un poema de amor.
Dibujé una gota de lluvia
se evaporó.
Bueno, bueno, bueno. Son las 12 de la noche del día 4 de Septiembre del 2.015 y no escribí nada, porque en vista de que la foto del día era la del niño sirio ahogado en una playa cualquiera del mar Mediterráneo, pensé que el silencio era lo más correcto, bueno, el silencio o el quemarlo todo y yo opté por el silencio, pero que nadie piense que me he quedado en paz. No hay paz cuando hay guerra, no hay paz mientras haya fronteras, banderas, ciudadanos de primera y de segunda o de tercera y mientras haya diferencias abismales en cualquier cuento o historia. Yo solo digo que: ¡viva la humanidad!...pero en casos como éste...no hay vivas ni hostias benditas.
La pasión no es un invento turco. La pasión es mucho más que eso, es sangre, son vísceras, son latidos de corazones acelerados y desbocados. Y por mucho que yo diga, es algo que conocemos y porque de vez en cuando nos sacude, hay que que reconocer que no tenemos puta idea del tema. La pasión, la traición, los celos, la envidia, son signos demasiado primarios como para ser comprendidos y que no por eso, merecen nuestra admiración y ya sea, positiva o negativa. En cambio la solidaridad es humana y no es divina y aquí si que hay que demostrar que estamos o no estamos en o con ella, aquí si que sumamos o restamos y no hay más cambalaches y porque todo en éste asunto va a depender de la decisión que tomemos. O sea, o ¡estamos o no estamos! y ahora, nos toca ¡ESTAR! y por encima de todo...ser solidarios.
"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...