DE TODO LO QUE VIVIMOS...
Dosis diaria de MUÑOZ MOLINA
DÍAS DE VERANO
Y si no hay nadie al otro lado del espejo
Y si no hay nadie al otro lado del espejo
y buscas tu reflejo y sale en blanco
o en negro o en amarillo pálido
pero lo que es tu imagen, no sale.
Es de suponer que al otro lado del espejo
hay otro mundo,
hay otra historia que va en dirección contraria
hay pensamientos que funcionan a la inversa
y tu primera idea en este lado
será la última al otro
y todo empieza por las conclusiones
y acaba por lo que estuviste observando
y en cambio de analizar, desanalizas
y vuelves al principio y donde se forjan las conclusiones
y das un paso hacia atrás
y avanzas hacia otra dimensión
y das un paso hacia delante
y pierdes el sentido del equilibrio
y te caes de bruces al suelo del otro lado.
El mundo al revés, que dirían algunos
y aquí había que preguntarse
¿no será el nuestro el que funciona al revés?.
.
"YO SOY UN CAZADOR DE SUEÑOS"
PABLO NERUDA
Paul Auster
“La vida puede venirse abajo con tal facilidad… Todo puede cambiar en un instante. La sensación de la fragilidad de la vida me persigue sin descanso. Me contagia una gran alegría —la de estar vivo— y, al mismo tiempo, un miedo atroz: por el hecho de poder perder con tanta facilidad a la gente que queremos”.
AL OTRO LADO Y ESAS COSAS
Yo reconozco que mi talón de Aquiles es la fragilidad de mi memoria. Ayer mientras escribía a un amigo que fue en mis viejos tiempos, intentaba acordarme de los más bellos momentos que pasé con él. Y claro de alguno me he acordado y porque si no pensaría que ya estoy muerto. La falta de memoria absoluta solo es compatible con la muerte y aún así veremos si no hay una memoria post morten y porque ningún resucitado nos ha contado nada sobre el tema. Han visto lo que hay al otro lado y se han quedado acojonados y porque ninguno te cuenta nada, pero te lo advierten con el vacío que tienen en su mirada y como si te estuvieran gritando que al otro lado no hay nada y porque todo es silencio y oscuridad. De todos los que resucité personalmente (yo y mi equipo de aquél momento) y los sacamos de una Parada CardioRespiratoria donde estaban más muertos que vivos y a base de currar los logramos resucitar, pues a los que les pregunté años después si se acordaban de algo de lo que les había pasado, si primero se sintieron muertos y si había una luz al final del túnel y si habían llegado a abrir la puerta que da al otro lado, pues pasó (y fueron varios) que ninguno respondió a ninguna de mis preguntas y te miraban temerosos e inseguros y como diciéndote, tío déjame en paz.
Pero estoy seguro que algo se les quedó en ese traslado de ida y vuelta, quizá parte de su alma, quizá parte de su memoria o quizá esa parte del cerebro donde los humanos guardamos nuestras sensaciones. Inseguridad y desconfianza y no me fío de tí y por mucho que te declares como médico que aún encima me has traído de vuelta y a ésta mierda de mundo. En principio rehuyen tus peregrinas preguntas desviando su mirada hacia otro lado y si pueden y les dejas siguen caminando como si nada le hubieras preguntado. Algo tienen de zombis, mirada fría, pupilas puntiformes, andares robóticos y a pasos muy cortos y como si pisaran huevos, rehusan todo lo afectivo y por eso será mejor que no los toques y porque rechazan esa parte del llamado, cariño humano. Menos largarles un beso y porque te matarán con la mirada. Y desearles suerte tampoco les gusta mucho y porque piensan que les da mal fario. Yo pienso que lo que realmente les jode, es que su familia y allegados les tomaron las pertinentes medidas y que al verle tan muerto, en su pensamiento estaban pidiendo un ataúd de un metro ochenta de largo por noventa de ancho y el funeral será en tal sitio y el entierro a tal hora y en éste cementerio determinado y que es el que está más cerca de casa.
Ellos son los primeros en saber que están viviendo de prestado y por eso desconfían de todo bicho viviente y por si le quieren robar parte de lo prestado. Ellos viven dentro de su propio silencio y las voces que les vienen de fuera les suenan a oquedad. Son como extraterrestres recién aterrizados y antes de hablarte quieren comprender algo de lo que está ocurriendo en este mundo y al final para reconocer para sus adentros tener una incapacida total. Son como seres de otra galaxia que han atravesado varios mundos por el camino y para volver hasta el que han salido. Y ya sé que salieron desde aquí, pero su memoria humana les ha quedado al otro lado de la película y vuelven con un alma y una memoria completamente vaciada. Alguno y alguna vez, me ha dado o nos ha dado, las gracias. Pero son unas gracias obligadas y porque alguien de su familia insistió en que lo tenía que hacer, pero no porque realmente él lo sintiera así. Nunca escuché unas gracias realmente sinceras y agradecidas. Él solo quiere vivir envuelto en su silencio sideral y que de una vez por todas, lo dejemos en paz. Había que preguntarles ¿eres un robot o eres un resucitado? y como ellos a toda costa quieren pasar desapercibidos te contestarán, soy un robot. Y porque no soportan las preguntas filosóficas y humanas que hablan de la vida, del amor, del sufrimiento y de lo que hay al otro lado. Y ellos piensan para si mismos, si tú lo quieres saber, primero muérete y después tú mismo nos lo cuentas.
MI FRÁGIL MEMORIA
No quiero álbumes
no quiero fotos
no quiero pies de foto
ni a nadie que tenga que recordar por una foto.
Eso pensaba yo en mis tiempos de juventud desenfrenada.
Yo era de los que pensaba
que toda mi colección de buenos momentos
que he tenido a lo largo de mi vida
se quedarían grabados a fuego lento en mi memoria
y pasados más de 50 años
no recuerdo ni la mitad de lo que quisiera recordar.
He intentado catalogarme como un sujeto enfermizo
falto y débil de memoria
o diagnosticado de memoria frágil y quebradiza
o de Parkison precoz o de Demencia acelerada
y nada de todo esto me ha servido.
Los consuelos inútiles no me sirven como apoyo.
Pero para mí
éste asunto no me suena a nuevo
debe ser un tema congénito y heredado de mis antepasados
y no lo puedo negar
desde siempre supe que me iba a pasar
lo que ahora me está pasando.
Mi madre padecía de lo mismo
y le decías
¿te acuerdas de lo que pasó ese día, mamá?
y ella te lanzaba una mirada furibunda
que te atravesaba de lado a lado
y que te dejaba congelado.
Y es que ella debía pensar
¿porque coño me haces esa pregunta?
si ya sabes que mi memoria es un residuo de polvo gris
y acaso ¿me estás provocando?.
Y eso mismo
es lo que me está pasando a mí
mi memoria es polvo gris
y recuerdo algo bueno
y al minuto siguiente
ya no sé lo que estaba recordando.
Gema Fernández Martínez
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