LUCHAS INTESTINALES

Hay luchas intestinas y hay luchas intestinales. Y yo estoy en plena lucha intestinal y por causa de un buen plato de lentejas, de esas que comes o las dejas, y noto como se divierten jugando a hacer gases. Sonidos de truenos intestinales y de vez en cuando una ventosidad. Que mira que hay que tener mal gusto, para poner ventosidad de nombre, a un simple pedo. Pedo es una palabra preciosa y además es muy sencilla, tiene dos sílabas nada más, claro que ventosidad es más descriptiva y te figuras mejor como te sale el aire o pedo del culo, pero la palabreja es fea.

Que las palabras, nombres, verbos y adverbios, también tiene su poquito de sonoridad y que si suenan bien, las hace ser más bellas. Las palabras son tan coquetas como las personas, les gusta adornarse, les gusta peinarse y les gusta maquillarse. No es lo mismo un pedo que un pedo alucinante. Un pedo alucinante puede ser por su gran sonoridad o por su carácter intimidatorio o porque sus gases y olores son corrosivos y humillantes. Es como cuando te echas un pedo en silencio y para que nadie te oiga, pues pasa que esos pedos son traicioneros, porque el olor a huevo podrido los denota. Y eso sí que es una humillación.

Después te ves obligado a pedir perdón. Pero quién coño te va a perdonar por echarte un puto pedo con olor a mierda (pues nadie) y como notas el ambiente enrarecido empiezas con las explicaciones. Es que hoy comí lentejas, garbanzos o habichuelas y la verdad, es que me sentaron fatal y tengo unos gases que no veas. Vamos, que te conviertes en un apestado y no me extraña, porque los olores de un pedo traicionero son igualitos que los de una poza negra, son aires de las profundidades de las cloacas.

¿LOS SENTIMIENTOS?

Nada, que sigo más perdido que un piel pálida en territorio comanche. No pasa nada, tengo unas cuantas barricas de wiski para dejar cao a los indios. No pasa nada, siempre hay solución para todo, uno se pierde y uno se encuentra, todo es dejarse llevar por tus sentimientos. Dejarse llevar por tus sentimientos, menuda quimera, menuda alucinación óptica. Yo, las veces que me he dejado llevar por ellos, salí trasquilado. Pero bueno hay dejarse llevar un poquito, porque sino nos acabamos convirtiendo en putos vegetales. Pero eso sí, hay que controlarlos, porque los sentimientos son ciegos y a lo mejor hasta te enamoras de una farola.

Un poco de raciocinio, un poco de cerebro, no le vienen tan mal a los sentimientos. Porque ahora ya no, pero en mis viejos tiempos y cuando se fumaban canutos por doquier, según el grado del ciego que tenías te podías enamorar hasta de la fregona. Y si era en un sitio mágico y con una puesta de sol cojonuda, entonces los sentimientos soltaban su melena al viento y venía una suelta de feromonas tan enorme que el ambiente se tornaba en casi irrespirable.

Y entonces confundías sentimientos con sexo y ya no sabías si estabas salido o estabas enamorado. Que por cierto, muchas veces se confunden y en otras, por desgracia las menos, se conjuntan. Vamos, pero os lo puede aclarar mejor, una empresa de éstas que se dedican a programar citas compatibles. Que como estamos en tiempos de rebajas, ya no te miden las parejas por el grado de enamoramiento, te las miden, por la compatibilidad entre las dos personas. O sea si te gusta la música clásica, se supone que a tú nueva amiga, también y si te gusta el cine y tocar la guitarra a las 6 de la mañana, pues más de lo mismo. ¿El amor donde se queda?, pues supongo que guardado en el baúl de los recuerdos. Al parecer lo importante es que los dos hagan lo mismo. Y claro la pregunta del millón: ¿ y no acabarás hasta los cojones de seguir haciendo siempre lo mismo?

FELICIDAD A CUENTAGOTAS

Que todo sube, que toda baja y que nada permanece en su sitio, ya lo sabemos por propia experiencia. Joder si lo sabemos. Yo creo que fue una de las primeras cosas que aprendí en ésta vida. Mis momentos de felicidad eran cortos y lo sabía. Sabía que después de una cuantas risas vendrían los lloros mocosos. Pues porque en esa montaña rusa me crié, en mi casa natal se pasaba de un estado al otro, como si fuéramos bipolares (cosa que tampoco descarto). La felicidad se repartía a cuentagotas y a dosis mínimas, pero como todo tiene su truco, yo me echaba sus gotas con más frecuencia.

Pero siempre se funcionó a ratos, pero siempre tirando para el lado oscuro de la película. O sea se estaba más tiempo enfadado o cabreado, que sedado. No sé, era como decir que el estado de ánimo ideal, era estar enfadado con el puto mundo. Por tanto estar demasiado feliz o estar más tiempo del que tocaba (que podían ser como mucho, algunos minutos), era una agresión a aquél ambiente familiar tan lindo y cariñoso. Porque el que busca siempre encuentra y siempre te encontraban un motivo para darte una buena ostia.

Después fui aprendiendo a no manifestar mis sentimientos y por eso de no seguir recibiendo ostias. Por tanto me puse cara de póker y me hice casi mudo. A lo que mi Madre le llamaba, ser un chico huraño. Y porque no hablas y porque no dices, me preguntaba mi Madre y yo calladito como un peto. Yo sabía de que iba la película, daba mi opinión y como nunca coincidía con la suya, pues me caía una ostia a modo de propina y otra, para que te expreses mejor, que eres un maleducado.

GUIONES

El guión mío, el que yo quiero y el que yo me impongo, no cuadra con muchos otros guiones. No cuadra, no encaja y hasta se hacen incompatibles y se repelen. El título de mi guión es VIDA y entonces es fácil suponer su contenido. Quiero Vida, quiero que haya Vida, que no nacimos para ser jodidos, nacimos para disfrutar de los encantos que tiene la Vida. Hay otros guiones que hablan de la Vida, pero como si la Vida fuera suya y por tanto su guión es someternos a sus designios y a sus "verdades".

Vamos, el típico esquema de toda la Vida y de toda nuestra Historia, que no sé quién la escribió, pero así le luce el pelo. Hay los dominadores y los dominados, hay los buenos y hay los malos, pero ellos claro está, están entre los dominadores y los buenos. Nosotros, seremos sus esclavos. Fácil, ¡verdad!. Fácil para el que está arriba, fácil para el que tiene el poder en sus manos. Pero esto no es así, porque los verdaderos protagonistas de la Historia, somos nosotros mismos, los ningunneados.

Educarse en el desprecio hacia los que no son de su clase social, es su guión preferido. Los educan desde pequeñitos, los llevan a las clubs más selectos, los visten de pijos relamidos, los mandan a los mejores colegios de pago y les ponen mayordomo o servicio doméstico con uniforme y cofia, para que desde pequeños mamen que hay clases sociales. Y que por supuesto, ellos han nacido para mandar, porque sino el País se perdería haciendo revoluciones y revueltas. Ley y orden, se dicen y nosotros somos la Ley y el Orden. Pues nada, ¡qué así va el mundo!.

SOÑAR DESPIERTO

Hoy soñé con una antigua novia, que en el sueño estaba más guapa que nunca. Porque hay una cosa curiosa en éste tipo de sueños y es que no actualizas a la otra persona. Es decir, la ves como era hace 30 años o más y aún encima le regalas unas pinceladas de más y la pones más que divina.  Pero los sueños tienen eso, que no saben del paso del tiempo y a veces se mezclan personas actuales con las de aquellos tiempos remotos. Y todo en el sueño cuadra, no hay disparidad entre sus protagonistas, no hay contradicciones, no hay esos sobresaltos que hay por la vida.

En el mundo de los sueños todo se desliza suavemente y hasta un punto en que el sueño se retuerce y entonces se convierte en pesadilla. Y como no tiene un guión definido, a veces hasta apareces en la cama de la persona más odiada y normalmente ahí te despiertas saboreando el amargo sabor de la derrota. Lo que más jode en los sueños, es cuando te deslizas en la cama con alguien a quién estás deseando y cuando ya estás culminando la faena, va el mismo sueño y te despierta.

Yo creo que lo hace a propósito, yo creo que lo hace para joderte y para que no te entusiasmes demasiado. Te deja probar un poco de la miel de los dioses, digamos que te deja saborear la primera cucharilla y cuando ya vas ciego a por más, va y te larga el hachazo. No querías realidades, pues toma dos tazas. Los sueños no se andan con chiquitas, ni con medias palabras, los sueños son claros y nítidos (no todos, pero sí algunos), pero te dicen a las claras, al pan, pan y al vino, vino y a joderte compañero que éste película no te a salir de balde. Si quieres seguir soñando, sueña despierto.Y eso hago yo, soñar despierto.

FLEXIBLES

Lo mio no es cantar al alba como antes hacían los Gallos (y digo hacían, porque ahora ya les da igual la hora) ni dar conciertos de música melódica, lo mía es música jevi a la hora de mayor audiencia. Para que andarse con tonterías de flautas salchicheras, yo guitarra eléctrica, batería y a todo trapo. Para gustos se pintan colores, pero sinceramente y hablando en plata, no me gusta ningún de esos dos tipos musicales, ni la música estridente pasada de decibelios,  ni la música que se acompaña con una flauta. Ya padecí los flautas de mis hijos, las que tenían que tocar para aprobar música.

Porque con los hijos sí que aprendes a ser flexible. Que no te gustan los dibujos animados, pues con los hijos te vasa tragar desde Bob Esponja al Pato Donalds y pasando por Caperucita y los 100 Dálmatas. Que no te gustan las películas de violencia, pues vas a chupar tiros y tiros y alguna metralleta indeseable. Que te gusta el silencio en la casa, pues olvídate de ello, la casa se cubrirá de gritos, risas y chillidos. Que te gusta tener un sitio más íntimo en tú casa (por ejemplo, un estudio) y por estar unas horas a tú bola, pues acostúmbrate a que entre uno y después el otro y el tercero un poco más tarde.

Los hijos te rompen los esquemas que tenías. Es más te los dejan hechos añicos y te vas a enterar para lo que valen las manías. Las manías valen para ser rotas y destrozadas. La paz del hogar, es la guerra diaria, los chillidos molestos son el pan de cada día, pero también lo son las risas, que es la otra cara de la moneda. Supongo que cuando se empiecen a ir (ya sólo quedan unos meses), sufriré el síndrome del nido vacío y echaré en falta toda su variopinta parafernalia.

UN INFIEL

De ser un infiel, yo sé mucho y eso que no soy un moro sarraceno infiel al catolicismo, soy en teoría católico pero no apostólico o sea que soy católico por denominación de origen. Porque nací en territorio católico y por eso me bautizaron y después me hicieron hacer la primera comunión y hubo un momento de mi vida que hasta quise ser cura, andaba por los 10 años y estaba más perdido que un ciego en un estadio de fútbol. En ese momento, tanto podía querer ser cura, como bombero y como el puto cura que me daba clase me decía que para aprobar y sacar buena nota, tenía que seguir los designios del señor, pues fácil, yo enseguida me apunté a su película.

De apostólico tengo poco, pues mi delirio de ser un santo sólo me duró unos meses y además en cuanto empecé a dudar ya se encargó el curita de resolver mis dudas. Empezaron las hostias por doquier, pues el cura pensaba que mis dudas se resolvían a base de hostias y se aplicó en el tema, se aplicó con saña y alevosía. Me quedó claro de una vez por todas que todo era una falacia, que el cura era un hijo de puta, que la Iglesia católica era una sarta de mentiras, que Dios no se enteraba de nada, que el Infierno era aquél Colegio, que la vida era una puta mentira.

En fin, que salí enseñado, que salí escaldado, que mi dí cuenta que la Iglesia Católica es como todas las Iglesias (ya sean de Alá o del gurú más cojonudo y que fume porros a destajo ), engañan al tonto de turno y para que ellos se sigan instalando en el cielo del poder. Con la Mística te embelesan, con la música sacrosanta te ponen blandito, con el Verbo y la Carne, te entran ganas de comer y con la Hostia bendecida, te ponen del revés y al final ¿para qué?. para que seas el guerrero que mueres por ellos.

TRASLADO

Pues ya he vuelto del cielo y en menudo batido nos hemos metido. Vamos, lo idóneo para llevarse a un paciente grave, viento huracanado y nubes negras por todas partes. Una batidora sería más suave y venga parriba y venga pabajo y venga patodoslados. Y yo pensando si el cielo es así, como será el Infierno. Y entre tanto sube y baja nos mareamos todos y el paciente ya no digamos. Eso que algunos llaman constantes vitales, bailaban al mismo ritmo que nuestros batidora.

Y que no me jodan y que no me digan que ese es un traslado en condiciones y si dices algo..., ¿pues que pasa?, que no quieres hacer el servicio, dice una voz que suena a sabor metálico. El depender de uno que está metido en una centralita y a cubierto de los elementos atmosféricos, tiene ese problema, que hablamos dos idiomas diferentes. Además, claro está, está el sentirse poderoso y el tener la vara de mando, yo lo digo, pues obedece y me importa un pito que seas médico. Y a mi también, ¡no te jode!, pero llevar a un paciente en estado crítico y para más inri lo mareas como un pato mareado, pues creo que no es lo más acertado.

El poder pone y a veces creo que empalma y que por tanto, el poder es como tomarse una Viagra. Claro que si el capullo del piloto me hubiera informado como corresponde, hubiera volado él con su tía abuela. Yo no hubiera volado desde luego y menos dejar al paciente en las manos del caprichoso del viento. Bueno ya está, ya he cumplido con mi deber y eso también, ¡pone!.

MATAR POR MATAR

Que en aire las palabras vuelan. Escritas ya no, escritas se quedan las palabras para siempre o hasta que venga un Talibán y las queme. Que dadas las circunstancias históricas, al parecer siempre habrá Talibanes por la vida. Siempre hubo iluminados que en sus alucinaciones tenían la necesidad de cepillarse a los demás. Claro después, ya le cogían el gusto a la cosa y ya en el poder (si llegaban) se dedican a hacer verdaderas carnicerías humanas.

Matar no es un instinto, matar a otro ser humano es un asesinato. Y ya le puedes poner como motivo el que tú quieras, maté en nombre de Alá, maté en nombre de Dios o maté porque me salió de los cojones, porque al final el motivo importa muy poco y lo que importa realmente, es seguir matando. Debe ser como una droga dura, que dada su grado de aberración, a algunos les acaba gustando. La sangre, los sesos esparcidos, los ojos salidos de las cuencas, el olor a carne quemada, el hígado encebollado, todo ese decorado debe colocar.

Algo tiene que haber, algo. Pero bueno, yo por otros motivos más sanos y sanitarios veo ese decorado muchas y os juro que ese decorado no me coloca. O sea que no todo es oro lo que reluce y tiene que haber otras causas que no comprendemos. Pero también está claro, que el que mató una vez, le resulta más fácil volver a matar. En el fondo todo éste asunto se resume: que matar, es matar por matar y eso se llama, asesinato.

"ME SABE MAL"

"Me sabe mal", aquí en ésta Isla se usa mucho el me sabe mal y que equivale más o menos al "lo siento". Me sabe mal decirte esto o me sabe mal no poderte dar lo que me pides o me sabe mal el no poder darte por el culo. Pues coño si te sabe mal, no lo hagas, que ya estoy hasta los cojones de tantas disculpas, de tantos lo sientos, y de tantos me sabe mal. Que las cosas bien dichas y bien claritas, no pueden hacer daño a nadie y si aún así a alguien le sienta mal, es que es persona no es muy clarita y le gustan las cosas retorcidas.

Claro que es verdad que a veces olvidarte de algo, te duele y eso sí que admite un lo siento o un me sabe mal y a modo de disculpa sincera hacia la otra persona. Pero como humanos que somos, somos tendentes a sobrepasarnos con las expresiones y después ya usamos el lo siento o el me sabe mal para todo. Lo siento por la hostia que te he dado, me sabe mal el clavarte éste puñal por la espalda y perdona por el tiro que te he metido a quemarropa.

Hay cosas en la vida que no admiten disculpas, ningún tipo de disculpas y porque no las tienen. Hay cosas que se hacen de una forma tan consciente que no tiene explicación ni en el mismo subconsciente, pero que a éste se le usa, para intentar explicar la aberración cometida...Y bla, bla, blá...y me tengo que ir a volar en avión cagando leches. Me espera un paciente grave para ser trasladado y ante eso sí que no hay disculpas, ni lo siento, ni me sabe mal

MENTIRAS

No hay engaño si uno no quiere engañarse y ese es el principal problema, que el engañar a los demás es consecuencia de engañarse a uno mismo. Vamos, que primero te engañas y después te dedicas a engañar a los demás. Una mentirijilla por aquí y otra por allá y después vienen tantas, que se hacen una avalancha o una bola de nieve. Y esto es muy simple en su principio, pero muy complicado de resolver más adelante. Yo digo esto, porque en el mundo de la mentira yo viví mucho tiempo y sé perfectamente como funciona la cosa.

Yo, que soy catedrático en el tema, que llegué a mentir más que hablaba, que me atropellaba entre mares de mentiras y que al final, ya no sabía lo que era verdad y lo que era mentira. Porque además las mentiras tienen el efecto multiplicativo y una mentira trae otra mentira y esa otra trae varias mentiras más y en consecuencia todo se cubre de mentiras. Aparte que la energía que tienes que usar para seguir mintiendo es bestial, tienes que acordarte de cada mentira en concreto y porque la dijiste y porque la montaste.

Además que al final siempre te descubres y porque es imposible acordarse de todas las mentiras que has dicho. Y entonces si te pillan en la mentira, puedes hacer dos cosas: una, descubrirte del todo y hacer una profunda autocrítica y dos y la más frecuente que se hace, volver a mentir para salir del paso. El que quiere salir de la mentira, primero tiene que salir de su propia mentira y digo esto, porque pasa que uno se llega a creer sus propias mentiras. O sea que miente el que se miente, claro que con el paso del tiempo, ya no se sabe quién miente.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...