No menteis al demonio,
ni al demonio, ni a los arcángeles,
ni siquiera a los ángeles del cielo,
no quiero saber nada,
de lo celestial y de lo divino,
y menos de los infiernos,
con sus llamas y almas quemadas,
y los doce apóstoles y Herodes,
y el mar Muerto, y el apocalipsis,
y el milagro de los panes, y Judas,
y la Pascua, y los 10 mandamientos,
y el Papa, y el otro Papa y su fumata,
y la iglesia y las confesiones,
y nada, no quiero saber nada de nada.
Soy agnóstico y ateo,
y yo no creo en la misericordia de dios,
ni en que su paciencia sea infinita,
ni en el ángel bueno, ni en el ángel malo,
ni en el milagro de María Santísima,
ni en el dios redentor,
ni en los 4 evangelios,
ni puedo jurar sobre una biblia,
ni confesar mis pecados mortales,
y no puedo,
porque yo, simplemente no creo.
MI FONDO (Poema)
Mi fondo, ¿cuál es mi fondo?,
es un fondo bueno o es un fondo malo,
o es profundo o superficial,
y en realidad,¿ tengo fondo de verdad?.
Mi fondo es oscuro y desconocido,
y es una boca negra,
en la que no se encuentra su final.
Pero sé, yo sé que si está,
y mi fondo puede ser el fondo del armario,
aunque pienso que será de poco fondo,
y por tanto, demasiado superficial.
Entonces mi fondo, ¿donde está?,
quizá esté en el fondo del mar,
y eso ya me gusta más,
en el fondo del mar,
en sus profundidas más profundas,
y en medio de la fosa Atlántica,
entre las caracolas y delfines,
y posado placidamente en su profundidad.
Y si mi fondo está más próximo
y cercano, de lo que yo quiero pensar,
y a lo mejor está en el medio de un trigal,
o enterrado bajo la sombra de un castaño,
y simplemente se encuentra al lado del mar.
Mi fondo es mucho fondo,
es tan fondo que no conozco su final,
pero yo sé que él está,
que está conmigo
y que nunca, nunca me dejará.
es un fondo bueno o es un fondo malo,
o es profundo o superficial,
y en realidad,¿ tengo fondo de verdad?.
Mi fondo es oscuro y desconocido,
y es una boca negra,
en la que no se encuentra su final.
Pero sé, yo sé que si está,
y mi fondo puede ser el fondo del armario,
aunque pienso que será de poco fondo,
y por tanto, demasiado superficial.
Entonces mi fondo, ¿donde está?,
quizá esté en el fondo del mar,
y eso ya me gusta más,
en el fondo del mar,
en sus profundidas más profundas,
y en medio de la fosa Atlántica,
entre las caracolas y delfines,
y posado placidamente en su profundidad.
Y si mi fondo está más próximo
y cercano, de lo que yo quiero pensar,
y a lo mejor está en el medio de un trigal,
o enterrado bajo la sombra de un castaño,
y simplemente se encuentra al lado del mar.
Mi fondo es mucho fondo,
es tan fondo que no conozco su final,
pero yo sé que él está,
que está conmigo
y que nunca, nunca me dejará.
QUIMERA (poema)
Quimera es una idea,
y es un deseo también,
quimera, ay! mi quimera,
ay! lo que te espera,
y lo que tendrás que aguantar.
Quimera que quiero alcanzar,
quimera rota por el pecado de Adán,
quimera que me dejas por irte a la mar,
y sólo me dejas en medio de la ansiedad.
Quimera de mis quimeras,
quimera del dios del cielo,
siempre lejana y a la vez cercana,
quimera de mi soledad.
Quimera ,
reina de todos los sueños,
princesa de labios de fresa,
y digna señora y doña,
de los designios de la felicidad.
Quimera,
ay!! mi quimera,
no me dejes a ciegas,
y por favor,
no me tortures más.
Quimera irreal,
quimera del más allá,
decidme algo quimera,
decidme algo señora,
es que no veis,
que ya no puedo más.
Quimera de sol naciente,
quimera provocativa e insinuante,
quimera de piel de pantera,
y con corsé de mujer fatal,
Quimera entre mis quimeras,
y es la quimera que me queda,
y a la única que tengo que cuidar.
Mi quimera es sólo una quimera,
es única y sincera,
es valiente y cariñosa,
y es mi quimera,
y es mía, sólo mia,
y es la reina de los mares,
y es mi diosa particular.
y es un deseo también,
quimera, ay! mi quimera,
ay! lo que te espera,
y lo que tendrás que aguantar.
Quimera que quiero alcanzar,
quimera rota por el pecado de Adán,
quimera que me dejas por irte a la mar,
y sólo me dejas en medio de la ansiedad.
Quimera de mis quimeras,
quimera del dios del cielo,
siempre lejana y a la vez cercana,
quimera de mi soledad.
Quimera ,
reina de todos los sueños,
princesa de labios de fresa,
y digna señora y doña,
de los designios de la felicidad.
Quimera,
ay!! mi quimera,
no me dejes a ciegas,
y por favor,
no me tortures más.
Quimera irreal,
quimera del más allá,
decidme algo quimera,
decidme algo señora,
es que no veis,
que ya no puedo más.
Quimera de sol naciente,
quimera provocativa e insinuante,
quimera de piel de pantera,
y con corsé de mujer fatal,
Quimera entre mis quimeras,
y es la quimera que me queda,
y a la única que tengo que cuidar.
Mi quimera es sólo una quimera,
es única y sincera,
es valiente y cariñosa,
y es mi quimera,
y es mía, sólo mia,
y es la reina de los mares,
y es mi diosa particular.
MI BATALLA (Poema)
Cuando esteis preparados,
y cuando realmente lo esteis,
sólo teneis que haceros avisar,
y que suenen las campanas a coro,
y el reloj de la plaza repique sin cesar,
y todos juntos desfilando,
desfilando, al ritmo de una marcha militar.
Yo por mi parte,
tengo mi equipaje preparado,
mi ropa, mis pensamientos y deseos,
envueltos en papel albal,
para así, sin más, unirme a los demás.
Y mentalmente,
yo me siento lúcido,
despejado y clarividente,
y sé perfectamente cual es mi objetivo,
y cual es mi prioridad sobre las demás.
Dejadme sólo un día,
con mis armas, a mi sólo y con nadie más,
y notareis como corre la sangre,
y os juro y perjuro,
que si hace falta moriré en el intento,
pero os aseguro, que nunca daré ni un paso atrás.
y cuando realmente lo esteis,
sólo teneis que haceros avisar,
y que suenen las campanas a coro,
y el reloj de la plaza repique sin cesar,
y todos juntos desfilando,
desfilando, al ritmo de una marcha militar.
Yo por mi parte,
tengo mi equipaje preparado,
mi ropa, mis pensamientos y deseos,
envueltos en papel albal,
para así, sin más, unirme a los demás.
Y mentalmente,
yo me siento lúcido,
despejado y clarividente,
y sé perfectamente cual es mi objetivo,
y cual es mi prioridad sobre las demás.
Dejadme sólo un día,
con mis armas, a mi sólo y con nadie más,
y notareis como corre la sangre,
y os juro y perjuro,
que si hace falta moriré en el intento,
pero os aseguro, que nunca daré ni un paso atrás.
ALGO QUEDA (Poema)
Yo no te digo que no quede nada,
algo queda, siempre queda,
y queda la hierba chamuscada,
y los árboles quemados,
y la negra tierra, después de la quema,
eso queda,
y queda la cara tiznada y las manos de luto,
y la lengua seca, y los ojos irritados,
y la sed de un volcán,
queda todo eso, y eso es lo que queda.
Entonces queda algo,
siempre queda algo,
aunque sea una brizna de hierba,
o un topo bajo la tierra,
o una perdiz agazapada,
o un lobo escondido en su guarida,
por tanto siempre, siempre queda algo.
Nunca queda lo que tiene que quedar,
pero así de dura es nuestra existencia,
y siempre habrá algo que añorar,
algo que te muerda las tripas,
algo querido, algo sentido,
algo de tú propia sangre,
algo que se fué y que se tenía que quedar.
algo queda, siempre queda,
y queda la hierba chamuscada,
y los árboles quemados,
y la negra tierra, después de la quema,
eso queda,
y queda la cara tiznada y las manos de luto,
y la lengua seca, y los ojos irritados,
y la sed de un volcán,
queda todo eso, y eso es lo que queda.
Entonces queda algo,
siempre queda algo,
aunque sea una brizna de hierba,
o un topo bajo la tierra,
o una perdiz agazapada,
o un lobo escondido en su guarida,
por tanto siempre, siempre queda algo.
Nunca queda lo que tiene que quedar,
pero así de dura es nuestra existencia,
y siempre habrá algo que añorar,
algo que te muerda las tripas,
algo querido, algo sentido,
algo de tú propia sangre,
algo que se fué y que se tenía que quedar.
DROGAS (Opinión)
Antes tuve un momento de inspiración y me dije, aprovecha la
situación y ponte a escribir como un loco, pero resulta que no pude, ya
que tenía asuntos más importantes entre mis manos. Después el momento
ha pasado y ahora intento ayudarme a coger el hilo. Antes en el baño
estaba pensando en que yo viví un montón de historias y es más he
probado de todo en ésta puñetera vida. Y cuando lo pensaba me salía el
orgullo y eso si que es curioso, decir que yo me encuentro orgulloso de
haber probado de todo. Que tontería la mía, menudo descerebrado estoy
hecho, es como decir yo tomé de todo e hice de todo y por ejemplo, hasta
hice varios intentos de suicidio. Por mi regla de tres primaria, el tío
que hizo el intento de suicidio debía estar orgulloso de haberlo
intentado y tú con que cara te quedas, pues con la cara de un
gilipollas. Como si tuviera que ver el probar todo tipo de drogas con
una experiencia positiva, como si estuviese predeterminado que esa
experiencia resultó positiva, siempre. Cuando en realidad es más bien lo
contrario, la mayoría de mis experiencias con las drogas ha sido
negativa, aunque uno se esfuerza como un loco, en sólo quedarse con las
positivas.
Y es verdad que idealizamos las situaciones que se rodean de drogas y además sólo nos acordamos del momento álgido de la droga y no queremos recordar su bajada, o sus efectos secundarios, o su dependencia, ni su resaca. Sólo nos quedamos con su cara bonita. y éste esfuerzo por positivizar las drogas es más fuerte, cuanto más asfisiado te encuentres, pues logicamente cuanto más agobiado estés, menos salidas te quedan y la única que encuentras es agarrarte como puedas a las drogas. También es verdad que en la época en que vivimos, en que todo va a toda hostia, se buscan cambios radicales del estado del ánimo y no se utilizan drogas o cada vez menos, que suban poco a poco y que se les dé un tiempo para conseguir esa subida. Ahora no, ahora se buscan las drogas con efecto automático y a veces hasta el alcohol se queda corto para conseguir éste rápido efecto, el subidón, que se llama.
Después cada uno y según sus propias circunstancias, se ha aplicado a cada droga en concreto y al final el resultado, es que cada uno se engancha o se enganchaba a una droga distinta, aunque puede haber mayoría que se sumen a una o que se relacione con determinados ambientes o culturas, o clases sociales, que hacen de cada droga su bandera y marcan su patrón de vida. Y ya sabemos que cuanto más automáticas, más destructivas son: no es lo mismo inyactarse caballo, que fumarse un porro o beberse una copa o muchas, pues el efecto de subidón engancha y como engancha. Claro que cuando se empieza a tocar y a jugar con las drogas duras, después te cuelgas con suma facilidad de las mismas, pero también te cuelgas de las demás drogas. Es decir, cuando uno está bajo el efecto del caballo, no quiere otra cosa que estar ciego de caballo, pero cuando le escasea el caballo, le valen o suplanta con ellas, o sea con el resto de las drogas. Aunque logicamente no en la misma medida, el resto de drogas las usan para amortiguar el mono o si no llegó la dosis, para estar al mínimo del ciego, o sea que la usan, para intentar cubrir la parte que les falta para estar ciegos como piojos.
En un principio, en las drogas duras había una cierta ética y hasta cierta ideología. Si uno iba de Cocaína, admitía su filosofía y se relacionaba u hacía con sus efectos más notorios: la verborrea, la teórica facilidad de relación, el aumento de ganas de sexo y también que aumentaba la resistencia a los efectos al alcohol y eso creaba ambiente y por tanto marcaba un tipo de relaciones. La consecuencia lógica de éste tipo de drogas, era su consumo en sitios de música, como pub o discotecas. Lo que no tenía sentido era ir ciego de caballo a un ambiente de relaciones públicas. Como no lo tenía al revés, ir hasta las cejas de coca y meterte en un cuarto oscuro, que era el ambiente ideal para los yonquis. Por tanto había una división marcada entre estos dos tipos de drogas: una de ambientes, y otra de filosofía de vida. Es mucho hablar de estos temas y hablar de filosofía, pues la había al principio y se concretaba, con que con el caballo se llegaba al fondo de una persona, del fondo de los demás y del suyo propio, por tanto era droga intimista, al contrario que la cocaína. Además según que tipo de drogas, se daban más en algunas clases sociales. La cocaína era más de ricos y de ambientes de ligoteo y el caballo era más de ambientes tirando a pobres, aunque siempre se colaba algún niño pìjo. Y en el caballo, yo menciono el principio de jugar con él, como más intimista, pero que más adelante ya dejaba de ser intimista, ni era nada parecido, se convertía en una lucha de supervivencia y se basada solamente en conceguir otro chute. Droga dura si que era.
Yo recuerdo el arsenal que tenían los yonquis: los hipnóticos, las benzodiacepinas de todo tipo, incluso potentes antihistamínicos, los opioides orales (buprex) y más adelante, la metadona, cuando empezaron con su dispensación en los Centros pertinentes. Y el uso de éste arsenal era usado bajo varios principios. El primero que si cualquiera de las pastillas anteriormente mencionadas, servía para hacer un intercambio con una papelina de caballo, esto era lo primordial, y se hacía el intercambio sin pensárselo. Después se seguía con que si no hacía el intercambio, por las razones que fueran, lo preferible eran las opioides orales, no tanto por su efecto, que también, si no para cubrir el mono del caballo. Tercero era la Metadona, también para cubrirsde el mono y cuarto, los hipnótico o las benzodiacepinas, éstas últimas para sobar hasta el día siguiente, para ver si había más suerte y al día siguiente caía un chute. Y siempre se seguía éste mismo orden, claro si tenían el arsenal completo, si no lo que tenían se metían lo que había y punto. Y si no tenían nada, simplemente se jodían y a pasar el mono a pelo.
La separación de ambientes determinado por el tipo de droga dura, con el tiempo se fué diluyendo y no era raro ver a un yonqui de caballo, chutarse cocaína o si no las dos drogas mezcladas ( el speed ball, le llamaban) y al revés también se daba. Y en los cocainómanos reconvertidos al caballo, era frecuente que se pasaran al caballo, sin dejar la coca claro, pues simplemente por la duración de sus efectos. Por tanto se ponían finos de coca y al final del día, cuando se habían acabado sus existencias, se metían caballo, para estar ciegos hasta el día siguiente. Después más tarde, se dió la moda de mezclar ambas drogas, más o menos coincidente con los cambios de hábitos, es decir cuando casi se dejó de chutarse y se empezó a fumar ambas drogas, fumarse con papel albal y para que andar que si primero una y después la otra, si ya matabas dos pájaros de un sólo tiro, poniéndotelas las dos a la vez. Además a éstas alturas de la película, ya estaba generalizada la toma de Metadona, que era cuidadosamente guardada para después de quedarse sin droga. Por tanto la Metadona, aquí empezó a jugar su papel de quitamonos y no el papel que le quisieron dar los teóricos de los centros de desintoxicación.
Como veis al final, no hay fronteras, pues todas las drogas duras se mezclan y se remezclan, ni hay patrones sociales, ni hay filosofías vitales, ni hay nada de nada. La droga dura es la propia filosofía y conseguir la próxima dosis es su meta vital, es su filosofía en la vida.
Y es verdad que idealizamos las situaciones que se rodean de drogas y además sólo nos acordamos del momento álgido de la droga y no queremos recordar su bajada, o sus efectos secundarios, o su dependencia, ni su resaca. Sólo nos quedamos con su cara bonita. y éste esfuerzo por positivizar las drogas es más fuerte, cuanto más asfisiado te encuentres, pues logicamente cuanto más agobiado estés, menos salidas te quedan y la única que encuentras es agarrarte como puedas a las drogas. También es verdad que en la época en que vivimos, en que todo va a toda hostia, se buscan cambios radicales del estado del ánimo y no se utilizan drogas o cada vez menos, que suban poco a poco y que se les dé un tiempo para conseguir esa subida. Ahora no, ahora se buscan las drogas con efecto automático y a veces hasta el alcohol se queda corto para conseguir éste rápido efecto, el subidón, que se llama.
Después cada uno y según sus propias circunstancias, se ha aplicado a cada droga en concreto y al final el resultado, es que cada uno se engancha o se enganchaba a una droga distinta, aunque puede haber mayoría que se sumen a una o que se relacione con determinados ambientes o culturas, o clases sociales, que hacen de cada droga su bandera y marcan su patrón de vida. Y ya sabemos que cuanto más automáticas, más destructivas son: no es lo mismo inyactarse caballo, que fumarse un porro o beberse una copa o muchas, pues el efecto de subidón engancha y como engancha. Claro que cuando se empieza a tocar y a jugar con las drogas duras, después te cuelgas con suma facilidad de las mismas, pero también te cuelgas de las demás drogas. Es decir, cuando uno está bajo el efecto del caballo, no quiere otra cosa que estar ciego de caballo, pero cuando le escasea el caballo, le valen o suplanta con ellas, o sea con el resto de las drogas. Aunque logicamente no en la misma medida, el resto de drogas las usan para amortiguar el mono o si no llegó la dosis, para estar al mínimo del ciego, o sea que la usan, para intentar cubrir la parte que les falta para estar ciegos como piojos.
En un principio, en las drogas duras había una cierta ética y hasta cierta ideología. Si uno iba de Cocaína, admitía su filosofía y se relacionaba u hacía con sus efectos más notorios: la verborrea, la teórica facilidad de relación, el aumento de ganas de sexo y también que aumentaba la resistencia a los efectos al alcohol y eso creaba ambiente y por tanto marcaba un tipo de relaciones. La consecuencia lógica de éste tipo de drogas, era su consumo en sitios de música, como pub o discotecas. Lo que no tenía sentido era ir ciego de caballo a un ambiente de relaciones públicas. Como no lo tenía al revés, ir hasta las cejas de coca y meterte en un cuarto oscuro, que era el ambiente ideal para los yonquis. Por tanto había una división marcada entre estos dos tipos de drogas: una de ambientes, y otra de filosofía de vida. Es mucho hablar de estos temas y hablar de filosofía, pues la había al principio y se concretaba, con que con el caballo se llegaba al fondo de una persona, del fondo de los demás y del suyo propio, por tanto era droga intimista, al contrario que la cocaína. Además según que tipo de drogas, se daban más en algunas clases sociales. La cocaína era más de ricos y de ambientes de ligoteo y el caballo era más de ambientes tirando a pobres, aunque siempre se colaba algún niño pìjo. Y en el caballo, yo menciono el principio de jugar con él, como más intimista, pero que más adelante ya dejaba de ser intimista, ni era nada parecido, se convertía en una lucha de supervivencia y se basada solamente en conceguir otro chute. Droga dura si que era.
Yo recuerdo el arsenal que tenían los yonquis: los hipnóticos, las benzodiacepinas de todo tipo, incluso potentes antihistamínicos, los opioides orales (buprex) y más adelante, la metadona, cuando empezaron con su dispensación en los Centros pertinentes. Y el uso de éste arsenal era usado bajo varios principios. El primero que si cualquiera de las pastillas anteriormente mencionadas, servía para hacer un intercambio con una papelina de caballo, esto era lo primordial, y se hacía el intercambio sin pensárselo. Después se seguía con que si no hacía el intercambio, por las razones que fueran, lo preferible eran las opioides orales, no tanto por su efecto, que también, si no para cubrir el mono del caballo. Tercero era la Metadona, también para cubrirsde el mono y cuarto, los hipnótico o las benzodiacepinas, éstas últimas para sobar hasta el día siguiente, para ver si había más suerte y al día siguiente caía un chute. Y siempre se seguía éste mismo orden, claro si tenían el arsenal completo, si no lo que tenían se metían lo que había y punto. Y si no tenían nada, simplemente se jodían y a pasar el mono a pelo.
La separación de ambientes determinado por el tipo de droga dura, con el tiempo se fué diluyendo y no era raro ver a un yonqui de caballo, chutarse cocaína o si no las dos drogas mezcladas ( el speed ball, le llamaban) y al revés también se daba. Y en los cocainómanos reconvertidos al caballo, era frecuente que se pasaran al caballo, sin dejar la coca claro, pues simplemente por la duración de sus efectos. Por tanto se ponían finos de coca y al final del día, cuando se habían acabado sus existencias, se metían caballo, para estar ciegos hasta el día siguiente. Después más tarde, se dió la moda de mezclar ambas drogas, más o menos coincidente con los cambios de hábitos, es decir cuando casi se dejó de chutarse y se empezó a fumar ambas drogas, fumarse con papel albal y para que andar que si primero una y después la otra, si ya matabas dos pájaros de un sólo tiro, poniéndotelas las dos a la vez. Además a éstas alturas de la película, ya estaba generalizada la toma de Metadona, que era cuidadosamente guardada para después de quedarse sin droga. Por tanto la Metadona, aquí empezó a jugar su papel de quitamonos y no el papel que le quisieron dar los teóricos de los centros de desintoxicación.
Como veis al final, no hay fronteras, pues todas las drogas duras se mezclan y se remezclan, ni hay patrones sociales, ni hay filosofías vitales, ni hay nada de nada. La droga dura es la propia filosofía y conseguir la próxima dosis es su meta vital, es su filosofía en la vida.
LOS MARISTAS (Relato)
Acabo de ver una foto de cuando iba a los Hermanos Maristas de Vigo y
aluciné, porque en realidad, yo no tengo fotos de mi pasado, ni cercano,
ni lejano y como mi madre tampoco conservaba las fotos y de mi padre ya
ni hablamos, yo hasta ahora, suponía como era yo de aquellas, pero otra
cosa distinta es verte en una fotografía. Vi el resto de las caras y la
verdad que no me acuerdo de muchas, pero si me acuerdo de algunas y
estoy seguro que si los veo hoy en día por la calle, los distinguiría
perfectamente. Aunque esto es relativo, porque si comparo mi foto de
aquellas épocas con mi estampa actual, no es tan fácil reconocerme. De
todas maneras salgo con esas cara de no romper ni un plato y con cierto
deje de pillo y claro con mi único polo decente, como debe ser para una
foto, mi polo de perlé. Éste polo era más sagrado que la misma Virgen,
era mi traje de los domingos y el de los eventos de niño y lo mismo
servía para una primera comunión, que para un cumpleaños, que para ir a
misa y por supuesto, como es el caso, para una fotografía.
La foto de los Maristas, menudos recuerdos tengo. Algunos buenos y muy buenos y otros muchos, no tanto. Recuerdo los recreos en el colegio, los partidos de fútbol y de baloncesto y por supuesto, lo mejor que se me daba, el frontón. Aunque en baloncesto también fuí potente, no tanto en el fútbol, pues me faltaba saber, como se decia: saber canear y como además no era de complexión muy fuerte y me gustaba jugar en la media,( ya queriendo dirigir desde pequeñito) a mi me quitaban rapidamente el balón. Y eso que visión del juego tenía, pero era demasiado lento, por así decirlo o sea no era capaz de retener el balón hasta poder hacer un buen pase. Pero en mi mente la jugada era perfecta y por ahí iba por delante del resto o es que el resto no era muy rápido o yo no sabía entretener el balón y yo me apunto por esta última teoría.
En el baloncesto me vengué del fútbol, pues era bueno y me gustaba jugar de base (como no, para dirijir más) y sabía botar la pelota y encestaba con bastante facilidad. Como se llamaba de aquellas, el minibasquet, creo. Después el frontón ya aliviaba el resto de mis frustaciones que tenía con el fútbol, me encantaba, me entusiasmaba y jugaba que te cagabas,y ya me daba igual jugar con la mano o con la pala. Buenas partidas me tengo echado en aquel frontón un tanto desvencijado y en el que recuerdo la frase escrita en una de sus paredes: "Mens sana, in corpore sano", que de aquellas me parecía una estupidez y en cambio ahora, me parece de lo más acertado. En ese gran patio de los maristas jugué tanto, tanto jugué, que casi no recuerdo otra cosa, que jugar al fútbol, al baloncesto y al frontón. Al margen de estos tres deportes, sólo tengo algunos recuerdos más, de ese gran patio.
Recuerdo que en un lateral y en una zona más alta, había una fuente, a la que acudíamos a beber constantemente su agua fresca y aún tengo grabado las ofrendas a la Virgen María que acababan en la fuente y no recuerdo el porqué, pero supongo que porque habría sobre la fuente una estatua de la Virgen. Yo no recuerdo a la estatua, pero sí recuerdo el ir en procesión cantado. "El 8 de mayo( o era el 12 o el 2 de mayo, menudo cacao), la virgen María bajó de los cielos a vista de..." "Ave, ave María, ave, ave María" etc. y tengo un bonito recuerdo de ésta procesión dentro del colegio, pues la tengo relacionada con el inicio de la primavera, pues ya estaba el sol en plena ebullición. Aparte que los curas se ponían locos de contentos y no sé el porqué, aunque supongo que les pasaria lo mismo que a mi. Y por último, de ese patio recuerdo el silbido del cura que llamaba a filas para entrar de nuevo en las aulas, recuerdo su sonido y también su dolor de cabeza, pues si te añádías un poco más tarde a la fila, te caía un caponazo con el dichos silbato, que te dejaba marcado para el resto de tús días. Aunque también los curas tenían sus variantes, que iban desde una linda bofetada en la cara o en el culo (según las preferencias del cura), a un varazo sin más, el varazo iba siempre dirigido a la parte descubierta de las piernas y en la parte posterior, justo en la zona que queda libre cuando se llevan pantalones cortos, como se llevaban de aquellas.
Después tengo diversos recuerdos mezclados, donde ya no sé situar el curso en el que estaba y por tanto las caras de mis antiguos compañeros me suenan, aunque no sé que decir de que curso, en concreto. Los compañeros, los curas y profesores. De los profesores sólo me acuerdo de uno al que llamábamos "el masa huevos", pues sus clases eran antológicas y lo eran por la cantidad de variantes que metía a su masaje de huevos. A veces, sin darte cuenta tú te retorcías con él, pues en sus movimientos para llegar al huevo más alejado, era a veces tan difícil y tan de contorsionista, que en cierta forma te implicabas, por lo menos mentalmente. Del resto de los profesores paisanos o sea civiles, no me acuerdo absolutamente de nada.
De las curas ya es otra cosa y me acuerdo de varios. Había uno que llamábamos el "Chosco", pues sólo tenía un ojo y éste era temible y sobre todo cuando nos llamaban a filas al acabar el recreo. Iba con un bastón, que más bien era un palo tosco y largo y arreaba una varazos que te salían los ojos de las cuencas y además era al que más le gustaba andar con el silbato, y su predileción era dejarte la marca del silbato en tú cuero cabelludo. Al recordarlo ahora, aún me produce el mismo dolor de cabeza que el producía con su silbato asesino. Y éste elemento, del que se deciá que era cura, pero cura renegado, o sea que había sido rojo y para camuflarse se había puesto la sotana de los Hermanos Maristas y por tanto tenía que ser el más patriótico de todos los curas y así lo demostraba asiduamente. Se decía que era el inventor del himno del colegio y no sé si lo sería, pero era el que nos dirigía cuando nos tocaba cantarlo: "El Pilar es el nombre sagrado, es el nombre sagrado. Que pronuncia con férvido ardor, con férvido ardor, las falanges maristas de Vigo, al compás de esta bonita canción... ".
A que es linda poesía, ni Miguel Hernández la podría hacer mejor.
Había otros personajes curiles. Estaba el cura que daba Francés y creo que también Geografía, y éste cura, empezando porque no tenía puta idea de Francés, ni por supuesto de Geografía, era un buen hijo puta, un abusador en toda regla, al que le iban los niños. Esto todos los sabíamos y cuando nos llamaba para hablar con él, pues ibamos temblando. De todas formas es curioso, que todos lo sabíamos pero apenas lo comentábamos, pues en cierta medida nos autoinculpábamos, supongo que por ser niño y llevar pantalón corto. Nos llamaba a su pupitre, el que presidía el aula y nos metía una sobada, que empezaba por la parte descubierta de las piernas y subía pr el culo, y tocaba y sobaba y volvía a tocar y a sobar de nuevo y así hasta que te podías escapar de sus garras. Y por última había un cura que le encantaba repartir hostias, a todos, pero a éste especialmente. Todas las mañanas y tardes, nos ponía a unos cuantos en fila india y e iba tranquilamente repartiendo y le encantaba dejar su palma de la mano marcada en tú cara. Y su mejor número era con la regla, que consistía dar con el filo de la regla en los pulpejos de los dedos y si te movías aunque fuera un milímetro, peor lo tenías, pues te tocaba la repetición. Cuanto nos hizo llorar éste hijo de puta, con que saña nos daba, con que ganas y que pasión ponía. Éste conmigo se cebó especialmente, pues se le dió que yo tenía que ir para cura y al principio no me atreví a decir lo contrario, cualquiera se atrevía, hasta que la cosa llego a un punto en que yo reventé y le espeté que no, que no quería ser cura y ahí empezó mi auténtico calvario y a partir de ahí no me libré ni un sólo día de mi buena ración de hostias. Y así aguanté como pude hasta los 14 años, en que por fin me libré de ésta panda de cabrones. Y un día cualquiera de otoño me fuí a un Instituto de Vigo, el día de mi azorosa vida que me sentí más libre.
La foto de los Maristas, menudos recuerdos tengo. Algunos buenos y muy buenos y otros muchos, no tanto. Recuerdo los recreos en el colegio, los partidos de fútbol y de baloncesto y por supuesto, lo mejor que se me daba, el frontón. Aunque en baloncesto también fuí potente, no tanto en el fútbol, pues me faltaba saber, como se decia: saber canear y como además no era de complexión muy fuerte y me gustaba jugar en la media,( ya queriendo dirigir desde pequeñito) a mi me quitaban rapidamente el balón. Y eso que visión del juego tenía, pero era demasiado lento, por así decirlo o sea no era capaz de retener el balón hasta poder hacer un buen pase. Pero en mi mente la jugada era perfecta y por ahí iba por delante del resto o es que el resto no era muy rápido o yo no sabía entretener el balón y yo me apunto por esta última teoría.
En el baloncesto me vengué del fútbol, pues era bueno y me gustaba jugar de base (como no, para dirijir más) y sabía botar la pelota y encestaba con bastante facilidad. Como se llamaba de aquellas, el minibasquet, creo. Después el frontón ya aliviaba el resto de mis frustaciones que tenía con el fútbol, me encantaba, me entusiasmaba y jugaba que te cagabas,y ya me daba igual jugar con la mano o con la pala. Buenas partidas me tengo echado en aquel frontón un tanto desvencijado y en el que recuerdo la frase escrita en una de sus paredes: "Mens sana, in corpore sano", que de aquellas me parecía una estupidez y en cambio ahora, me parece de lo más acertado. En ese gran patio de los maristas jugué tanto, tanto jugué, que casi no recuerdo otra cosa, que jugar al fútbol, al baloncesto y al frontón. Al margen de estos tres deportes, sólo tengo algunos recuerdos más, de ese gran patio.
Recuerdo que en un lateral y en una zona más alta, había una fuente, a la que acudíamos a beber constantemente su agua fresca y aún tengo grabado las ofrendas a la Virgen María que acababan en la fuente y no recuerdo el porqué, pero supongo que porque habría sobre la fuente una estatua de la Virgen. Yo no recuerdo a la estatua, pero sí recuerdo el ir en procesión cantado. "El 8 de mayo( o era el 12 o el 2 de mayo, menudo cacao), la virgen María bajó de los cielos a vista de..." "Ave, ave María, ave, ave María" etc. y tengo un bonito recuerdo de ésta procesión dentro del colegio, pues la tengo relacionada con el inicio de la primavera, pues ya estaba el sol en plena ebullición. Aparte que los curas se ponían locos de contentos y no sé el porqué, aunque supongo que les pasaria lo mismo que a mi. Y por último, de ese patio recuerdo el silbido del cura que llamaba a filas para entrar de nuevo en las aulas, recuerdo su sonido y también su dolor de cabeza, pues si te añádías un poco más tarde a la fila, te caía un caponazo con el dichos silbato, que te dejaba marcado para el resto de tús días. Aunque también los curas tenían sus variantes, que iban desde una linda bofetada en la cara o en el culo (según las preferencias del cura), a un varazo sin más, el varazo iba siempre dirigido a la parte descubierta de las piernas y en la parte posterior, justo en la zona que queda libre cuando se llevan pantalones cortos, como se llevaban de aquellas.
Después tengo diversos recuerdos mezclados, donde ya no sé situar el curso en el que estaba y por tanto las caras de mis antiguos compañeros me suenan, aunque no sé que decir de que curso, en concreto. Los compañeros, los curas y profesores. De los profesores sólo me acuerdo de uno al que llamábamos "el masa huevos", pues sus clases eran antológicas y lo eran por la cantidad de variantes que metía a su masaje de huevos. A veces, sin darte cuenta tú te retorcías con él, pues en sus movimientos para llegar al huevo más alejado, era a veces tan difícil y tan de contorsionista, que en cierta forma te implicabas, por lo menos mentalmente. Del resto de los profesores paisanos o sea civiles, no me acuerdo absolutamente de nada.
De las curas ya es otra cosa y me acuerdo de varios. Había uno que llamábamos el "Chosco", pues sólo tenía un ojo y éste era temible y sobre todo cuando nos llamaban a filas al acabar el recreo. Iba con un bastón, que más bien era un palo tosco y largo y arreaba una varazos que te salían los ojos de las cuencas y además era al que más le gustaba andar con el silbato, y su predileción era dejarte la marca del silbato en tú cuero cabelludo. Al recordarlo ahora, aún me produce el mismo dolor de cabeza que el producía con su silbato asesino. Y éste elemento, del que se deciá que era cura, pero cura renegado, o sea que había sido rojo y para camuflarse se había puesto la sotana de los Hermanos Maristas y por tanto tenía que ser el más patriótico de todos los curas y así lo demostraba asiduamente. Se decía que era el inventor del himno del colegio y no sé si lo sería, pero era el que nos dirigía cuando nos tocaba cantarlo: "El Pilar es el nombre sagrado, es el nombre sagrado. Que pronuncia con férvido ardor, con férvido ardor, las falanges maristas de Vigo, al compás de esta bonita canción... ".
A que es linda poesía, ni Miguel Hernández la podría hacer mejor.
Había otros personajes curiles. Estaba el cura que daba Francés y creo que también Geografía, y éste cura, empezando porque no tenía puta idea de Francés, ni por supuesto de Geografía, era un buen hijo puta, un abusador en toda regla, al que le iban los niños. Esto todos los sabíamos y cuando nos llamaba para hablar con él, pues ibamos temblando. De todas formas es curioso, que todos lo sabíamos pero apenas lo comentábamos, pues en cierta medida nos autoinculpábamos, supongo que por ser niño y llevar pantalón corto. Nos llamaba a su pupitre, el que presidía el aula y nos metía una sobada, que empezaba por la parte descubierta de las piernas y subía pr el culo, y tocaba y sobaba y volvía a tocar y a sobar de nuevo y así hasta que te podías escapar de sus garras. Y por última había un cura que le encantaba repartir hostias, a todos, pero a éste especialmente. Todas las mañanas y tardes, nos ponía a unos cuantos en fila india y e iba tranquilamente repartiendo y le encantaba dejar su palma de la mano marcada en tú cara. Y su mejor número era con la regla, que consistía dar con el filo de la regla en los pulpejos de los dedos y si te movías aunque fuera un milímetro, peor lo tenías, pues te tocaba la repetición. Cuanto nos hizo llorar éste hijo de puta, con que saña nos daba, con que ganas y que pasión ponía. Éste conmigo se cebó especialmente, pues se le dió que yo tenía que ir para cura y al principio no me atreví a decir lo contrario, cualquiera se atrevía, hasta que la cosa llego a un punto en que yo reventé y le espeté que no, que no quería ser cura y ahí empezó mi auténtico calvario y a partir de ahí no me libré ni un sólo día de mi buena ración de hostias. Y así aguanté como pude hasta los 14 años, en que por fin me libré de ésta panda de cabrones. Y un día cualquiera de otoño me fuí a un Instituto de Vigo, el día de mi azorosa vida que me sentí más libre.
LOS BANCOS (Artículo)
Tengo una teima (obsesión) nueva, bueno no tan nueva, sólo que ahora se
ha agudizado. Es una obsesión tan antigua como el origen de la vida y
ese es el verdadero problema, que de antigua, se va haciendo como una
capa más de tú piel, por lo tanto la llegas admitir como si fuera tuya,
una capa más de piel superpuesta y te dices, a mi que me importa tener
una capa de más . Aunque de vez en cuando asoma su cabeza o sea por un
acúmulo de circunstancias se agudiza y te vuelve a decir , aquí estoy yo
dispuesta a darte por el culo.
Y éste tema no es otro, que nuestros queridos Bancos y no importa ni el color del banco y menos importa su nombre. Mi experiencia en éstas lides es bastante significativa, he pasado por bastantes bancos y en todos me ha pasado lo mismo. El problema comienza, porque tú empiezas a simpatizar con alguien del banco, aunque no hace falta hacerse amigos, pero bueno uno del banco que más o menos te atiende un poco bien o un poco correctamente y eso no es tan fácil, pues los currantes bancarios suelen estar mal pagados y están obligados a mentir tanto, que mienten más que hablan, mienten como bellacos y en definitiva, están más quemados que la pipa de un indio. Y cuando vas cogiendo un poco de confianza con el currante del banco y ya vas resolviendo asuntos y él te llama personalmente por si hay una factura extraña o un descubierto o lo que sea, pues justo cuando empiezas a estar contento consul serviciode, que se concreta sólo en ese señor determinado, van los cabrones de los jefes del banco y cambian a ese señor de sucursal. Con lo cual todo la avanzado, de repente se te va al carajo, sin más.
O sea que más o menos llegas un día y te encuentras con un careto nuevo en el Banco y como su vestir y comportamiento los denota a miles de kilómetros, tú te das cuenta que se acabó el entendimiento con ese entidad bancaria. Poco a poco y con pequeños detalles, ves que ya se te avisa de nada y que nadie está atento a los movimientos de tu cuenta. Por tanto a continuación, viene un periodo de llevar unas cuantas hostias financieras y te vas al banco y hablas con el nuevo director y planteas que las cosas antes no iban así, como ahora, y por la cara que pone el interlocutor te enteras de una sóla vez, que más vale que cambies de banco. Después viene una procesión bancaria y vas de sucursal y tiro porque me toca, hasta dar con un agraciado bancario. Y de nuevo más de lo mismo, tú criterio de escoger ese banco determinado, está basado en la empatía de ese trabajador o director. Y éste proceso dura 2 o 3 años, y después vuelves a empezar a rodar la misma rueda: cojes confianza con ese banco y gracias a la empatía de esa persona, después lo cambian de sucursal, que por cierto suele ser en un sitio lejano, y al final acabas haciendo de nuevo, la peregrinación bancaria.
Aunque ahora, no es precisamente el tema de empatía con una persona que trabaja en el banco, pues no hay malos entendidos, ni hay equivocaciones, ni es que no me avisen si hay descubiertos. Ahora lo que es, es un tema de crédito hipotecario y estoy más que avisado,y mucho más que eso, estoy amenazado. Todo esto viene a cuento, de no poder pagar como toca la Hipoteca y entonces vienen presiones mafiosas. Te bombardean por teléfono, con el correo postal y el eletrónico y te hablan de listas negras, de morosos y demás monsergas amenazantes.
Y es que por las razones que sean y que no vienen a cuento contarlas aquí,(Ya sabeis mi lema: "a llorar a Cangas") yo llevo unos cuantos meses arrastrando la hipoteca y he llegado a un punto de no retorno, a un punto sin salida. Y por tanto mi nómina ya no tiene capacidad de resolver ésta situación y yo cara a un banco, sin nómina no soy nadie. Me he ido al banco, para espetarle directamente que ya no puedo más y que me estoy muriendo de angustia y la primara mirada de tú interlocutor es la perdonarte la vida. La segunda es intentar decirte que en realidad es culpa tuya y que eres un puñetero desastre, pues si llegaste a éste estado actual es porque tú eres un irresponsable. Lo tercero es que tú aumentas tú cabreo y sin más le dices que solicitas la Carencia y es más no la solicitas, es que no queda otro remedio y por tanto la exiges, si es que quiren ver que sigue entrando pasta. Entonces vienen los argumentos de repasarlo todo y que la cuota va a bajar un poco al ser actualizada con el euribor y que además la Carencia va a costar su pasta( esot aún hay que verlo) y R que R y qu en definitiva que sigas pagando a tocateja. Aquí ya te ves obligado a meter en el tinglado al banco y le dices que si, que es tú problema pero que también es un problema para el banco, pues si tú no pagas, vendrá el deshaucio y yo saldré jodido y rematado, pero ellos tendrán una casa más, que hoy día carece de mucho valor y que es lo que prefieren, si prefieren tener otra propiedad más o prefieren facilitarme que les pueda seguir pagando.
Ahí, con ese argumento de peso, la dejas descolocada y comprueba realmente que si, que estás totalmente desesperado. Y ya por fin, empieza a hacerte un poco de caso y se empieza a pensar la posibilidad de la carencia, mientras hace cálculos de la cuantía y te advierte que sólo son 2 años y que después tendré que pagar el resto y tú le contestas que ya lo sabes y que por eso vienes al banco a hablar de éste asunto. Por fin, te va dando cifras y claro la cuota es otra historia y de nuevo te advierte que cuidado que son 2 años y que después hay que pagar el resto y tú le contestas que la pelota ahora está en su tejado y si quieren resolver algo, ese algo está en sus manos. y por último ya te remite para otro día para seguir éste diatriba y que tienen que estudiarlo y que ya me contestarán y tú te repites como un loro y le espetas que a mi el estudio me da igual, y que eso es que hay. Claro que para decir yo todo esto tengo, que estar más desesperado que los que no cobran las preferentes y como vemos acabamos volviendo a hablar de temas bancarios.
Es que los bancos son mucho y últimamentte están siempre en medio del ruedo. Me recuerdan a la Monarquía que padecemos, siempre en el candelero. Los bancos , antes eran vacas sagradas y no se les podía tocar ni un pelo y ahora se les ha descubierto su tinglado y nos han mostrado, lo que ya sabíamos, que son una auténtica cueva de ladrones. El respeto que se les tenía era, cuando menos que desmesurado. Yo me acuerdo que hasta en épocas de vacas gordas, las colas de los bancos, eran de alucinar a colores y lo más curioso de todo, es que nadie decía ni mu, en cambio en el resto de los sitios, ya fuera tema sanitario o de cualquier asunto de oficinas, que la gente montaba un pollo que te cagabas. Y esto, es sólo un pequeño ejemplo del inmenso respeto que se les tenía a los bancos.
En el fondo, cuantas veces me he preguntado: ¿que carajo es un banco?, y si es lo que pìenso, que un banco es un almacén de dinero, como puede llegar a almacenar tanto poder. Pues supongo que vuelvo a lo del principio, porque ya nacimos educados sobre éste punto. Pues el banco no tendría nada si nosotros no ingresamos la puta pasta y es más el banco invierte y juega con tú dinero y lo hace a tús espaldas. A mi nadie me dijo nunca que mi pasta estaba siendo invertida en tal industria o en tales acciones. Y os aseguro que llegamos a pensar del revés, que son ellos los que nos prestan la pasta y es más, si realmente nos la dejan es porque van a sacar suculentos beneficios y en cambio nos lo venden como un favor que nos hacen ellos, vamos que nos perdonana la vida. Es curiso el trrapicheo bancario, ellos para dejarte pasta te piden unos intereses que alucinas y en cambio si tú les ingresas dinero, por ejemplo domicilias tú nómina, ellos que se sientes desprendidos te dan al cambio una sartén y una mierda de aparato de música o un móvil, todo trapallada innecesaria. ¿Se ve la diferencia?.
En resumidas y definitivas cuentas, yo estoy escribiendo sobre éste tema para cojer fuerzas, para reafirmarme en que tengo mis razones y que mi lucha es la única que me queda. Y parece mentira que uno tenga que recargarse las pilas para irles a la yugular, pues yo no estoy hablando de no pagarles, yo les estoy hablando de que simplemente me den un respiro para coger fuerzas. Y menos mal que tengo una nómina que me defiende, si no ya estaría en la puta calle, eso seguro.
Y éste tema no es otro, que nuestros queridos Bancos y no importa ni el color del banco y menos importa su nombre. Mi experiencia en éstas lides es bastante significativa, he pasado por bastantes bancos y en todos me ha pasado lo mismo. El problema comienza, porque tú empiezas a simpatizar con alguien del banco, aunque no hace falta hacerse amigos, pero bueno uno del banco que más o menos te atiende un poco bien o un poco correctamente y eso no es tan fácil, pues los currantes bancarios suelen estar mal pagados y están obligados a mentir tanto, que mienten más que hablan, mienten como bellacos y en definitiva, están más quemados que la pipa de un indio. Y cuando vas cogiendo un poco de confianza con el currante del banco y ya vas resolviendo asuntos y él te llama personalmente por si hay una factura extraña o un descubierto o lo que sea, pues justo cuando empiezas a estar contento consul serviciode, que se concreta sólo en ese señor determinado, van los cabrones de los jefes del banco y cambian a ese señor de sucursal. Con lo cual todo la avanzado, de repente se te va al carajo, sin más.
O sea que más o menos llegas un día y te encuentras con un careto nuevo en el Banco y como su vestir y comportamiento los denota a miles de kilómetros, tú te das cuenta que se acabó el entendimiento con ese entidad bancaria. Poco a poco y con pequeños detalles, ves que ya se te avisa de nada y que nadie está atento a los movimientos de tu cuenta. Por tanto a continuación, viene un periodo de llevar unas cuantas hostias financieras y te vas al banco y hablas con el nuevo director y planteas que las cosas antes no iban así, como ahora, y por la cara que pone el interlocutor te enteras de una sóla vez, que más vale que cambies de banco. Después viene una procesión bancaria y vas de sucursal y tiro porque me toca, hasta dar con un agraciado bancario. Y de nuevo más de lo mismo, tú criterio de escoger ese banco determinado, está basado en la empatía de ese trabajador o director. Y éste proceso dura 2 o 3 años, y después vuelves a empezar a rodar la misma rueda: cojes confianza con ese banco y gracias a la empatía de esa persona, después lo cambian de sucursal, que por cierto suele ser en un sitio lejano, y al final acabas haciendo de nuevo, la peregrinación bancaria.
Aunque ahora, no es precisamente el tema de empatía con una persona que trabaja en el banco, pues no hay malos entendidos, ni hay equivocaciones, ni es que no me avisen si hay descubiertos. Ahora lo que es, es un tema de crédito hipotecario y estoy más que avisado,y mucho más que eso, estoy amenazado. Todo esto viene a cuento, de no poder pagar como toca la Hipoteca y entonces vienen presiones mafiosas. Te bombardean por teléfono, con el correo postal y el eletrónico y te hablan de listas negras, de morosos y demás monsergas amenazantes.
Y es que por las razones que sean y que no vienen a cuento contarlas aquí,(Ya sabeis mi lema: "a llorar a Cangas") yo llevo unos cuantos meses arrastrando la hipoteca y he llegado a un punto de no retorno, a un punto sin salida. Y por tanto mi nómina ya no tiene capacidad de resolver ésta situación y yo cara a un banco, sin nómina no soy nadie. Me he ido al banco, para espetarle directamente que ya no puedo más y que me estoy muriendo de angustia y la primara mirada de tú interlocutor es la perdonarte la vida. La segunda es intentar decirte que en realidad es culpa tuya y que eres un puñetero desastre, pues si llegaste a éste estado actual es porque tú eres un irresponsable. Lo tercero es que tú aumentas tú cabreo y sin más le dices que solicitas la Carencia y es más no la solicitas, es que no queda otro remedio y por tanto la exiges, si es que quiren ver que sigue entrando pasta. Entonces vienen los argumentos de repasarlo todo y que la cuota va a bajar un poco al ser actualizada con el euribor y que además la Carencia va a costar su pasta( esot aún hay que verlo) y R que R y qu en definitiva que sigas pagando a tocateja. Aquí ya te ves obligado a meter en el tinglado al banco y le dices que si, que es tú problema pero que también es un problema para el banco, pues si tú no pagas, vendrá el deshaucio y yo saldré jodido y rematado, pero ellos tendrán una casa más, que hoy día carece de mucho valor y que es lo que prefieren, si prefieren tener otra propiedad más o prefieren facilitarme que les pueda seguir pagando.
Ahí, con ese argumento de peso, la dejas descolocada y comprueba realmente que si, que estás totalmente desesperado. Y ya por fin, empieza a hacerte un poco de caso y se empieza a pensar la posibilidad de la carencia, mientras hace cálculos de la cuantía y te advierte que sólo son 2 años y que después tendré que pagar el resto y tú le contestas que ya lo sabes y que por eso vienes al banco a hablar de éste asunto. Por fin, te va dando cifras y claro la cuota es otra historia y de nuevo te advierte que cuidado que son 2 años y que después hay que pagar el resto y tú le contestas que la pelota ahora está en su tejado y si quieren resolver algo, ese algo está en sus manos. y por último ya te remite para otro día para seguir éste diatriba y que tienen que estudiarlo y que ya me contestarán y tú te repites como un loro y le espetas que a mi el estudio me da igual, y que eso es que hay. Claro que para decir yo todo esto tengo, que estar más desesperado que los que no cobran las preferentes y como vemos acabamos volviendo a hablar de temas bancarios.
Es que los bancos son mucho y últimamentte están siempre en medio del ruedo. Me recuerdan a la Monarquía que padecemos, siempre en el candelero. Los bancos , antes eran vacas sagradas y no se les podía tocar ni un pelo y ahora se les ha descubierto su tinglado y nos han mostrado, lo que ya sabíamos, que son una auténtica cueva de ladrones. El respeto que se les tenía era, cuando menos que desmesurado. Yo me acuerdo que hasta en épocas de vacas gordas, las colas de los bancos, eran de alucinar a colores y lo más curioso de todo, es que nadie decía ni mu, en cambio en el resto de los sitios, ya fuera tema sanitario o de cualquier asunto de oficinas, que la gente montaba un pollo que te cagabas. Y esto, es sólo un pequeño ejemplo del inmenso respeto que se les tenía a los bancos.
En el fondo, cuantas veces me he preguntado: ¿que carajo es un banco?, y si es lo que pìenso, que un banco es un almacén de dinero, como puede llegar a almacenar tanto poder. Pues supongo que vuelvo a lo del principio, porque ya nacimos educados sobre éste punto. Pues el banco no tendría nada si nosotros no ingresamos la puta pasta y es más el banco invierte y juega con tú dinero y lo hace a tús espaldas. A mi nadie me dijo nunca que mi pasta estaba siendo invertida en tal industria o en tales acciones. Y os aseguro que llegamos a pensar del revés, que son ellos los que nos prestan la pasta y es más, si realmente nos la dejan es porque van a sacar suculentos beneficios y en cambio nos lo venden como un favor que nos hacen ellos, vamos que nos perdonana la vida. Es curiso el trrapicheo bancario, ellos para dejarte pasta te piden unos intereses que alucinas y en cambio si tú les ingresas dinero, por ejemplo domicilias tú nómina, ellos que se sientes desprendidos te dan al cambio una sartén y una mierda de aparato de música o un móvil, todo trapallada innecesaria. ¿Se ve la diferencia?.
En resumidas y definitivas cuentas, yo estoy escribiendo sobre éste tema para cojer fuerzas, para reafirmarme en que tengo mis razones y que mi lucha es la única que me queda. Y parece mentira que uno tenga que recargarse las pilas para irles a la yugular, pues yo no estoy hablando de no pagarles, yo les estoy hablando de que simplemente me den un respiro para coger fuerzas. Y menos mal que tengo una nómina que me defiende, si no ya estaría en la puta calle, eso seguro.
OBSESIÓN (Poema)
Tengo una obsesión brutal,
y la tengo desde mi nacimiento,
es más, muchas veces pienso,
que la tenía dentro del útero materno,
allí, allí mismo, junto a la placenta,
que era mi fuente de vida,
y la musa que me alimentaba.
Allí, en ese mar placentero,
germinó mi primera idea,
mi luz, mi quimera,
y gracias a ella,
pude hacerme a esa idea.
De ahí, de mi minúsculo cerebro,
surgió como un volcán.
esa obsesión embrionaria,
y una explosión espontánea,
le dió cuerpo a la idea,
y ésta, por fin,
quitó la máscara que le cubría,
y puso su cara al descubierto,
y la idea era,
era, llegar a verme nacer.
Y esa es mi obsesión primitiva,
mi karma y mi bandera,
vivir y vivir, y volver a nacer,
y vivir, para de nuevo revivir,
y vivir con tal intensidad,
y con tanta entrega,
que hasta la muerte al final,
me resulte placentera.
y la tengo desde mi nacimiento,
es más, muchas veces pienso,
que la tenía dentro del útero materno,
allí, allí mismo, junto a la placenta,
que era mi fuente de vida,
y la musa que me alimentaba.
Allí, en ese mar placentero,
germinó mi primera idea,
mi luz, mi quimera,
y gracias a ella,
pude hacerme a esa idea.
De ahí, de mi minúsculo cerebro,
surgió como un volcán.
esa obsesión embrionaria,
y una explosión espontánea,
le dió cuerpo a la idea,
y ésta, por fin,
quitó la máscara que le cubría,
y puso su cara al descubierto,
y la idea era,
era, llegar a verme nacer.
Y esa es mi obsesión primitiva,
mi karma y mi bandera,
vivir y vivir, y volver a nacer,
y vivir, para de nuevo revivir,
y vivir con tal intensidad,
y con tanta entrega,
que hasta la muerte al final,
me resulte placentera.
APOCALIPSIS (Poema)
No sé, pero me pueden las ganas,
las ganas que tengo de quemar iglesias,
y de destrozar los edificios de hacienda,
y de colgar al alcalde del palo de la bandera.
Es puro instino destructivo,
es vengarse de los que nos pisan,
es destrucción sin cortapisas,
es liquidar hasta la última cuenta.
Y es que me pueden las ganas,
las ganas almacenadas y acumuladas,
las ganas de que corran rios de sangre,
y es que esas ganas me producen ácido,
un ácido que me corroe por dentro,
un ácido sulfúrico o clorhídrico,
pero un ácido corrosivo.
Si yo pudiera,
al mundo le daría la vuelta,
y lo sacudiría con todas mis fuerzas,
hasta que no quedara nadie,
sobre la faz de la tierra.
Nadie de nadie, o sea nadie,
ni siquiera una hormiga,
ni un chimpancé, ni una víbora,
pues borraría todo signo de vida,
nada de nada, dejaría,
tanto, que hasta yo mismo, me aniquilaría.
las ganas que tengo de quemar iglesias,
y de destrozar los edificios de hacienda,
y de colgar al alcalde del palo de la bandera.
Es puro instino destructivo,
es vengarse de los que nos pisan,
es destrucción sin cortapisas,
es liquidar hasta la última cuenta.
Y es que me pueden las ganas,
las ganas almacenadas y acumuladas,
las ganas de que corran rios de sangre,
y es que esas ganas me producen ácido,
un ácido que me corroe por dentro,
un ácido sulfúrico o clorhídrico,
pero un ácido corrosivo.
Si yo pudiera,
al mundo le daría la vuelta,
y lo sacudiría con todas mis fuerzas,
hasta que no quedara nadie,
sobre la faz de la tierra.
Nadie de nadie, o sea nadie,
ni siquiera una hormiga,
ni un chimpancé, ni una víbora,
pues borraría todo signo de vida,
nada de nada, dejaría,
tanto, que hasta yo mismo, me aniquilaría.
SI NO SALGO DE ÉSTA (Poema)
Si no salgo de ésta,
y puede que no salga,
me iré al precipicio más alto de la Isla,
y desde allí divisaré por última vez al mundo.
Miraré primero al mar,
y hablaré a sólas con él,
y los dos nos veremos de frente,
de ojo a ojo y de pupila a pupila,
hasta llegar al fondo de cada retina.
Con eso nos llega a los dos,
con eso nos llega y hasta nos sobra,
pues somos seres claros y directos,
somos de verdades a la cara,
y odiamos, los dos, la hipócrita hipocresía.
Después me daré la vuelta,
y saludaré al sol haciendo una genuflexión,
y le pediré que me dé el valor que necesito,
el valor que necesito,
para emprender el camino hacia el infinito.
Por fin extenderé mis brazos hacia el viento,
y cogeré un puñado de su aire,
y le rogaré a él, al viento,
que me dé su último aliento,
y que me empuje,
con todas sus fuerzas,
hacia el fondo más oscuro del precipicio.
y puede que no salga,
me iré al precipicio más alto de la Isla,
y desde allí divisaré por última vez al mundo.
Miraré primero al mar,
y hablaré a sólas con él,
y los dos nos veremos de frente,
de ojo a ojo y de pupila a pupila,
hasta llegar al fondo de cada retina.
Con eso nos llega a los dos,
con eso nos llega y hasta nos sobra,
pues somos seres claros y directos,
somos de verdades a la cara,
y odiamos, los dos, la hipócrita hipocresía.
Después me daré la vuelta,
y saludaré al sol haciendo una genuflexión,
y le pediré que me dé el valor que necesito,
el valor que necesito,
para emprender el camino hacia el infinito.
Por fin extenderé mis brazos hacia el viento,
y cogeré un puñado de su aire,
y le rogaré a él, al viento,
que me dé su último aliento,
y que me empuje,
con todas sus fuerzas,
hacia el fondo más oscuro del precipicio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...
-
Tengo escamas en los dedos de tanto nadar a contracorriente. Tengo telarañas en el techo por tanto pensar y que algún día tendré que limpiar...