EL ABURRIMIENTO

Pues nada, que ya me dejaron salir de la cárcel, digo de la Guardia y después de 24 horas de intenso aburrimiento. Hubo pocos fiambres o medios muertos y por la mañana aún hubo algo de acción, pero la tarde y noche, fueron una verdadera condena. Y es una cosa contradictoria, por un lado quieres acción y más acción, pues así las horas pasan más rápido y por el otro, te dices, ¡hostia tío!, tú que quieres?, quieres más sangre, vísceras sueltas y huesos y corazones rotos.

Pero no hay y estoy convencido de ello, peor condena que el aburrimiento. Y eso que procuro montármelo lo mejor posible, es decir me marco cosas que no hago en casa: bajo del Internet fotos estelares, escribo otro rato, leo algo, en otro y hasta estudio, que falta me hace. En éste puto curre de mierda, siempre hay que estar al día o que vas a hacer, ¿le vas a preguntar al puto fiambre si sabe la dosis de esto o de lo otro?. Digo yo que lo tendrás que saber tú y no sólo las dosis, también los medicamentos que corresponden y sobre todo, saber diagnosticar con muy pocos datos y en medio hostil.

Por medio hostil, me refiero a que no puedes currar cómodamente en tú sala de operaciones o en  tu sala de partos (qué también tocan) y con todos los avíos a mano. Aquí te toca currar en habitaciones estrechas donde no puedes ni moverte, en el asfalto e incluso en playas y en bosques. Somos como putos todoterrenos que valen para todo o para nada y según lo hagas. Además no tienes a nadie para consultar tus dudas y por tanto te las tienes que ingeniar sí o sí, porque delante tienes una vida humana y en ese momento esa vida, depende de como tú lo hagas.

LO SIENTO...(Poema)

Si te rindes,

            yo me rindo,

si me abrazas,

      nos abrazamos,

si dudas...,

            dudemos,

si naufragas,

            yo me hundo contigo,

si me quieres,

            dame un segundo...

y lo siento... y lo siento...

yo te quise hace mucho tiempo

.

DESPEDIRME DE TI (Poema)

Puede que YO quiera

 lo que no puedo tener,

lo inalcanzable, lo inestable,

lo que no depende de mi,

y puede que en realidad quiera,

despedirme de ti.

SÓLO

Lo malo de estar tanto tiempo sólo, es que después te acostumbras y ya no quieres estar con nadie más. Por lo menos es lo que a mi me pasa. Me he hecho a ver mi cara de sapo, a meterme en la cama solo, a dormir abrazado a la almohada y hasta a darme un beso de buenas noches. Yo solo con mis manías, yo solo con mis argumentos, yo solo ante las dudas.

Y dicen que eso no es bueno, porque acabarás como un reptil que se retuerce sobre si mismo. Bueno, lo que digan los demás, me importa una mierda, pero algo de razón si tienen, porque voy cogiendo manías que rozan lo paranoico. Y lo peor de todo,  es que entre el surtido de mis deseos está, el aislarme más y más y el que nadie me moleste. Y así puestos, puede llegar el momento, en que me moleste todo, desde una voz hasta un chillido, desde una tos hasta que alguien estornude.

Yo que sé, visto así el tema, me veo encerrado en la torre de un castillo y siempre con el ojo avizor. Desconfiado y huraño, malhumorado o cabreado, amordazado por mis propios pensamientos y por el retorcimiento de mis intestinos. Bueno me veo así, como me puedo ver como el Rey Sol, dominando el mundo y todos bailando alrededor de mí.

UN ALMA


Yo soy de acero, de puto acero galvanizado, frío cuando hay que ser frío y además gélido. Y duro y duro, cuando quiero ser un diamante en bruto. No me oxido ni me arrugo y a los imponderables les doy por el culo. Miedo yo no tengo, tengo sólo su sabor de boca, pero no tiemblo, no lloro, no sudo y trago saliva divinamente. A veces trago demasiado y después me atraganto, pero eso ya venía en mi libro de instrucciones, si quiero demasiado la máquina se puede estropear.

Por tanto y concluyo, yo tengo una buena coraza para andar por la vida y además está bien forrada por dentro y eso me da calorcito. Pero señores me falta calor humano, me falta una estufa con dos patas y con muchos sentimientos, me falta un alma cándida, un alma que ya venga aprendida, un alma que arda y que rompa con todo. En fin, un alma que se parezca a la mía, que ya me encargaré yo del resto....

DESEOS (Poema)

Puede y claro que puede,

puede que hoy vuelen los deseos,

que entren y que salgan,

que me tiendan su mano,

que me acaricien el pelo,

que me escuchen,

que me oigan,

que se queden conmigo,

yo les prometo que cuidaré de ellos,

y les diré que...y les diré que...

que deseo que me quieras,

que deseo la ternura de tus besos 

que deseo sentir la calidez de tu cuerpo

y en ésta misma noche,

y en ésta misma cama,

yo sólo espero, deseo,

que tú cumplas tú palabra.

EL ANSIA VITAL

Yo a veces voy tan lanzado que mis pensamientos se quedan detrás, se quedan pendientes de que yo los vuelva a buscar. Es que me puede la ansiedad, la ansiedad no me deja esperar, ella sigue se ritmo frenético y yo la sigo como un imbécil que persigue algo. Debe ser el ansia, el ansia de quererlo todo, el ansia de exprimirme hasta la última gota y el ansia por querer saber más. Algunos le llaman, el ansia vital.

Y eso que ahora estoy más calmado y sosegado y de cada vez me quedo menos veces vacío. Antes no, antes y hablo hace poco tiempo, era una bestia parda, era una gran confusión mental. Tenía tantas historias que contar y todas a la vez, que no soportaba escribir con tranquilidad. Amaba el vértigo o la velocidad del vértigo, las ideas entraban y salían sin casi dejar poso, porque ya entraba otra y otra más y otra más. Eran ideas en plan metralleta, continuas y sin ráfagas.

El ansia vital.... El ansia vital es siempre querer más. Quieres pensar, quieres escribir, quieres estudiar, quieres alucinar y de cada vez, quieres más. Es una pequeña bola de nieve que a medida que va rodando se hace más grande. Es un sueño que se convierte en realidad y por eso, es tan difícil dejarla escapar. El ansia vital es un agujero negro que atraviesa el cielo y hoy estás aquí y mañana estás allá y pasado a lo mejor ya no estás.

MIEDO (Poema)

¿Quién dijo, miedo?,

 quién dijo la palabra, miedo.

 Esa palabra que tiene un significado tembloroso,

que se mueve entre las sombras,

 que está detrás de cada cosa,

que retumba como tambores,

que suena en las noches de invierno,

que entra sin llamar y se instala en tu casa.

 Miedo dijo aquél que tenía miedo.

Miedo oyó decir aquél hombre,

miedo a tener miedo,

miedo a la muerte,

miedo al horizonte,

¡miedo al vivir!,

y ¿quién dijo que tenía miedo?.

PODRÍA DECIR (Poema)

Podría decir...,podría decir...

que soy una linterna encendida

 una llama de fuego,

o un resplandor caído del cielo,

podría decir tantas cosas

y todas tan bonitas,

que mi boca se llena de palabras confusas,

que mis pensamientos se hacen eternos,

que mis ideas son prados de olivas,

y yo, en el anochecer me encaramo a la Luna,

y la pongo en mi mesilla de noche,

yo y mi luna,

yo, soñando con estrellas fugaces...

GIGANTE (Poema)

Por donde...,

por donde se puede empezar, 

por arriba o por abajo,

o por el mismo tejado,

o empezamos por donde podamos,

los cimientos, son lo primero

después va una piedra sobre la otra

y a medida que las paredes crecen,

yo me crezco más..y más...y más,

crezco tanto que veo el mar,

crezco tanto que tengo vértigo,

crezco tanto que apago la luz de la Luna,

yo soy un gigante con dos cabezas,

por una, disfruto de la vida

y por la otra, vuelvo a disfrutar.

SI SOMOS MUCHOS O SI SOMOS POCOS

Mis 8, 10 o 12 horas diarias de escritura casi nunca faltan. Y ya sé que me paso dos pueblos y ya sé que hay muchas otras cosas que hacer, pero por eso mismo, tengo que reconocer que estoy colgado, que estoy colgado como un piojo. Es droga dura esto del escribir y supongo que por lo tanto, más dura será la caída. Porque todo sube igual que baja y no hay estados permanentes de estar arriba o de estar abajo. Supongo que algún día me quedaré en blanco. Pero mientras tanto voy a seguir metiendo la brasa.

Porque en éste momento pensaba, que yo soy inocente, nunca he matado a alguien, aunque es justo reconocer, que hay veces en que lo he pensado. Yo escribo, ¿y qué? y también digo muchas tonterías, pero con todo ello, no creo que haga daño ni a una mosca. Puedo molestar a algunos por ponerlos a parir y de vuelta y media, pero señores, ¡problema resuelto!, esos algunos nunca me van a leer. Selección natural, que se llama.

El borde, el pretencioso, el imbécil, el pijo relamido, el fascista, el codicioso, el insolidario, el explotador, el que padece de envidia cochina o de avaricia, el violador, el patético, el falso, el mentiroso... y no sigo, porque en realidad la lista se hace interminable. Me acabo de dar cuenta, que de ésta forma (con tantas excepciones), siempre serán muy pocos los que me pueden leer. Ya se sabe lo que dice el dicho que me acabo de inventar: "si somos pocos hacemos piña  y si somos muchos, nos comemos la piña".

ANNE CARSON