Hará ahora más o menos 10 años
me decía a mismo
lo que mejor que me podía pasar
es que ella te niegue el saludo
y porque acababa de pasar por un mal rollo
o por una mala historia
y donde ella era la protagonista de esta historia
y lo de que me niegue el saludo
era otra forma más, de defenderme.
Y han pasado esos 10 años
y sigo aquí sentado escribiendo
y de aquella historia se cumplió mi petición
y me negó el saludo y muchas cosas más.
Pero tampoco me sentí ofendido
porque ahora mismo cuando lo estaba diciendo
era porque así lo sentía de verdad
no quería saludos de su parte
ni siquiera quería un ligero y disimulado cruce de miradas
y porque de verdad ya no quería nada con aquella persona.
Pasó por mi vida
y estuvo un rato conmigo
prosigió su camino
y se fue por la misma puerta por la que entró.
Ahora mismo y desde hace unos años
puedo asegurar que no quedó nada, pero absolutamente nada
de aquél amor, ni las cenizas quedaron
y porque se las llevó el viento.
Y hubo un día en que apareció de sorpresa
y yo ante ese despliegue de alas
me quedé extasiado mirándola
y al final, caí rendido ante sus pies.
Me enamoré como un piojo
y seguí sus huellas y perseguí sus sentimientos
y quise ser lo que nunca había podido ser
aunque esto tampoco es verdad
me había enamorado unas cuantas veces más
y todas de una forma bestial y alucinante
cada una de ellas con sus propio modo de ser
y que si ahora me pongo a pensar en cada una de ellas
entiendo que nada tuvieron que ver la una con la otra,
ni la otra con la siguiente...
y que cada amor tuvo su determinado momento
y su propia razón de ser.
Pero volviendo a mi último enamoramiento
la cosa siguió durante unos meses
y hasta que todo se fue complicando.
Yo acababa de salir de una larga relación
con la madre de mis hijos
y me negaba a entrar en otra nueva
y porque entre otras cosas estaba muy quemado por tanta
relación,
pero al principio no le dije nada
y para no enturbiar más las aguas que ya venían demasiado
revueltas
y porque aquella relación estaba llena de obstáculos
ella vivía con su marido y decía que lo quería
aunque yo nunca le pedí que lo dejara de querer
(estaría bueno, que yo le pidiera eso)
pero sí que le pedí que fuera sincera con él
y que le explicara cual era la situación real
aunque metido en aquella historia tan irreal y tan loca
yo tampoco sabía que situación era la real
y al final se lo acabó contando
aunque de aquella manera que hasta parecía que lo nuestro
había sido un rollete de una noche verano
pero yo pensé, que mejor sería así
porque yo no me sentía preparado para mantener ese tipo de
guerras
que yo sentía que la quería
pero me negaba a ser una alternativa de nadie
y que así que pase el siguiente (que en éste caso era yo)
y nos montamos nuestra propia choza de amor
y menos para participar en una pelea de gallitos
y tener como trofeo a la princesa, que era ella.
Yo pasaba de todo ese añadido
yo no me presentaba para competir con él
yo solo la quería
y solo esperaba que ella también me quisiera.
Tampoco era tanto pedir
pero la vida es demasiado puta
y se las sabe todas
y el tío se empezó a poner celoso
y nos tuvimos que esconder más y más
y alargar nuestras citas hasta el infinito
y más mentiras y muchas más
y hasta que llegó un momento donde no nos pudimos esconder
más.
Y porque vivimos en una isla muy pequeña
y aquí todos se conocen
y saben perfectamente lo que hace cada uno de los demás.
Por tanto se nos fue estrechando el círculo
y el tema se fue haciendo insostenible
y como pasa en todas las películas de amor con final fatal
un día estalló esa bomba de relojería
y todo se fue a la puta mierda
Me acuerdo que su última pregunta fue
y entonces ¿tú que quieres hacer?
y yo le dije, pues nada
y porque yo no estaba dispuesto
a ser la alternativa de nadie
ni quería irme a vivir con ella
ni que me presentara a sus amigos del alma
ni quería ir los domingos a comer con su familia
y ni quería antes ni tampoco quiero ahora.
Yo soy muy mío
y ya tengo mi propia familia
me llevo bien con mi exmujer
adoro a mis tres hijos
y con ellos me paso muchos buenos ratos,
pero en fin, yo quiero seguir viviendo solo
y que de vez cuando, que alguien me quiera
pero cada uno esté en su respectivo sitio y rodeado por su
familia o con quién le apetezca estar.
¿Pido tanto?...pues puede que sí,
pero vamos a ver una cosa y para que quede clarita del todo,
si no es así no hay posible negociación.
Y dicho esto, creo que me voy a la cama.

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