ESA PAZ


Ahora soy un pez voraz por mera necesidad
y amo todo lo que veo y siento
y ahora amo el mar visto desde tierra...
y eso te da una perspectiva más,
es ver el mar desde tierra sólida y segura,
y clavas tus pies en el suelo y de tal manera,
que ni un ciclón te moverá del sitio
y tanto vale un muelle como una roca
que resisten la mordida brutal y espumosa de las olas,
y aguantando las embestidas de esos remolinos delirantes
que te quieren arrastrar hacia el mar,
y tú mientras tanto
queriendo mantener esa paz y tranquilidad que emana el mar en calma en un día sin viento
esa paz que siempre hemos soñado en hacerla nuestra
y que a su vez, muy pocos la conseguirán.

EL DOLOR Y SUS COSAS

 

Y cuando todo duele

¿qué se puede decir?

simplemente, que todo duele

y poco más.

Y si te quejas más veces

pide el libro de reclamaciones

a quién lo posea.

Hasta el dolor llega a agotar

primero al que lo padece o sufre

en segundo lugar, al que está a su lado

y hasta yo me agoto de tanto dolor

que sobre todo siento a mi alrededor. 

No deseo dolor a nadie

hablo de dolor verdadero

dolor agudo, crónico, persistente

intermitente, desaprensivo 

o dolor incomprendido

y éste último y por lo que sea

nunca sabrás porque se ha producido.

Hay personas que ante el dolor ajeno

no saben lo que tienen que hacer

y más si esas mismas personas

son la causa y la razón de ese dolor

y sin más, se ponen de perfil

ante el dolor que han producido.

Tampoco tú puedes hacer más

y pasado el tiempo

no es que no puedas

y es que ya no quieres hacer nada por ellos

y haces un copia y pega de como uno

se tiene que poner de perfil.

Total

y desde hace mucho tiempo

ya eras invisible para ellos

y así demuestran una vez más

que su grado de insensibilidad

es cuando menos que aterrador.














LOUIS MADEIRA


 

SUEÑOS PESADILLAS


Hoy me desperté con un mal sabor de boca que te cagas o sea como si alguien se hubiera cagado en mi boca. Hoy tuve un sueño pesadilla y dentro de mi sueño volvía  a una época muy pasada de fecha y que ahora en realidad me importa un carajo, pero ya conocéis como son los sueños pesadilla y te hacen sentir lo que en aquellos sentías y como lo sentías y como lo sufrías. Yo en mis épocas estudiantiles tuve una novia (entre otras que tuve) de la que me enamoré locamente, pero lo de locamente nunca se lo dije a nadie y tampoco se lo dije a ella. Ya me sentía suficientemente colgado de ella y yo sabía que si se lo decía me iba a manejar más y al final iba a sufrir más con ella. Yo de aquellas partía de una evidencia y era que ella no me quería tanto como yo la quise. Hay relaciones que se dan así y uno se siente enamorado como un piojo y la otra persona se siente cómoda manteniendo un bajo perfil en esa relación. Y ésta vez me había tocado a mí estar en el lado equivocado  de una relación. Y ya se sabe como acabará la cosa y el punto más débil va a sufrir como un condenado. Y por otro lado, yo tuve un amigo, mi mejor amigo de aquellas, que le gustaba coquetear hasta con la novia de su mejor amigo. Y no es que follaran a mis espaldas (aunque tampoco sé del todo si lo llegaron hacer), pero les gustaba jugar (a los dos) al puto coqueteo de si no fueras el mejor amigo de mi novio, ya te hubiera follado 20 veces y al revés también funcionaba y si no fueras la novia de mi mejor amigo, ya te hubiera follado hasta por las orejas. Y aunque no estoy seguro del todo, creo que todo esto se quedó en un simple juego que al parecer les divertía muchísimo. Y yo mientras tanto, muerto de celos silenciosos y porque odio el tema de sentir celos y por eso no me gustaba (ni me gusta) tener que reconocer que estaba celoso. De aquellas lo interpretaba de esa manera y me culpabilizaba por sentir celos.

Y bueno, toda ésta historia amorosa se acabó extinguiendo. Y por otra parte tenía que acabar así y por dos razones: ella acabó la carrera y se fue a trabajar a un lindo pueblo situado en una preciosa isla, que de aquellas era un lugar remoto. Y la otra razón, era que las relaciones tan desiguales en el querer, suelen acabar mal o fatal y en algún caso como era el mío, acabó más o menos cordialmente y porque su parte, era demasiado fácil  buscarse a otra persona que le molara más que yo y que por mi parte ya sabía desde más o menos un año antes (cuando se fue a trabajar a esa Isla) que nuestra relación tenía los días contados. Y así fue y así ocurrió. Y se fue con otro y desapareció del mapa.

Pero volviendo a mi sueño pesadilla de ésta noche. E íbamos los tres andando por una carretera comarcal, estrecha, maltrecha y muy cercana al mar. Y que nadie me pregunto que hacíamos por allí y tampoco sé hacia donde íbamos. Pero después de varias horas andando, nos metimos en un bar a comer y beber algo y allí una chavala se puso hablar con nosotros y mientras hablábamos con ella, mi amigo y mi novia seguían con su puto juego de coqueteos y risas compatidas entre ellos y palabras al oído con las que se morían de risa. Mientras yo seguía hablando con la chavala que acabábamos de conocer y en momento dado me dijo, tengo coche y me quedan 3 o 4 horas para ir a trabajar y mientras tanto me gustaría ir a una preciosa playa de ésta zona. Y yo le dije que eso mismo queríamos hacer nosotros, pero a mi amigo y a mi novia, les tuve que hacer la pregunta por dos veces y porque con su jueguecito estúpido y malvado, no prestaban ninguna atención a lo que estábamos hablando. También dijeron que sí y los 4 nos fuímos a una playa preciosa que precisamente no estaba muy lejos de allí.

Y en ese preciso momento me desperté y con ese mal sabor de boca que antes expliqué. Volví a sentir exactamente lo mismo que de aquellas sentí. Y eso que ahora, ninguno de los dos existe para mí y desde hace unas cuantas décadas que ni nos vemos, ni nos comunicamos. Pero los sueños sueños son y como además tienen vida propia, pues pasa que funcionan en otra dimensión que no se parece en nada a la que estamos viviendo en este mundo. Claro que a los 15 minutos se te borra ese mal sabor de boca y porqué pensé que ninguno de los dos se merecía que yo les concediera más tiempo y ni siquiera más espacio en el almacén de mis mejores recuerdos.

















 

UN BUENOS DÍAS


Un buenos días y un beso
y un café humeante...
sobre la mesilla de noche
y otro beso y más besos
y porque el mundo debía funcionar a besos
y a cafés y a bellas historias de amor.
Y por si no me oías
te daré otro buenos días
y una caricia apartando tu pelo de tu cara de ensueño,
y otra hermosa y delicada caricia
pero ésta se desliza alrededor de tu cuello
y después, muchas más
y más locas y pasionales
y eternas y que cubran mi estado de euforia,
mientras bajo las sábanas...
doy un saludo y un beso a tus entrañas
y a todas y sin olvidarme de ninguna
y mientras de nuevo te digo
¡te quiero!.

 


















Hay que saber reconocer


 Hay que saber reconocer

que durante un tiempo

fuímos por lo que luchábamos

que nuestra identidad estaba dentro de esa causa

y dentro de ese fin

y que por ella, 

dejamos parte de nuestra piel 

pero lo peor de todo

es que una buena parte de nuestros bellos sueños

se acabaron rompiendo en mil pedazos

y entre los pocos pilares que se quedaron en pie

y entre otros pocos que pudimos recoger del suelo

y sumando otros que fuímos añadiendo el resto de nuestras vidas

hemos salido lo que ahora somos 

seres más utópicos de lo que antes éramos

y sí, estamos más viejos y desgastados

pero la utopía ha sido el motor de nuestra historia

y ahora en los atardeceres dorados del otoño

y bajo la mano líquida de la lluvia

uno se da cuenta y hablo en mi caso

que todo lo vivido ha merecido la pena

y hasta mis fallos y errores, siguen conmigo

los  tengo anotados en una pizarra invisible

que tengo dentro de mi mente.

Pero en el otro lado de mi memoria

están mis aciertos, mis sentimientos,

mis pensamientos, mis amores perdidos 

y los que se quedaron sin pilas

y todo ese conjunto

es el que fue moldeando mi cuerpo,

mi mente, mi alma, mis sentimientos

y es bueno reconocer 

que he sido de todo un poco

y que no he sido tan grande como yo esperaba

pero tampoco he sido un ser insignificante

como pensaba que era en mis peores momentos.

Mi conclusión final

es que fuí un poco de todo

y todo lo bueno que hice

lo llevo en un bolsillo

y todo lo malo, lo llevo en el otro.












Maya Angelou

"Como lunas y como soles, con la certeza de las mareas, como las esperanzas brincando alto, así... Yo me levanto".

 

JULIO CORTÁZAR


 En mis lejanos tiempos, cuanto me había gustado ésta frase de Cortázar. ¿Y ahora?...pues ahora que han pasado más de 50 años desde que la leí por primera vez, también me sigue gustando, pero ya no me la creo tanto o por lo menos y dado que tengo 70 años y un largo recorrido vital, sé que algunas veces me ha pasado algo parecido y como también sé que muchas otras veces, no buscaba a nadie y de repente me encontré con ella y soy plenamente consciente de que hasta ese momento, no la conocía. Las cosas a veces las buscas y otras veces las encuentras. Y esa es mi conclusión final.

Alfonsina Storni. CASAS ENFILADAS


Casas enfiladas,
casas enfiladas,
casas enfiladas.
Cuadrados, cuadrados,
cuadrados.
Casas enfiladas.
La gente ya tiene el alma cuadrada
ideas en fila
y ángulo en la espalda.
Yo mismo he vertido ayer una lágrima
Dios mío... cuadrada.











ANTONIO VEGA. Lucha de gigantes.


 

DESPEDIDAS DE JUBILACIÓN


 Y hoy leyendo esas cosas entre otras muchas otras que se leen por la simple razón de ponerse al día, me encontré con unas fotos de una celebración por la jubilación de una compañera de trabajo o sea de una médica del servicio de emergencias del 061 de Baleares y que yo no conozco personalmente y porque trabaja en otra isla distinta a la mía, aunque oí hablar muy bien de ella a algún compañero del trabajo de esos que te fías hasta los topes y que por él, pondrías la mano en el fuego y  porque es fiable al cien por cien como profesional y como persona y por tanto y sin conocerla personalmente, de manera indirecta también yo me fío de ella. Y como yo me jubilé hace exactamente 9 meses y como si fuera un embarazo y como celebré mi despedida de trabajo hará unos 5 meses, se me cruzaron datos entre mi despedida y la de ella. Y no para comparar en nada y porque yo sintiera envidia hacia ella o que fuera al revés. No puedo sentir envidia de algo que por mi parte nunca tuve ganas de celebrar. Y es que no sé si me explico muy bien, pero voy a intentarlo. Yo me jubilé oficialmente a los 69 años y medio, pero creo que yo me sentía jubilado desde 5 años antes y justo a la edad que tocaba, a los 65 años y tal y como viene reflejado en la ley. Pero por otras necesidades que al 99% eran económicas y a consecuencia de haber tomado unas malas decisiones en ese campo, tuve que seguir trabajando y lo hice lo mejor que pude, pero es que al final, no podía más y me tuve que jubilar así o sí. Porque mi cuerpo ya no estaba para grandes fiestas, ni para tumbarse en el suelo de un coche o de una carretera regada por aceite y gasolina y para atender a un herido o a varios, ni para apoyar en el asfalto una de tus rodillas más de dos minutos, ni para que te llamaran varias veces por la noche y hasta sentirte peor que el paciente al que ibas a atender. A veces iba tan echo polvo que ante ese típico aviso que era más bien una paparrucha descafeinada y porque el pobre viejo o vieja, se sentía más desamparado que otra cosa y sobre todo debido a su inmensa soledad y hasta me entraban ganas de decirle, pues hágame un sitio en su cama y usted cura su soledad durante unas horas y yo curo mi falta de sueño. Pero al final siempre tenía que usar el principal argumento del porqué tenía que seguir trabajando, la pasta. La puta pasta de los cojones. Y mira que si no me cagué miles de veces, fue porque fueron millones de veces las que me cagué en mí y en todos mis antepasados y por haber pedido un crédito hipotecario demasiado tardío y que podía pagar bien con mi nómina de médico en activo, pero no con mi sueldo de jubilado.

Y a los dos años o sea, a los 67 años se empezaron a reproducir mis achaques viejunos y baja laboral por Bursitis o por Lumbociática o porque se me hinchaban los huevos y porque no era edad para seguir trabajando en éste tipo de trabajo. Y porque éste trabajo requiere tener un cierto tono físico, además del mental, claro. De mi tono mental, no me quejaba, pero el plano físico me pesaba como una losa de granito sobre mis espaldas. Y eso que me obligaba a ir al gimnasio y jugar al pádel, que para mí era mucho más agradecido jugar al pádel que ir al gimnasio y varias veces a la semana y para mantener un buen tono muslcular. Y estoy convencido que gracias al pádel y a la gimnasia pude aguantar hasta que me jubilé. Cuando por fin me jubilé, ya llevaba cuatro meses de baja por una ciática incurable y que a lo mejor hubiera prorrogado la baja laboral si me hubieran aplicado el mismo tratamiento que usa el Julito Iglesias y porque estoy seguro que a base de besos "negros" en el ano, se me hubiera curado la ciática y de paso muchas cosas más.

Pero volviendo al principio del tema por el que había empezado éste escrito. Y entonces ví las fotos de la despedida de jubilación de mi compañera y me fijé en dos cosas. Una, había menos de 20 personas en esa fiesta y eso me pareció demasiado pobre y quizás algo triste y después de más de 30 años de trabajo en ésta empresa pública, me reafirmo en esa sensación de una despedida que me resultó ser demasiado pobre. Y segunda cosa, la cara de ella era demasiado neutra, poco expresiva, demasiado calmada, poco emotiva y un tanto inexpresiva y creo que por dentro y tal y como me pasó a mí, deseando que se acabara esa fiesta que en principio estaba dedicada a tí. Al fin y al cabo, la mayoría de los asistentes que allí estaban, al día siguiente volverían a su trabajo y bueno sí, el primer día te echarían de menos, pero a la semana siguiente, casi nadie te echaría de menos. Y así es la vida de dura y porque socialmente si ya no eres activo laboralmente, dicen que te vas volviendo transparente. Y es verdad, que eso pasa y poco a poco nos vamos convirtiendo en seres invisibles y nadie nos ve, ni nadie nos mira y si uno de ellos tropieza con un viejo jubilado, va y te dice ¡Joder viejo! pónte en un lugar donde no molestes a los que estamos currando. 











 

JULIAN BORGER

Un tal Alex lópez nos dice: El prestigioso editor del The Guardian, Julian Borger, nos dejaba un artículo este sábado que creo que debería s...