LOS BARES

   Y los bares, y mis queridísimos bares ¿que son?, son lo que dice el anuncio de la CocaCola, o sea sitios de reunión y de hacerse amigos o sitios de relación social o templos de la sociabilidad. ¡Menudo ensalzamiento de los bares!, como el no va más de las relaciones, vamos como el club social, que a todos nos hace falta. Si quieres tener amigos, ya sabes, acude a los bares y pon un bar en tú vida. Desde cuando a la CocaCola, le preocupan tanto los bares, me supongo que desde bajó su número de ventas. Esos lugares que tanta vidilla le dieron a esa marca y sobre todo se la dieron a base de cubatas. Bueno pues nada, que me voy al bar a relacionarme socialmente y haber si hago amigos nuevos, que falta me hace.

                                      Los bares son sitios sociales, pero sobre todo y dicho crudamente, son putos abrevaderos, primero se priva y se quita la sed alcohólica y después y en tal caso, hablas un poco. Y es que además los bares tienen sus claves o sus normas y sólo se puede hablar de algunas cosas, cosas de hombres, por generalizar un poco. Vale hablar de fútbol, de fontanería, electricidad y de chapuzas, sobre todo de chapuzas. De política sólo un poquito, pero no demasiado, pues no se vaya a alterar el gallinero. De tías también vale, pero sin mentar a la parienta de cada uno, sí en cambio vale hablar de putas y de "amiguitas". Lo que no tiene cabida, es hablar de sentimientos, ni de sensaciones, ni de problemas amorosos, ni de literatura, ni poesía, ni del resto de mariconadas, vamos que el bar es como ir al fútbol y ahí no tienen entrada los sentimentalismos.

                              A mí personalmente, la zona del bar que más me gusta, es la barra. La barra es donde se cuece todo, es como la sala de máquinas de un barco y por tanto es donde se corta el bacalao. Después y desde siempre, me gustaron los bares cutres y cuanto más cutres pues mejor y no sé el porqué, pero son los que me parecen, como más auténticos. Es como la sensación de meterse en una cueva llena de cromagnones y el entorno ayuda, ayuda el que el bar sea sucio y sobre todo por mal pintado, ayuda por los desconchones y ayuda que le cuelguen estalactitas de telerañas, ayuda que el water atufe a meados y que tenga un bonito charco alrededor del inodoro y que en su puerta tenga pintadas guarras y corazones pintados. Todo eso ayuda a dar el ambiente, el ambiente que requiere una cueva paleolítica.

                                Y por suerte o por desgracia eso me gusta, un bar para mí es eso y no es bueno ni es malo, es lo que es y desde luego, lo que tengo claro que no es el lugar de buscar las amistades.Y aclaro, no es el sitio adecuado, sí para tí la amistad es algo superior y más completo. Y si es adecuado, si para tí el nivel de la amistad es equivalencia a "amigotes" de los bares, entonces si has encontrado un vivero repleto.
¡De todo hay en la viña del señor!.

LAS DOS CARAS DE LA LUNA (Poema)

 

Soy sólido como un castillo de arena,
y mi punto débil son las mareas,
pero con la luna llena,
yo me transformo,
 en un monstruo de dos cabezas.

Soy el rey de la noche,
y allí adonde vaya,
soy la señal luminosa del faro ,
soy  la referencia, soy el puto amo,
pero llegada la madrugada,
yo, ya no me transformo,
sino que directamente, caigo.

Soy un cactus del desierto,
soy la muerte con su guadaña,
y cuando el día anuncia su llegada,
yo pierdo mis poderes mágicos,
y me vuelvo un ser humano.

Soy las dos caras de la luna,
soy brillante por la cara buena,
y soy mezquino por mi cara oculta,
soy raro y soy extraño,
soy simpático, si me dá la gana,
soy huraño y desconfiado,
soy una mofeta en una noche de verano,
soy tantas cosas a la vez,
y todas tan distintas,
que yo prefiero, que el mar bañe mis pies,
antes que transformarme en un ser,
 que sólo sabe arrastrarse por el suelo.

LA MALA LECHE

El otro día leía una noticia que decía: "la leche y sus derivados se quitan de la dieta sana". Bueno lo prmero que hay que preguntarse, es que pasa con la mala leche, ¿la mala leche no se quita?. Porque yo creo que en éste mundo en donde vivimos, hay mucha más mala leche, que leche en condiciones óptimas, ¿o no?. A mi cuesta pensar que la leche ya no es sana, tantos litros de leche bebidos y tantos yogures zampados a lo largo de mi vida y para nada. Pero eso es hablar sólo de beneficios de la dieta sana y no se tiene en cuenta una cosa, que si no tomas leche sana, ¿quién contrarestra la mala leche?. Porque la mala leche sólo tiene un antídoto conocido, la buena leche. Así que los ayatolás de las dietas, han metido de nuevo el cuezo o la pata y no han tenido todos los factores en cuenta.

                                      Mala leche hay a raudales y te la encuentras todos los días. Pero la reina de todas las malas leches, es la mala leche con vinagre. Es decir, es aquél que aparte de tener mala leche, tiene mala baba. Dos cualidades en una misma persona. ¡Qué cosas!. Yo me acuerdo que tuve una tía con esas características, hace mucho tiempo que murió y creo que ni los gusanos fueron capaces de comérsela. O sea una lindeza de persona. Cuando era pequeño  y la veía entrar por la puerta de mi casa, no es que mis piernas temblaran, es que se rompían en añicos. Un beso de refilón y un ¡hola tía! y asunto arreglado hasta la comida.

                                         
                                        La comida, la comida con ella no era comida, era una cagalera contínua en los pantalones. Si tú madre tenía algo que reprochrte, que siempre había, pues te lo decía en la comida y ahí entraba ella, enttraba como una bala y le sacaba punta a todo con descaro y mi madre se dejaba comer las papas y la consecuencia ,era que si mi madre me iba a castigar con tener que llegar una hora antes a casa, ella con su intervención prodigiosa, conseguía que se multiplicara la condena y esa tarde ya no salía. Y así, cada vez que venía. No sólo yo, mis hermanos ¡también la adoraban!. Por supuesto cuando superé mi niñez, para mí esa bruja desapareció de la faz de la tierra. ¿Qué buen recuerdo tengo de tí, tía Angelita!. Y es que además se hacía llamar Angelita, la muy capulla, si en realidad era el demonio por dentro y por fuera. Era la esencia de la mala leche en vinagre y elevada al cubo.

LA LUZ DE CÁDIZ

 

  De repente y no sé el porqué, em vino el sabor de la mojama. La mojama es una parte del atún que se pone a curar, como el jamón y queda parecido. Bueno salvando las diferencias, que hay entre un cerdo y un pescado. Con esto que escribo, me llega el olor del Sur, de mi tierra gaditana y como decía en otro escrito: "yo nací en Vigo y me he criado en Cádiz y en Menorca,  mis tres trocitos del alma y dos me han quedado por el camino". Y es verdad que los tres forman mi alma y cada unos con su parte y por eso los llevo dentro y muy dentro y de vez en cuando me entra la morriña morriñenta (como se dice en castellano, la nostalgia).

                                        De Cádiz, lo que más me impacta es su luz, la luz de Cádiz. No es una luz cualquiera, es una luz divina, clara que  hace daño, brillante como una estrella, dura y afilada que te atraviesa la retina y espléndida, como su tierra. Y una vez que ya la has visto, las demás luces parecen sombras. Supongo que en parte será, porque una vez vista la retina te queda fundida y sólo es estimulada por una fuerza solar inusitada.

                                     Claro, que todo hay que decirlo, cuando llegué a Cádiz, venía de un pais con una luz tenebrosa, venía de Galicia., que puede tener todos los encantos que tú quieras, pero la luz no es precisamente su principal virtud. Tiene muchos otros, tiene sus paisajes verdes verdísimos, tiene sus bosques encantados y sus meigas (brujas) y la santa compaña, que siempre preside las comitivas de los muertos. Su paisaje de bosques frondosos y sus nieblas nocturnas y verpertinas, ayudan a dar ese toque de magia. Las rías gallegas, que son auténticas bellezas naturales, los rios o como decía el otro, el que se creía un poeta, "Galicia es el país de los mil rios". Y no sigo por hoy, que me pierdo entre valles y montañas y entre las luces y entre tinieblas y es eso lo que a mi me pasa, que yo alucino con todo lo que veo y siento.Y de Cádiz, vuelvo a decir, me quedo con todo, pero su luz se ha quedado impactada dentro de mi cerebro. Y lo siento Mariano Rajoy, ésta luz no es luz del final del túnel, esa que ves tú solito o sea que no me la robes.

LAMPEDUSA

                            ¿Como era?, los inmigrantes de pateras o sin pateras, no pueden entrar en las fronteras europeas. Vale de acuerdo, que remedio, pero pongamos las cartas sobre la mesa y hagamos que el juego sea mutuo y entonces los europeos no pueden entrar en África. A que ya no vale para algunos, para esos algunos que son los que prohiben la entrada de inmigrantes en Europa y al mismo tiempo expolian Äfrica. Y ya para más recochineo, los inmigrantes muertos en Lampedusa, se les concede el pasaporte italiano y a los supervivientes se les pone una multa de 5.000 euros. Por lo menos que no lo hagan tan descarado, decirnos que un africano vale más muerto que vivo.

                                                Y no sólo eso, resulta que se castiga el intentar ser humano y solidario. Pues a la persona que intente ayudar a los inmigrantes será castigado y multado. Y eso era lo que faltaba para dar rienda suelta a la xenofobia, esa xenofobia que está tan arraigada en el fondo de nuestras almas tan europeas. Entonces ya hay excusa, los inmigrantes son peor que perros, pues se demuestra más compasión por estos animales, que por esas personas (aunque los perros también deben tener su dosis compasiva, pero lo que yo digo, es una metáfora). Como sino se explica, que esas barcazas en la que iban hasta los topes, fueran avistadas por barcos pesqueros y ni uno hizo nada, quizá alguno llamó diciendo lo que había y en cambio de ser castigados por falta de auxilio, pasa al revés, serían castigados por echar una mano. El mundo del revés, un mundo siniestro y que se autoproclama democrático y humanitario. Cada día que pasa, se me cae un trozo de mi alma al suelo.
. ¿Y esto es libertad y democracia?.

EQUILIBRIO IMPERFECTO

 

                          Cada uno tiene su momento y yo estoy viviendo el mío y desde hace trece meses. Trece que bonito número, más bonito que doce, el año debía tener trece meses, como el calendario Celta y todo debía ser múltiple de trece, como los chinos con el ocho, que piensan que les trae suerte y casi todo tiene que terminar en ocho o ser múltiplo. Antes de que se me escape el mes trece dentro de mi nueva carcasa y entre de lleno en el catorce, tengo que decir varias cosas. Primero que en cambio de trece meses, parece que han sido trece días, trece días-meses de gloria y sufrimiento. El tiempo, salvo por sus prisas, ha sido bondadoso conmigo, me ha regalado momentos inolvidables, otros de recuperar sensaciones perdidas, otros de vivir nuevas experiencias, otras de descubrimientos. Pero no todo ha sido felicidad, ¡que va!, hubo momentos de sufrimientos y miedos, hubo dudas, hubo arrepentimientos, hubo penas y lloros, hubo un poquito de todo. Y ahí está la grandeza de éstos trece meses, que hubo de todo un poco y eso es vida elevado al cubo.

                    Yo no difruto viviendo eternamente en un jardín lleno de flores, me gusta, sí, pero no de contínuo. Pues a mi me gusta también, el campo con malas hierbas, me gustan los desiertos y los descampados, igual que me gusta el mar y el bosque y el agua de río. Me gustan los contrastes y no sólo verlos, también vivirlos. Hay personas que buscan sólo el equilibrio perfecto, y se fijan esa meta para andar por la vida, la meta de la perfección del equilibrio. Yo eso lo respeto, pero no lo comparto, pues yo busco siempre el equilibrio, pero a base de andar de un lado al otro. Hombre, sin escorarme demasiado hacia un lado, si no después ni equilibrio ni hostias. Las personas que se escoran demasiado, se quedan encasquilladas, o en la depresión o en la euforia constante.

                     Yo viví escorado durante mucho tiempo hacia el lado de la depresión y la verdad que no saco grandes conclusiones, quizá que se sufre demasiado gratuitamente, quizá que sólo te ves tú ombligo, quizá que te encierras tanto en tí, que al final no sabes como salir. Pero no muchas más y eso que fueron bastantes años, y sinceramente el quizá que yo más siento, es que he perdido todo ese valioso tiempo, que la he echado por la borda, ese el quizá que más me duele.

                    Ahora, ¿qué sería de mí, sin ese tiempo perdido?, ¿podría estar como estoy ahora?, si no hubiera pasado por ese período. Puede, pero eso no me reconforta, me sigue doliendo el tiempo perdido. Por eso mi obsesión no es tener el equilibrio perfecto, que también o en parte, mi obsesión, es recuperar el tiempo perdido y por eso no me doy licencia para entretenerme, ni casi para pasear, ni para darme una vuelta. Lo mío es obsesivo y no entro en si es lo correcto, que estoy seguro que no, que no lo es, por eso hablo, de mi equilibrio imperfecto. Hay que tener en cuenta, que no existen fórmulas magistrales y universales del equilibrio de una persona, hay líneas maestras y como tales son fórmulas inacabadas y pecan de generalizaciones y además se hacen aún más imperfectas, cuando cada persona se las aplica. Parto que cada persona es un mundo distinto.
                                        Por tanto cada uno debe buscar su equilibrio, su equilibrio imperfecto. Yo mientras tanto, sigo ganando el pulso al tiempo o mejor dicho, pensando que se lo gano y haciendo lo que puedo, lo que puedo con mi equilibrio imperfecto.

12 DE OCTUBRE

Hoy es un día de perfil bajo, por lo menos lo es para mí y lo digo por las sensaciones que tengo. Bueno vamos a intentarlo y a ver si cojo carrerilla. Hoy es día 12 de octubre y día de la hispanidad y día de la patria o de la fiesta nacional de España. O sea que hoy tendré que sacar mis condecoraciones de todas mis batallas y de mis actos heroicos, que son muchos y salir a la calle, todo ufano y lleno de orgullo. Es curioso como el Gobierno se ha volcado ésta vez en vendernos patria a espuertas, se nota que los cimientos están temblando y que se van abriendo brechas en la madre patria y nada como un día como hoy, para intentar ponerle remiendos. Las heridas de Catalunya, Euzkadi y algunos arañazos más, les han dolido y ahora simplemente quieren resarcirse y asentar los cimientos.

                                               El otro punto que siempre llamó mi atención, es esa manera de celebrar el colonialismo y hablan de día de la hispanidad o sea siendo claros y francos, se celebra el día en que colonizamos y expoliamos países de otros continentes, más en concreto y sobre todo, países americanos. Y por pura lógica patriotera, nosotros, los españoles, tenemos que sentirnos orgullosos de semejante logro vilipendioso y en correspondecia, los países sometidos en aquellos tiempos, ahora deben mostrar su agradecimiento a la madre patria, la que los iluminó con su esplendor hasta aquí, hasta donde estamos.

                                                 En sus tiempos se llamó Día de la Raza española, pero como el término sonaba demasiado hitleriano, se le suavizó con lo de Fiesta Nacional, que suena más a toros. Pero bueno es lo mismo 8 que 10 y por mucho que se suavice la terminología, el fondo y el contenido es el mismo, es vender patrias y banderas. Y que mejor, que para celebrar el evento hacer desfilar a nuestra fuerzas armadas, no amadas, sino armadas, de arma que dispara y mata. Pues eso, lo que decía al principio, todos los ingredientes de una fiesta patriotera. Y por supuesto la legión también desfila, el símbolo más radical del militarismo nocivo e invasivo y al frente y como siempre, la puta cabra legionaria. Qué aquí había que hacer un kit-kat y preguntarse, qué es lo que está antes, ¿el huevo o la gallina? y por tanto quién está peor, ¿la cabra o la legión?. Yo personalmente, creo que la Legión.

EL DEMONIO

Estaba viendo y observando la foto de Bosnia, en concreto, creo que de Mostar y estaba alucinando. Ese río tan romántico, ese puente tan auténtico, esos minaretes que apuntan como balas al cielo y de repente me quedé parado y ¿que dije yo?, pues dije, balas. Balas si señor, en éstos parajes tan maravillosos, las balas hicieron su agosto y por poco se liquidan unos a otros los habitantes de un pueblo así, los habitantes de un pueblo tan bello. Y pensé, no es oro todo lo que reluce, debajo de una postal idílica y por desgracia, hay mucho sufrimiento. Y es más mucho sufrimiento que nadie llega a entender y ellos son los primeros en no entenderlo.

                                         Si yo desde fuera veo un tranquilo y apacible pueblo y después me entero, que en ese mismo pueblo se cosieron a tiros, entonces me engaño en primera visión o me engaño en la segunda. Y es que cabe una tercera, que ahora se hagan los buenos, pero porque no les queda otro remedio, y por dentro que sigan llenos de resentimientos y sólo a la espera de tomarse venganza del musulmán del barrio, o del Bosnio de la esquina o de ese vecino que es serbio o croata. ¡Que más da lo que sea cada uno!, pero a veces no es así, pues si te metes en las fauces de un pequeño pueblo (en una ciudad es más difícil verlo, porque lleva más tiempo, pero pasar pasa igual), te encontrarás que la armonía es para venderla al guiri de turno, pues en realidad, hay mucho más odio de lo que pensamos y si alguien abre el grifo de los resentimientos, surge el odio a riadas. Duro pensar esto, sí pero más duro fue observar lo que le pasó a tantos pueblos como éste o ¿es que nosotros, los que no somos de la zona de la antigua Yugoslavia, nos sentimos inmunes a la barbarie?.

                                   Pues no señor, ellos en apariencia eran tan humanos como nosotros, lo que allí pasó, es que alguien abrió la puerta del odio racial y cuando ésta se abre, es como abrir la caja de Pandora o la caja de los truenos. Cuidado porque el día que se abra aquí, en España o en otros países que se consideran democráticos, os aseguro, que va pasar lo mismo. ¡Cuidado porque el demonio siempre lo llevamos dentro!
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¿PLANCHAR?

            
Acabo de hacer media jornada de faena doméstico, la otra media la dejó para mañana, no vaya a darme un pasmo y bueno que voy a decir, que estoy contento, sí que lo estoy, pero por el hecho de haber acabado. Supongo que a nadie le gusta ésta faena, por lo incordioso, faenoso y oscurantista que es, pero también es verdad que te deja pensar y sobre todo huir del esclavismo que representa. De todas formas tengo una gran bola de fuego aún pendiente, una buena cantidad de ropa arrugada como una pasa y claro, pendiente de que la planche alguien y yo por aquí sí que no paso. ¡Joder!, si "la arruga es bella", como decía el pusilánime de Adolfo Domínguez, pero que en éste caso sí apoyo su consigna y más que me podría inventar, con tal de no bajar al ruedo de la plancha.

                                       Porque planchar ya es otro cantar y no te deja pensar en nada, sólo te deja ver cual es la siguiente arruga y ahora como coño la plancho, le doy la vuelta a la manga y para eso tengo que dejar por un momento la plancha o lo plancho todo como un engrudo y en una sóla pieza y entonces sólo lo plancho por un lado. No hace falta decir que yo soy de ésta última escuela. Y las costuras y los sobacos y entrepierna y la raya del culo, ¿como cojones se plancha?. Si ya sé que con paciencia y dando las vueltas necesarias. Lo sé, pero no lo entiendo y menos lo comparto, porque el tiempo es demasiado valioso, para tirarlo de esa manera. Al fin y al cabo, que importa llevar el sobaco arrugado o la entrepierna o la raya del culo, si total el planchado de esas zonas, va a durar lo mismo que dura un telediario.

                                            Claro que si te pones así, tampoco te lavarías, ni te cepillarías los dientes, ni te cortarías las uñas, etc... pero bueno esa es mi contradicción y entonces para salir de ésta, propongo que: cambio planchado por una consulta médica, un trueque que se llama y asunto solucionado o también lo cambio por éste escrito, por ejemplo. Pero al final concluyo: ¡Qué planche su puta madre!.

PALABRAS VACÍAS

                      Sí, díme que quieres cariño. Hasta luego, cariño. Sí, cariño hasta mañana. Y de inmediato cuelga el móvil. Y mira a su alrededor ufano y triunfante, ¡él se siente enamorado!. Los que le escuchan, son sus compañeros de trabajo y lo conocen de hace muchos años. No les cuadra oír "cariño" en la boca de un ser un tanto repulsivo, por no decir del todo. Pero el amor hace estragos, piensan para sus adentros, como compensando su primer pensamiento, el que es un ser repulsivo. Pero en realidad era así, era autoritario y mala persona y ahora ¿qué es?. Es como dice ser o como aparenta ser, suave y cariñoso y hasta cierto punto empalagoso, ya que el sobreuso o abuso de la palabra cariño, es como comerse entera una bandeja de pasteles.

                                   Estas preguntas quedaron flotando en el aire húmedo de aquél día de invierno. Más adelante y en otro día de invierno, sólo que éste era un día más soleado, los oídos de sus acompañantes, volvieron a oír la palabra "cariño"
que salía de su boca y igual que la otra vez, repetida hasta cien veces. Y surgió la misma pregunta ¿Como éste tío puede hablar de cariño?. Pero ésta vez introdujo la palabra "Amor" y entonces sí que saltaron todas las alarmas. Amor y cariño y dicho por un bicho. Claro que a la vez siguiente, se repitió la misma escena, pero añadiéndole "un te quiero"....

                          Entonces comprendí, que las palabras qiue manifiestan sentimientos, se pueden usar de forma supérflua y coloquial y no a la fuerza tienen que significar, lo que realmente significan o por lo menos lo que significan para muchos de nosotros. Pues por el simple hecho de que hay personas, que saben vaciar las palabras de su contenido y usarlas igual que se dice un Hola o un Adiós o un Hasta luego a alguien que te importa un pito, palabras que siempre se las lleva el viento o la brisa del mar, pero que siempre vuelven y son devueltas por el eco, pues para ellos son palabras huecas y sin peso. Sí, si hay especialistas en vaciar las palabras de su contenido y hay más de los que pensamos.

CUESTIÓN DE COMPENSACIONES

                           De vez en cuando me gusta entrar en algún escrito o poema antiguo (bueno, si por antiguedad es equivalente a meses) y si me gusta, pues volver a reproducirlo. Y eso es lo que hago con éste escrito, lo copio y lo cuelgo, cuestión de magia potagia.


                     

                           Hoy miércoles día 3 de Julio y son las 9 de la mañana y desde que estoy en mi sano juicio o sea hace muy poco, tengo que anunciaros que hoy hace otro día espléndido. Pero de nuevo me toca chingar y quedarme en casa, me espera una árdua tarea doméstica de subir, bajar y tirar cosas. Vamos de ir limpiando y recolocando el gallinero, para que dentro de dos semanas de paso a los inquilinos veraniegos. Es superior a mí, esto de tener que alquilar mi casa y tener que salir de ella, pero bueno, que remedio, peor fué en la guerra de Cuba.

                              Iba a decir, eso dicen los mayores y claro me corté, a veces aún no me entero que ya tengo 57 tacos y yo soy un integrante más entre los mayores. Por mucho que uno lo sepa, por mucho que uno lo escriba, hay algo superior o algo invisible, que te impide que puedas asumir debidamente tú edad y sobre todo si es edad avanzada. Hay algo visceral, algo primario, algo intuitivo, que se niega a reconocer la edad que tienes.

                            Y mira que yo lo digo sin reparos, digo, pregono y grito, que tengo 57 tacos y ¿que pasa?. Pues pasa, que lo digo pero no lo asumo. Siempre tengo la necesidad de compensarme, tengo 57 años pero no los aparento o mira éste que tiene la misma edad que yo y él si que parece un viejo y yo a su lado parezco su hijo. O tengo 57 años y mira lo bien que lo llevo, que hago deporte, y corro y nado y practico vuelo sin motor, si soy más joven que los que tienen 40 años. Todas son maniobras compensatorias por mucho que no queramos reconocerlo. Además me siento joven y me han dicho hoy que no aparento la edad que tengo y si a eso le añadimos la mucha experiencia acumulada en tú vida, pues soy el tío más cojonudo del mundo. Habría que preguntarse si a los 20 años necesitabas compensarte y si con 16, no te llegabas a compensarte pero del revés o sea que querías tener más años.

                           Si hay manos invisbles en nuestras vidas, manos que manejan nuestros hilos vitales y que marcan las etapas y edades. Y es bueno reconocer que las hay, como lo es intentar asumir tú edad, vamos para vivir más sanamente, para vivir más tranquilo, para vivir sin tener que aparentar, pero en lo contrario tampoco pasa nada, si uno quiere pensar que tiene 45 años, cuando en realidad tiene 57, pues no pasa absolutamente nada. Pongamos que es un plus que se te concede por tantos años vividos, un plus con derecho a descontarte años y si uno vive mejor así y teniendo en cuenta que la vida que queda es cada más corta, pues que lo disfrute, que no pasa nada. Al fin y al cabo, se trata de vivir con más o menos años y si uno es más feliz quitándolos, pues nada, que se los quite.

                           Me acuerdo de mi madre que siempre olvidaba su cumpleaños y los nuestros, los de los hijos, y se olvidaba del nuestro para no calcular el suyo, pues era una forma indirecta de saberlo. Mi padre era mayor que ella unos 18 años, y esa diferencia de años se fué acrecentando y a medida que pasaban los años, hasta que llegó un momento que mi padre parecía ser el suyo, ella luchando como una loca por rejuvenecerse y mi padre con un pie en el cementerio. Pues nada, mi madre lo prefería así, vivir en su mentira y yo quien era para bajarle de su nube, pues nadie y así viviendo en su mentira, al final le llegó su hora.

                          Y es cuando te planteas, si ella vivió sus últimos años así, queitándose años, porque le vas a amargar la vida. Así que cada uno es muy libre de hacer lo que quiera, yo por mi parte escojo de momento la vía del medio, o sea decir claramente la edad que tengo y de vez en cuando dejar a actuar a mi instinto primitivo y si quiere autoengañarse un poco, que lo haga libremente, pero sigo diciendo que tengo 57 años y que a veces yo me encuentro más joven.¡¡ Cuestión de compensaciones!!.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...