ME FALTA LA VIDA (Poema)

Qué tiene la vida para seguir tan unido a ella,

 que tiene de atractivo,

que tiene de encanto,

que tiene...qué tiene...

qué tiene escondido en su bolsillo.

Que alguien me lo diga,

que alguien aclare mi duda,

que alguien tenga el valor de romper el silencio

 y me escupa sus pensamientos,

yo soy incapaz de expresarme,

me faltan palabras,

me faltan ideas, me faltan adjetivos y verbos,

me falta reconocer,

que sin ti, ¡vida mía!,

me falta la vida.

PROYECTOS

Parece que hoy me cuesta calentar motores, me siento espeso de pensamiento y lento, lento y lento, extremadamente lento. Quizá me empiece a cansar de escribir tanto, pero como no puedo dejar de escribir tengo que encontrar el famoso punto medio. Menos, pero de mejor calidad. ¡Joder! eso mismo ya quisiéramos poder hacer todos, poco y bueno, poco y de calidad, poco y que todo sea cojonudo.

No si al final acabaré haciendo microrelatos y entonces escribiré: "estoy cansado de escribir tanto..., tendré que escribir menos y mejor" y a tomar por culo todo el rollo patatero. Si es que todo se puede resumir, pero cuidado con los resúmenes demasiado estrechos, puedes acabar no diciendo nada de nada. Los pensamientos son demasiado complejos para encasillarlos en cuatro palabras, poder se puede y también se hace, pero ese riesgo lo tienes.

De todas formas me está gustando el tema de las frases sueltas. Esas tres o cuatro líneas que dicen más que una página escrita por las dos caras, pero bueno, el tema tiene sus dificultades, pero como yo no me rindo ante nada, lo voy a ir intentando. Puede que algún día de estos os sorprenda con una de esas frases que a veces salen, pero que de inmediato hay que anotar, porque ellas igual que te vienen a la cabeza, se van..

MIEDO

Pues sí, antes de que sea tarde habrá que hacer algo. Es una reflexión mañanera, es la  consigna del día, mi objetivo, mi misión, mi dolor de cabeza. Yo a lo largo del día dejo escapar muchas cosas y me parece un absoluto despilfarro. Con la escasez que hay de cosas buenas y bonitas, con la falta de discusión, de aportaciones, con la falta de criterio que hay por la vida, no se puede estar haciendo esto así, tirando las cosas por la borda.

Y ayer pensé: "estamos viviendo un buen momento". La gente se caldea con las discusiones políticas y eso es bueno, porque nos hace más partícipes. Está revolviendo muchas conciencias lo de Podemos, en España y ahora se añade lo de Syriza en Grecia. Me encanta oír a los que se creen economistas y hablan que no es posible aplicar el programa de Podemos. Y estos señores donde estaban cuando PP y PSOE prometían puestos nuevos de trabajo como si fueran churros. Y estos señores donde estaban cuando estos dos Partidos no cumplían con lo prometido en las elecciones o cuando metían la mano en la pasta pública y para su exclusivo bolsillo.

Pero lo que llama más mi atención es que estos señores manifiestan miedo y aunque no lo digan, se mueren de miedo. Yo no doy mi mano por Podemos, pero le doy un voto de confianza, por lo menos espero que haga una buena limpieza de corruptos y capullos. Que ya estoy harto de tanto pretencioso, de tanto ladrón, de tanto mamón relamido. Yo quiero limpieza y depuración de responsabilidades, por lo menos eso, después ya veremos lo que hacemos.

NOCHEBUENA

Yo en éstas fiestas navideñas (ya pasadas por el aro), me acordaba y por eso de la nostalgia, que dicen que siempre se tiene, de  mis fiestas familiares. De la de mis padres, de mis hermanos, de mis tíos y tías y de toda la parentela que nos juntábamos en esos días. ¿Buen recuerdo?, supongo. ¿Mal recuerdo?, pues también que supongo. Es difícil interpretar a los sentimientos y más cuando se llenan de burbujas, que al fin y al cabo, son burbujas y por lo tanto, explotan.

Pues eso en pleno burbujeo, me acordaba de las cenas de Nochebuena. De mi padre presidiendo la mesa, (como siempre), de mis tías que empezaban bien la cena y después sabe dios como acababan, de mis hermanos que siempre que podían tenían una disculpa para no ir a esa cena, de mi primito del alma que era más pijo y pedante que Santo Tomás de Aquino, de mi Madre con su cara de mala hostia por caerle todo el entuerto de esa cena.

Yo que sé, el ambiente era para echar cohetes y si te descuidas, hasta para hacer volar el Apolo V y al Papa Francisco y desde Cabo Cañaveral. Decían que era un ambiente de fiesta y lo era mientras duraba el efluvio del vino, después todo era pura decadencia lastimera. Claro que un rato después, llegaba el champán y eso despertaba hasta los muertos y venga a hacer brindis y más brindis y con cada brindis un buen trago de champán y hasta inundar a las agallas. Y así iban cayendo todas las moscas cojoneras que había alrededor de la mesa. Bueno el final era lo mejor..., quedabas tú al pie del cañón y sin más decidías que el irte  a la cama, era lo mejor que podías hacer. Y pensabas..., que le den por el culo a la Nochebuena.

¿Y QUÉ PASA?

Sí, ya sé que soy un pringao y con una casa tan grande como es la mía, ya debía tener mi propio estudio y no eso del estar en la mesa del comedor escribiendo en una esquina. Pero como todo requiere su tiempo, tengo que seguir jodiéndome. Porque es demasiado el curre que tengo por el medio, porque tengo tres hijos en edad de la pava, porque quiero hacer mil cosas y todas al mismo tiempo, porque para escribir necesito tiempo y por supuesto y además, porque tengo que currar. Qué en definitiva, es con lo que me gano el caldo de comer.

Sí, si que estamos jodidos, que uno quiere tener un estudio de película y un buga que te cagas y un yate que babeas y una titi que rompe braguetas. Pero todo tiene se karma, todo tiene su momento concreto y al fin y al cabo, todo se cumplirá con el paso del tiempo. Pero ya he dicho muchas veces, que mi virtud no es la paciencia, ¡es la impaciencia!. Y me como las uñas y cuando llego al hueso y ese hueso entra en mi boca, lo escupo igual que el hueso de una aceituna.

Porque ya puestos y lo digo así de claro, por la impaciencia no siento el dolor, hablo del dolor humano. Me puedo comer entero que yo no me entero, me puedo comer la mano o un brazo y preguntar de qué es esta carne tan sabrosa. Y que nadie piense que es para echarme piropos, ¿?porque un desgraciado en que se puede piropear?, ¿en que me gusto delante del espejo?. Pues lo siento mucho, pero es una verdad como un Templo. Me gusto hasta mirando al revés. ¿Y qué pasa?.

A PELO

Yo reconozco que estoy colgado, que estoy colgado de la vida y en sus tiempos, de la anfetamina, pero de eso hace ya mucho tiempo y creo que varios siglos. Ahora no, ahora sólo estoy colgado de la vida y que además, es mi anfetamina. Me cuelgue no es perfecto, pero nada es perfecto en el mundo de Dios y por tanto me da igual, tener muchas imperfecciones. Pero es de buena educación (que es lo mejor que me han enseñado), reconocer que uno está lleno de imperfecciones.

Que vamos, que decir que uno es imperfecto, no da calambres, ni te produce convulsiones. Y es más, soy imperfecto ¡y qué pasa!  y tío si te rebotas por ello, te espero a la salida, que te voy a partir la cara y te voy a arrancar los ojos. Se nota que tengo madera de broncas y  de borracheras insólitas. Sí, yo mamé de ello, mamé de la noche, mamé de la botella y de vez en cuando de alguna teta que caía por el medio. Por tanto he sido un Mamón, un Mamón que se lanzaba a por todo lo que se pudiera beber y chupar.

Pero los tiempos han cambiado, he cambiado yo y han cambiado los pensamientos y las circunstancias y ahora ya no voy de pedigüeño rastrero y a ver si me cae algo, ahora voy de poner los cojones sobre la mesa y de decir: Aquí estoy yo y ¿qué pasa?. Por lo tanto volvemos a lo mismo que antes, pero ahora sin drogas, alcohol, ni anfetaminas, ahora lo digo a pelo: ¡Qué pasa contigo que te espero a la salida! y además te vopy a partir la  cara y....

LOS MONSTRUOS DE UNO

Si yo me subo al carro, ¿quién va a parar el carro?. Yo no, y porque estoy dentro de él y entonces alguien tendrá que pararlo, alguien tendrá que decir ¡Basta!. Como no sea alguien que tenga poderes especiales, lo veo difícil, por no decir, que imposible. Y yo en esto no soy exigente, me da igual un cura, un arzobispo o un monje de clausura y si nos pasamos al lado pagano, me da igual una bruja, un tibetano que flote entre algodones, o que un mago de la tribu de los zapatones.

Ahora nada de gurús y sus películas, nada de pinchazos de muñecos, nada de huesos de muertos, de velas derretidas, de gusanos disecados, de serpientes rellenas de dientes y muelas, nada que me resulte extraño, extraño dada mi cultura. O sea, lo que NO conozco me da cierto yuyu. y eso me pasa desde pequeño y me acuerdo que cuando moría una gallina por vejez o porque se le había atragantado un maíz, aceptaba su muerte  y punto y pelota.

Ahora, el día en que aparecía una o varias gallinas muertas sin una causa clara, pero con indicios de que en el gallinero hubo violencia, me entraban sarpullidos. Una alimaña se las merendaba, pero como esa alimaña (que ahora no me acuerdo de su nombre animal, pero que en algún día me acordaré) nunca la veía, porque sólo atacaba a las gallinas de noche, ese desconocimiento me producía vértigo y pánico y  tiraba a pensar, que algo extraño había ocurrido. Pensaba en un monstruo, pensaba en que la Abeja malla había descendido del cielo, yo que sé, pensaba en algo que me daba miedo.

EL YO PENSANTE

El yo pensante, decía Descartes, el Yo corpórea, insistía de nuevo, el yo una mierda, digo yo pasado el tiempo. Pero hay que reconocer una cosa, el tío tenía pelotas, lo que pasa es lo que siempre pasa, que el tío se desbordó a si mismo y llego a pensar que existía un Dios superior a todos. Bueno pues a mi no me pasa igual, es más con la edad y con los años, pienso que ahí arriba no existe nadie, que ese cielo que nos cuentan es un puto decorado.

Y me importa un huevo que alguien se lo crea, lo que de verdad me importa es que todos tengamos que comulgar con ello. Que nos dejen en paz los religiosos y los ayatolás de la película, si quieren a Dios, pues de acuerdo y sino lo quieren, pues también y si quieren a Satán, pues aquí estoy yo. Cuidado con el miedo, cuidado con ese ser traidor que nos hace debilitarnos, con ese ser o esa cosa que convierte el sol en penumbras, porque el mismo miedo es tan fuerte, que te puede hacer decir lo que nunca pensaste.

En lo único que estoy de acuerdo con Descartes, es en el YO pensante, ese que tenemos dentro y que piensa por nosotros. Pensar es sano y además no hace daño, pensar te ayuda, pensar te hace ver que no todos piensan, pensar es alucinante, pensar es como una película de miedo, los malos siempre son los mismos y los buenos se quedan muertos salvo uno, el héroe o el superbueno. 

EL MALIGNO

Hoy el Maligno me ha dado un toque y me ha dicho: Bruno te estás pasando dos pueblos y no puedes ir por ahí, alardeando de que estás faltito. Tienes que ser más comedido en tus pensamientos, más comedido, más moderado y más agilipollado. Y yo le he dicho al Maligno, que de acuerdo, lo que él diga va a misa, bueno a misa negra, de esa que te hacen comulgar con una hostia negra o sea con una hostia salida del cuerpo del Maligno.

Me encanta lo negro y me encanta el maligno, es mi ídolo, es mi héroe, es la hostia negra. Y si el maligno tuvo el detalle de salir de la caldera y para decirme esa tontería, hay que darle las gracias. Aunque las gracias en el Infierno no existen, existen las desgracias y aquello es una puta olla de aullidos. Supongo que en cielo será distinto, cánticos celestiales de ángeles impúberes, arpas y violines y los santos danzando al ritmo de un bolero.

A mi me gusta lo jevi, lo fuerte, lo que desentona, lo que te produce dolor de oídos. Aunque hablando sinceramente, lo jevi me produce dentera y ese sonido agudo de guitarra, me desquicia y los alaridos del cantante me rompen los Tímpanos. O sea que me quedo con lo fuerte y lo auténtico, lo demás sobra y además me importa un bledo.

DE SUFRIR, POCO

Hay historias en la vida que sobran. Hay cosas que le vida te las da en plan gratuito y entonces para explicar esto, hay corrientes filosóficas que tratan de explicarlo todo y te dicen sin pestañear, que esas historias siempre sirven para algo, aunque hoy no puedas verlo. Claro, puestos así, todo vale para todo y nada se puede desperdiciar. Pero lo siento, yo no estoy de acuerdo, pues estoy seguro de cosas desagradables que tuve en mi infancia y han pasado 50 años y siguen siendo igual de desagradables.

Y entonces, cuando voy a ver ese posible servicio que dicen que tiene el sufrimiento, ¿cuando esté a punto de morir y de que me coman los gusanos?. A no ser que me vengan con el rollo cristanoide, de que lo sufrido en vida te será recompensado en la otra vida o sea en el cielo, porque en el Infierno, no creo. Pero como yo no creo en dios, no me voy a tragar ese rollo patatero.

Por tanto y concluyo, hay sufrimientos que no se tienen que pasar y porque no te enseñan nada de nada, sólo te enseñan a sufrir más. Y como tampoco soy masoca, ésta historia de sufrir por sufrir no me va. hay que sufrir lo mínimo y lo imprescindible, que con ese poquito ya sabes de que va el sufrir. O acaso, ¿para saber de que va la tortura, tienes que ser torturado?.

EMPÁTICO

Si puede que a veces, yo me altere. Y que sí, que tengo motivos, que tengo causas, que la gente no es siempre legal, que hay mucha mierda mezclada y cuando te toca alguien encornado y con mala praxis, por no decir, que te toca un hijo de puta que se quiere reír en tu puta cara de gilipollas, pues pasa que uno se pone como estoy ahora, alterado, cabreado y con ganas de empezar a dar hostias. Y así un hijo puta menos que anda suelto.

Después que me vengan con los rollos de que hay que ser un tío empático y pastelero. O sea que yo tengo que entender que si un tío queda de hacer una cosa y la hace, pero la hace mal por sus santos cojones y porque es un flojo del carajo y además no tiene ni puta idea del tema. Entonces y siguiendo los pasos de la sagrada Empatía, yo tengo que darle palmaditas en la espalda y colmarlo de besos, ¡no te jode con la empatía de mierda!. Y porque no y ya puestos, le pongo el desayuno y me lo llevo a la cama y así desayunamos los dos juntitos y agarrados de las manitas.

Tiene huevos la cosa, tiene huevos y mucha jeta. Y después hay otros que te dicen, que hay que fomentar la industria local, pero se olvidan de decir, que es a precio del oro. Y una mierda y una grandísima mierda, estoy hasta los cojones de los profetas de la mierda pastelera. Yo si sé, el como se es empático, es cogiendo al tío y le rompes el culo en mil pedazos y de paso, le pisas la cabeza y le arrancas la lengua de cuajo. Eso si que es ser EMPÁTICO.

ANNE CARSON