TODO LO QUE APRENDÍ (Iker Biguri)







todo lo que he aprendido es farragoso
y me da miedo


todo lo que desconozco también


lo que sé y lo que ignoro
me obliga a permanecer en guardia


sólo puedo flotar inmóvil
feliz como si fuera nuevo
en los escasos segundos que transcurren
entre la intuición y el desastre



Íker Biguri



REVOLUCIONARIOS (Gsús Bonilla)

 Gsús Bonilla (Revolucionários)





REVOLUCIONARIOS




hablando de rojos – deduzco –

qué les abrieron el pecho

les extirparan el corazón,

y aún así,
viste? que hijos de puta!

siguen latiendo.


GSÚS BONILLA

EL OLVIDO (Alejandra Pizarnik)

 

EL OLVIDO


en la otra orilla de la noche
el amor es posible
-llévame-
llévame entre las dulces sustancias
que mueren cada día en tu memoria.

SED (Ernesto Pérez Vallejo)

 Ernesto Pérez Vallejo (Sede)





SED



Cuando acepté que el alcohol no era sinónimo de olvido
empecé a beber sin tener excusas.
La gente no me miraba bien.

Los mismos con los que compartí algún brindis
para maldecir una cintura, o unas caderas, o un buen culo,
me dieron la espalda.

Los que te han visto siempre triste
no aceptan tu "felicidad"
si no se consideran culpables.
Como si la tristeza al ser mutua
en lugar de aumentar, restara.

Para sentarse en aquella barra
debías tener al menos dos motivos
y uno a la fuerza tenía que ser el nombre de una mujer.
Si eran dos los nombres
la resaca era espantosa.

Decía lucía, la camarera,
"Si un amor se va antes de tiempo
el desamor se queda para siempre"
También decía,
"Hay gente que lleva tanto tiempo sola,
que confunde soledad con amor propio".

En aquel tiempo yo tenía motivos
y tenía nombres
y nostalgia
y hasta amigos.
Creo que nunca estuve tan solo.

De vuelta a casa le preguntaba a las farolas por mi hogar
pero aquellas putas luces me llevaban a casa
y jamás a tus piernas.

Nunca hubo una resaca peor que despertar sin ti.
Y si perdí el equilibrio era más por ausencia de tus manos
que por el borde de las copas.

Ahora me siento y bebo sin más,
no es una cuestión de nostalgia,
ni siquiera de tristeza,
ni de tu nombre,
ni de esas putas luces,
es simplemente que respecto a olvidar
yo a diferencia del resto
ya me he dado por vencido.


Ernesto Pérez Vallejo


LA UTOPÍA (Eduardo Galeano)

 Eduardo Galeano (A utopia)






LA UTOPÍA




La utopía está en el
horizonte, me acerco
dos pasos, ella se aleja
dos pasos.
Camino diez pasos y el
horizonte se corre diez
pasos más allá.
Por mucho
que yo camine, nunca
la alcanzaré.
Para que sirve la utopía?
Para eso sirve: para caminar.



Eduardo Galeano

LOS NADIES (Eduardo Galeano)

 Eduardo Galeano (Os ninguém)





LOS NADIES



Sueñan las pulgas con comprarse un perro
y sueñan los nadies con salir de pobres,
que algún mágico día
llueva de pronto la buena suerte,
que llueva a cántaros la buena suerte;
pero la buena suerte no llueve ayer,
ni hoy, ni mañana, ni nunca,
ni en llovizna cae del cielo la buena suerte.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneros,
corriendo la liebre, muriendo la vida,
jodidos los nadies, jodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no practican religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no aplican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal,
sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los nada,
los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Los nadies: los hijos de nadie...
Los nadies: los dueños de nada,
jodidos, jodidos, jodidos, jodidos...


Eduardo Galeano

COMO PODRÍA EXPLICAR...



Me encontré contigo en un carril sin sentido.

Me entraron ganas de darte un beso

y con las ganas me quedé

porque ahora, ya no beso a los muertos.


Yo amo a los vivos

y a los que están de cuerpo presente

o son ánimas del purgatorio que están de paso hacia algún sitio.


En realidad amo todo lo que puedo y me dejan.

Eso no quiere decir que ame

un trozo de carne,

puede que lo quiera y por hambre,

pero también puede que una vez que me sacié, lo deje.

Y ese es el concepto que algunos no entienden.


Como podría explicar

que yo amo el alma y no el cuerpo de alguien.

EL MUERTO (Batania)

 Batania (O morto)





EL MUERTO



Lo que cuesta mantener a un muerto,
lo que gasta en trajes y dentistas,
lo que agota llevarlo a la espalda
de Atocha hasta Argüelles,
si alguien supiera,
el muerto a cuestas,
todos los días,
lo que cansa vestir
los zapatos del muerto,
las camisas del muerto,
la bufanda del muerto,
si alguien me oyera,
cómo me suena el muerto,
cómo me llora,
cómo me roe,
cómo me grita
a trueno y rompepierna,
cómo me paso las noches
sin hacer un verso
porque no quiere el muerto,
porque no me sabe,
porque no se le ocurre,
no se me inspira,
si alguien entendiera,
lo que cuesta decir
sin pasar por loco
que mi padre vivió
sesenta y siete años
como un jilguero de nieve,
ningún clavo, ninguna tuerca,
ninguna mancha,
si alguien creyera,
y desde que vive
muerto
me obliga y me retuerce,
me ordena y me llama el muerto,
me apunta y me requiere,
siete años ya,
si alguien pudiera...

Batania

NIEVE (Antonio Gamoneda)

 

Antonio Gamoneda (Neve)








NIEVE




Retrocede, combate
hacia atrás, corazón mío.
Cíñete al amor, queda
activo en cuerpos, en
materiales amantes.
Olvida la nieve, vive
con los tuyos, desciende
a la ternura. Este
es tu país.
¡Oh la sed, oh la sed!
¿Por qué este mismo fuego
me empuja hacia la nieve?
Subir, subir al agua
eterna donde viven
la claridad y el frío.
Un sueño: Cumbre inmóvil.
Nada y luz. Nadie, nadie.
Oh Dios, si sólo un pájaro
me visitase en esta
región de libertad.
Atrás, puros espacios,
belleza inhabitable.
Vuelva la sed a su
origen en el fuego.



Antonio Gamoneda


YO ME CALLO, YO ESPERO (Antonio Gamoneda)

 Antonio Gamoneda (Eu calo-me e espero)





Yo me callo, yo espero
hasta que mi pasión
y mi poesía y mi esperanza
sean como la que anda por la calle;
hasta que pueda ver con los ojos cerrados
el dolor que ya veo con los ojos abiertos.


Antonio Gamoneda

EN LA BREVEDAD...



¿Hasta cuando 

seguirás rebotando dentro de mi cabeza?.

Trozos de carne con restos de metralla

trozos de tu alma con saliva acumulada,

días, noches, tardes eternas,

días de luto,

noches de insomnios,

tardes de amor y leña,

eternamente mía... cuando nunca fuiste mía,

eternamente tuyo...por decir algo...

nunca fui tuyo, tampoco,

digamos que nos cruzamos

cuando los dos íbamos hacia no sé sabe donde,

nos vimos, nos gustamos,

nos disfrutamos en décimas de segundo

y en la siguiente esquina, nos despedimos, 

y fue bonito mientras duró

y duró menos que nada,

pero a veces en la brevedad está la grandeza.

LORENA LARRAÑAGA

  Nadie recuerda el instante en que comenzó a existir, ni qué oscuridad precedió a la primera conciencia. La vida sucede sin pedir permiso, ...