ME DECLARO...


 Me declaro desierto estéril,

arena movediza,

duna ondulante,

y de cuando en vez, 

me siento, oasis.

Me declaro insumiso

rebelde con o sin causa,

contumaz, decidido,

hombre serpiente

gusano rastrero,

larva incipiente,

oruga de una manzana

y parásito sin más paliativos.

Me declaro hombre de bien,

la maldad me resbala

el sol me achicharra

y la luna se me declara.














 Me declaro desierto estéril,

arena movediza,

duna ondulante,

y de vez en cuando, 

me siento oasis.

Me declaro insumiso

rebelde sin o con causa,

contumaz, decidido,

hombre serpiente

gusano rastrero,

larva incipiente,

oruga de una manzana

y parásito sin más paliativos.

Me declaro hombre de bien,

la maldad me resbala

el sol me achicharra

y la luna se me declara.

EL GUSTO Y LA PENA


Hay el gusto, 
por haberte conocido.
Y hay la pena, 
de llegar a conocerte.
El gusto del principio 
eran las ganas de quererte
la pena del final,
era que te había visto actuar tal y como eres.


























Hay el gusto, 
por haberte conocido
y hay la pena, 
de llegar a conocerte.
El gusto del principio 
eran las ganas de quererte
la pena del final,
era que te había visto actuar tal y como eres.

CENTROS DE CIUDAD

 

Hoy es jueves y ya nos hemos comido otro mes e inaguramos sin mucho bombo, el mes de abril, aunque mi inaguración del mes sea el 4 de abril. Pero bueno, siempre hay alguno que llega tarde y además en mi caso, de esos 3 días que han pasado de abril, he tenido que currar 3 días y eso ya me exime en parte de la responsabilidad por mi retraso. Que llegó abril y no me enteré hasta ahora. Y eso que el mes de abril me encanta y me gusta más que por ejemplo que el mes de mayo. Ya si hablamos de los meses de verano ya no hay comparación posible, cambio los veranos por cualquier mes del año. En mi puta infancia era al revés, me pasaba todo el año esperando que por favor llegara el verano y después llegaba y rogaba que nunca jamás acabara. Claro que los veranos de aquellas eran en mi Galicia natal y los veranos de allí son suaves, tiernos y hasta algo lluviosos y nublados. Por lo menos no son de gota gorda de sudor como son en el Mediterráneo y como ahora vivo en Menorca, no me queda otra que padecer las consecuencias del calor húmedo.

Pero todo, pero absolutamente en la vida tiene sus ventajas y en Menorca yo agradezco y no sabéis hasta que punto, la claridad apabullante de la luz del día y de que este en un pequeño o mejor dicho enano sitio que cuesta ver en el mapa y eso para mí tiene un gran encanto. Claro, que eso pasa salvo en el verano y en donde esta isla se peta de guiris y donde se desborda todo, desde el mar lleno de yates y lanchas hasta las carreteras donde no caben más coches y motos de alquiler. "La temporada" le llaman y en cambio yo le llamaría "la temporada de mierda" y porque entre tanto guiri yo me pierdo. Creo que en el futuro y para nuestra desgracia, que no será muy lejano, el mundo o las personas que lo habitan dejarán de viajar en plan físico y lo harán virtualmente y porque sencillamente estamos desvastando el planeta.

Los centros de algunas y de cada vez más ciudades, se han convertido en viveros de guiris que funcionan a modo marea y cuando se desplazan hacia el mismo sitio, esa ciudad se inclina a babor o a estribor. Aparte de que se disparan los precios del todo, vivir allí económicamente hablando, resulta imposible y tanto para comer como para dormir. En el centro de esas ciudades, de cada vez quedan menos ciudadanos que allí siguen viviendo y porque ante semejante marabunta invasiva, buscan otro entorno menos agresivo y menos agobiante. Yo era una de esas personas a las que le encantaba pasear por los centros de las ciudades, como Barcelona, como Madrid y como muchos otros sitios, pero ese encantamiento se fue rompiendo y porque por ejemplo para tomar un café a la hora de comer te decían que allí solo se servían comidas y te invitaban y no precisamente muy amablemente, a que levantaras el culo de la silla y te fueras a la mierda a pedirte un café de mierda. La agresividad se dispara, los taxistas parecen buitres que están a la caza de algún guiri despistado, los dueños de los bares se transforman en fuerzas del orden que ellos mismos han impuesto. La pasta manda y por encima de todo. La pasta, la miseria humana, la falta de principios, la falta de respeto y la agresividad...son algunos ejemplos de lo que hoy en día impera en el centro de las ciudades turísticas.















Todo es mucho más complejo


Todo es mucho más complejo

se nos dice cuando uno no se sabe explicar.

Entonces la culpa la tiene

la complejidad del asunto

y no tu cortedad mental.

No pasa nada...

Primero, 

porque si no sabes explicarte

repito, no pasa nada

y ya te explicarás otro día mejor.

Segundo,

empieza por decir la verdad

y acabarás diciendo otra verdad mucho más grande.

Verdad mi querido examigo

que lo de decir verdades te suena a sueco

y quieres borrón y cuenta nueva

pero a partir de un punto que solo a tí te interesa,

no quieres ver tu lado más negro y más oscuro

prefieres la belleza del espejo deformado

y que nadie levante el telón de tu maldad.

Primero

mi querido muchacho

habría que disculparse y a fondo y a conciencia

y segundo,

pedir que no exigir, empezar de nuevo.

























Hoy estoy tranquilo

 

Hoy estoy tranquilo
aunque en realidad...
 me subo por las paredes.
Empiezo de nuevo:
Hoy estoy sereno
espero tan tranquilo a que algo ocurra,
me fumo un cigarrillo con desgana
y como el que no quiere la cosa,
miro con desdén a mi aburrido alrededor,
busco y rebusco entre historias y miedos
y nada viene a mi memoria.
Es que en realidad estoy buscando,
un hilo de conexión que no me deje indiferente
algo que me ate al pasado,
algo que me una al presente,
algo que me proyecte al futuro,
y sobre todo algo
que me haga pensar 
que coño hago aquí todo el rato.























 



MARTES 12 DE MARZO DE 2.014

 Y hoy es Martes y día 12 de Marzo de 2.014. Podía deciros que hace un día espléndido y maravilloso, pero mentiría. Está nublado y es como decirlo, un día gris y amorfo. Ni chicha ni limoná, na de ná. Me recuerda a esos días de Septiembre en donde el sol no se define, no sabe si rasgar la tela de las nubes o seguir en su duerme vela. Bueno, pues aquí sigue mi existencia del día a día. Cuantos persiguirían ésta tranquilidad, cuantos pagarían por disfrutarla. Pero eso va dentro de la condición humana, querer lo que no se tiene.

Como todos los días, he ido a desayunar al bar de la esquina (que es como mi segunda casa) y allí ya me pusieron en antecedentes. Resulta que fulano estuvo ingresado y ahora ya está en casa y pendiente del resultado de unas pruebas. Y el otro que también viene todas las mañanas a desayunar, tuvo un derrame pleural y está en el Hospital con un drenaje. Noticias de pueblo pequeño y donde y  sin querer te vas  sumergiendo, pues de alguna manera ya eres parte del pueblo. Y eso que yo procuro pasar desapercibido y lo digo como médico y como persona, pero un pueblo es un pueblo y ya sea en Cuba como en Menorca.

Sensación de control, sensación de estar vigilado, pero al fin y al cabo, son sensaciones. Porque en el fondo, mantengo una prudente distancia, con sus tiras y aflojas, pero más o menos la mantengo y por tanto esa sensación depende y mucho, de mí. Pues el nivel de vigilancia es perpetuo, pero no te afecta igual todos los días y como digo depende sobre todo de tu estado de ánimo. En un pueblo pequeño parece que nadie se fija en ti y que cada uno está centrado en sus tareas y faenas, pero con el rabillo del ojo, te están controlando. Saben  donde vives, saben a que hora sales y entras en tu casa, saben a que tienda vas a comprar, en fin, saben más de tu vida que tú mismo.

Son ventajas y desventajas, pues por otro lado, te puede gustar la cercanía de las personas o digamos te gusta ese ambiente "familiar". De alguna manera te sientes más arropado y ya sé que es de una manera ficticia, porque en realidad tú les importas poco, les importa mucho más la carnaza que les ofreces. La verdad es que aquí nadie pregunta y en eso es de agradecer tanta discreción. No preguntan, pero observan y por tanto interpretan, pero para ir viviendo tranquilamente, hay que saber pasar de esas miradas de control. Miras pues yo te miro, observo pues yo te observo dos veces, me controlas pues yo me descontrolo cuando me da la gana. En fin, nada nuevo bajo el sol o mejor dicho, bajo la telaraña de un día nublado.



 



LA MALLA ANTITREPA

 Bueno, políticamente hablando, vienen tiempos de dolor y pausa sosegada y porque no nos queda otro remedio. Tenemos por delante unas elecciones europeas y eso supone que durante ese tiempo no van a existir malas ni peores noticias. Claro que se podía decir que ya hay suficientes y es verdad, hay una ristra de chorizos y trepas, que se hace interminable. Pero a cambio de no tener que escuchar más noticias malas y peores, nos toca soportar esos discursos vacíos o mejor dicho demagógicos. Ayer escuché a una del PSOE dando un mitín en Andalucía y aluciné a colores, aparte de las tonterías vacías que siempre dicen, va la tía y se soltó la melena y dijo: tenemos que hacer Europa más andaluza.

Supongo que en ese circo mediático que lleva a cuestas...le aplaudirán a rabiar su gracia graciosa. Pero yo me quedé de piedra, pues en tiempos como estos (2.014, en plena crisis económica) y en los que se pasa hambre a destajo, sale la tía bruja, diciendo gilipolleces y sin cortarse un pelo. Y ésta el la primera del largo rosario que nos queda por soportar. Ya veréis que a medida que se acerquen las elecciones, nos iremos convirtiendo en potencia mundial y así, nuestra economía estará más sana que la alemana. Somos crédulos, pero no tanto. Somos gilipollas y por tener que aguantar a semejantes engendros.

Es como lo de la malla antitrepa, la que están poniendo en Ceuta y Melilla (pero en este caso, para que no entren por "nuestra frontera" esos inmigrantes africanos todos sucios y harapientos). Pues yo aprovecharía su función, para ponerla alrededor de todos los organismos oficiales gubernamentales. Malla antitrepa y todos los trepas al carajo, todos intentanto subir la misma telaraña y todos colgados de la misma malla. Después solo sería cuestión de fumigarlos con gases paralizantes y así hacer una linda colección de trepas españoles. Fauna autóctona, fauna ibérica. Dicen que no entran los dedos en la malla, pero debería entrar la lengua y allí, se le quedara atrapada. Porque los trepas hablan y hablan y ahí reside su principal peligro, que por subir y ascender, son capaces de vender a su propia madre en el mercado de abastos. A mi más que el paro, me preocupan más los Trepas, pues ya sabemos que en España son una verdadera enfermedad endémica.


 



Mirada penetrante de taladro.

 Se endurece,
todo se endurece con el paso de los años,
igual que se endurecen los reflejos
mientras
la mirada se vuelve fija, estática y penetrante
y se hace más intensa pero mucho menos sumisa.

Mirada penetrante de taladro.

Y cuando te ves en el espejo en cada día que pasa,
puedes observar como la retina se acartona
y como se endurece...
mientras el cuerpo se hace pasa.

Mirada penetrante de taladro en un cuerpo doblegado.




EL CIÁTICO

 Pues aquí estoy de nuevo e iba a decir, "vivito y coleando", pero ni una cosa ni la otra, pues fuí atacado impugnemente por una Bacteria asesina y que durante estos 5 días se instaló cómodamente dentro de mis  senos nasales y paranasales y por tanto todo desembocó, en una sinusitis de caballo. Ahora aún estoy en el 50 % de lo que era o sea soy medio Bruno y es que aún me falta rematar al bicho. Por lo menos los dolores casi pasaron y ahora habrá que valorar los daños irreparables que se produjeron dentro de mi cerebro y ahora mismo, estoy comprobando que son bastante extensos.

Y como podía ser de otra forma después de 5 días en off, y con toda la caraja que hoy llevaba, pues el coche tampoco, encendió. Bueno, no me lo tomé muy mal, ni me cabreé demasiado, solo me dije que a veces se parte de cero  y que en otras se hace desde menos cero. Como curraba (estaba de guardia de avión de traslado) tuve que pillarme un taxi que me dejara en el Hospital y como tenía que ser en un día como éste, me tocó de taxista todo un marroquí que estaba todo alucinado, que empezó a hablarme sin parar del CIÁTICO. El Ciático que le atacaba por todos los lados, a veces las rodillas, en otras los tobillos y ahora le atacaba a las manos y a los ojos. Y el tío me decía a modo de conclusión: "sí, siempre ataca a los puntos más débiles del cuerpo". Y una vez me ataco a la barriga y tuve una diarrea que no veas, insistía el menda. El "Ciático", el nuevo descubrimiento de la ciencia médica y con más poder que el mayor virus asesino. Pues nada que hoy tuve el gran placer de conocer a su descubridor.

Llego por fin al curre y más dosis de surrealismo. Voy a la UCI a buscar al paciente y el tío estaba en la UCI como podía estar jugando a la petanca, ni rastro de gravedad en el ambiente.  Bueno había anginado, pero ya estaba como una rosa, pero como una rosa "acojonada". Pues era del Inserso y el tío se había venido de vacaciones a Menorca y sí, antes de salir de su casa había tenido un dolorcito pero que "tampoco había sido para tanto" y que con él se había venido su mujer y ¿ella donde estaba?, me pregunté. Supongo que dándose el último festín en el Hotel de referencia y para no pasar hambre (ya se sabe como se come en los Hospitales).

Bueno, pues nos vamos para el avión y ya empecé a sudar de nuevo como un pollo asado y pensando ¡para que coño me vine a currar sino estaba en condiciones!. De todas formas en ese preciso momento nos anuncian que no hay vuelo, por cuestiones de meteorología, en concreto por viento desatado, salvo que fuera cosa de extremísima urgencia. Respiré aliviado, pues tal como estaba yo, ¿como quedaría después de meterme en una batidora?.
O sea que me fuí de paseo con un paciente hasta el Aeropuerto y vuelta al Hospital de salida. Nada, que ya estoy de nuevo en casa y sigo escupiendo trozos de cerebro en forma de mocos purulentos. Conclusión: hoy he vuelto de nuevo a la vida y aunque no esté ni al 50%, la vida sigue mereciendo la pena y sobre todo con estos estímulos nuevos: el poder del Ciático como patógeno de enfermedades humanas  y que además cabe relacionarlo como posible causante de mi Sinusitis galopante. Ah¡¡ y que el Inserso sigue siendo el mismo Inserso y que mantiene con la misma entereza su lema favorito: "qué cada uno aguante su vela  y  mientras no llegue mi hora, habrá que seguir comiendo".


 



LA SENSIBILIDAD

 Hay alguna vara de medir la sensibilidad, hay alguna forma de cuantificarla. Que nos lleva a decir que ésta u otra persona, es una persona sensible o insensible. Donde está el quid de la cuestión. Yo, la verdad no lo tengo muy claro, pues mi experiencia así me lo demuestra. Me ha pasado de todo en ésta vida, momentos en que lo último que me preocupaba, era la sensibilidad y por razones casuísticas, por ejemplo, encontrarte con una vieja amiga y por decir dos cosas sin mucho sentido, va y te suelta que eres una persona muy sensible. Y también el caso contrario, estar más bien sensiblero y a la persona que te acabas de encontrar, le puedes resultar pesado y hasta patético o lo contrario, o sea insensible y superficial, pues ya se sabe que si abusas de algo de forma reiterada y con persistente alevosía, justamente vas a provocar lo contrario de lo que tú quieres.

Esto viene a cuento, de que desde que escribo me ha llegado algún comentario referente a mi sensibilidad y todos por el lado bueno o sea, diagnosticado como persona sensible. Yo me quedo encantado con el halago, pero no me lo creo, pues pienso que sí, que digo cosas sensibles, es verdad, pero al mismo tiempo suelto las cosas con demasiada crudeza y éste segundo aspecto, es el que pienso que más domina. Por lo menos yo me veo así: duro, crudo y hasta cierto punto insensible. Y esto no lo hago por falta modestia, ni por necesidad de cariño, ni para persiguir apoyos, ni para que nadie me diga que yo soy sensible y como consuelo. Nada de esto es lo que realmente hay, de momento no tengo esa necesidad. No insisto más, no persigo eso y ya está. Lo que me llama la atención, es que cuando uno se siente en el lado contrario (en cierta manera), los demás de alrededor, lo perciben de manera bastante distinta. Y eso, ¿como puede ser?, ¿es que se explica uno mal? y como es que se puede transmitir lo contrario de lo que tú quieres expresar. Supongo, que uno a veces no percibe bien como realmente se encuentra y entonces intenta transmitir por ejemplo, como es mi caso, que quiero ser una persona cruda y dura, que quiero decir las cosas a la cara y que no me importan sus consecuencias o que si me importan, pero no tanto. Y resulta que entre las crudezas se deben colar los sentimientos y más los sentimientos que desbordan sensibilidad.

Será una necesidad primaria, la de decir las cosas a la cara y me temo que al decirlas, se cuelan por el medio los sentimientos y eso que yo no quiero eso, que se me cuelen los sentimientos. Por lo menos no lo quiero en éste momento, porque de momento necesito soltar toda mi mierda por puro instinto, por pura necesidad animal y primaria. Claro que a lo mejor sólo me quedo con eso y no entiendo o no quiero entender cuales son mis verdaderas necesidades sentimentales. Lo que también no deja de ser curioso, es el ejemplo contrario, cuando uno está más del lado sensiblero, pues pasa que la mayoría de las veces resulta que para  los demás, representas un ser empalagoso y un tanto espeso y de difícil digestión. Si retrocedemos a una situación parecida a la que describo, seguro que os veréis reflejados y no sólo lo digo desde el lado de la víctima (por llamarle de alguna manera), si no que también, desde el lado de tener que aguantar a una persona sensiblera. Es como si dijéramos, que demasiada sensibilidad es equivalente a demasiado merengue y el rechazo se hace presente y por tanto, no soportas el chorreo melancólico. Es más, el que aguanta el chaparrón que te suelta la persona sensiblera, tiene mérito y tanto que lo tiene, ahí al pie del cañón aguantando el tipo ante los ataques de jipidos y lloros sin consuelo y vuelta a sollozar y a sorberse los mocos,... Y tú no sabes donde meterte, ni encuentras palabras de consuelo y si las encuentras no vale de nada, pues la otra persona ya no escucha. Ella, la persona plañidera, sólo tiene la necesidad de soltar y por tanto prefiere no tener que escuchar nada. Si algo aprendimos en ésta puñetera vida, es a preguntar a alguien sensiblero ¿Que tal? o ¿Como te va?, el chorreo que puede venir a continuación puede ser un verdadero tormento y como buenos conductistas que somos, hemos aprendido a no meter los dedos en el enchufe y saludar con un simple hola y adiós y todo  aderezado con una preciosa sonrisa.

Claro que a medida que escribo sobre éste tema, más necesidad tengo de hacerme la misma pregunta del principio: ¿Que es lo que nos mide la sensibilidad?. Y no vale la sensiblería, ni pasar al otro extremo, la cuestión es intentar saber cual es el punto medio. ¿Donde está el equilibrio de la balanza?, ¿Como ponerse en el punto cero?. Yo no lo sé muy bien, más bien sé lo que no debe ser. Pues si cogemos a una persona dura y en apariencia impertérrita y fría, que no se doblega ante nada y si somos capaces de verle una fisura y dictaminamos, que en el fondo es una persona sensible. Y si no le encuentras una fisura, pues decimos exactamente lo contrario, que es insensible. O sea que debajo de una apariencia siempre hay otra persona distinta o no, no lo sé. Sé que en micaso soy lo que aparento ser, ni más ni menos. Por tanto hablamos de máscaras sociales, máscaras que nos ponemos para defendernos de la posible agresión externa. ¿Y de que tenemos que defendernos?, pues de demasiadas cosas, pues ésta sociedad transmite valores agresivos y menosprecia a los más débiles. Y en su enciclopedia viene definido como débil el ser sensible, aunque tú no lo creas, hay muchos, por desgracia, que sí, que se lo creen. Entonces se consideran con el derecho, por considerarte débil, a hacerte daño y ya se sabe que si el cántaro va mucho a la fuente, pues que se acaba rompiendo. Y al final, a base de ataques reiterativos acaban haciéndote daño. Y si te revuleves ante los ataques y respondes enseñando los dientes (pues no le vas a dar un abrazo), el resultado para ellos, es que eres un ser agresivo. ¡Así de fácil!.

Entonces, yo que soy: soy sensible, soy agresivo, soy insensible o soy cariñoso. Yo creo que soy todo a la vez, según el momento en que me pille, pero esto me vale para todos los adjetivos, puedo ser cariñoso o arisco, puedo ser meloso o asqueroso, puedo ser simpático o un hijo de puta, puedo ser ocurrente o un mal pensado. Todo absolutamente todo se mezcla y el resultado en cada momento es un resultado distinto. También es verdad que a base de sumar resultados o sea los que son más repetitivos, son los que más te van a definir: o sea, si en general eres simpático (la mayor parte del tiempo) el resultado será que eres un tío simpático y así con cada uno de los adjetivos mencionados. Porque es verdad que en general (cuantificando por tiempo), hay personas de todo tipo: las hay amargadas, las hay simpáticas, las hay tiernas y las hay sensibles y a la inversa, también las hay.

Asi que cuidado al quitarse la máscara. Alrededor hay demasiado bicho y también con demasiado veneno y como te pille, vas aviado. Yo seguiré intentando ser un chico duro y fuerte, pues en éste momento es mi anhelo, pero al mismo tiempo dejaré abiertas mis costuras escondidas, por si acaso hay alguien que quiera entrar en mi zona de sensibilidad, pues para esas personas siempre dejaré una puerta abierta.


 




MI PROCESO

 Mi proceso es un tema muy complejo,

es complicado, 
es extrordinariamente único,
es un parto difícil de largo recorrido,
es intenso y duradero,
y esto lo sé...porque simplemente 
es mi propio proceso.
Mi proceso ha necesitado días, horas,
largos meses,
minutos de retroceso hacia otros tiempos,
inmersiones en mares de dudas,
abluciones con aguas purificadas,
y alucinaciones de fuertes colores vivos.
Mi proceso es el que llevo dentro,
lo tengo escondido debajo de mi almohada,
a veces lo enseño y presumo de ello,
en otras lo observo y lo retengo entre mis dedos.
Mi proceso es demasiado complejo,
 como para  explicarlo en tres palabras,
o como para sintetizarlo en un único pensamiento.
Mi proceso es raro,
es sincero pero a la vez, es doloroso,
es un viaje astral por las antípodas del miedo,
es un vuelo por el país de las sensaciones,
es bestial y alucinógeno,
y es un viaje hacia el mismo centro de la vida.
Mi proceso nunca se acaba,
sigue y sigue y se convierte en otra idea,
es un proceso contínuo y no tiene paradas,
es envolvente y obsesivo,
es pertinaz y a veces delirante,
es un sueño y no una pesadilla,
es mi proceso y por eso no quiero que me abandone,
por eso ruego e imploro, 
que nunca...que nunca... me deje sólo.


 




A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...