J.J.Millás/J.L. Arsuaga (ROCA CABALLERESCA)

 

- ¿Tú sabes de dónde viene el granito? - me pregunta.
- Ahora mismo no caigo - digo
- Es una roca ígnea, piensa en eso. Roca ígnea. Procede del enfriamiento del magma.
La verdad es que, si lo piensas, te estremeces. Todas estas formas escultóricas que al oscurecer deben parecer gigantes fueron en otro tiempo materia líquida y ardiente.
- ¿Te has fijado - continúa Arsuaga - en que, con mucha frecuencia, sobre la cima de una roca vertical aparece una horizontal?
- Es cierto - digo.
- Se las llama rocas caballeras; no necesito, creo, explicarte por qué.
Seguimos ascendiendo en medio del paisaje de granito solidificado sin perder de vista el castro, aunque cada vez cuesta distinguirlo un poco más. La sensación de soledad es tal, que si me dijeran que hemos ido a caer en un planeta extraño me lo creería. De súbito, al girar en un recodo del camino, la muralla desaparece.
- Ya no se ve el castro - digo como advirtiendo de un peligro.
El paleontólogo se detiene con la respiración entrecortada y me invita a caminar unos metros más, hasta el siguiente recodo, donde vuelve a detenerse. Dice:
- Nos hemos internado en el territorio por una vía ganadera que tiene siglos de existencia. Hemos dejado atrás el castro, el poblado, la seguridad. Si atravesáramos la sierra que tenemos delante, llegaríamos a Talavera de la Reina.
Se queda observándome, como a la espera de que diga algo, pero no tengo ningún interés en llegar a Talavera de la Reina, si es eso de lo que habla, de modo que alzo las cejas interrogativamente.
- ¿No ves nada que te llame la atención? - pregunta.
Miro en derredor mientras él continúa hablando:
- Ten en cuenta que los fenómenos más portentosos suelen ser de apariencia muy humilde.
En esto descubro a un lado de la vía, justo en la curva que acabamos de dar, una roca vertical, de unos dos metros y medio de altura, terminada en forma de meseta. Sobre la meseta hay depositadas multitud de piedras pequeñas.
- ¿Eso? - digo.
- Eso - dice él -. Eso es celta. Se llama el Canto de los Responsos porque cada vez que alguien echa una piedra ahí arriba, sale un alma del purgatorio.
- Pero la idea del purgatorio es posterior a la Prehistoria.

- Claro, porque más tarde se cristianizó. Pero en sus orígenes célticos era una roca protectora. (.......) 



 

















EN LA OTRA ORILLA

 

En la otra orilla

de esta ciudad sin nombre

dicen que allí,  

todo es posible.

Sólo pido

un puente levadizo

un pasadizo secreto

una cuerda que tire de mí

una mano amiga

o una barca

que me lleve hasta allí.


 



















NINA SIMONE

 

"La libertad es no tener miedo".





















 


Juana Bignozzi (Blog "Glup 2.0")


 Ahora que ya no soy nada más que obviedad
una anciana que parece no haber conocido
estructura teórica
ahora que he logrado convencer al mundo
de que mi vida no supo
del vacío ni del golpe despiadado
y he construido una historia limpia de intensidad
vuelvo a sonreír ante los ingenuos
como lo hacía aquella muchacha que ya no conozco
segura de la noche y de su poesía.




DIGO YO...

 

En el recuerdo quedarán
las tardes de éste mes de abril
(Abril del 2020)

Tardes largas confinadas entre los muros de mi casa
que por muros no será,
tienen 130 años y están más derechos que yo,
claro que su grosor es de muralla medieval reforzada.
Cuántas veces me habré preguntado,
¿ cuánto sabrán éstas paredes?
han pasado familias y de distinta estirpe y condición,
han pasado guiris queriendo hacer
un hotelillo de poca monta y de medio pelo,
(entre cutre y lo siguiente)
y ahora su último morador, soy yo.
Dentro de éste pertinaz confinamiento,
tengo a dos de mis hijos conmigo
e igualmente la casa sigue siendo grande e inmensa,
parezco un conde solitario en medio de su inmenso castillo.
Como dice el otro,
así me entretengo
y tengo para subir y bajar infinidad de veces
y puedo cambiar de decorado otro montón de veces,
nunca sobra nada cuando todo te gusta,
"mi casaaaaa" como decía ET mientras señalaba el cielo,
y yo digo "mi casaaaaa" sin señalar a nadie,
en tal caso señalo igualmente al cielo,
pero porque me gusta su vestido azul de hoy
me encanta su traje de noche
con sus estrellas brillantes
y su luna alucinante y apabullante.
Entre millones de individuos
estoy yo y estoy metido en mi casa,
enterrado vivo bajo estos insondables muros.
Hoy es tan hermoso el día,
que me estremece,
sol limpio y sin partículas asesinas,
claridad bestial,
luminosidad en su máximo,
colores más vivos que nunca,
la calle tranquila y sosegada,
el gato del vecino maúlla en el silencio de la tarde,
las voces son mudas,
no hay coches,
no hay motos,
no hay ruido de infernales máquinas.
Sino fuera por tantos muertos que hay y que hubo
a lo largo de esta pandemia,
yo me preguntaría
si esto no está en pleno el paraíso
porque digo yo... que estará muy cerca.



 





















Deterioro (Juan José Millás)

 

Me pregunto qué ocurre las semanas antes de que te mate tu propio perro, que es lo que empieza a suceder, si no a diario, sí con una frecuencia inquietante. Ya saben: esas personas que crían razas peligrosas y que un día aparecen medio devoradas en el salón de su vivienda. ¿Dónde se torció la relación? ¿Hubo un lunes en el que el perro se sentó en la parte del sofá de su amo y le enseñó los dientes cuando éste intentó desalojarlo? El perro, por lo visto, piensa que forma parte de una manada (la familia que lo ha acogido) en la que conviene escalar puestos hasta alcanzar la jefatura. Por eso hay que recordarle todos los días que es el último mono de ese grupo. En todo caso, hay perros a los que les sueltas un bufido y se marchan con el rabo entre las piernas a su cojín, y perros que te plantan cara. Muchas veces, por no discutir, eres tú el que se marcha a cojín del animal.

Mal asunto. Lo digo por experiencia, pues he tenido mascotas que me sacaban de paseo, en vez de sacarlas yo a ellas. Hay un instante, en esa lucha de poder, en el que el perro y tú os miráis a los ojos y percibís lo extraño de la alianza que os mantiene unidos. Llega un momento, en fin, en el que aparece una sensación de otredad. No suele ocurrir con las razas muy domesticadas, pero sí con estos especímenes que un jueves, por un quítame allá esas pajas, se lanzan a la yugular de su dueño y acaban con él antes de que le dé una orden en inglés. Los perros obedecen las órdenes en inglés porque es un idioma de pocas sílabas. Con el español, que tiene palabras quilométricas, del tipo de otorrinolaringólogo, no se aclaran y hacen lo que les viene en gana.

Pero volvemos a la pregunta del principio: ¿Qué ocurre, en los días previos al crimen, entre el amo y el animal? ¿Han discutido por el sitio desde el que ver la tele? ¿Se han peleado por una alita de pollo? ¿Ha detectado la mascota, al olfatear las prendas de su benefactor, que tiene relaciones con otros canes? ¿O se trata, por el contrario, de un proceso de deterioro en el que no es posible hallar un hecho fundacional? Nos inclinamos por esto último: por un deterioro progresivo de la convivencia que, en el fondo, resulta más humano que animal. A lo mejor, los perros asesinos se parecen más a nosotros que los pobres caniches.





















EN FIN...

 

Yo no soy muy ducho

en temas de comunicaciones personales y sociales.

Más bien doy el pego,

parezco un tío abierto,

de fácil contacto y tacto,

un tío afable y entrañable

(que esto sí lo soy),

pero en cuanto se me pide un poco más

que el paso inicial,

me retraigo en mi caparazón

y me hago más bicho y más raro

de lo que habitualmente soy.

Ni soy un tío fácil,

entre otras cosas

porque tengo mi retranca

y mi mala idea...

Además, no soy de los que piensan

que debo disimular mi forma de ser y de estar.

Al revés,

soy de la tribu

 que se manifiestan tal como son,

sin filtros,

sin medias palabras,

sin falsos adverbios,

sin pasar la mano por el hombro de nadie

(de nadie que no quieras),

sin engaños

y sin............

En fin,

 que todo esto que acabo de mencionar,

es más un deseo de como me gustaría ser

que una realidad...



 



















MI SUERTE

 

Mi suerte
es haber caído de pie
y con los dos pies al mismo tiempo,
ni uno un poco antes
ni el otro un poco después,
los dos a la vez y como debe ser.
Como tú y como yo
que debíamos caer juntos y a pies juntillas y sin paracaídas,
ni yo antes... ni tú después...
o al revés,
porque en éste caso el orden de los factores
no altera el producto.
En cambio el resultado final fue...
que uno cayó antes que el otro,
uno se partió la pierna o las dos,
mientras el otro,
salió un poco más indemne
y más entero.
Todo esto,
es ley de vida,
uno sale peor parado que el otro,
uno se come más mierda
y escupe más veneno.
Yo diré que fuí yo, la víctima,
y tú dirás que fuíste, tú.



 


















ANATOMÍA ( Itziar Mínguez Arnáiz)

Quien situó

el amor

en el corazón

el odio

en las tripas

y el miedo

en la garganta

olvidó decirnos

dónde diablos

colocar la indiferencia.

 















A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...