengo, el último y no me atrevo a encenderlo, le tengo miedo al mono. Lo de las pelas es puro realismo soviético, uno puede estar flotando como floto yo, pero ya se encargan las pelas de ponerme en el sitio y el sitio es más bien decadente, parece un balneario viejo, oxidado y desvencijado. Pero en ésta mierda de isla en la que yo vivo (aclaro que yo llamo mierda a lo que le tengo cariño, otras veces uso, mamón, capullo, mamonazo, cabrón, ...según quien sea o como sea o depende de las circunstancias o simplemente porque me sale de los cojones) se estila, referente a las pelas, aires tirando a catalanes y no sólo respeto a las pelas, también se refleja en otras cosas.
  Por ejemplo me llamó mucha atención a mi llegada a ésta isla de mierda, el aire catalán de las señoras. Y me refiero a las mujeres que tienen mi edad para arriba o sea a partir de los 15, en serio a partir de los 50 años o más, claro. Primero que hay muchas que llevan el pelo corto, muy corto y se adornan de gafas de pasta de variados coloridos. Les dá un look a feminista de pelo corto o a mujer madura enterada, con ese deje a intelectual en horas bajas, pero su fondo es culto, mejor dicho su corte de pelo y sus gafas le dan ese aire a mujer inteligente, pero con cierto aire decadente. Mujer moderna y puesta, aunque los colores sólo le acompañan en las monturas de sus gafas, pues el resto de su indumentaria es ramplona, digamos de tono medio o sea ni fu ni fa, ná de ná. Claro que después te llevas el chasco, pues ésta isla de mierda no va a ser diferente del resto del mundo, y si arañas un poco la fina capa superficial, pues aparece simplemente de todo, aparece una fauna muy variada: las hay descerebradas, las hay intelectuales, las hay medio hipies y las hay listilllas, las hay tontas, las hay gilipollas, las hay cachondas, en definitiva las hay de todas clases y colores, pero lo que les une relativamente, es el pelo muy corto y sus monturas de colores vivos
   Un día en que yo me encontraba especialmente espeso, me fuía pasear por mi cala favorita de Mernorca, cala Sant Esteve, esa cala que sufrió estoicamente mis malos momentos, que por desgracia fueron muchos, pero tambien y hay que decirlo todo, se divirtió  con risas y carcajadas en mis buenos momentos, pequeños pero intensos y por supuesto con mis reflexiones y ocurrencias. Me senté sobre una roca más bien lisa, porque si no es lisa las rocas de aquí te rompen el culo, y me puse a reflexionar precisamenrte sobre lo espeso y le daba vueltas de contínuo al chocolate espeso y buscaba sin parar más sinónimos, que si niebla espesa, que si la espesura de la selva, bueno en fin, pajas mentales espesas, muy espesas. Despues sin enterarme, di un salto hacia otro pensamiento, sobre como eran las gentes de aquí, como eran los lugareños o isleños. Me detuve durante un instante y logré conectar los dos pensamientos, espeso y lugareño y ete aquí que dentro de mi torpe espesura, se me encendió la luz de un faro: El lugareño de ésta isla de mierda es espeso y me reproché el ser tan mal pensado. Pero al minuto volvía el pensamiento y tanto vino que se enrocó sobre si mismo. La verdad que ser espeso no tenía porque tomarse como un insulto, pues se puede ser más lento o más tranquilo y no por eso ser un descerebrado, se me entiende, no?. claro que tambien intenté hacer comparativas, si en los sitios en los que viví no pasaba precisamente lo mismo y repasé sitios, lugares, pueblos y ciudades, donde yo caí con mis lindas posaderas. La conclusión que yo saqué, fué ver que sólo lo podía comparar con un pueblo y un pueble pequeño, por ejemplo Corcubión (Costa da Morte, Galicia), pueblo de 2.000 habitantes. De inicio me pareció una buena base, un buen principio, un pueblo pequeño, aislado, con fuertes vientos, etc, claro que salvando las diferencias  y éstas eran, que esto es una isla de mierda y aquello era un pueblo con muy mala comunicación, de ahí su aislamiento y por supuesto la diferencia de climas, ésta si que es una gran diferencia.                                                                                                                   Pero a lo que iba, yo en Corcubión observé cosas interesantes y que jamás se me olvidaran. Por ejemplo era curioso que entre ellos, entre los lugareños, se llevaran fatal, aunque había excepciones, y así te lo manifestaban: que si fulanito es un cabrón por esto y por lo otro, tú pensabas que no sería para tanto, pero al siguiente día, más de lo mismo, que si que es un cabrón y además un hijo de puta y bla, bla, bla...A base de insistencia tú llegabas a desconfiar del malo de la película, pues tal como lo habían puesto era para desconfiar y para meterlo en la cárcel o llevarlo directamente al paredón. Al final al acusado y vilipendiado, sin darte cuenta, le ibas cogiendo ojeriza e ibas intentando esquivarlo o eras muy seco si no te quedaba otro remedio que tener que hablar con él. Hasta que un día o noche, más bien noche, pues de aquellas éramos un tanto zombies y noctámbulos, el tío que ponía a parir al otro, se ponía hablar con su enemigo virtual y real, como el que no quiere la cosa, es más se les veía bien, con risas y carcajadas y hasta de vez en cuando se fundían en un abrazo y yo alucinando por colores. Cuando más tarde se lo recordabas al lugareño, él no contestaba, el silencio era su respuesta. Y ese comportamiento a base de repeticiones, me enteré de que iba. el asunto. Los lugareños del pueblo, se llevan a matar entre ellos, no todos, pero sólo se llevan mal de boquilla, es decir se ponen a parir por detrás, pero delante se tienen mucho, pero que mucho cariño. Es una filosofía vitalista y muy oportunista, al fin y al cabo, ellos saben que tendrán que convivir toda su vida en el mismo pueblo, pragmatismo puro y duro. Además era curioso que si tú intentabas recordarle algo de lo que te había dicho de su presunto enenmigo, el silencio siempre fué su respuesta. O si  no, se cerraban los dos en banda y hacían frente común contra tí, como  demostrando, una vez más, que tú no eras del pueblo y a tí quien te había dado vela en ese entierro. Mecanismos de defensa ante el extraño o ante el que suponían que estaba de paso y la verda, que la mayoría de las veces acretaban, pues fué verdad que casi todos sí estuvimos de paso. Aquí no eran espesos, más bien eran personas lúcidas y espabiladas, aunque con el fondo gris. Dicen que el cielo es el espejo del alma y es cierto, el cielo da Costa da Morte, era gris tirando a negro y así eran los lugareños por dentro. En los momentos más brillantes conseguían alcanzar el tono gris del cielo, eso como mucho.En definitiva era un problema del alma, de tener el alma gris-negra, es decir eran almas en pena.
   En Cádiz donde viví largos años, el cielo es azul brillante, tan brillante que hace daño, pero detrás de esa brillantez vuelve a ganar el opaco. Y las personas se reflejan en su cielo: en principio son explosivas y están llenas de destellos, al poco tiempo, las empiezas a mirar por su espalda y aquí se apaga la luz brillante y aparece la oscuridad ténue. Aquí llama más la atención el contraste, pues se pasa de una fase a otra sin transición, se pasa bruscamente, de la claridad cegadora a ver la sombra y éste es el problema de la gente de Cádiz, su sombra. Repito, para los susceptibles, que estás son generalidades, por tanto siempre hay excepciones y que además son sensaciones y no dogmas de fé lo que yo describo, por tanto soy el primero en reconocer que son percepciones subjetivas, pero de eso es lo que se trata, de soltar lo que uno siente, aunque sea a fuerza de equivocarse.
Cuanto hay que matizar, !menuda mierda!.
   Y que pasa por estos lares, por ésta isla de mierda. Pues pasan muchas cosas, aunque nunca las suficientes. Aquí, el cielo es límpido y azul y tiene una claridad más que aceptable, pero no comparable con la luz de Cádiz, que como dice el tópico es la ciudad de la luz, pero aquí hay una luz clara y brillante, que se acompaña de cúmulos transitorios de nubes negras algodonosas y de unas tormentas con grandes truenos y aparataje eléctrico. Y así, más o menos es la gente de aquí, en apariencia tranquila, clara y más o menos brillante, sólo que de vez en cuando el alma se les pone negra y negra con mucha mala hostia, con mucho estruendo de truenos y rayos de relámpagos. Pero tal como le viene el siroco también se les pasa y despues de la breve, pero intensa tormenta, viene la calma, la calma chicha. Y es verdad que después no hay resentimientos.
   Pero comparada con Corcubión hay muchos aspectos parecidos y digo parecidos que no iguales. Porque ésta isla de mierda, es un cuerpo extraño en medio del Meditérraneo y es chiquitita como una piedrita, sólo que muy bonita y no sigo con los ita, que me pongo de los nervios. A lo que voy, ésta pequeña isla es como un pueblo grande, con sus 70.000 mil habitantes en invierno, desparrados por la isla. Después, los núcleos "urbanos", son pequeños pueblos y aldeas, en definitiva el ambiente es de pueblo y más agudizado por ser precisamente, una isla. Es ambiente de pueblo, sólo que al cuadrado. Y eso tiene para mi, sus ventajas y sus inconvenientes. Y entre sus ventajas, tiene el ser un ambiente tranquilo, un ambiente sin prisas, donde todo el mundo te saluda y tú los saludas y éste aspecto trae muchas consecuencias fundamentalmente positivas: hay poco tráfico, es fantástica de pasear y andarla en bicicleta, se llega pronto a todos los sitios,... Y como inconvenientes, tiene que de ser tan chiquita, todo dios se conoce y se conoce demasiado, bajo mi punto de vista. Este ambiente tan cerrado se agudiza cuando llega el otoño, pues la isla queda cerrada y casi sin actividades. Es bueno reconocer que a los que le gustan como a mi, los ambientes tranquilos y disfrutar de la naturaleza, esta isla perdida es la ideal. Pero al cerrarse la isla en el otoño, la población desciende y se condensa y como además todo dios se conoce, repito, pues hay que hacerle el traje al vecino y se lo hacen de lujo y justo a su medida. Claro que esto que digo, lo saco por algún comentario que se le escapó, sin darse cuenta, a algún isleño. Pues conectamos de nuevo con Corcubión que tenía 2.000 habitantes, un pequeño núcleo perdido frente al océano Atlántico y a través de radio Macuto me dicen, que si, que ellos eran un pueblo cerrado y defensivo. Y aqui, en mi isla de mierda, pasa exactamente lo mismo, pues yo noto como yo ya tengo un traje, un bonito traje estilo menorquín, pero me lo hicieron los isleños y está tejido con sus bocas. Yo no sé nada, pero no soy tonto y me lo supongo, otra cosa es que me importe. El caso es que los isleños tejen y como tejen, más o menos como en todos los pueblos, y más con la llegada del invierno donde no queda otra, que meterse en la casa. Y lo más importante, que si a mi me hacen un traje en un extremo de la isla, ¿como llega al otro lado?, unos pueden suponer que llega por gente que trabaja o vive en el otro extremo, puede, pero no es razón suficiente. Mi versión de éstos hechos, es que ésta isla está hecha sobre un trozo de roca y hay cavados miles de túneles y dicen que todos son de tramos cortos, pues yo digo lo contrario, hay miles de túneles pero de cortos nada, pues llegan de un extremo a otro de ésta puñetera isla y no sólo a lo largo también a lo ancho. Y por esa red de túneles clandestinos, es por donde circulan los menorquines llevando sus secretos de un sitio a otro. Esta es la única manera de entender como llegan los trajes regionales con tanta rapidez de una costa a otra costa. Nosotros, los foráneos estamos encasillados dentro de un gran panel y cada panel tiene un nombre y debajo del nombre, van actualizando nuestras más recientes actividades, nos van poniendo nuevos complementos, así el traje nunca se queda desfasado. Es o no es, así. Yo estoy convencido, de que sí.
   Pero volviendo a lo espeso, !joder como me pierdo!. Empecé la disertación hablando de la espesura y ya no sé que tenía que ver. Supongo que tendría relación con los isleños y que los calificaba como espesos. Lo primero que tengo que aclarar es que espeso no es sinónimo de torpe o de corto o de tener pocas luces, no tiene nada que ver, por lo menos para mi. Yo me refiero con lo de ser espeso, a ser demasiado tranquilo o que se le caen los huevos o a que tardan mucho en tomar una decisión y se toman toda la calma del mundo, a eso me refiero yo. A mi esta aparente tranquilidad y suavidad, me desquicia bastante, pero lo que me gusta es que despues de ésta placidez y cuando menos te lo esperas, !zas!, salta la liebre y les viene el siroco y se desquician como auténticos locos. Aqui me encuentro a gusto y en mi salsa y si puedo, enseguida me sumo a su cabreo y si no puedo sumarme, me encanta hacer el ladilla y calentarlos un poquito más, si cabe o sea me gusta meter sólo la puntita, el resto es sólo para empujar.
  En ésta isla, los lugareños son cerrados y desconfiados, pero eso lo determina el ser simplemente una isla y en consecuencia su aislamiento, junto que es un pueblo, pero eso es común a todos los pueblos del mundo, da igual que sea en Galicia, Andalucía o Menorca, un pueblo es un pueblo y eso es lo que realmente marca.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...