Tarde otoñal
y por sus cuatro costados.
Tarde nublada vestida con su traje gris plomizo
tarde no cansina ni aburrida
porque el aburrimiento no depende del tiempo
y depende más de lo que ronda por tu cabeza
y del espacio que has dejado a tu estado de ánimo
y porque a veces uno está mejor
en segundo plano o en segunda línea
y esperando a saltar en su mejor momento.
No todo es llegar
y sentirse y proclamarse vencedor
desde tu propio púlpito construído entre las nubes
y porque todo cambia y se tranforma
y lo que ayer era, ahora ya no es
y mañana ¿quién sabe lo que será?.

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