Todo caduca
todo se acaba caducando
hasta el amor caduca
y da paso al duelo del desamor
hasta la vida que da paso a la muerte
hasta la muerte que se convierte en polvo del camino
hasta esa persona que acaba de pasar por delante de mi
ventana
y acaba de doblar la esquina y ha desaparecido.
Llegado un momento todos desapareceremos
y el único consuelo que nos queda
es que a lo mejor, nos vemos en el infierno
en la quinta o en la octava planta
sección C
apartado X
y allí quizá nos saludaremos con más cariño
y más efusivamente
y porque los dos sabemos
que cuando uno se siente extranjero en tierra ajena
busca refugio entre los suyos
y en fin, espero que allí nos apoyemos más
que nos demos más fuerza de la que nos dimos
que hablemos de todo lo que nos pasó en la ahora lejana tierra
y que vaya por delante la sinceridad como bandera
y con ese mismo entusiasmo que nunca tuvimos
pero que siempre añoramos tener.
Quizá en el infierno consigamos
lo que no pudimos lograr en la tierra.
Nunca es y nunca será tarte
para hacer grandes y hermosas cosas.
Y yo a ésta en concreto, la tenía pendiente contigo.
Por tanto, creo
¡qué nos veremos en el infierno!
o eso espero.

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