Si ahora me odias, no cuentes conmigo.


 Si ahora me odias

no cuentes conmigo.

Yo no te odio

ni te he odiado nunca

ni me acerqué a ese pensamiento

ni tuve razones 

ni me vestí de tío auténtico

y porque como decirlo

nunca fuí tan auténtico

ni tan buena persona

como para poder decir

yo soy el bueno y tú eres el malo

y supongo que ambos hemos sido un poco de todo

un trozo de lo bueno, un trozo de lo malo

un trozo de lomo y un kilo de jarrete. 

Nadie nace perfecto

ni nadie crece dando lecciones

ni hemos sido tan buenos

ni hemos sido tan malos

simplemente, hemos sido

y eso se come tal como es

o lo dejamos pudrir en nuestra mente.

Y no te preocupes por mí

yo seguiré viviendo

y hasta que me visite la muerte

y después, creo que me iré de viaje

y no sé si volveré

o me quedaré allí definitavamente.














UN LIGERO REPASO, PERO MUY LIGERO REPASO DE MI VIDA


Y yo he intentado ser y no ser alguien y porque ser alguien no significa nada para mí. Nunca quise un tío importante, lleno de pasta, sobrado de sentirse importante y nunca quise ser imprescindible. Mi vida ha tenido de todo y he disfrutado como un jabato y creo que lo seguiré haciendo. No sé los años que me quedarán o puede que sean meses o días, aunque espero que no sean minutos. He tenido tres hermosos hijos que cubrieron el cupo de padre y por tanto puedo hablar en pasado en éste aspecto concreto. Me he casado una vez y también puedo decir, que he cumplido esa faceta, pero eso sí, aclaro que no me arrepiento de haberlo hecho. Estudié Medicina, pero igualmente pude haber estudiado Biología o Geografía e Historia o Farmacia y no sé si en éste orden o en cualquier otro y porque nunca supe que preferencias tenía y la verdad es que no las voy a descubrir ahora y sobre todo lo digo, porque mi presente y mi futuro no dependen y para nada, de ello. Podía decir, que he tenido unos buenos padres y por eso de no empezar demasiado mal y porque estamos al principio de éste escrito, pero me pueden las ganas y si las ganas me pueden no me queda otro remedio que contar la verdad  y esa es que tuve unos padres que no merecieron tenerme a mí. Yo les dí todo lo que pude y más y mi padre me dió muy poca cosa a cambio de mi atención y cariño y mi madre no me dió absolutamente nada y para que nos quisiéramos aunque fuera, sólo algo y es más mi madre siempre jugó en mi contra y porque a ella le encantaba forrar a sus hijos a base de hostias. Hablar con mi madre significaba que ibas a salir con tu cara calentita. Le encantaba crujirnos y machacarnos. Tuve y tengo dos hermanos y más bien tuve y porque he dejado de tener. Dos crápulas y cada uno a su estilo, pero dos crápulas al fin y al cabo. Mi hermano en sus tiempos lejanos, fue un semidios para mí y al que adoraba brutalmente y unos cuantos años después y al ver en que se había convertido, se cayó de mi pedestal y con tal estrépito, que nunca pude recomponer ni una sola parte de aquél semidios. No hubo forma de recuperar nada. Pero que se le puede pedir a alguien que nunca habló mi mismo idioma. Parecía que lo hablaba, pero él era un experto en la mentira y cuanto más intentaba acercarme a él, más palos iba recibiendo. Y así fue y hasta que un día dije ¡basta! y porque 40 años después, el tío mentía más que antes.

Mi hermana era como era y no era un ser especial. Tenía un hijo que durante un tiempo fue mi sobrino preferido, pero  eso sólo duró un tiempo y hasta que el llegó a su adolescencia o puede que un poco más. Pero como decía Jack el estrangulador, vayamos por partes. Y primero tendré que despachar a mi hermana y después, iremos a por el siguiente. Mi hermana era una tía difícil y era muy seca y retorcida y era de mente perversa y ahora que estoy escribiendo sobre ella, me estoy preguntando ¿si realmente tenía algo positivo?. Me cuesta sacar algo positivo de ella y puede que hubiera a lo largo de su vida, algo de cariño hacia mí y puede que lo hubiera pero me cuesta un huevo y la yema del otro,  recordar uno de esos días. Ella tenía una lucha intensa entre tener dinero y el parecer que no lo tenía. Ella tenía pasta, pero como quería disimularlo, pues había que hacer como si no la tuviera. Y yo nunca entendí ese tema en concreto y porque si hubiera sido yo y tuviera esa pasta, pues diría a todo el mundo ¡mirad la pasta que tengo! y si alguien tuviera envidia pues le diría ¡A mamarla!.

Y bueno y ahora vamos al tema de mi sobrinito. Mi sobrinito fue un niño consentido y mimado hasta la médula. Siempre con pasta y en abundancia. A los 12 años salía con sus padres  e iban a comidas que celebraban sus padres con sus amigos. Por tanto cuando se acababa esa comida, venía con sus padres de vuelta a casa y en coche mi hermana tenía la especialidad de ir despellejando y de uno en uno, a los que parecían ser sus amigos. Mi sobrinito y como ya dije antes, iba en el mismo coche y pronto se acostumbró a ver como sobre todo su madre iba despellejando amigos (aunque su padre también cooperaba un poco) y esa fue una de sus mejores lecciones que ha tenido a lo largo de su vida. Y el título de la película podía ser "como despellejar mejor a sus amigos". Por tanto en su tierna infancia ya había aprendido como ser un cabrón redomado y un pavo sin escrúpulos. Claro que a todo esto, cuando llegaban a la comida con sus amigos, todo eran sonrisas, risas y mis amigos son unos tíos fabulosos. El cinismo y el engaño eran dos de sus premisas. Pues con todos estos antecedentes ¿como podía salir mi sobrinito?, pues queda muy claro como podía salir y así fue y nada ha fallado en esa predicción. Gilipollas, es poco decir. Imbécil, tiene mucho. De pijito adinerado, tiene más y de mala persona, tiene el resto. No hay por donde coger a ese niñato de mierda. Maldita sea la hora en que lo quise tanto. Pero como llevamos largo tiempo sin hablarnos y porque un día dejó de hablarme él y porque a su vez me negó el saludo, pues tengo que decir que he pasado ese duelo y una vez pasado éste asunto, espero no saber más de él.















LA MAGIA


 La magia

la magia es cuando las mariposas mueven sus alas

o cuando a tí te crecen las alas

y sabes que si las agitas podrás volar

pero si la magia no te dice nada al oído

 y si no te ha concedido su permiso

con alas o sin alas

jamás podrás volar.
















OJOS...


Ojos entreabiertos

el placer está llegando

Ojos semicerrados

el placer se está hiendo

Ojos abiertos

es la sorpresa 

la sorpresa que me has dado

Ojos cerrados

es el placer del viaje.













15 DE ENERO


 15 de Enero y menudo día de mierda. Día nublado por sus cuatro costados, día tan apagado que hasta parece que está esperando a alguien, pero van pasando las horas y no aparece nadie. No llueve y porque no le apetece. No hay viento que asome por ningún lado ni por ninguna esquina. El sol sigue escondido tras no sé que nube. La tarde, que normalmente a mí me encanta, es una tarde más en tu vida, no hay ternura en el ambiente, no hay ideas delirantes que se salgan por la tangente y que desborden tu cerebro. No hay historias acumuladas y ni nuevas y ni viejas. Resumen de la tarde: No hay nada que esté de cuerpo presente y no hay nada en el horizonte. Hay días y tardes que nacen así y seguirán así y se morirán así. Y gracias a tardes como éstas, en que la nada te invade y en que el vacío se impone y se adueña de tí. ¿Y como te fue el día? te preguntará alguien al que le da exactamenteigual o  lo mismo, que el día esté nublado y que no pase nada...y tú le dirás...pues me va tan regular como el día. Y como éste tipo de señores no se enteran de nada...pues a los 5 minutos te volverán a preguntar ¿Y como te ha ido el día?...pues mira por donde, ahora mismo no te voy a contestar y a continuación, simplemente decides pasar de él y porque en un día como éste, no estás para tener que soportar los caprichos ni la imbecilidad de nadie y ahora no te escucho y ahora no te oigo y más tarde puede que sí o puede que no. Y entonces ni le hablas, ni le miras  y sigues caminando y hasta que te encuentras a otra persona que realmente esté interesada por tí o por lo que estás diciendo. Y para hacer una descripción del día y de la tarde al completo, tampoco hace frío pero tampoco hace calor. Lo dicho, un día gris nublado con y sin frío, no llueve porque no le apetece y ahora mismo me estaba planteando si enciendo mi estufa de leña y como no hay una necesidad clara y pura, me entran las dudas, pero como también tengo una debilidad extrema más que evidente, hacia la hermosa belleza de sus llamas y de lo entrañable que resulta su calor de leña, pues me acabo rindiendo y me contesto que sí, que la voy a encender y punto.

Me extraña tanto y tanto me extraña que yo me haga a mi mismo ese tipo de pregunta y porque vamos a ver, si en una parte del otoño y en lo que llevamos de invierno, no hubo un sólo día en que me hiciera esa pregunta, pues porque ahora me la estoy haciendo. Y ni un día y eso significa, que ni un día. Ni una duda ni una sombra de duda y día a día y tarde a tarde y siempre y siempre encendiendo mi estufa de leña. En parte del otoño y en todo el invierno encender la estufa tiene el mismo peso que el desayunar, comer, cagar, mear, cenar y dormir. Para mí es una necesidad vital que  resulta ser imprescindible. Para otros será otra cosa, pero para mí es algo que ahora, no puedo prescindir. Y además, si ahora no dependo de ninguna droga y ni dura ni blanda, pues puedo permitirme el lujo de depender de ésta. En el fondo siempre fue mi droga dura y cuando no la tenía a mano sentía su mono y soñaba con tener una casa con chimenea o estufa de leña. Comparando chimenea y estufa, con la estufa, se ahorra más leña, calientas antes y mejor la casa y en fin, te sale más barata y con un gasto energético más eficaz y hasta se le podría clasificar de tipo A.

















 

EL POSITIVISMO

 

Hoy en el coche venía escuchando la radio, en el coche siempre la llevo encendida y hasta hace unos días escuchaba un canal de música rockera pero llevaba unos días saturado y por tantas canciones repetidas y hasta la extenuación. Tan harto estaba que sin más cambié de canal y para ver si así me desaturaba un poco y sin darme cuenta caí en un canal deportivo, cosa que nunca hago, pero debía ser que en aquél estaba como si todo me diera igual . A mí los canales deportivos ni me van, ni me vienen y en general paso de ellos, pero debe ser que ese día me picó la curiosidad, aunque claro, sigo sin saber porqué. Total que hoy iba escuchando la radio como el que no quiero la cosa y hablablan dos tipas de no se qué y hasta que me picó la mosca y presté atención. Una entrevistaba a la otra y la otra empezó a soltar un rollo patatero basado en el positivismo como método de superación y aquello era una tortura hecha a base de palabras demasiado dulces, empalagosas, y pringosas y venga a insistir en que todos tenemos el lado bueno y que en nuestras manos y bajo nuestra propiedad, somos los eternos y perennes poseedores de ese lado tan positivo, que será siempre parte de nuestra mejor versión y que sólo hay que saber extraerlo y hecho esto, habrá que aplicarlo automáticamente y sin pensárselo dos veces. Y eso es lo que más molesta del tema del positivismo, que todo lo malo y todo lo imperfecto, lo convierten automáticamente en lo más positivo del mundo mundial y como si llevaran internamente una fábrica de producir pensamientos positivos y de anular los negativos. Lo que más me molesta del positivismo es que por ejemplo, ahora y últimamente, tiendo a ser más positivo que negativo, pero coño me he pasado 13 o 14 años escribiendo como un loco y replanteánme todo y venga a darle vueltas a todo y ahora hago balance y pienso que antes era más negativista que ahora y esto lo veo y lo puedo ver tan claramente porque previamente me he pasado 13 o 14 años comiéndome el coco y a una media de unas 18 horas al día. Hay todo un trabajo previo que tengo y debo reconocer que ha estado conmigo. Y no es como llegar a un sitio y en plan automático te conviertes en el rey de la fiesta. y que es la misma o muy parecida a la que venden estos señores.

Y ¿porque me preocupa tanto esto?. Y esa pregunta está muy bien que me la haga y porque a veces pienso que  tengo envidia ajena y por eso al positivista lo odio tanto. Aunque ahora mismo, lo odio mucho menos que antes. Es de suponer que como pasa en todo, yo odio su planteamiento más extremista y en donde los veo como miembros de una secta que sólo tienen la idea de ser positivos y por encima del bien y del mal y siempre la tendrán y pase lo que pase. Y si alguien mete una hostia a un miembro de esta secta y por la razón que sea y tú piensas cual sería tu respuesta y tu respuesta sería subirse a su chepa y casi matarlo a base de hostias (y he dicho, casi), pero el menda de esta secta le preguntaría porque lo has hecho y cuales fueron tus motivos y sin más, mostraría empatía hacia ese agresor y entonces los dos acabarían comiéndose mutuamente la boca a besos o comiéndose sus partes mutuamente. Y éste gran salto en el vacío, me desquicia. Te meten una hostia y vas tú y le das las gracias y perdóname a mí por haberme dejado que me dieras una hostia. Y esto es positivismo extremo. Por estos lares, tenemos como ejemplo a la religión con sus putas normas morales y que de tan extremas y bondadosas que son, crean demasiados cortocircuitos mentales y hay algunos de esos señores practicantes que tanto se creen el tema de la bondad, que su vez salen por la tangente y al mismo tiempo hacen como si se creyeran ésta película tan positiva y tan bondadosa, que al mismo tiempo, van abusando y violando niños. 

Y esa inquina que tengo hacia el positivismo viene de muy lejos. Y eran tiempos en que me arrastraba por el lodo, estaba rendido y hundido en el fango y cuando te encontrabas (por casualidad, siempre) con un miembro de ésta secta, va y te decía y te lo decía en plan amigo, tendrás que sacar fuerzas de flaqueza y tienes que pensar que la vida es bella y yo claro, intentaba pensar que la vida es bella, pero en ese estado tan deprimente y en el que no podía levantar ni la cabeza, como podría pensar en positivo y sentir que la vida es bella y como al final y como me era imposible imaginarme aquello, me volvía a hundir más que antes o más de lo que ya estaba previamente. Les debo muchos momentos malos y peores a estos descerebrados y todos esos momentos se añaden a otros y eso pasa a ser una bola de nieve que crece y que crece a medida que desciende.














Y ¿que era aquello que me hacía tanto daño?


 Yo no le digo a nadie

Oye échame una mano

y no lo hago

porque de momento no necesito a nadie

y menos para que tuviera que oír mis penas

y para que se acabara ahogando en un vaso de lágrimas.

Primero, 

porque ahora, estoy de dulce

y por mucho daño que me hagan

ese exceso de daño me resbala

y no me paro a paladear lo amargo del momento

ni tan siquiera tapo mis agujeros de bala

yo sigo y sigo para adelante

y ni siquiera veo si tengo a alguien a mi lado

y porque voy  de frente y con la frente bien alta. 

Cada uno tiene sus propios mecanismos de defensa

y un día, no hace mucho, yo decidí

no sufrir más y desde ese mismo día

no siento, no padezco,

nada o casi nada me duele

y si me duele algo, será un rato

no corren mis lágrimas por mis mejillas

no lamo mis heridas

no saldrá un quejido por mi boca

no busco un pozo donde hundirme y hasta el cuello y la boca

ni quiero un hombro donde apoyarme

y es que con todo puedo

voy de sobrado

y todo me sobra

y lo que me duele

me dolerá un día o a lo sumo dos

y porque ese es mi plazo

para dolerme y llorarme.

Al tercer día diré

borrón y cuenta nueva

y ¿que era aquello que me hacía tanto daño?













 

Pasan los días, pasan las horas


 Pasan los días, pasan las horas

pasa el día y el mismo nos entrega la noche

pasa el amor y entramos en el desamor

pasan los amigos por la puerta de mi casa

y te dicen hola y siguen su paseo

y lo siguen

porque alguno de ellos piensa

que para hablar de algo importante será mejor mañana. 

Y yo pienso...

de seguir así y con esa insistencia

de tropezar siempre con la misma piedra

será mejor que nos veamos en el otro lado

nos veremos 

pasado el túnel al fondo y a la derecha. 

Pasaron las historias que íbamos a contarnos

ha pasado su momento de gloria y su minuto de oro

ha pasado ese día que estaba dedicado

a decirnos algunas palabras a la cara

y entonces yo concluyo

que pasado ese día se acabó la romería.

Cada cosa tiene su lugar y sitio

y por supuesto, su momento

y en cambio de hablar de algo que teníamos pendiente

ponen cara de haba

y saludan desde muy lejos 

eso sí, muy eufóricos en el saludo

y al final, ¿qué coño haces?

pues tú también acabas pasando de largo

pues, bendita sea tu vida

y bendita sea tu sombra

y porque pase lo que pase amigo mío

seguirás pensando que has hecho lo correcto

y yo comiéndome los mocos

y pensando que esto no me lo merezco

que no he pasado de nada

que quería hablarlo todo con el corazón en la mano

dispuesto a darlo todo

y creo que de nuevo me tendré que sorber los mocos

y poner cara de que aquí no ha pasado nada

lo único que ha pasado

es mi saliva por la garganta. 

La verdad es que hace bastante frío

y estamos en plena epidemia de resfriados

y lo de comerse los mocos entra dentro de lo posible 

Aunque quiero que quede una cosa muy clarita

prefiero comerme los mocos de un resfriado

que los mocos de una inmensa decepción

que me ha destrozado alma, corazón y mente.












Y ME TEMO, QUE YA NO SEREMOS


 Tras esa distancia tan ilógica e incomprendida

tras ese tiempo pasado en que nos convertimos

tras el abandono en que nos sumimos

y nos dejamos ir por donde la vida nos fue llevando

fuímos saltando charcos de barro y lluvia

y andando por la arena mojada de la marea baja

pero así y todo, 

espero que sigamos soñando

porque nosotros nacimos soñando

después nos envolvimos en otro manto de sueños jóvenes

y ahora espero o ese es mi deseo, que sigamos soñando. 

Por mi parte, yo lo sigo haciendo

no falto a la cita con ninguno de ellos

y a ti, que te veo demasiado poco

no te deseo ningún mal,

aunque me ha quedado claro

que ya no estoy en el mundo de tus sueños

me borraste del mapa

me incluíste en el desierto del olvido

y lo único pendiente que tenías conmigo

fue darle gusto a tu curiosidad morbosa

querías saber de mí

pero para saber si estaba muerto

o si seguía medio vivo

y menuda sorpresa

cuando me viste más vivo que nunca

dando palos de ciego

dentro de mi mundo imperfecto.

No queda mucho más por contar

y fuímos y ya no somos

y me temo, que ya no seremos.













LO QUE NO ME GUSTA Y LO QUE ME GUSTA

 

Y mira que esto lo he pensado y lo he pensado un millón de veces. Y hoy pensé y ya digo que de nuevo, que el tema de éste blog es para mí como una ventana abierta al mundo y porque me obliga a pensar, a ordenar mis pensamientos y sentimientos, que me inunda el alma de poesía y de buenos y mejores recuerdos, que me traslada a otros sitios y que me hace viajar sin moverme del sitio. Y eso me da una riqueza impresionante. Y hoy yo pensaba que si no tuviera esto del Blog, ¿como estaría yo?. Y lo digo porque cada día veo pasar gente mayor como yo y los veo con cara de tan aburridos y tan quietos y tan tiesos como pergaminos y hiendo de bar en bar o desde su casa hasta esa obra de una casa inacabada y en la que siempre hay un jubilado que hace un seguimiento al detalle  y que la dirige mentalmente. Y yo me veo así y se me caen los anillos, el alma y los huevos al suelo y porque de momento me está pasando todo lo contrario y sigo con el viento de popa y eso me obliga a tener que desplegar mis velas al viento. No me veo sin sentirme activo y dando guerra y opinando de todo y más. Hoy pensaba que esto del Blog es mucho más importante de lo que yo me creía en principio. Es mi super vitamina, mi droga fuerte y dura, mi estímulo del día a día que me pone el ánimo como si fuera un cohete. 

Hay que poner las cosas en su sitio y por eso doy gracias al mundo y porque sigo recibiendo visitas y más visitas a mí Blog y eso y por decirlo claramente me llena de satisfacción y además me da fuerzas para seguir escribiendo. Mentiría si dijera lo contrario y que no me importa si me leen o no. Yo lo tengo muy claro, el número de visitas o el número de las personas que me están leyendo es mi gasolina, es lo que arranca el motor de mi coche y me regala la potencia necesaria para seguir escribiendo. Yo no soy un escritor al uso y porque a mis 70 años llevo escribiendo 14 años y ni un minuto más ni un minuto menos. Tampoco soy de los que empezó a escribir a los 8 años y al que le dieron un premio en el colegio y por haber escrito un cuento o una hermosa poesía. Creo que hasta los 56 años, había escrito 3 o 4 poesías sueltas y poco más. Y no soy escritor al uso y tal y como no lo soy como padre que soy o como amigo o como pareja cuando tuve pareja. En realidad soy un tío raro de cojones. No me gusta bailar, no me gusta correr por las verdes praderas, no me gusta que me agredan ni físicamente ni verbalmente, no me gusta y para nada que me digan como tengo que hacer las cosas, no me gusta que me traten paternalmente y como si fuera un gilipollas sin mente, sin alma y sin destino. No me gusta el odio y en cualquiera de sus manifestaciones y formas. No me gusta que me hablen imponiendo una distancia que ellos mismos establecieron previamente. No me gusta que me griten, que me chillen y que me hablen en plan despectivo. No me gusta la gente que te mira por encima del hombro.

 Y en cambio me gusta  lo humano, el calor humano, el sentimiento y el cariño humano. Me encantan los abrazos entrañables que te deshacen el cuerpo, las palabras suaves  y tiernas, el intercambio de sueños, mis dedos por tu espalda o acariciando tus mejillas. Me gustan las noches largas que se hacen infinitas. Me entusiasma la luz de luna, las estrellas fugaces y las que no se mueven del sitio, la niebla matutina y como se despereza al paso de las horas, un faro perdido en medio de la noche más oscura, el reflejo en el agua de mil estrellas  fugaces, una hoguera en medio de un bosque o en medio de un pinar en una playa cualquiera, la sonrisa dibujada en tu boca, las campanadas de medianoche, un paseo al borde de un acantilado, la mano que tú me coges, la oruga que se transforma en mariposa, la sombra de una higuera o de una parra, la fruta recién cogida del  árbol, las tardes otoñales e invernales, el sol de medianoche, el descubrimiento de un secreto recién hecho, las palabras encantadas y encantadoras, la sonrisa de un enigma, el te quiero de una historia, la luz del mediodía, las tardes junto a la chimenea, los sueños que no se entrometen con otros, la luz de una vela, las historias interminables que siempre vuelven a tí, ese tiempo que nunca pasa, las mañanas claras y de sol en la cara, el vacío que te deja un pensamiento que se ha ido, el sonido del silencio, la magia de tus dedos, un secreto contado al oído, la hermosura de un susurro, el manantial que sale de tu boca, la palabra comprometida, la precisión de una caricia, la inseguridad de un momento, el temblor de una duda, la marea baja reflejada en tu cuerpo y el movimiento de una hoja mecida por el viento. Y todo esto que acabo de decir es el reflejo de mis gustos, sentimientos y pensamientos. Y habría que sumar toda la cantidad que se han quedado en el tintero.












Y ¿QUIÉN SABE?

 

Hoy ví un capítulo de una peli que se llamaba "La serpiente"  (en realidad, era una mini serie) y por casualidades de la vida, su protagonista era exactamente igual a un amigo que tuve en mis viejos tiempos y cuando tenía más o menos 15 años. Era tan parecido que si me dejaba llevar un rato por el imaginario, parecía que estaba hablando con mi antiguo amigo. El mismo tipo y prototipo, delgado, bien vestido para aquellos tiempos que en la peli eran tiempos de jipis y que en mis tiempos y en los de mi amigo, eran tiempos de progres, vestimenta un tanto descuidada, melenas al viento, barba correctamente descuidada, trenka de progre y desgastada en los codos y en otros puntos de apoyo, aspecto estudiado de dejado, pero que en realidad no lo era. Y así iban vestidos los progues de mis viejos y antiguos tiempos. Pues mi amigo de aquellas, no coincidía en nada con todo esto y el iba perfectamente cuidado, sin barba, sin trenka, sin ser un melenudo de aire descuidado e iba igual que el prota de la peli, bien peinado y peinado de lado y con un perfecto flequillo que a cada minuto se lo recolocaba y porque se sentía guapo, bello y hermoso y si algo no le cuadraba en su vestimenta enseguida se lo corregía y además, para eso estaban los espejos. En la peli el menda prota, iba dando y metiendo palos por todo el mundo y a todo el mundo, aunque se movía más por Indonesia y por la India y allí iba metiendo palos a ls jipis y como decían en la peli, a los mochileros. Era un tratante o vendedor de gemas o piedras preciosas y al mismo tiempo que vendía una piedra preciosa, se encargaba de cargarse jipis y con la misma destreza de un buen asesino, los envenenaba, les sacaba la pasta y les robaba el pasaporte, le quitaba la foto del pasaporte y le ponía la suya e iba cambiando de nombre. Y como de aquellas había jipis por todas partes y más por aquellas latitudes, ¿que importaba un jipi más o un jipi menos?. Las embajadas tardaban un huevo en darse cuenta que iban desapareciendo jipis o mochileros.

Pero aunque se parecieran físicamente y que parecieran hasta hermanos gemelos, no quiere decir y para nada, que se parecieran ideológicamente y personalmente. No tiene nada que ver el uno con el otro. Mi amigo era una buena persona y desde los pies a la cabeza y el prota de la peli era un asesino despiadado que se iba cargando jipis o mochileros como si contara ovejitas para dormir mejor. Sangre fría que tenía el menda. Era un pedazo de asesino nato. A mi amigo lo encontré hace como 5 o 6 años, por las redes sociales y su aspecto era igual al de antes, sólo que como nos pasa a todos, más viejo, más pasa arrugada, pero la verdad no lo ví tan envejecido. O sea viejo pero no tanto y supongo que influiría mucho que se seguiría cuidando tanto como lo hacía antes. Cremitas de cara y esas cosas. No creo que se hubiera estirado la piel de la cara o que se hubiera quitado las bolsas de los ojos. Aunque ¿quién sabe? y porque yo lo conocí exactamente hace 55 años y eso es una bestiada de tiempo y en 55 años uno puede cambiar más que mucho. Mi opinión no es valorable, ni es objetiva, ni vale un pimiento. Y de nuevo me veo en la obligación de volver a preguntarme y ¿quién sabe?.














JULIAN BORGER

Un tal Alex lópez nos dice: El prestigioso editor del The Guardian, Julian Borger, nos dejaba un artículo este sábado que creo que debería s...