Rosa Luxemburgo

"Quien no se mueve no escucha el ruido de sus cadenas."














AL CAER EL SOL (Karmelo C. Iribarren)

Nunca lo he visto antes,
pero conozco
a ese hombre.
(Si me acercase,
distinguiría en sus ojos
ese brillo gastado,
como sin vida,
que tanto me recuerda, por cierto,
a los oficinistas
de mi infancia).
Pronto
se llevará la cerveza a los labios,
le dará un sorbo,
y volverá a dejarla
suavemente sobre la barra.
Sin prisa. No la hay. No le hace falta.
Nada nuevo va a ocurrir
y lo sabe. Se encuentra
más allá de la esperanza,
en su perpetuo
atardecer.
Conozco a ese hombre, sí,
y me da miedo.
A veces, de madrugada,
poco antes de acostarme, me mira
desde el espejo.
























SOLO


Lo malo de estar tanto tiempo solo, es que después te acostumbras y ya no quieres estar con nadie más. Por lo menos es lo que a mí me está pasando. Me he hecho a ver mi cara de sapo, a meterme en la cama solo, a dormir abrazado a la almohada y hasta a darme un beso de buenas noches. Yo solo con mis manías desquiciadas, yo solo con mis pobres argumentos de viejo villano y desquiciado, yo solo ante mis paupérrimas dudas que no hacen dudar a nadie, salvo a mí mismo.
Y dicen que eso no es bueno, porque acabarás como un reptil que se retuerce sobre si mismo. Bueno, lo que digan los demás, me importa una mierda, pero algo de razón si tienen, porque voy cogiendo manías que rozan lo paranoico. Y lo peor de todo, es que entre el surtido de mis deseos está, el aislarme más y más y el que nadie me moleste nunca más. Y así puestos, puede llegar el momento, en que me moleste todo, desde una voz hasta un chillido de un niño, desde una tos hasta que alguien estornude cerca de mí.
Yo que sé, visto así el tema, me veo encerrado en la torre de un castillo y siempre con el ojo avizor. Desconfiado y huraño, malhumorado o cabreado, amordazado por mis propios pensamientos y por el retorcimiento de mis intestinos por la vejez pero también por el mal comer. Bueno, a veces me veo así, como me puedo ver como el rey sol, dominando el mundo y todos juntos bailando alrededor de una utopía. Depende del día lo veré de una u otra manera.













LA GESTIÓN DEL TIEMPO

 

Que hago yo hablando de la gestión del tiempo, si el único tiempo que yo gestiono bien, es el de la escritura. Porque la fórmula es muy fácil: primero, desayuno con todos los honores y después, escribo, posteriormente, preparo la comida y como y después escribo. Por la tarde ejerzo de taxista de alguno de mis hijos y de nuevo me siento a escribir. Ceno y después de cenar sigo escribiendo. Cago y vuelvo a escribir de nuevo. Y es que sólo os estoy presentando la punta del iceberg, pues lo que de mi veis escrito y con vuestros ojos de humanos, es sólo la puntita del iceberg, pues queda el doble o el triple guardado en la guantera del coche o en un cajón de mi mesilla de noche.
El resto de mis gestiones temporales, son un fracaso estelar. Y eso que tengo un método un tanto inconsistente, pero al fin y al cabo, es un método y un método vale para todo, es media vida, es la hostia bendita, es la rehostia elevada al cuadrado. Oye hijo mío, en ésta vida tienes que ser metódico y ordenado, eso me decía mi madre día sí y día también y porque si no estarás condenado al fracaso. Aunque hay una pequeña diferencia entre tener un método y ser metódico y esa es en que en una, se aplica el método y en la otra, en teoría se aplica el método pero en la práctica no siempre será cumplido.
Pues nada que mi método de mierda consiste en varios puntos:
- Uno, que tienes que hacer memoria de todo y porque sabes por experiencia, que se te olvidan muchas cosas por el camino.
- Dos, que tienes que escribir por lo menos tres veces al día las tareas pendientes y a intervalos regulares, por ejemplo a cada hora.
- Tres, te pones a priorizar y así vas deshojando las prioridades como una margarita, esto es importante y esto puede ser una mierda que a veces, no sirve de nada.
- Cuatro, después de tanto lío que te has montado, entre tanta tarea pendiente, entre tanta memoria y entre tantas putas prioridades, llegas a un estado de confusión parecido al coma. Y ahí entra un punto importante en la gestión del tiempo, una buena ducha y de paso, te quitas la mierda que llevas encima. Y después de la ducha, vuelta anotar, pero ésta vez al libre albedrío o sea lo primero que te venga a la cabeza es lo que anotas primero y como mucho debes anotar tres cosas y porque si no te volverás a perder.
- Quinto y último, sólo tres tareas, porque no vas hacer más, tres porque eran tres los hijos de Elena, tres por eso de la Santísima Trinidad, tres por el Tres en Uno, tres porque yo tengo tres hijos y además porque me sale de los cojones que sean tres y punto y pelota.
Otros prefieren, cuatro o cinco o dieciséis, pero como ya he dicho, yo prefiero tres.




















DE MI ALMA...


De mí...no esperar mucho más
de lo que hasta ahora os he mostrado
doy hasta aquí
hasta esta línea que he dibujado en el suelo
y pienso sinceramente que en el más allá,
no me veo en ninguna cima
y más bien me veo a ras de suelo.
De mi alma...se puede esperar mucho más
o mucho menos,
ella se mueve dentro de esa polaridad
entre el sí y el no
entre el tú y el yo
y entre el agua y el fuego.
Y ¿de mis sueños?
de mis sueños...ya os iré contando...
de momento sueño con seguir viviendo
y busco la mejor manera, de seguir amando,
lo intento paso a paso, día día, sueño a sueño,
pero sé que al final,
mis sueños serán sueños
y yo no estaré en alguno de ellos.


















WALT WHITMAN

Yo soy Walt Whitman…
Un cosmos. ¡Miradme!
Si no me encuentras enseguida,
no te desanimes;
si no estoy en aquel sitio
búscame en otro.
Te espero…
En algún sitio estoy esperándote.

YO RECONOZCO...

 Ya está

ya tengo otro caso liquidado

y hace unos días

me he despedido de una persona

que quería de toda la vida

y por mi parte, que seguiré queriendo.

Y voy ganando puntos

para que nadie me quiera

y también para irme sólo al infierno

y que allí nadie me salude

y que nada más verme, me den la espalda.

Yo reconozco 

que me gusta y que me encanta la soledad

la soledad buscada y la soledad disfrutada

pero uno no debe pasarse de frenada

y ya que disfruto estando sólo

pues me voy a vivir a una cueva

y mi relación con el mundo

será el aire que respiramos.

Pero la vejez me lleva a eso...

me encierro, me hago ovillo,

enciendo un fuego para calentar mi cuerpo

me hago rana, me hago sapo

y me convierto en murciélago

que cada vez mueve menos sus alas

y escribo porque si no estaría muerto y enterrado.

Cada uno tiene lo que tiene

y yo tengo la soledad como bandera.













No te preocupes dulce criatura

 

No te preocupes dulce criatura

todo nos irá bien.

Largo ha sido el camino,

pero más larga es la desilusión que atrás hemos dejado

parecen ríos desilusionados.

No puedo avanzar sin ver

pero si puedo retener

pues tengo abierta la puerta de atrás de mi memoria.

Ahora no tengo muros que romper

los he roto todos con mis manos

ni siquiera palabras por decir o maldecir

ni ideas que me hablen de tí o de mí.

Ahora

todo lo que tengo a mi alrededor

tiene mi sabor y olor

uso la misma colonia que ayer,

mi piel conserva el mismo olor a pasión

y mis ideas están más locas que yo.

Ahora ardo y sé que me puedo quemar

y es que no sé quién puede apagar

el fuego de mi corazón.













"Adiós". Idea Vilariño


Salgo como de un traje
estrecho y delicado
difícilmente
un pie
después despacio
el otro,
salgo como de bajo
un derrumbe
arrastrándome
sorda al dolor
deshecha la piel
y sin ayuda.
Salgo penosamente
al fin
de ese pasado
de ese arduo aprendizaje
de esa agónica vida.


















No soy ejemplo de nada

 No soy ejemplo de nada

o mejor dicho, de casi nada

porque algo bueno siempre se queda pegado al hueso

y por eso bajo todas las capas de mi piel

hay un buen pensamiento

una idea luminosa

un embrión de bondad

y además,

es el único hilo del que puedo tirar

para sentirme mejor persona.

La cebolla crece en capas superpuestas

y una encima de la otra

y yo espero que a mi bondad le pase lo mismo

el germen lo llevo dentro

y solo pido espacio y tiempo

para seguir germinando.












ÁNGELA DAVIS


 

JULIAN BORGER

Un tal Alex lópez nos dice: El prestigioso editor del The Guardian, Julian Borger, nos dejaba un artículo este sábado que creo que debería s...