SI LLAMA LA MUERTE

 

Si llama la muerte
díle que se vaya,
que quizás mañana o pasado o dentro de un año
e insiste y dile que se vaya.
Díle que tengo deudas de juego,
que no acabé éste poema que acabo de empezar,
que tengo mucho pero mucho de que hablar,
que tengo hijos que mantener y cuidar,
que aún me quedan resuellos de oxígeno y energía,
y que siempre y a pesar de todo,
siempre he querido seguir viviendo.
Díle que hoy estoy aquí
y puede que mañana esté en el fin del mundo.
Díle que me quedan muchos pasos por dar,
que mis lágrimas están secas de soledad...
pero aún así y todo
quiero y pido, vida.
Y díle y que no se te olvide de decirlo
muerte espera,
que la vida no es eterna
y que todo tarde o temprano, llegará
pero en este caso
yo prefiero que sea, tarde.


 

















CLUB 21 (Pedro M. Martínez). Blog "glup 2.0"

  Club 21.

Fran Lebowitz me lo ha recordado. Camines lo que camines, New York es demasiado grande para abarcarlo. A mí el Club 21 (1) no me decía nada, su fachada sí me parecía elegante con esos 35 jockeys (2) no sé si brindando o llamando a los paseantes. Miré de pasada su carta y pensé que no era para mi economía.

No fue sino hasta el siguiente viaje, habíamos pasado la mañana comprando camisas entre la Quinta y la Sexta, embriagados por el embrujo de Manhattan. Nos pareció ver a  Audrey Hepburn en el escaparate de Tiffany pero no era (aquella señora  se parecía bastante, eso sí). Hacía mucho calor en la hora de comer, el azar (¿?) nos dejó frente el  21. ¿Entramos? Vamos allá. Yo llevaba una camisa de manga corta -No puede pasar así-.  El club exige un mínimo de respeto indumentario. Aparece el maitre, encantador -no se preocupe, pasen, pasen, le dejamos una chaqueta-. Antes de comer es costumbre tomar un cocktail. -Dos dry Martini (3), por favor-. Como a Teresa le parece fuerte, me tomo los dos antes de  una sopa con siete sabores diferentes.  Nunca he saboreado nada igual. El segundo plato es igual de extraordinario. -Otro dry Martini, please-. A nuestro lado está sentada una señora que teclea su Mac y no quita ojo al  pañuelo con el que Teresa cubre sus hombros. Empiezan a hablar. La señora viene de hacer una entrevista a Ivanka Trump y está contenta. Hablan y hablan  y apenas entiendo porque  a estas alturas de la ginebra ya no sé en qué idioma se comunican pero   alrededor todo es maravilloso, hay pájaros volando y flores esparcidas entre nubes rosas Disney.  Se hacen amigas. La señora del Mac nos invita a visitarla en  Greenwich (Connecticut) y ese es el comienzo de una historia  sorprendente.  Lo contaré otro día, ahora estamos hablando del Club 21.  Vuelve el maitre -¿todo bien?-, profesional y amable nos invita a conocer el restaurante y en un correcto castellano nos enseña rincones, cuenta historias y el Martini no me impide sentirme muy afortunado. Cuando pago olvido el precio porque entre otras cosas es correcto, asequible, más barato que muchos restaurantes de aquí (4). Volvemos al hotel, encantados, sonrientes, prometiéndonos  otra visita al Club 21 en el próximo viaje.         


Ahora el virus decide, Fran Lebowitz me lo recuerda y leo en el periódico que el Club 21 cerrará sus puertas definitivamente después de 90 años de historia (5). El mundo que he conocido se va a la mierda.

(6)

 

 

                                                

(1)                             https://www.belmond.com/es/restaurants/north-america/usa/ny/new-york/21


(2) Las estatuas de los jockeys de la fachada del restaurante Club 21 de Nueva York fueron creadas como elemento decorativo en el siglo XIX. No hace mucho algunas de ellas fueron remodeladas porque los rasgos que representaban a hombres afroamericanos fueron considerados racistas por el estereotipo que habían seguido en su factura. Ahora son políticamente correctas.


(3)¿Cómo preparar un buen Dry Martini?

La elaboración es sencilla: está compuesta por 4 parte de Ginebra, una parte de Vermouth  seco, un twist de limón y una aceituna verde.

Para su elaboración debemos verter el Vermouth seco y la Ginebra  en una coctelera con abundante hielo, removemos bien la mezcla, y servimos con cuidado en una copa de cóctel, a continuación, perfumamos la copa retorciendo la piel de limón, es lo que se conoce como twist y decoramos con una aceituna verde.


(4) me refiero a mi aquí que estaré gustoso de definirlo si alguien me lo pide.


(5) https://elpais.com/gente/2020-12-25/el-mitico-club-21-de-nueva-york-echa-el-cierre-y-se-lleva-los-secretos-de-los-famosos.html


(6) Dejo para otro día el momento surrealista en el que fui al servicio para cambiar mi camisa por una de las  que me había comprado de manga larga. El diálogo o algo parecido con uno de los empleados, un señor de cierta edad, afroamericano, malhumorado, posiblemente mal hablado, él con una escoba, yo con el torso desnudo quitando las etiquetas a la camisa, mirándonos a los ojos y dedicándonos frases interculturales, él decía no sé qué de   motherfucker   y yo no me quedé atrás aunque en realidad no tenía nada contra su madre ni contra él. La cosa no llegó a mayores, solo los dos fuimos testigos.   



 




















¡ES INÚTIL QUEJARSE! (Federico García Lorca)

 Las cosas que se van no vuelven nunca,

todo el mundo lo sabe,

y entre el claro gentío de los vientos

es inútil quejarse.

¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?

¡Es inútil quejarse!


 




























Las cosas que se van no vuelven nunca,
todo el mundo lo sabe,
y entre el claro gentío de los vientos
es inútil quejarse.
¿Verdad, chopo, maestro de la brisa?
¡Es inútil quejarse!

UN MOMENTO DE FELICIDAD

 

 Hoy tengo encendida la estufa de leña

(como casi todos los días de otoño invierno)

pero además,

tengo encendida la luna y en su plenitud,

mientras, 

escucho una canción de Sting que me pone los pelos de punta...

Y bueno,

hay quién para definir un momento de felicidad

necesita escribir varios tomos

en cambio yo,

sólo tengo que sumar cuatro hechos:

estufa de leña (1)

luna (2), 

luna llena (3)

y Sting sonando por mis cuatro paredes (4)

y ahí no sobra

 ni falta nada

 ni nadie...

cupo repleto y completo.

Un momento de felicidad

y ¡no sabéis como me recarga!.


 


















Hoy tengo encendida la estufa de leña

(como casi todos los días de otoño invierno)

pero además,

tengo encendida la luna y en su plenitud,

mientras, 

escucho una canción de Sting que me pone los pelos de punta...

Y bueno,

hay quién para definir un momento de felicidad

necesita escribir varios tomos

en cambio yo,

sólo tengo que sumar cuatro hechos:

estufa de leña (1)

luna (2), 

luna llena (3)

y Sting sonando por mis cuatro paredes (4)

y ahí no sobra

 ni falta nada

 ni nadie...

cupo repleto y completo.

Un momento de felicidad

y ¡no sabéis como me recarga!.

"DECIDME COMO ES UN ÁRBOL" (Marcos Ana)

 

 "DECIDME CÓMO ES UN ÁRBOL"

Decidme como es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire
recítame un horizonte
sin cerradura y sin llave
como la choza de un pobre
decidme como es el beso de una mujer
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo
Aún las noches se perfuman de enamorados
que tiemblan de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa?
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa
22 años, ya olvido
la dimensión de las cosas
su olor, su aroma
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque,
digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron,
no puedo seguir
escucho los pasos del funcionario."



 






























 "DECIDME CÓMO ES UN ÁRBOL"

Decidme como es un árbol,
contadme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros,
habladme del mar,
habladme del olor ancho del campo
de las estrellas, del aire
recítame un horizonte
sin cerradura y sin llave
como la choza de un pobre
decidme como es el beso de una mujer
dadme el nombre del amor
no lo recuerdo
Aún las noches se perfuman de enamorados
que tiemblan de pasión bajo la luna
o solo queda esta fosa?
la luz de una cerradura
y la canción de mi rosa
22 años, ya olvido
la dimensión de las cosas
su olor, su aroma
escribo a tientas el mar,
el campo, el bosque,
digo bosque
y he perdido la geometría del árbol.
Hablo por hablar asuntos
que los años me olvidaron,
no puedo seguir
escucho los pasos del funcionario."

HOMENAJE


 

MANUEL MACHADO

 

"Ama y olvida,
y atrás no mires.
Y no creas
que tiene raíces
la dicha".


















 



"El velo pintado", Somerset Maugham

 

"A veces, el viaje más largo es la distancia entre dos personas”.


 

























PARA LA LIBERTAD (Miguel Hernández)

 

Para la libertad, sangro, lucho, pervivo
Para la libertad, mis ojos y mis manos
Como un árbol carnal, generoso y cautivo
Doy a los cirujanos
Para la libertad siento más corazones
Que arenas en mi pecho: dan espumas
Mis venas
Y entro en los hospitales, y entro en
Los algodones
Como en las azucenas
Porque donde unas cuencas vacías
Amanezcan
Ella pondrá dos piedras de futura mirada
Y hará que nuevos brazos y nuevas
Piernas crezcan
En la carne talada
Retoñarán aladas de savia sin otoño
Reliquias de mi cuerpo que pierdo en
Cada herida
Porque soy como el árbol talado.



 





















TARDE OTOÑAL

 Tarde otoñal  y por sus cuatro costados. Tarde nublada vestida con su traje gris plomizo tarde no cansina ni aburrida porque el aburrimient...