COMO PERITAS EN DULCE

Aunque lo mío sea una Poesía sencilla y sin grandes vericuetos, hay veces, como ahora, en que me resulta difícil de escribir y a eso hay quién le llama: falta de inspiración. Bueno pues yo no tengo la culpa de que no acuda mi musa a mi llamada y porque todos los días la llamo y hasta que me aburro de tanto llamarla. Las cosas no se hacen a base de fuerza de voluntad y hoy quiero hacer esto y lo voy a hacer sin más y es verdad que hay una parte de fuerza de voluntad, pero que en sí no es suficiente. Sí, hay que tener el día, hay que tener a mano la fuente de inspiración y esa no se tiene todos los días, se tiene cuando ella quiere tenerte y no hay más. Y también hace falta la suerte, la maldita suerte que hace que las cosas coincidan y para que se alineen los astros, es decir, que lo que tengas que decir, tienes que decirlo en el momento justo y eso supone una casualidad astral.

Yo he visto gente que no dijo nada importante en su vida y hasta ahí era un don nadie, como yo, pero un día estaba escrito que lo que iba a decir iba a romper las barreras de los tiempos y su frase o reflexión quedó escrita en letras de oro y para la eternidad. Y esto es la búsqueda de una oportunidad, de esa oportunidad que te haga dar un salto en cantidad de lectores o seguidores. Claro, que cuando digo yo todo esto, no estoy pensando que la mayoría de los que escriben se quedan en nada o en casi nada y porque si pensara en ellos, no seguiría escribiendo o puede que sí, porque al fin y al cabo, ¿qué me importa a mi la fama?. Yo seguiría igualmente escribiendo y tal y como hago ahora y porque mientras disfrute y mientras me lo pase bien, seguiré a pie de cañón.

Esto que digo es sumamente contradictorio: quiero la fama pero no la quiero, quiero romper moldes y formas de pensar y de estar en la vida y sé que esto tiene sus consecuencias y entre ellas está el ser minoritario. Porque vamos a ver, ¿de que voy a hablar?, ¿de lo bonito que es el amor en el matrimonio? o ¿de lo precioso que es votar al Partido Popular? o hacerme de centro y sacar las virtudes de no estar en los extremos. Pues no señor, yo ya nací estrellado o ya nací radicalizado y desde la perspectiva de la izquierda más extrema y la que dice, que más vale pocos y claros, que muchos y confundidos y por eso y en el fondo, no creo en el poder de los votos y porque es ley de vida que ese poder confunda a sus representantes y al final, el sistema los absorbe y los diluye como peritas en dulce.

A VIVIR DENTRO DE MÍ

Hoy el viento está desatado, hoy ruge y lo hace en fuertes rachas y ya quisiera yo formar parte del viento y ser un átomo más de sus profundos soplidos. El Viento siempre me atrajo, quizás por su fuerza inusitada, quizá por su capacidad de alterar al resto de elementos de la naturaleza, quizá porque cuando está más en calma el viento te dice muchas cosas y supongo que cuando está en plan huracanado te dice más, pero mi limitada capacidad humana no me permite interpretar tal cantidad de información. Pero mi capacidad humana si me permite disfrutar del viento huracanado y más si estoy frente al mar. Hoy me acordé de mis paseos domingueros en mi ciudad natal (Vigo), de mi tío Paco llevándonos a mi primo y a mi, a contemplar los temporales del océano Atlántico.

Mi tío Paco era peruano o sea medio japonés, pues sus ojos rasgados y pequeños eran su rasgo principal, era muy buena persona y carecía de la maldad de mi familia materna, pues era tío por parte de mi madre. Amaba el riesgo, igual que nosotros (la diferencia estaba en que nosotros éramos unos niños) y por eso nos acercábamos demasiado a las rompientes de las olas y algún susto tuvimos, alguna desaparición de unos cuantos segundos, pero al final entre la espuma blanca siempre aparecía la efigie de mi primo o de la mía. Lo que estaba asegurado era el acabar empapados y hasta la médula y llegó un momento en que si no te mojabas no tenía sentido el ir a contemplar las olas.

Bueno estaba tan asegurada la empapada como la bronca al llegar a casa, pero digamos que de alguna forma e hiciéramos lo que hiciéramos la bronca siempre estaba asegurada y por lo tanto, daba igual llegar empapados que secos o que en pelotas. A mi primito no, a mi primito y como era hijo único y consentido, su madre solo le decía: duchate y cambiate. En cambio yo llevaba la bronca por todo: por ir a ver el temporal, por mojarme y por no secarme, en fin, llevaba la bronca por el simple hecho de vivir y respirar.

Ahí aprendí a desenvolverme en tierra hostil, pues la hostilidad de mi madre hacia mí llegaba a ser insoportable, pero ya veis que sobreviví y que sigo más vivo que nunca, por tanto, no hay disculpas lastimeras, ni complejos infantiles, ni estupideces de psiquiatra y hay lo que tiene que haber, un tío hecho y derecho y que su principal virtud es saber vivir en terreno hostil y por eso, hoy en día no me quejo de mi existencia. Ahora sí, que no me venga ningún psiquiatra a decirme que tengo que profundizar en mi infancia y porque fui un niño infeliz, porque yo fui feliz dentro de mi mundo, de mi pequeño y estrecho mundo y ya sé que cuando asomoba la cabeza llevaba una manada de hostias, pero coño, aprendí, aprendí a no asomar la cabeza y a vivir dentro de mí.

HASTA AQUÍ HE LLEGADO

Podría, debería, tendría que ser otro y porque siendo yo mismo, se podía decir: que hasta aquí he llegado. Y es que el panorama desde ésta altura es bello, pero fue bello y es bonito y es espléndido, pero también lo fue y ya no es amable y ya no es cariñoso. Ahora el paisaje es árido y desértico, es duro, es frío, es ácido. Ahora las cosas duelen mucho más que antes y además, las cosas te dejan la huella o la marca de Lucifer, porque de joven te sobreponías a los malos rollos con otro buen rollo u con otra aventura y cuando te dabas cuenta, ya estabas dentro de otra historia, pero ahora tienes que mascar ese mal rollo hasta que viva tu último gusano. Y menos mal que yo estoy contento conmigo mismo y porque me siento mejor que nunca, pero de alma, que no de cuerpo, pero el buen sabor de alma es el mejor de los estímulos.

Por tanto, me siento espléndido y como decía el otro, me siento dentro de mis cabales, aunque haya algunos que piensen lo contrario, pero a esos señores les diría: que han tenido toda una vida para comprender que la normalidad se la hace uno mismo y que algunos se encuentran bien dentro de su traje de pijo relamido y en cambio otros, solo nos preocupa el disfrutar de las cosas y para eso no hacen falta los sellos, ni los estigmas, ni siquiera hacen falta los apellidos, solo hace falta ser, humano. Aunque a veces es más fácil de explicar esto a una puta piedra, pues para ellos es como quitarle a un edificio los pilares. Y por eso de vez en cuando les meto caña, porqué sé que se morirán jodiendo al personal y a mi entre ellos.

Ya quisieran algunos mi lucidez y mi atrevimiento y porque es muy importante el atrevimiento (la lucidez, por supuesto), pues para ser atrevido hace falta tener muy claras las cosas y al mismo tiempo, haber perdido la vergüenza, la maldita vergüenza que a través de mi vida me hizo demasiado daño y por eso ahora, me estoy vengando. Y la ventaja que tiene el no tener vergüenza es que filtras personas y sin mover un dedo, pues ellas mismas cuando te leen se autoeliminan, pero no sin antes concluir: que éste tío está loco. Pues si estoy loco, me alegro y si vuelvo a estar loco, me pongo más loco y que se muera la cordura y es que en el otro lado ¿qué te vas a encontrar?, acaso ¿un Infierno lleno de cuerdos? o ¿unos locos con cuernos y rabo?. Yo realmente pienso que no hay peor infierno que un Psiquiátrico y entonces y como yo ya pasé por ello, el Infierno será como unas vacaciones en el Caribe.

AMOR Y VEJEZ

Tú te agarraste a mi y yo a ti y los dos nos fundimos en un único cuerpo. Claro que eso duró un cierto tiempo, duró lo que dura un halo, un resplandor o un fogonazo, después solo quedaron las cenizas, los malos momentos y las ataduras injustas, aunque yo soy de los que pienso que todas las ataduras son injustas y porque estar enamorado no supone ninguna atadura, enamorarse es simplemente ir hacia donde te va el cuerpo y el alma y eso solo puede durar un corto tiempo, después puede quedar al desnudo la compatibilidad o no, entre dos personas. Los humanos nos hacemos a lo que hay y debido a muchos factores, a veces es por miedo o por inseguridad por lo que nos unimos a otra persona, pero en otras ocasiones, es por amor y por AMOR en letras grandes y brillantes.

Yo reivindico el amor y lo hago mío y eso lo hice siempre, pues he dado amor a raudales y también me lo han dado y por lo tanto, me siento compensado, pero no del todo y porque aún y de momento, no me he muerto. Creo que aún tengo amor por dentro, creo que amaría mejor que nunca, creo que me dejaría llevar por las nubes amorosas, creo que disfrutaría más que nunca, pero yo tengo un handicap o un defectillo y es que me estoy haciendo viejo, cosa que es irremediable e imparable. Y por mucho que me rebele contra la sociedad dominante, los valores y costumbres ya están servidos y están en la mente y en el alma de todos y el lema es: el viejo es un puto trasto que ya puede ir picando billete.

Socialmente es así y salvo que los viejos nos rebelemos, no va a cambiar nunca. Me duele decir esto y porque significa mucho para mí, pues es reconocer la evidencia de la decrepitud. Y nuestros cuerpos están viejos, pero nuestras almas no y es más, están más vivas que nunca, pero que le importa a una sociedad materialista el como estemos nosotros del alma. Ya sabéis, importa el dinero, la guita, la pasta, la avaricia, la mentira, la apariencia y sobre todo, importa el poder, pero el poder que podemos ejercer sobre el resto de los humanos. Hemos creado un monstruo de sociedad y un insaciable monstruo, un devora personas sensibles, un basurero de viejos.

Y entonces ¿qué pasa?, que me tengo que conformar con jugar a la petanca o a las cartas y sentarme al sol invernal en un banco del pueblo o debería levantarme y ponerme a hacer barricadas, claro que, que serían barricadas livianas y pequeñas, pues mi cuerpo ya no está para grandes alardes, pero si está para grandes amores. Y yo sé que lo conseguiría, yo sé que si tuviera varias vidas sucesivas y que a base de insistir en el tema, ganaría la batalla de los viejos, pero solo tengo una y ya me queda menos tiempo, pues el descuento ya empezó hace tiempo. De todas formas, yo nací rebelde y me moriré igual o más rebelde y sino hay viejos que se sumen a mi causa, yo os juro que seguiré en mis trece y soñando que puede haber un mundo mejor.

Y ESO, ¿QUIÉN LO SABE? (Poema)

Yo dibujé la Luna Llena
y tú la cogiste entre tus manos,
yo pensé que te quería
y tu me dijiste, que bueno...
que podía ser, que quizás
o que ya veríamos más adelante,
pero mientras tanto te dejaste querer
o amar hasta el infinito
y aquellas noches a ciegas
y aquellos amaneceres de luz suave y tenue
y aquellas risas y aquellos besos y aquellas caricias...
¿y que fue de todo aquello?,
y eso, ¿quién lo sabe?
Hoy en mis recuerdos te guardo un hueco,
te toco y me quemo la mano, 
te hablo y me muerdo los labios,
te amo con el sabor de la pena,
te odio porque pudo ser de otra manera,
y claro que el tiempo es irrefuctable
y de aquellos ardores solo quedan hormigueos
y de aquellos besos solo queda mi vida.

LAS DOS CARAS

Nadie es mejor que nadie, pero yo soy mejor que otros, yo o tú que estás al otro lado de la pantalla, sí, ese que lee y que piensa que yo no estoy en mis cabales. Pero no señor, estoy cuerdo y más que cuerdo, estoy cuerdo y algo sobrepasado y además, me gusta estar en el punto de mira de los que juzgan nuestras vidas. Sí, en el punto de mira de esos señores que visten de formales y que tienen ademanes medidos y estudiados y es que no se les escapa ni un sólo pelo de su peinado engominado, ni tampoco se escapan de ir perfectamente conjuntados. Son los jueces que pululan en el día a día y los ves en las aceras, en las paradas de buses, en los taxis y sobre todo, en el trabajo. En el trabajo intentan ser perfectos y disimulan como pueden sus oscuros pensamientos.

Claro que el trabajo suponen muchas horas y tarde o temprano se les acaba escapando un pensamiento y que suele coincidir con lo más deleznable de la raza humana y porque en el fondo, son fachas disfrazados de personas. Son de esos tíos que en la intimidad le pegan a la parienta y de paso a los niños y para que salgan enseñados. En público no, en público son pulcros y finos, son medianamente simpáticos y presumen siempre de tener buenos amigos.Y todo esto se resolvería preguntándole a los amigos lo que piensan de él, pero de alguna manera siempre tienen atados a sus queridos amigos y por un favor o por un secreto bien guardado. En fin, que todo lo tienen bien calculado y nada se puede escapar de sus tentáculos.

Y tanta contención tiene su precio, tanto fingir, tanto calcular, tanto sopesar, tanto disimular y tanta mentira, acaba pasando factura y por eso en algún momento estallan, pero estallan de manera desaforada y sin control y porque su verdadera vena es esa, es ser dictadores, es ser envidiosos, es ser mezquinos, es ser machitos, es ser en fin, fachas y machotes. Yo prefiero a los que van de cara y no ocultan para nada que les gusta ir de caza mayor o menor o que los fines de semana se van de putas o que su mujer tiene que hacer la comida y las cosas de la casa y lo cual no signifique que simpatice con ellos, porque está más que claro, que no, pero si me gusta su sinceridad apabullante y lo consecuente que se consideran. Los otros no, los otros intentan venderte el producto, intentan decirte que son buenas personas y trabajadores como nadie y que en realidad son unos trepas y arribistas. Y unos dan la cara y porque es su verdadera cara y los otros te ponen la cara buena y ocultan la mala.

ESTÚPIDOS

Nadie es perfecto, pero tampoco nadie es imperfecto, en tal caso es gilipollas o estúpido y porque eso no es una imperfección, es más bien una tara heredada o adquirida. Y la cosa no va de puntos en los test de inteligencia, vamos de que tengas más o menos puntos y porque está demostrado que hay personas que tienen muy baja puntuación en los test de inteligencia y en cambio, por la vida nos dan dos vueltas de tuerca. Algunos a este hecho le llaman inteligencia emocional o sea la inteligencia que se requiere para saber desenvolverse social y laboralmente. Por eso hoy en día, ya no se tienen tan en cuenta los test de inteligencia y porque además también pasa lo contrario, es decir que hay cerebritos con muy alta puntuación que son tan raros que no hay dios que los aguante y menos, que los comprenda.

Pues un gilipollas o estúpido tiene la puntuación muy baja en ambas tipos de inteligencia. Y este tema no se detecta, este tema se sabe que lo hay, pero como en principio no tiene solución, los demás nos hacemos el ovni. Porque vamos a ver, ¿qué le puedes decir a un tío estúpido?, sí, que es un estúpido y que lo será siempre, pero si te pregunta ¿entonces que puedo hacer?, solo te queda el contestarle, pues el volver a nacer y eso con la suerte de que sus genes se reordenen y se coloquen más o menos en su sitio, cosa bastante improbable. Y los estúpidos no tiene distinción de clases sociales, ¡hombre! suelen ser más abundantes entre la clase pudiente y por ser unos pijos redomados, pero también en el seno del pueblo abundan por doquier.

En la condición humana está escrito: habrá personas que son listas, habrá personas que son humanas, habrá personas insolidarias y habrá personas estúpidas per se. Y eso y aunque parezca mentira requiere un mayor esfuerzo para los demás y porque sencillamente te tienes que duplicar o sea tienes que hacer lo tuyo y lo del tío estúpido. De momento no hay solución para la estupidez, hay solo el no escuchar, hay el despreciar y hay el aborrecer, pero todos estos son parches que al fin y al cabo, no sirven de casi nada, pues para nuestra desgracia el estúpido suele ser inmune al desprecio de los demás y por la simple razón, de que sino no sería un estúpido.

LA VIDA ES CLARA Y CONTUNDENTE

Poco a poco la vida se va complicando y de alguna forma te hace pagar tu tiempo pasado de paz. La vida es vengativa y no perdona y no te olvida para lo bueno y para lo malo, pero tú tampoco olvidas su maldita cara. Es una lucha y es una lucha titánica y naces luchando y te mueres luchando y la gran diferencia es esa, que tú te acabas muriendo, pero la vida sigue y seguirá viviendo y por eso la vida se lo puede tomar con calma y con mucha calma. Que la vida se complique no es ningún descubrimiento, pues incluso en tiempos de paz la vida te recuerda que estás dentro de un estado transitorio. Lo que siempre dije, después de la tormenta viene la paz y después de la paz viene la tormenta y ese ciclo se hace infinito. El problema está en querer prolongar un estado determinado, que suele ser un estado placentero y porque en ese tiempo se van acumulando las contradicciones y los malos rollos.

La vida es clara y tú debes ser igualmente claro. La vida es contundente y sus golpes son enormes y es ahí, donde hay que demostrar de que material estás hecho. Que uno sufra está dentro del contrato, como que uno llore, grite o se desespere, pues el concepto de lucha reconoce los pasos atrás, pero no reconoce las rendiciones o las humillaciones. Y mira que me he rendido veces y veces y pasa que esa rendición siempre tuvo grandes costes: mucho tiempo perdido, muchos malos rollos, demasiados insomnios y demasiadas comeduras de coco y de hecho me pasó y por dos veces, que al final acabé tirado en un loquero. Y os juro que no merece la pena y no solo por las sobredosis de medicaciones, sino y sobre todo, por tu orgullo como persona.

Hay que reconocer que no es un plato de buen gusto verte totalmente desarmado y en manos de unos capullos con bata blanca. Qué fácil es dar consejos y sermones a personas sin personalidad o mejor dicho, con su personalidad destruida, a personas deshechas por la vida o a esa escoria social, que ellos mismos llaman. Claro que a ti no te queda otra y por tanto tienes que pasar por ese proceso de recomposición y es que vamos a ver, ¿a quién le puedes explicar que estás completamente jodido?. Pues a muy pocas personas y esas pocas personas enseguida se quedan sin respuestas, por tanto te ves abocado a entrar en un psiquiátrico y para que convenientemente te laven el cerebro. Sí, te dan normas que tu ya conoces de sobra, pero como estás en en un estado tan necesitado las aceptas sin rechistar y es más aceptas todo lo que te digan: las normas, las aptitudes, los comportamientos y hasta la forma de pensar. Desde luego no hay mejor nido para hacer proselitismo, te metes de psiquiatra de un Loquero y entonces sales como un líder de un ejército de descerebrados, salvo que después tú rompas las normas dictadas y mandes a tomar por el culo casi todo lo enseñado.

VOLAR Y MORIR

Bueno hoy, ya he volado por los aires isleños, ya he ido a la otra Isla y por tanto me siento con el deber cumplido. Pero lo que yo sienta les importa un pito y hasta las 8 de la tarde no acaba la alarma sanitaria y es que justo estoy en el medio, pues son las 2 de la tarde y por tanto, me quedan 6 horas. Y eso que hoy hace un viento de un par de cojones y que mueve el avión con alevosía y desparpajo, pero primero está la obligación y después está el miedo y si la espicho sólo pido un deseo: que esparzan mis cenizas por el océano Atlántico y que sean lanzadas desde el Faro de mis queridas Islas Cíes de mi también querida ría de Vigo. Lo demás no importa, lo demás consiste en putrefacción de la carne y en festín de gusanos y es que después de muerto ¿a mi que me importa?.

Pero bueno, lo del esparcimiento de mis cenizas desde lo alto del acantilado de las Islas Cíes es sólo para joder a los que siguen vivos y de paso para que se enteren de la belleza que tienen esas Islas Atlánticas. Y lo de morir entre un amasijo de hierros del puto avión, tiene su aquél, tiene que te mueres en el instante, tiene que se mezclarán tus huesos con los del otro o sea que tiene mestizaje y eso me gusta. Y el murió en combate y el murió cumpliendo su deber y el pobre Bruno y que buena persona era y mira que lo quería...Yo que sé, se dice lo que siempre se dice y se dice, lo bueno que eras cuando ya estás muerto y lo espléndido y cariñoso. Pues señores no esperéis a que yo esté tieso como una mojama para inundarme de preciosos epítetos.

Está claro que todo dios escoge un tipo de muerte instantánea, una muerte indolora y rápida y yo no voy a quedarme atrás. Lo que está muy claro es que de cada vez la muerte ronda con más frecuencia a mi alrededor y van cayendo amigos y enemigos y van cayendo buenas y malas personas y no siempre con una razón clara y nítida, pues a veces esa muerte se ha decidido porque le ha salido de los cojones a Dios y punto. Y es que tengo a un amigo que se está muriendo y está siendo roído por dentro por un puto Cáncer galopante y creo que cada grito de su dolor lo hago mío y solo espero que ese martirio se acabe pronto y de una puta vez, pero lo que yo deseo, se queda en deseo y es que en temas de muertes, pocos deseos se han cumplido y sé que morirá como un perro malherido. Y es que en ésta vida somos capaces de entenderlo todo menos la muerte.

LA EXCEPCIÓN

En España estamos en situación de desgobierno, bueno hay un Gobierno en funciones y a la espera de que se forme el real, pero mientras tanto seguimos en el limbo, cosa que a mi me da igual y porque me da igual que haya un payaso nuevo al frente del Gobierno o que siga el actual, por lo menos mientras mande la derecha derechona. Mientras tanto están desguazando al PSOE y tira por un lado la derecha y por el otro, un sector de la izquierda. Yo no, yo no tiro de semejantes impresentables, yo hace tiempo que dejé de creer en ellos y por eso llama mi atención que haya sectores de izquierda que los reivindiquen para así sumar juntos. Y coño con la izquierda de este país y ¿es que no aprende? o ¿es que no sabe?. Si el designio de los votos del pueblo decidió dar mayoría a la derecha y en ella meto al PSOE, pues que se constituya como tal y que la izquierda haga de oposición fuerte y contundente.

Hay que saber estar a las duras y a las maduras y estar a las duras haciendo de oposición y estar a las maduras pero sin rebajas, ¡joder! que no pasa nada por defender tus principios y ser consecuente con ellos. No empecemos con las matizaciones y del estoy en contra de la guerra, pero la de ahora es necesaria. O estás o no estás y hay cosas que no son discutibles. Ya veremos en que queda la cosa, ya veremos si los de Podemos e IU se mojan y hasta donde se mojan, porque de momento es fácil hacer cantos de sirena y porque están muy recientes las elecciones, pero tienen que demostrarnos que están ahí por algo, que los que los votamos conscientemente les exigimos que sean consecuentes y nada de que por ir en contra del PP vale de todo y ahí incluyo un posible pacto con el PSOE.

Los que votamos izquierda rupturista, era porque era izquierda y además de rupturista y si se habla de casta y de poderes fácticos, en consecuencia no se deben llegar a acuerdos con ellos. Guerra al poder existente, guerra de guerrillas y hasta que se le de la vuelta a la tortilla. Ya veremos en que queda ésta nueva batalla, porque el poder envicia y diluye poco a poco las ideologías más izquierdistas. Lo he visto tantas veces a lo largo de mi azorosa vida, que hasta creo que me extrañaría que se mantuvieran firmes en sus principios, pero aún así, espero que por una vez se cumpla la excepción.

BIPOLAR

Hay momentos y momentos, hay momentos viscerales, hay momentos entrañables, hay momentos de decisiones, de cabreos, de odios, de amores, de besos y de pasiones. Hay momentos para todo y yo creo que la clave está en saber disfrutar de cada momento, pues hasta de un cabreo uno se puede reír y sino es en el mismo momento, lo será más adelante. Que no quiero decir, que de todo nos podamos reír, pero si digo, que nos podemos reír mucho más de lo que nos reímos. Mira que no he tenido cabreos y cabreos a lo largo de mi vida y ahora viéndolos con la perspectiva que da el paso del tiempo, de muchos me escarallo de la risa, de otros no y porque fueron y son hechos que no tienen ni una pizca de gracia. Una cosa es sacarle la posible gracia a las cosas o hechos y otra muy distinta, es ser un graciosillo, cosa que algunos no entienden y por su empeño de hacer una gracia de todo.

Yo durante estos 4 últimos años me he reído de casi todo, pero no de todo y a veces es verdad que me costó encontrar la frontera que separaba una cosa de la otra y de todas formas me he reído hasta de mi sombra, pero también me he cabreado hasta confundir el cabreo con las ganas de matar a alguien. Sí, me río de todo, pero soy tan pasional que me cabreo igual que me río y ya sé que esto suena a cosa bipolar, pero si lo bipolar es pasar de un estado de risa a uno de cabreo, yo creo que en este asunto soy el primero de la clase. De todas formas a mi ya no me importa aceptar que padezco algún tipo de enfermedad mental y porque a lo largo de mi vida una vez o dos, fui diagnosticado de no se qué..., de algo que ni siquiera tiene nombre para la psiquiatría y donde se mezclaba la ansiedad, la depresión, la toxicomanía y la baja autoestima.

Y esto no lo digo yo, lo decían los santos psiquiatras o sea los popes del coco. Y ahora me estaba acordando de uno que era la hostia, era pomposo y grimoso y era el prototipo de psiquiatra: largas barbas espesas y largas, poco pelo pero largo y engominado, gafas de intelectual tipo Harry Potter, gran bebedor y con un fuerte control de sus emociones. Vamos, que no lo pillabas en un renuncio y porque el tío vendía todo el día su puta imagen de loquero. Claro que de aquellas yo estaba tan jodido que hasta el tío prenda me parecía un ídolo, pero aún así y al poco tiempo, se me derrumbó su imagen y porque en el fondo era demasiado relamido y pedante. Hoy en día lo mandaría a la mierda a los dos o tres segundos y en tal caso el que tendría que escuchar las diatribas sobre la personalidad, sería el menda lerenda, pero para demostrarle en su puta cara de psiquiatra, que era un verdadero gilipollas y que eso no tiene solución, ni tratamiento. No todos los psiquiatras son así de imbéciles, pero por mi experiencia hje comprobado que un tanto por cien bastante alto presentan parecido grado de imbecilidad y por eso llego a pensar que en esos tiempos yo estuve fatal.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...