HAY COSAS QUE NO ME GUSTAN


 Cuando estoy metido en el pozo

no me reconozco, no me veo,

no me siento mío, ni de otro, ni de nadie

simplemente veo las paredes del pozo

y un trozo de cielo

y a ese cielo me aferro con todas mis ganas

mis uñas y garras se meten por las grietas

saco fuerzas donde antes no las tenía

me elevo poco más de medio metro

y entonces veo un trozo más grande de cielo.

No me gusta verme hundido y acabado

y con la esperanza a nivel cero,

prefiero engañarme un poco, un casi nada,

un pequeño empujoncito

y así lanzarme a lo que venga

y pensar que no estoy tan muerto como antes lo estaba.

No me gusta que me digan

eres demasiado melancólico y melodramático

y no crees ¿qué exageras un poquito?

y tómate las cosas de otra manera

y como si ese consejo me sirviera de algo.

Los consejos no sirven de nada

cuando el que te los da

te habla desde arriba y te dice:

si es muy sencillo,

trepas un poco más y sales del pozo

mírame a mí

observa como vuelo

y ves ese diminuto punto brillante que hay en el cielo

pues hasta ahí llego

y cuando quiero y me apetece

simplemente vuelvo y me poso

sobre cualquier superficie.

Es el poder que tenemos

los que siempre podemos ser más.

Te dirá el tío todo ufano y pletórico.

Y cuando escuchas eso

te darás cuenta

que tus debilidades se han vuelto más fuertes

y poderosas

y sientes como hay fuerzas tenebrosas que te aspiran hacia 

abajo

y hasta que uno de tus pies 

tapone esa vía de escape

no podrás parar la hemorragia

de tus pensamientos más vitales.











ES LA ENTRAÑA LA QUE ME LADRA

 

Es la entraña la que me ladra

es el ansia la que me ilumina

es la vida la que me llama sin emitir un sonido

y sin pedirte nada a cambio.

Al mismo tiempo

el sentimiento va por dentro

y el se encarga de deshojar la margarita

y ahora, te quiero

y ahora, no te quiero

y si no sale lo que tú quieres que salga

tendrás que volver a empezar de nuevo.

Los sentimientos nunca son tan contundentes como los

 pensamientos

siempre existe una fisura

o una herida por donde se ha ido parte de tu vida

y entonces valoras

si será mejor coser la herida

o meter el dedo en la llaga

y hasta que el dolor se haga insoportable

y la hemorragia nunca más pare de sangrar.














CHARLES BUKOWSKI


 

UMBRAL. Lorena Larrañaga

Hay noches en que todavía escondo algo.
No dinero. No comida.
Algo peor:
esa parte de mí que aprendió a sobrevivir sola.
Tú duermes y la casa respira despacio,
con ese ruido pequeño
de las tuberías,
de las maderas acomodándose al frío,
de todas las cosas que no tienen miedo.
Y yo la escucho.
Escucho también a la otra,
la casa vieja que todavía llevo dentro.
La que cerraba las puertas con llave.
La que guardaba. La que contaba.
A veces esa casa se despierta.
Camina por mis costillas. Revisa las ventanas.
Mira debajo de la cama. Me interpela:
¿y si mañana? ¿y si se acaba? ¿y si esta vez también?
Entonces busco tu espalda en la oscuridad.
No para que me salves sino para recordar
que existe un cuerpo
que no ha venido a quitarme sitio.
Apoyo la frente entre tus omóplatos.
Siento el calor.
La sangre.
La vida haciendo su trabajo sin pedir permiso.
Y algo,
muy despacio,
afloja.
No el miedo. Afloja la mano
que lleva años sujetando la puerta.
Afloja la mandíbula.
Afloja esta bestia
que siempre durmió vestida por si tocaba huir.
Te acercas en sueños.
Y nada más.
Un movimiento pequeño.
La costumbre de buscarme
y no esconder nada.

DE TODO LO QUE VIVIMOS...


De todo lo que vivimos...
apenas nos queda nada,
queda un residuo gris ceniza
y que si lo esnifas
puede que recuerdes algo
o te queda un rostro entre borrado y difuminado
o una vieja foto descolorida
y llena de grietas que parecen fronteras
delimitadas por el paso del tiempo
o unas risas que resuenan dentro del cajón de la mesilla.
A veces,
soy capaz de ver tu cuerpo dibujado,
lo percibo más que lo siento,
ha perdido carne y hueso
y ha ganado en aire y viento,
y al abrir la ventana
huye despavorido y se cuela
por cualquier resquicio del olvido.
De todas formas,
los recuerdos permanecen en el polvo
que se deposita en las teclas de tu portátil
y al final serán las teclas por si sólas
las que te van marcando el ritmo y el paso.




















Dosis diaria de MUÑOZ MOLINA


"Hace unos meses, en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, después de aburrirme y de indignarme en las salas donde se exhibían las últimas adquisiciones (la más notable, entre ellas, eran unos veinte kilos de caramelos envueltos en papel plateado y tirados sobre una tarima: los espectadores admiraban con arrobo la obra al tiempo que chupaban muy reflexivamente alguno de los caramelos, agregando luego al montón el envoltorio plateado), me dirigí, en busca de un antídoto, a las salas de fotografía, y mirando las obras de los grandes maestros norteamericanos de los años treinta y cuarenta pensé que casi únicamente los fotógrafos han conservado intacta en nuestros tiempos la serenidad moral, la intensidad humana y la pasión por lo real que fueron los materiales comunes de la pintura y la escultura hasta la frívola irrupción de las vanguardias. Por una mezcla de mercadotecnia y señoritismo intelectual, una parte muy considerable del arte más celebrado en las últimas décadas reniega con asco de toda responsabilidad hacia el mundo y se vuelve extenuadoramente hacia sí mismo, y sólo parece existir porque existen los críticos, las galerías, los museos, y porque alguien lo define como tal: la broma de Marcel Duchamp al exhibir un lavabo como obra de arte pierde su gracia cuando se convierte en industria del camelo, en academicismo de la extravagancia, de la decoración y de la pura nada"

















DÍAS DE VERANO

Por un lado está la vida,
Por el otro, está la muerte,
Por el medio, crece el centeno
en los campos de mi infancia.
Aquí
en lo más cercano,
crujen mis huesos
y rechinan mis dientes,
eso indica que uno ya está viejo...
y algo acojonado
y en todos esos lugares,
hubo y hay días de fuego, mar y viento
y suelen ser días de verano.
















Y si no hay nadie al otro lado del espejo


 Y si no hay nadie al otro lado del espejo

y buscas tu reflejo y sale en blanco

o en negro o en amarillo pálido

pero lo que es tu imagen, no sale.

Es de suponer que al otro lado del espejo

hay otro mundo, 

hay otra historia que va en dirección contraria

hay pensamientos que funcionan a la inversa

y tu primera idea en este lado

será la última al otro 

y todo empieza por las conclusiones

y acaba por lo que estuviste observando

y en cambio de analizar, desanalizas

y vuelves al principio y donde se forjan las conclusiones

y das un paso hacia atrás 

y avanzas hacia otra dimensión

y das un paso hacia delante

y pierdes el sentido del equilibrio

y te caes de bruces al suelo del otro lado.

El mundo al revés, que dirían algunos

y aquí había que preguntarse

¿no será el nuestro el que funciona al revés?.













 
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"YO SOY UN CAZADOR DE SUEÑOS"


Por tanto y concluyo, soy un exprimidor de vida. Y como hacen los yanquis en sus películas, yo me acojo a la primera o era a la segunda o a la quinta enmienda, que no sé cual es, ni tampoco me importa...pero suena que te cagas. Como decía uno (que ahora mismo no sé quién era), "yo soy un cazador de sueños" y sueño que atrapo...me quedo con él o con su esencia o sustancia que es de donde parte el sueño y ahí no tengo reparos, como vea un buen sueño y aunque sea ajeno o raro extraño o super loco, me lanzo en plan descarado y no lo hago mío del todo, pero sí me quedo con alguna parte de lo que realmente me resulta ser importante. Porque yo no voy de santo, ni de buena persona toda bobalicona, pero eso sí, si robo lo digo y lo reconozco y si hace falta, pediré disculpas a quién haga falta. Y por eso yo no sirvo para político. Porque reconociendo todos mis pecados, que son muchos e intensos, no me votarían ni las cucarachas que ahora en el verano de vez en cuando se pasean por las aceras de mi pueblo. Ni éste tipo de asquerosos bichos me votaría.
Además, en éste tipo de sociedades donde vivimos hay un exceso de maldad pero de la mala mala y entonces no tardaría mucho algún cabrón de turno, en sacar a relucir todos mis trapos sucios. Y eso forma parte de una lista demasiado larga, que sí las drogas de todo tipo y sus abusos y recaídas, que si las cogorzas de alcohol y las resacas del día siguiente, que si he meado en las calles como un puto perro, que si he robado pequeñas cosas en varias ocasiones, que si me detuvieron más de 12 veces, que si pasé por la cárcel, que si en mis tiempos jóvenes me iba de acampada a playas nudistas y que sé yo y nosecuantas cosas más. Y añado a todo esto, el no estar en el lado correcto de la película y porque la derecha y la ultraderecha tienen el poder mediático y saldrían todos mis pecados en las portadas de sus periódicos o dicho de otra manera, me fulminarían al día siguiente.











PABLO NERUDA


Hoy dejadme
a mí solo
ser feliz,
con todos o sin todos,
ser feliz
con el pasto
y la arena,
ser feliz
con el aire y la tierra,
ser feliz,
contigo, con tu boca,
ser feliz.


















Paul Auster


 “La vida puede venirse abajo con tal facilidad… Todo puede cambiar en un instante. La sensación de la fragilidad de la vida me persigue sin descanso. Me contagia una gran alegría —la de estar vivo— y, al mismo tiempo, un miedo atroz: por el hecho de poder perder con tanta facilidad a la gente que queremos”.


Lorena Larrañaga. "Lo que sostiene el aire"

Hay una hora en que la casa se llena de caballos que nadie ha llamado. Sus crines recorren los pasillos como agua peinada por una madre muer...