LA REALIDAD


 Y ahora vivo

bajo la estela que has dejado tras tus pasos

vivo bajo su amable sombra

y yo sé que eres tú porque tu imagen es poderosa

y la tengo grabada a cincel y martillo

y en mi retina pone tu nombre

está bajo tus pies y en letras de relieve.

Y perdona que te lo diga así

fuíste como un rayo en una tormenta de verano

iluminaste mi vieja cara

me regalaste amor y cariño y a cambio de nada

y eso que al principio yo te obsequié

todo el poder de mis sueños

y sé que parte de ellos siguen contigo

son una parte de mi ser que tiene vida propia,

claro que más adelante

la realidad me dio un bofetada y de tal magnitud

que tuve que poner los pies en el suelo

 y por eso y solo por eso

decidí coger el camino contrario al tuyo

y porque la realidad

no sabe de sentimientos ni sabe de amores

que se perdieron por el camino.














FANTASMAS Y SOMBRAS


 No soy persona de creer en los fantasmas

digo, en los fantasmas verdaderos

no los que van de fantasmas por la vida

y que para nuestra desgracia,

estos si existen en exceso de número y de cantidad.

Pero si creo en mis propios fantasmas

esos que andan por las paredes y techos de mi casa

y que cuando se enfadan

me gritan todos al unísono

y que no paran hasta que yo me entere. 

Son mis queridos fantasmas de andar por casa,

en sus días malos y peores

siento como aceleran sus latidos

y me dicen cosas que no me gusta trasmitir.

Me llaman de todo,

me ponen de vuelta y media

y hasta me ponen del revés

y diga lo que diga

ellos me ponen a parir

y en sus mejores días

juegan con las telarañas que cuelgan del techo

y se asombran de mis sombras

o de mis negras sombras

de esa mismas que a lo largo de mi vida

y poco a poco y con mucho tiento

me fui desprendiendo.















 No soy persona de creer en los fantasmas

digo, en los fantasmas verdaderos

no los que van de fantasmas por la vida

y que para nuestra desgracia,

estos si existen en exceso de número y de cantidad.

Pero si creo en mis propios fantasmas

esos que andan por las paredes y techos de mi casa

y que cuando se enfadan

me gritan todos al unísono

y que no paran hasta que yo me entere. 

Son mis queridos fantasmas de andar por casa,

en sus días malos y peores

siento como aceleran sus latidos

y me dicen cosas que no me gusta trasmitir.

Me llaman de todo,

me ponen de vuelta y media

y hasta me ponen del revés

y diga lo que diga

ellos me ponen a parir

y en sus mejores días

juegan con las telarañas que cuelgan del techo

y se asombran de mis sombras

o de mis negras sombras

de esa mismas que a lo largo de mi vida

y poco a poco y con mucho tiento

me fui desprendiendo.

Yo, si fuera de este mundo


 Yo, si fuera de este mundo

haría unos cuantos cambios

por ejemplo plantaría más árboles

haría menos puentes pero los pocos que haría

serían más hermosos y bellos

haría crecer la hierba por las laderas de la vida

y hasta en la cima del mundo

prohibiría el paso a todos los humanos

no son de fiar

no son seres que respecten su entorno

 y pueden hacer promesas sostenibles

pero al final es como todo

y de todo lo prometido

al principio, cumplirán un poco

pero pasados 6 meses te dirán

¿como era aquello que había prometido?














Yo era de suponer


Yo era de suponer

que todo lo que no tiene nombre

de alguna manera se lo ha merecido

y el nombre puede ser parte de un premio

y en algunos casos, será parte de un castigo.

Hay nombres que indican

que sus padres pasaban de él

o que en su día se sintieron estafados

y porque tú o yo, no fuímos los que ellos se esperaban

y por decirlo de una forma clara y concisa,

ellos tomaron venganza hacia ti o hacia mi,

aunque en mi caso tengo que decir

que no se cebaron con mi nombre

y me pusieron un nombre útil y asequible 

normal para su época

y por eso al final, 

nos hicimos legión con el mismo nombre

y dabas una patada a una piedra y salía tu nombre

y mirabas hacia el cielo y una nube llevaba tu nombre a cuestas

y si ya te ibas a ver el universo resulta que había constelaciones 

que tenían tu nombre.

Peor les fue a los que fueron castigados desde el principio

y su nombre sirvió de burla en el colegio

y en la universidad preferían llamarte por tu apellido

y para no tener que reírse en tu cara

y cuando te hiciste currante y te llamaban por tu nombre

les salía una sonrisa socarrona que la disimulaban muy poco

y como diciendo

el nombre que te pusieron es para suicidarse dos veces

y yo de ti iría al psiquiatra o al terapeuta

y para que te arregle el tejado

y pida una declaración de obra nueva.


















Que los que sacaron todo de sitio


 Que los que sacaron todo de sitio

por lo menos que paguen los desperfectos

y el daño ocasionado por su onda expansiva de maldad.

Yo pienso que soy un hombre tranquilo

que voy a mi paso

y a cada paso que doy, sé que es un minuto menos,

pero tampoco me obsesiono con ello

y porque sino viviría en un sin vivir continuo

y el ansia sería el motor de mi propia historia

y las bajadas de ánimo serían mis fantasmas

de andar por casa.

Ahora presido una asociación sin ánimo de lucro,

yo la presido, yo la mantego

y es de suponer que me elijo a mi mismo

y todo para seguir siendo yo mismo.

No es tan fácil ser uno mismo, 

tienes que profundizar en tu propia historia

comerte todos tus marrones anteriores

analizar y descalificar a todos esos que fueron tus falsos amigos

y que ahora mismo ocupan el mismo espacio de un renacuajo

y que ya es bastante

y porque unas cuantas líneas que hablan sobre ellos

no ocupan ni el grosor de una página

y los que se fueron, no volverán

y allá ellos con sus historias que ensalzaban la amistad 

por encima de todo y hasta por encima del bien y del mal

y porque será otro el que les creerá

y dejemos de decir gilipolleces y vayamos al puto grano

y en la amistad hay amigos o no los hay

y eso nos lleva

a que hay millones de situaciones en las que nos debíamos de poner

y entonces ese tierno amigo que era

tendría que haberse puesto en mi sitio

y por supuesto, yo en el de él

y a lo mejor uno comprendería mejor al otro

y hasta puede que hiciéramos causa común

pero claro, eso quién lo va a saber. 

Yo de vez en cuando

apunto cosas sueltas en mi libreta de andar por la vida

y a veces son como estas que digo a continuación,

cosas sueltas que no tienen apariencia de querer decir algo,

pero si las juntas todas

puedo observar que el dolor de haber perdido un amigo

no sé puede disimular

y su dolor persiste y aunque hayan pasado miles de años luz.

Y el que diga lo contrario

es que se está engañando

y engañarse a uno mismo

es como tirar piedras sobre su propio tejado.


















Y no me hagas perder el tiempo


 Y no me hagas perder el tiempo

me digo a veces

y porque el tiempo es sagrado

y la pérdida de tiempo no tiene justificación ninguna. 

Todos somos pequeñas partículas de tiempo

y a cada paso que damos

somos otro minuto u otra hora

y no es lo mismo lo que éramos

que lo que somos

y porque por encima de nosotros 

ha pasado la máquina del tiempo

y como una apisonadora que aplastó sin compasión nuestra pasado

y que está dispuesta a aplastar nuestro futuro

pero nosotros somos seres que tenemos nuestras propias ideas

y no somos máquinas del tiempo perfectamente sincronizadas

y menos mal que hay algunos que defendemos esas ideas y como mejor podemos

y a base de esfuerzo y constancia

y día día y minuto a minuto

y por eso podemos llegar a equilibrar la balanza

y en esa búsqueda del equilibrio constante

estamos metidos hasta el cuello

y lo que era antes

también lo puede ser ahora

y en esa fracción de tiempo que ha pasado entre una cosa y la otra

es por donde podemos colarnos 

y hacer que nuestra memoria triunfe

y que el futuro que nos espera tenga los mismos ingredientes.
















Estamos dando muchos pasos hacia atrás


 Lo mío no es escupir contra viento y marea

o bajo las luces de un hermoso plenilunio.

Lo mío es más de andar por casa

es ponerse una camiseta holgada

y para que el aire penetre

es ponerse de pie ante el que insulta

y ante el que se pone agresivo ante el que quiere erradicar el odio

e insulta un poco más y para cerrar su círculo agresivo

te agrede verbalmente y físicamente

y cuando entra en esa rueda

no sabe como salir de ella.

Son esos pequeños patriotas

que cantan el cara al sol

mientras alzan su brazo y como saludo fascista

y entonces cierran filas

pero lo hacen en torno a su odio

y a su rabia incontinente

y tienen sus ojos inyectados de sangre

y por su boca les salen palabras soeces

que van dirigidas a los más explotados

a los que trabajan de sol a sol

y a un euro la cesta de fruta

y ni asegurados, ni derechos laborales

para ellos, son escoria que ha venido de África

y a esa escoria hay que pararles los pies

y devolverla de donde han venido.

Y todo esto lo están haciendo delante de nuestras narices

y eran otros tiempos cuando actuaban estos perros de presa

y lo eran porque ya estaríamos todos en la calle

y maldiciendo a todo esta panda de nazis.

Estamos dando muchos pasos hacia atrás

y no sé cuando daremos uno hacia delante.















Yo creo en lo que me digo y siento


Yo creo en lo que me digo y siento

y siento que las tardes de verano son largas

pero son estrechas de miras

y porque sobre ellas, domina el sol

y hay que buscar refugio bajo una amable sombra

y una vez conseguido este objectivo

podremos hablar de otras cosas.

Pero nunca antes

y es que el sol lo domina todo

y aparte de una tarde verano

domina las mañanas

y porque el sol preside su desfile matinal

y todo tiene que girar alrededor del sol

y hasta yo y aunque yo no quiera,

pero tengo que reconocer que es una franquicia 

que de momento no cobra tributo

aunque ya hay algunos avispados

que hablan del impuesto al sol

y tal como hicieron con el agua potable

y como harán cuando al tierra deje de dar vueltas sobre su eje

y por cada vuelta que dé crecerá esa cifra de inicio

 y como harán con la luna

y cada haz de luna tendrá su valor en el mercado bursátil

y como harán con el aire que respiramos

y cada inspiración costará una pasta

y el aire que exhalamos

tendrá que ser otro impuesto aparte.













EL MAR Y LA LLUVIA


 Deja que mis poros se empapen de agua

de agua de lluvia

de agua de la acequia

de agua que ha caído tras la tormenta

o de agua donde ha nacido un río

y que desemboca suavemente en el mar que nos amamanta.

Deja que lloré a escondidas

mis lágrimas son de agua y sal

y no me pidas que deje de llorar

y porque la sal es otra capa de mi piel

y el agua de mar forma parte de mis sueños

y todo en su conjunto

es lo que soy ahora

un ser que vive solo en su mundo

y en su mundo el mar y la lluvia

son dos agujeros negros por donde se cuela el mar y la lluvia.





















una duda


Uno pide descanso y calma
y a cambio ¿que me han dado?
una calma intranquila
un descanso inconexo
y demasiado imperfecto
y una duda que me persigue a todas horas
y todos los días
una duda que vive dentro de mí
que de vez en cuando
me declara la guerra
y que de vivir en paz no sabe nada.
Me dirán que es mi duda
que si yo la crié será mi problema
 que la hubiera educado como se debe
y no dentro de ese mundo imperfecto
donde esa duda es la reina de todas mis dudas.
Yo tengo una duda que me pertenece
que si la toco se hace más grande
y si le hablo al oído
ella misma me dice
que tiene derecho a ser duda
y que si no la quieres
hay otros seres que le darán cobijo
pero como decirle a mi duda
que vale, que estoy de acuerdo con ella,
que le dejo un sitio y un lugar donde me habite
pero que se adapte a mi proceso de paz y sosiego.




















HAY COSAS Y COSAS

 

Hay cosas que son demasiado tontas para ser contadas, pero dado que yo soy un tonto y desde los pies a la cabeza, pues voy a contar algunas de ellas. Por ejemplo un logro que es mas tonto que yo, es que he conseguido que a través de los años que casi nadie me llame por mi verdadero nombre y me llaman Bruno y no me llaman Javier que es mi nombre auténtico y de pura cepa, el que me pusieron mis padres y cuando me bautizaron en no sé que iglesia. En realidad mi verdadero nombre es Francisco Javier pero de Francisco Javier pasé a que me llamaran Javier a secas. Y un día y estando en mi Santiago del alma, mi aquél viejo amigo que ahora ya no es mi amigo y porque los amigos también se te van cayendo por el camino, pues el tío acababa de ver una peli con otro amigo que ahora mismo ni sé por donde anda, donde el protagonista se llamaba Bruno y los dos concluyeron que yo me parecía mucho a él y ahí se quedó la cosa. Al principio me dio mucha rabia y porque ¿quiénes eran ellos para cambiar mi nombre original?, pero poco a poco, me fue sonando mejor y porque me parecía más sonoro y porque para gustos están los colores. Y para cerrar ese círculo del todo, más adelante y como nos movíamos dentro de la clandestinidad, teníamos que ponernos "nombres de guerra" o sea nombres falsos y para que la pasma franquista no nos identificara quién realmente era cada uno de nosotros y yo escogí el nombre de Bruno y porque al fin y al cabo, me había identificado más con ese nombre que con el nombre de Javier (que en este caso en concreto, sí que no lo podía usar). Y así es como nació ese nombre y en honor a mi época de clandestinidad y a que me gustaba más el nombre de Bruno, pasé a decir sin más, que me llamaba Bruno.

Claro que por el camino me encontré con varias excepciones y una de ellas, era que en el trabajo tenía que decir que me llamaba Javier y porque era mi nombre legal y cuando tenía que firmar informes, recetas, muchas veces a lo largo del día, siempre hubo alguno que se daba cuenta que mi verdadero nombre legal, no era Bruno y era Javier. Y entonces siempre había alguno que se ponía pesado con mi puto nombre y porque me hacía llamar Bruno si mi nombre oficial era Javier. Y de aquellas no escribía tanto como ahora hago y porque si no les hubiera imprimido una respuesta digamos que universal y que fuera válida para todos esos curiosos morbosos. Por tanto tenía que explicar uno por uno, el porque me hacía llamar Bruno. Y claro, hasta que llegó un momento en que me cansé de dar tantas explicaciones a quién realmente le importaba un pito y entonces decidí, seguir llamándome Bruno para los verdaderos amigos y familiares más cercanos y Javier para el resto de la plebe. Y es que además, en todas esas explicaciones daba datos de mi pasado que a mi gustaba recordar, pero que a otros les parecía un tema muy raro. Y así ¿que te movías en la clandestinidad? y ¿en que partido militaste? y ¿te detuvieron muchas o pocas veces? y ¿porque lo dejaste?. Y a tí todo esto ¿que te importa?...pensaba yo para mis adentros. Y al final el que lo pagaba era yo y todo por un puto nombre. Pero como en el trabajo la gente se aburre y de tal manera, que te hunden a hacerte preguntas que en realidad, les importa una mierda tu nombre o que le cuentes algo de tu pasado. Yo siempre pensaba que si a mí me importaba una mierda el pasado de esas personas, pues que a ellos les pasaría exactamente lo mismo.

Además concluyo, mi pasado es mío y no es nadie más y me gusta compartirlo con quién quiero y con quién me da la real gana de hacerlo. Por tanto un día concluí que estaba cansado de dar explicaciones a personas a las no me unía un lazo afectivo y desde ese día, me llame Bruno para los más cercanos y Javier para mis compañeros de trabajo y para todo lo legal en que los papeles tenían que llevar mi nombre original.

















A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...