Carlos Briones


 

Cosas de la vida

 

Yo, a estas horas, la 1 de la mañana o de la noche (según como se mire), observo que ha pasado el día y que estuve muy ocupado y el poco tiempo que tuve se he dedicado a ver una partido de fútbol de Champions y donde jugaba el Barça contra el Brujas y como hubo muchos goles y aunque el Barça solo empatara, disfruté del partido y porque tengo que reconocer que me gusta el fútbol, aunque procuro no caer en ser un futbolero que mira todos los partidos, que solo habla de fútbol. Quiero decir que seleciono los partidos que quiero ver y del Barça y del Celta no me pierdo ninguno. En general los deportes me gustan, pero tengo mis preferencias: me gusta el fútbol, el baloncesto, el tenis, el padel, el pimpong y algunas especialidades determinadas de atletismo (carreras de velocidad desde los 100 metros hasta los 5.000 metros, los saltos de altura y los de longitud y triple salto y poco más). En otra vida me hubiera gustado haber sido un deportista dedicado a ello y no ser un amago de todos ellos, pero resulta que el que más me gusta, es el fútbol y siempre he sido malo o muy malo jugando al fútbol y nunca tuve físico para ser futbolista, ni visión de como se debe jugar. Pero en deportes de raqueta si que tengo una buena visión y muy buena muñeca, pero de nuevo me falló el físico y por eso, me quedé a medias. Me acuerdo y mucho que de pequeño me encantaba el fútbol pero también tenía pasión por el tenis, que de aquellas era un juego para niños pijos que previamente estaban apuntados en un club de tenis del que tenías que ser socio y eso requería tener mucha pasta, cosa que mis padres no tenían. Bueno, tenían pero no les sobraba como para apuntarse a un club lleno de pijos redomados y su única licencia en este aspecto, fue que eran socios del club naútico de Vigo y a  sabiendas que no tuviéramos barco ni posibilidades de tenerlo. Creo que recién casados se habían apuntado a alguna comida o cena en el club naútico, pero yo aún no había nacido. Y no hubo más uso, pero de vez en cuando se daban un paseo por el club y para así demostrar que eran socios y eso ante los demás, les daba cierto nivel social. Aunque también recuerdo a mi hermana hiendo al baile que se celebraba el día de Reyes.

Los deportes y también recuerdo el día o los días en que mi padre se hizo el fantasma conmigo y como sabía que me encantaba el tenis, pues me prometió y no sé si juro, que en aquella inmensa finca que teníamos cerca de la playa él iba mandar construír una preciosa pista de tenis y allí podría jugar y entrenarme para ser un buen tenista. La promesa o juramente, nunca se acabó cumpliendo y porque el tema de fondo era que había que invertir mucha pasta y él precisamente estaba entrando en un período de decadencia (económicamente hablando) y eso al final, le destrozó el ánimo y las ganas de vivir. Pero yo, que de aquellas me lo creía todo, tenía perfectamente delimitada la zona de la finca donde se iba hacer la famosa pista de tenis y todos los días y en cada mañana, le dedicaba un tiempo a soñar que allí mismo estaría jugando al tenis. Durante cierto tiempo, me sentí un tenista frustrado y sabía que sería un buen tenista pero también sabía que mi padre se estaba quedando sin pasta. Y así fue la cosa y fue empeorando cada día un poco más, pero seguíamos veraneando y como sino pasara nada y cuando en realidad mi padre se estaba endeudando hasta las pestañas, pero él no decía nada y porque no quería reconocer su fracaso, porque para mi padre y sobre todo para mi madre, el estar medio arruinado era un verdadero fracaso que nunca fueron capaces de digerir adecuadamente. Aunque es de persona el reconocer que una vez muerto mi padre, mi madre hizo auténticos sacrificios para poder pagarme la carrera. Tuvo una inmensa paciencia conmigo y gracias a ella, conseguí tener el título de medicina. Después vendió parte de la herencia que le había dejado mi padre y económicamente pudo levantar cabeza.












LA PAUSA


 Yo espero detalles que me reparen

o sustituir pequeñas y diminutas piezas que se han caído de

 mi engranaje

necesito algo que me encaje en este mundo tan desatinado y 

tan paupérrimo o tan falto de todo

necesito renovarme

hacerme nuevo

y que nadie piense cuando pase a mi lado, 

¡pobre viejo!

y aunque lo piense

mejor que yo no lea su pensamiento

y menos que me lo manifieste...

y porque viejo, sí lo soy

y pobre de pasta, también podía ser

pero pobre de pensamientos y sentimientos

te puedo asegurar que eso no es cierto

y que está totalmente equivocado

en ese aspecto soy rico y millonario

tengo los bolsillos repletos de papeles escritos

y quizá y a la vez ese es mi gran problema

me falta la pausa necesaria

para darle una estructura a todas mis ideas.













DECISIONES


 Decir que no

requiere tener el valor de decirlo

y hay que tener una idea clara de las causas

y el porqué de su desarrollo y después, 

observar como todo se complicó de tal manera

que te hizo tomar la decisión de decir que no.

La vida es demasiado compleja

como para ponerse a volar sin alas

el precipicio todos lo tenemos delante

siempre estuvo y siempre estará

y saltar al vacío es un paso

que en algún momento tendrás que dar.

No somos sumas aritmétricas

ni un conjunto razonado de pensamientos

ni un compendio de sabiduría escrita en un libro

y nuestra escala de valores a veces falla

y eso nos hace tomar decisiones equivocadas

y que más adelante,

te darás cuenta que carecían de sentido

o por lo menos del sentido

que en principio le dabas.












LA PUNTA DE UN ICEBERG


 Ahora todo es más difícil

los reflejos van pidiendo un descanso

los tendones se relajan y contraen menos y peor que antes

la vista pide auxilio

el tacto se hace más áspero

y se echa de menos la suavidad de aquella piel joven, suave y

 tersa

pero no todo se te pone en contra

y porque la vejez también tiene sus otras cosas

y por ejemplo, 

disfrutas más de los pequeños momentos.

Hoy por ejemplo

recuperé a un viejo y muy querido amigo

cerca de 20 años sin vernos

sin saber si vivía o no vivía

acordándome de él cada día

y acostándome con la idea

de que quizá en la otra vida nos veríamos...

Fue una sensanción maravillosa oír su voz de siempre

y digo de siempre

y porque todo envejece menos la voz

o es que la voz envejece a otra velocidad

y se hace vieja cuando ya estás bajo tierra.

Que delicia escuchar su tono de voz

saborear sus pausas y respiraciones

hablarnos de como nos ha ido, de como nos va

y de como puede que nos vaya...

En fin,

ha sido un pequeño y delicioso momento

que gracias a la magia

solo he sentido la punta de un iceberg.












Roxana Elvridge-Thomas. "Plegaria"


 

Liquidez de la tarde. JAIME SILES RUIZ

 

LIQUIDEZ DE LA TARDE

¿Qué revelan, qué ocultan
sus luces diminutas?
Transparencia del aire.
Oscuridad de gruta.
Todo: espejo cóncavo.
Todo: redonda fruta.
Y tú, mirando el mundo
acaso por vez última.
















Yo de mi no esperaría que alguien llamara a mi puerta

Yo de mi no esperaría que alguien llamara a mi puerta,
tendría que salir a buscar un alma gemela
un alma que estuviera tan perdida como yo lo estoy ahora
y así dejar de ver de esa forma tan obsesiva, esa gota fría que recorre el cristal de mi ventana,
yo no esperaría a ser complacido por la diosa fortuna,
tendría que ser yo mismo,
tal cual soy y sin preámbulos y epitafios,
a veces me siento valiente ante la muerte
y otras veces me veo cobarde ante cualquier desafío y por pequeño que sea,
yo no dudo de mí,
tengo claro lo que quiero y lo que me produce miedo,
soy acreedor y dueño de mis miedosy de mis anhelos,
soy espléndido en sentimientos,
soy un alma perdida entre mis propios recuerdos,
hay días en que no me encuentro
y hay noches que me emborracho de versos
y cuando el reloj marca las 3
yo me regurgito dentro de mi propio vómito de mis peores recuerdos,
yo vivo entre mis cuatro paredes,
tengo recuerdos colgados de cuadros mal pintados,
sueño encima de mi almohada y al dulce calor de mi chimenea,
yo a veces, quisiera ser otro
pero me temo que no, que seguiré siendo yo mismo,
yo con mis historias de amor incomprendido,
yo con mis cuentos de magia,
yo con mis alucinaciones de loco perdido,
y todo eso soy yo,
y es más, no me arrepiento de nada o de casi nada,
victorias he tenido y fueron grandes e inmensas,
y derrotas las tuve a millones,
pero en el medio de todas ellas siempre estuve yo,
yo el protagonista de mi vida,
yo escribiendo día a día la propia historia de mi vida.

Y yo que me consideraba un tío libre


 Y yo que me consideraba un tío libre

libre de palabra, libre de gestos, 

libre de pecados y hasta libre de impuestos,

un día y de repente me dí cuenta

que estaba envuelto en un manto de apegos y falsos amores

de que estaba viviendo dentro de mi propia burbuja

que por cierto, es extraordinariamente bonita

y con el oxígeno suficiente para seguir subsistiendo

y el alma encogida por todos mis miedos y temores

además de sentirme oprimido por el peso de querer ser y no

poder

y al mismo tiempo, el darme cuenta

que mis ideales eran pura poesía utópica

y por eso pienso que si en realidad, alguien me quisiera de

verdad

tendría que ser a tope

y tendría que aceptarme tal y como soy ahora

con mis neuras y paranoias, 

con mis defectos afectivos y cognitivos

con mis lapsus espaciales y temporales

con mis extensos silencios siderales

(que muy pocos con capaces de interpretar)

con mis ataques verborreicos de euforia desmedida

con mis miedos en turno de espera y esperando que llegue la

noche

y con mis mejores momentos estelares

y todo esto, conforma un todo

que soy yo mismo

y se me quiere así o no se me quiere.















TODO DA VUELTAS A MI ALREDEDOR


Todo da vueltas a mi alrededor,
mis ideas se hacen envolventes y obsesivas,
mis paranoias flotan como manchas de aceite en un día de
mar en calma,
mis ilusiones se cubren de un tono gris plomizo,
mis amigos casi han dejado de existir,
algunos quedan...pero pocos...
(más vale lo poco y bueno)
y ahora vivo dentro y para mis adentros,
envuelto en mi propia piel de cocodrilo
y haciendo nido entre la carne, el hueso y la boca de mi estómago,
ahora soy un quiste pulsátil que late,
soy un ser ocupante de espacio,
tengo mi vida propia e impropia,
y como ser que se adapta a casi todo,
en las noches de luna llena,
me transformo en hombre lobo
y entonces sé... como será mi epitafio final...
el lobo se comerá al hombre
y después y de uno en uno,
escupirá mis huesos y expulsará lo poco que me queda de humanidad.














JULIAN BORGER

Un tal Alex lópez nos dice: El prestigioso editor del The Guardian, Julian Borger, nos dejaba un artículo este sábado que creo que debería s...