Y tú no te pienses
que no estás en lo alto
y porque sí lo estás
pero no en la primera fila
estarás en la cuarta o en la quinta fila
de esa lista de todos mis amores.
Cuarta o quinta
y eso suena mal
y porque tres o cuatro personas van por delante de tí
pero al mismo tiempo, suena bien
y porque simplemente, estás ahí.
Vamos a ver
tampoco te voy hacer una mención especialmente buena
y por una sencilla razón, porque no lo has sido
y sí te tengo ahí, ahí a mano y por si acaso y por si las moscas
pero es verdad,
que te siento más de recambio de segunda que de primera
mano.
Y yo alucino conmigo
y como puedo estar hablando de coches de primera y de
segunda mano
y meterte a tí por el medio y compararte con ellos
y como si fueras un puto objeto
o como si tú fueras una puta mercancía
con la que a lo mejor, podría invertir en bolsa
o para realizar un intercambio en el puto mercado de valores.
Nadie debe ser mercancía de nadie
y porque el valor en bolsa de cualquier persona
es igual a cero
y es más, ni debería estar permitido
y no permitir ni siquiera el hecho
de pensarlo.
Tú no eres ni fuíste un coche
y fuíste una persona que pasabas por ahí
y me guiñaste el ojo
y a partir de ahí
no recuerdo mucho lo que pasó
pero de repente estabas metida en mi cama
y con la camisa desabrochada
y hablándome sin parar de tus historias.
Y yo ante eso ¿qué podía hacer?
pues nada...ponerme a la faena
y así, olvidarme de todas mis penas.
Y tú no te pienses
que no estás en lo alto
y porque sí lo estás
pero no de primera
estarás en la cuarta o quinta fila
de entre todos mis amores.
Cuarta o quinta
y eso suena mal
y porque tres o cuatro personas que van por delante de tí
pero al mismo tiempo, suena bien
y porque simplemente, estás ahí.
Vamos a ver
tampoco te voy hacer una mención especialmente buena
y te tengo ahí, ahí a mano y por si acaso y por si las moscas
pero es verdad,
que te siento más de recambio de segunda que de primera
mano.
Y yo alucino conmigo
y como puedo estar hablando de coches de primera y de
segunda mano
y meterte a tí por el medio y compararte con ellos
y como si tú fueras una puta mercancía
con la que a lo mejor, podría invertir en bolsa
o para realizar un intercambio en el puto mercado de valores.
Nadie debe ser mercancía de nadie
y porque el valor en bolsa de cualquier persona
es igual a cero
y es más, ni debería estar permitido.
Tú no eres ni fuíste un coche
y fuíste una persona que pasabas por ahí
y me guiñaste el ojo
y a partir de ahí
no recuerdo mucho lo que pasó
pero de repente estabas metida en mi cama
y con la camisa desabrochada
y hablándome sin parar de tus historias.
Y yo ante eso ¿qué podía hacer?
pues nada...ponerme a la faena
y así, olvidarme de todas
mis penas.

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