A veces

 A veces

las venas me crecen como raíces de un árbol gigante.

Otras veces mis lágrimas desaparecen

en una cueva que hay lado del árbol gigante 

y desconozco si tendrán salida por algún orificio.

A veces

la locura se apodera de mí

y me hace sentir lo que nunca antes sentí.

No sé si es mejor

estar cuerdo

o estar enloquecido buscando el porqué.




"Aquellas pequeñas cosas", Joan Manuel Serrat

 "Uno se cree
que las mató
el tiempo y la ausencia.
Pero su tren
vendió boleto
de ida y vuelta.
Son aquellas pequeñas cosas,
que nos dejó un tiempo de rosas"




Mary Ruefle. Blog "Glup 2.0" Deconstrucción

 

Pienso que las sirenas de La Odisea cantaban La Odisea,
porque no hay nada más seductor, más terrible,
que la historia de nuestras propias vidas, aquella que no
queremos oír; aquella que daríamos cualquier cosa por escuchar.




























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ASÍ ÉRAMOS Y ASÍ SOMOS

 

Sábado, sábado de finales del mes de junio y claro y entonces, ya empezó el puto verano (el 21 de junio se dió por inagurado). Y ahora vamos de cabeza hacia el día 24 en que se da la noche más corta del año y en donde y antes de empezar el verano, se quema todo lo malo y para empezar el verano lo más ligero de equipaje. Día de san Juan o noche de san Juan, porque en éste caso es más importante la noche que el día y eso muy pocas veces pasa a lo largo del año, a no ser que tú te montes una noche es pecialmente buena. Bueno y ahora vino a mi memoria, otra noche memorable es la de fin de año. Y como sepuede comprobar todas las noches memorables coinciden con un final de un ciclo y para que al día siguiente, se empiece con el nuevo. Y por muy trasto viejo que te consideres, te aconsejo que no te quemes en una hoguera y porque sencillamente las vas a pasar canutas. Quema todo lo que te sobre y sea nuevo o sea viejo, pero no te sientas incluído en el paquete. De pequeño me encantaba saltar las hogueras de la noche de san Juan y cuando la hoguera era demasiado grande como para ser saltada, reunía una pequeña cantidad de rescoldos de la hoguera grande y hacía una pequeñita y para realizar mis saltitos.

Claro que después me veían hacer eso los machos bravíos que saltaban la gran hoguera y de ahí, me caían un buen montón de burlas y todas del tipo del mira que serás mariquita. Después con el paso de los años y a medida que fuí creciendo, seguí sin saltar las grandes hogueras y ahora sí que era por miedo (y no, por ser mariquita) y porque siempre pensé que no merece la pena quemarse en un acto festivo y alegre. Lo de mariquita o afeminado de aquellas, era el peor de los insultos. Pero de aquellas éramos bestias inmundas que maltratábamos todo lo vivo que tuviéramos por delante. Un pájaro, un gato, un perro, un burro, una cabra, una oveja, una vaca, un cerdo, una gallina, un lisiado, un ciego, un gordo y un largo etc, que estaba en nuestra lista de animales y personas a los que había que maltratar. En nuestras mentes pervertidas no entraba el concepto de respeto. Así fuímos criados, pero como también somos animales con alma, poco a poco y a medida que fuímos creciendo, nos convertimos en seres humanos (algunos, que no todos).


















CLARIDAD

  Yo lo veo todo tan claro, que no sé como explicar las cosas de una manera muy clara. La evidencia para mí es tan clara, que es como si tocara o palpara las cosas que veo o que tengo delante de mí. La paciencia no, la falta de paciencia es uno de mis principales déficits, eso fue un inciso publicitario. A mí por dentro me corren ríos de argumentos y mares de posibles soluciones y lo siento, lo siento por las consecuencias de mi impaciencia desenfrenada...Pero si con mi claridad hago daño, os aclaro que es un efecto secundario o colateral o como carallo se llame...Claro que ya sé, que todo esto es como predicar en el desierto más grande del mundo...pues me falta el seni o el sentidiño para que los demás me escuchen y sobre todo, que entiendan lo que quiero decir. Pero bueno poquito a poco y con buena letra, me iré soltando más y así hasta que reviente como lava de un volcán incandescente...o hasta que alguien me entienda y entonces, ya seremos dos o tres o veintitrés y podremos ser pareja, trío o mismo una piña.




TARIFA

  Adoro Tarifa, la adoro y la venero. Me encantan sus extensas playas de arena fina y blanca, su viento fuerte, alterado e ingobernable, su luz del sur, intensa, lúcida y brillante y con sus velas de kite surf al viento, su ambiente diferente y como si siempre fuera festivo, su casco viejo y hermoso y sobre todo me entusiasman, sus vistas al continente africano, tan lejos de vivencias y tan cercano de proximidad geográfica (al fondo de la foto). Luce hermosa África, luce con ese porte y poderío que solo tienen las montañas cortantes y alucinantes que llegan a besar el mar...




DON DINERO

 

Que sí, que el dinero, es don dinero. Qué si tienes pasta a mansalva, tendrás mucha más pasta, pero si tienes poca, ésta se te irá encogiendo con el tiempo y hasta que al final, acabes debiendo tu vida al banco ladrón de turno. Y mira que somos gilipollas, pues de nosotros viven los bancos y cuando vas a sacar pasta te la dan como si fuera un puto favor que te hace el banco. Y es más, chupas más cola que en ningún sitio, pero todo el mundo se calla, no vaya a ser que por protestar, se vayan a quedar con tu dinero. Es don dinero el que manda ¿o no?
Y las comisiones y los intereses de demora y la tarjeta plata y la tarjeta oro y... y ...y los beneficios ¿donde están?. Y saca de aquí y saca de allá y los de acullá también y céntimo a céntimo y euro a euro van sacando beneficios como lo que son, como auténticos chorizos que vivien de rapiñar a los demás mortales. Pero tú sigues pensando que los bancos son cojonudos y porque como ellos dicen, se preocupan por tu dinero. Es don dinero ¿o no?. Es don dinero el callar tanto, es don dinero saber que te están robando y que te vayan dando y porque siempre, te voy a robar un poco más.
Valientes ovejitas somos, decimos muuu o beeee por detrás de los demás y para que no nos vean los que están por delante. Cuando lo que había que hacer, es empezar a quemar bancos y que no quede ni uno en pie y además la pasta que tú piensas que la tienen en la caja de seguridad y toda blindada y con alarmas por doquier, pues resulta que allí no está, pues sino prueba algún día y con la nómina recién calentita, prueba a pedir 2.000 o 3.000 euros de sopetón y ya verás como te dice el empleado de turno, que para sacar esa cantidad tenías que haber avisado anteriormente (¡para 2.000 0 3.000 euros!). No te jode, es mi pasta gansa y aún encima ¡tengo que avisar!. Pues bancos y banqueros os vamos a quemar el chiringuito y el chollo que tenéis con nosotros se va a acabar. Y mañana empecemos, ¡ya!.

























DEJÁDME...

 Dejádme en paz, os pido yo,
dejádme descansar,
dejádme sonreír, llorar, sufrir,
morir... 
y para después, volver a revivir,
porque no puedo tener descanso,
ni lugar, ni sitio, 
ni quiero penas, 
ni días de gloria
y todo y todo...
porque el mundo se me ha quedado estrecho
y aquel río tan caudaloso,
es un manantial dentro mis manos,
y aquella cumbre tan alta,
es una minúscula piedra clavada en mi globo ocular
y no puedo y no puedo...
y no puedo con tanta belleza
y porque la locura está dentro de mis intersticios
y ya forma parte de mi existencia.


 




Anne Carson | Fragmento de “El ensayo de cristal”

 

“Hay muchas formas de estar presa,

pienso mientras avanzo por el páramo.

Después del almuerzo es ley que mamá duerma la siesta

y que yo salga a caminar.

Los árboles desnudos y azules y el cielo de abril de madera desteñida

tallan en mí con cuchillos de luz.

Algo de todo eso me recuerda la infancia—

es la luz del tiempo estancado después de almorzar

cuando los relojes hacen tictac

y los corazones se cierran

y los padres vuelven al trabajo

y las madres se quedan paradas frente a la pileta de la cocina pensando

en algo que nunca dicen.

‘Recuerdas demasiado’,

me dijo mi mamá hace poco.

¿Por qué aferrarse a todo eso? Y yo dije:

¿dónde puedo dejarlo?”.



















“Acaso” de Ángel González.


Me dicen que hoy es jueves.

La pequeña certeza

no la confirma nada:

ni el sol en los cristales

-débil y desteñido-,

ni la brisa que mece

borrosas ramas, lejos,

ni la lenta pereza

pesarosa

con la que me dispongo a ver qué pasa.

Salgo a la calle, y miro

sin comprender.

¿Qué tienen esos rostros

que no sea concebible cualquier martes?

El perro que olisquea la acacia desvaída,

¿no es el perro de ayer, por desventura?

Otros son los que insisten.

Me dicen que hoy es jueves.

















SUSANA THÉNON


A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...