Y ¿que era aquello que me hacía tanto daño?


 Yo no le digo a nadie

Oye échame una mano

y no lo hago

porque de momento no necesito a nadie

y menos para que tuviera que oír mis penas

y para que se acabara ahogando en un vaso de lágrimas.

Primero, 

porque ahora, estoy de dulce

y por mucho daño que me hagan

ese exceso de daño me resbala

y no me paro a paladear lo amargo del momento

ni tan siquiera tapo mis agujeros de bala

yo sigo y sigo para adelante

y ni siquiera veo si tengo a alguien a mi lado

y porque voy  de frente y con la frente bien alta. 

Cada uno tiene sus propios mecanismos de defensa

y un día, no hace mucho, yo decidí

no sufrir más y desde ese mismo día

no siento, no padezco,

nada o casi nada me duele

y si me duele algo, será un rato

no corren mis lágrimas por mis mejillas

no lamo mis heridas

no saldrá un quejido por mi boca

no busco un pozo donde hundirme y hasta el cuello y la boca

ni quiero un hombro donde apoyarme

y es que con todo puedo

voy de sobrado

y todo me sobra

y lo que me duele

me dolerá un día o a lo sumo dos

y porque ese es mi plazo

para dolerme y llorarme.

Al tercer día diré

borrón y cuenta nueva

y ¿que era aquello que me hacía tanto daño?













 

Pasan los días, pasan las horas


 Pasan los días, pasan las horas

pasa el día y el mismo nos entrega la noche

pasa el amor y entramos en el desamor

pasan los amigos por la puerta de mi casa

y te dicen hola y siguen su paseo

y lo siguen

porque alguno de ellos piensa

que para hablar de algo importante será mejor mañana. 

Y yo pienso...

de seguir así y con esa insistencia

de tropezar siempre con la misma piedra

será mejor que nos veamos en el otro lado

nos veremos 

pasado el túnel al fondo y a la derecha. 

Pasaron las historias que íbamos a contarnos

ha pasado su momento de gloria y su minuto de oro

ha pasado ese día que estaba dedicado

a decirnos algunas palabras a la cara

y entonces yo concluyo

que pasado ese día se acabó la romería.

Cada cosa tiene su lugar y sitio

y por supuesto, su momento

y en cambio de hablar de algo que teníamos pendiente

ponen cara de haba

y saludan desde muy lejos 

eso sí, muy eufóricos en el saludo

y al final, ¿qué coño haces?

pues tú también acabas pasando de largo

pues, bendita sea tu vida

y bendita sea tu sombra

y porque pase lo que pase amigo mío

seguirás pensando que has hecho lo correcto

y yo comiéndome los mocos

y pensando que esto no me lo merezco

que no he pasado de nada

que quería hablarlo todo con el corazón en la mano

dispuesto a darlo todo

y creo que de nuevo me tendré que sorber los mocos

y poner cara de que aquí no ha pasado nada

lo único que ha pasado

es mi saliva por la garganta. 

La verdad es que hace bastante frío

y estamos en plena epidemia de resfriados

y lo de comerse los mocos entra dentro de lo posible 

Aunque quiero que quede una cosa muy clarita

prefiero comerme los mocos de un resfriado

que los mocos de una inmensa decepción

que me ha destrozado alma, corazón y mente.












Y ME TEMO, QUE YA NO SEREMOS


 Tras esa distancia tan ilógica e incomprendida

tras ese tiempo pasado en que nos convertimos

tras el abandono en que nos sumimos

y nos dejamos ir por donde la vida nos fue llevando

fuímos saltando charcos de barro y lluvia

y andando por la arena mojada de la marea baja

pero así y todo, 

espero que sigamos soñando

porque nosotros nacimos soñando

después nos envolvimos en otro manto de sueños jóvenes

y ahora espero o ese es mi deseo, que sigamos soñando. 

Por mi parte, yo lo sigo haciendo

no falto a la cita con ninguno de ellos

y a ti, que te veo demasiado poco

no te deseo ningún mal,

aunque me ha quedado claro

que ya no estoy en el mundo de tus sueños

me borraste del mapa

me incluíste en el desierto del olvido

y lo único pendiente que tenías conmigo

fue darle gusto a tu curiosidad morbosa

querías saber de mí

pero para saber si estaba muerto

o si seguía medio vivo

y menuda sorpresa

cuando me viste más vivo que nunca

dando palos de ciego

dentro de mi mundo imperfecto.

No queda mucho más por contar

y fuímos y ya no somos

y me temo, que ya no seremos.













LO QUE NO ME GUSTA Y LO QUE ME GUSTA

 

Y mira que esto lo he pensado y lo he pensado un millón de veces. Y hoy pensé y ya digo que de nuevo, que el tema de éste blog es para mí como una ventana abierta al mundo y porque me obliga a pensar, a ordenar mis pensamientos y sentimientos, que me inunda el alma de poesía y de buenos y mejores recuerdos, que me traslada a otros sitios y que me hace viajar sin moverme del sitio. Y eso me da una riqueza impresionante. Y hoy yo pensaba que si no tuviera esto del Blog, ¿como estaría yo?. Y lo digo porque cada día veo pasar gente mayor como yo y los veo con cara de tan aburridos y tan quietos y tan tiesos como pergaminos y hiendo de bar en bar o desde su casa hasta esa obra de una casa inacabada y en la que siempre hay un jubilado que hace un seguimiento al detalle  y que la dirige mentalmente. Y yo me veo así y se me caen los anillos, el alma y los huevos al suelo y porque de momento me está pasando todo lo contrario y sigo con el viento de popa y eso me obliga a tener que desplegar mis velas al viento. No me veo sin sentirme activo y dando guerra y opinando de todo y más. Hoy pensaba que esto del Blog es mucho más importante de lo que yo me creía en principio. Es mi super vitamina, mi droga fuerte y dura, mi estímulo del día a día que me pone el ánimo como si fuera un cohete. 

Hay que poner las cosas en su sitio y por eso doy gracias al mundo y porque sigo recibiendo visitas y más visitas a mí Blog y eso y por decirlo claramente me llena de satisfacción y además me da fuerzas para seguir escribiendo. Mentiría si dijera lo contrario y que no me importa si me leen o no. Yo lo tengo muy claro, el número de visitas o el número de las personas que me están leyendo es mi gasolina, es lo que arranca el motor de mi coche y me regala la potencia necesaria para seguir escribiendo. Yo no soy un escritor al uso y porque a mis 70 años llevo escribiendo 14 años y ni un minuto más ni un minuto menos. Tampoco soy de los que empezó a escribir a los 8 años y al que le dieron un premio en el colegio y por haber escrito un cuento o una hermosa poesía. Creo que hasta los 56 años, había escrito 3 o 4 poesías sueltas y poco más. Y no soy escritor al uso y tal y como no lo soy como padre que soy o como amigo o como pareja cuando tuve pareja. En realidad soy un tío raro de cojones. No me gusta bailar, no me gusta correr por las verdes praderas, no me gusta que me agredan ni físicamente ni verbalmente, no me gusta y para nada que me digan como tengo que hacer las cosas, no me gusta que me traten paternalmente y como si fuera un gilipollas sin mente, sin alma y sin destino. No me gusta el odio y en cualquiera de sus manifestaciones y formas. No me gusta que me hablen imponiendo una distancia que ellos mismos establecieron previamente. No me gusta que me griten, que me chillen y que me hablen en plan despectivo. No me gusta la gente que te mira por encima del hombro.

 Y en cambio me gusta  lo humano, el calor humano, el sentimiento y el cariño humano. Me encantan los abrazos entrañables que te deshacen el cuerpo, las palabras suaves  y tiernas, el intercambio de sueños, mis dedos por tu espalda o acariciando tus mejillas. Me gustan las noches largas que se hacen infinitas. Me entusiasma la luz de luna, las estrellas fugaces y las que no se mueven del sitio, la niebla matutina y como se despereza al paso de las horas, un faro perdido en medio de la noche más oscura, el reflejo en el agua de mil estrellas  fugaces, una hoguera en medio de un bosque o en medio de un pinar en una playa cualquiera, la sonrisa dibujada en tu boca, las campanadas de medianoche, un paseo al borde de un acantilado, la mano que tú me coges, la oruga que se transforma en mariposa, la sombra de una higuera o de una parra, la fruta recién cogida del  árbol, las tardes otoñales e invernales, el sol de medianoche, el descubrimiento de un secreto recién hecho, las palabras encantadas y encantadoras, la sonrisa de un enigma, el te quiero de una historia, la luz del mediodía, las tardes junto a la chimenea, los sueños que no se entrometen con otros, la luz de una vela, las historias interminables que siempre vuelven a tí, ese tiempo que nunca pasa, las mañanas claras y de sol en la cara, el vacío que te deja un pensamiento que se ha ido, el sonido del silencio, la magia de tus dedos, un secreto contado al oído, la hermosura de un susurro, el manantial que sale de tu boca, la palabra comprometida, la precisión de una caricia, la inseguridad de un momento, el temblor de una duda, la marea baja reflejada en tu cuerpo y el movimiento de una hoja mecida por el viento. Y todo esto que acabo de decir es el reflejo de mis gustos, sentimientos y pensamientos. Y habría que sumar toda la cantidad que se han quedado en el tintero.












Y ¿QUIÉN SABE?

 

Hoy ví un capítulo de una peli que se llamaba "La serpiente"  (en realidad, era una mini serie) y por casualidades de la vida, su protagonista era exactamente igual a un amigo que tuve en mis viejos tiempos y cuando tenía más o menos 15 años. Era tan parecido que si me dejaba llevar un rato por el imaginario, parecía que estaba hablando con mi antiguo amigo. El mismo tipo y prototipo, delgado, bien vestido para aquellos tiempos que en la peli eran tiempos de jipis y que en mis tiempos y en los de mi amigo, eran tiempos de progres, vestimenta un tanto descuidada, melenas al viento, barba correctamente descuidada, trenka de progre y desgastada en los codos y en otros puntos de apoyo, aspecto estudiado de dejado, pero que en realidad no lo era. Y así iban vestidos los progues de mis viejos y antiguos tiempos. Pues mi amigo de aquellas, no coincidía en nada con todo esto y el iba perfectamente cuidado, sin barba, sin trenka, sin ser un melenudo de aire descuidado e iba igual que el prota de la peli, bien peinado y peinado de lado y con un perfecto flequillo que a cada minuto se lo recolocaba y porque se sentía guapo, bello y hermoso y si algo no le cuadraba en su vestimenta enseguida se lo corregía y además, para eso estaban los espejos. En la peli el menda prota, iba dando y metiendo palos por todo el mundo y a todo el mundo, aunque se movía más por Indonesia y por la India y allí iba metiendo palos a ls jipis y como decían en la peli, a los mochileros. Era un tratante o vendedor de gemas o piedras preciosas y al mismo tiempo que vendía una piedra preciosa, se encargaba de cargarse jipis y con la misma destreza de un buen asesino, los envenenaba, les sacaba la pasta y les robaba el pasaporte, le quitaba la foto del pasaporte y le ponía la suya e iba cambiando de nombre. Y como de aquellas había jipis por todas partes y más por aquellas latitudes, ¿que importaba un jipi más o un jipi menos?. Las embajadas tardaban un huevo en darse cuenta que iban desapareciendo jipis o mochileros.

Pero aunque se parecieran físicamente y que parecieran hasta hermanos gemelos, no quiere decir y para nada, que se parecieran ideológicamente y personalmente. No tiene nada que ver el uno con el otro. Mi amigo era una buena persona y desde los pies a la cabeza y el prota de la peli era un asesino despiadado que se iba cargando jipis o mochileros como si contara ovejitas para dormir mejor. Sangre fría que tenía el menda. Era un pedazo de asesino nato. A mi amigo lo encontré hace como 5 o 6 años, por las redes sociales y su aspecto era igual al de antes, sólo que como nos pasa a todos, más viejo, más pasa arrugada, pero la verdad no lo ví tan envejecido. O sea viejo pero no tanto y supongo que influiría mucho que se seguiría cuidando tanto como lo hacía antes. Cremitas de cara y esas cosas. No creo que se hubiera estirado la piel de la cara o que se hubiera quitado las bolsas de los ojos. Aunque ¿quién sabe? y porque yo lo conocí exactamente hace 55 años y eso es una bestiada de tiempo y en 55 años uno puede cambiar más que mucho. Mi opinión no es valorable, ni es objetiva, ni vale un pimiento. Y de nuevo me veo en la obligación de volver a preguntarme y ¿quién sabe?.














¡SER O NO SER!

 

Esta máquina de pensar

en la que me he convertido

debería tomarse un descanso

hacer una pausa y respirar hondo

y soltar el aire muy poquito a poco

y hasta que no quede nada aire por expulsar

vacío de aire y vacío de mente

vacío de todo y de comportamiento demente

y loco y paranormal

de dimensiones bíblicas

 y guerrero de cuerpo entero.

Hay que saber  descansar

relajarse un poco más que antes

o que ayer o que anteyer

respirar tan a fondo

que hasta que los esfínteres se abran todos a la vez

vaciarse hasta el infinito y más allá

encomendarte a la otra parte del otro lado

y para que tu conclusión final sea...

¡ser o no ser!.













HIJO MÍO


"Júpiter es la pelota de un gato"

 Te elegiría como mi hijo

y siempre y para siempre y hasta siempre

y en cada día y en cada hora y en cada minuto

y en cada beso que me has regalado

y volvería al principio de los tiempos

y te volvería a acompañar desde tu nacimiento

iríamos juntos de la mano

y rodeados de risas de las que tanto disfrutamos

y soñaríamos en otras dimensiones

y en paralelo y bajo el cielo

no sé como decírtelo

te agradezco tanto que siempre hayas estado ahí

que hasta se me ha caído al suelo el don de la palabra

podría decirte

¡te quiero!

pero tengo la sensación de quedarme corto

y porque a veces las palabras no son suficientes

y no brotan como manantiales de agua cristalina

y tendría que acudir

al idioma de los sentimientos mudos

un beso, un abrazo, una risa en común

y un ¡papi como te pasas!

y como no está todo dicho

te contaré más cosas otro día.













 Te elegiría como mi hijo

y siempre y para siempre y hasta siempre

y en cada día y en cada hora

y en cada beso que me has regalado

y volvería al principio de los tiempos

y te volvería a acompañar desde tu nacimiento

iríamos juntos de la mano

y rodeados de risas de las que tanto disfrutamos

y soñaríamos en otras dimensiones

y en paralelo y bajo el hielo

no sé como decírtelo

te agradezco tanto que siempre hayas estado ahí

que hasta se me ha caído el don de la palabra

podría decirte

¡te quiero!

pero tengo la sensación de quedarme corto

y porque a veces las palabras no son suficientes

y no brotan como manantiales de agua cristalina

y tendría que acudir

al idioma de los sentimientos mudos

un beso, un abrazo, una risa en común

y un ¡papi como te pasas!

y como no está todo dicho

te contaré más cosas otro día.

NOS VEREMOS EN EL INFIERNO


Es mi deber tener que reconocer que ahora mismo estoy lamiendo mis heridas. Me siento saturado, cansado y medio derrotado y porque no puedo más, no puedo seguir éste ritmo que  al final, me acabará matando. Estoy cansado de escribir tanto. De ir de un tema a otro y día y noche y de dormir 3 o 4 horas y seguir escribiendo el resto del día y de la noche. Y esto se está convirtiendo en obsesión, en obsesión demoníaca. Y como sea tengo que bajar el ritmo, tomármelo con más calma y dejarme llevarme un poco por la vida. Y no es que me aburra y porque escribiendo lo paso del carajo, pero necesito tener un descanso adecuado y para cargarme mejor de energía propia e impropia. Claro que como ya me conozco, digo lo que digo porque después de comer me moría de sueño y me he empeñado que no tenía que dormir y aunque fuera una diminuta siesta. Pero como soy muy terco, tendré que aguantar el peso de mis decisiones y ya sean malas o buenas. Son las 6 de la tarde de un martes 13 de enero y de momento, la mala suerte no me ha acompañado y espero que la cosa siga así de tranquila. Y ahora estaba pensando en como las cosas cambian y como se deforman posteriormente y al final sacas conclusiones que a veces son demasiado equivocadas y porque los designios del señor te han llevado hasta ellas. Yo me precipito muchas veces y apuro las conclusiones y lo peor de todo, es que actúo sobre ellas y acabo tomando decisiones precipitadas. Tengo la sensación de que ahora mismo camino o corro a toda hostia y veo pasar cosas y asuntos varios, a la misma velocidad del sonido. Creo que podría ser más cauto y precavido y no ir cortando cabezas y negando el saludo a la primera de cambio. En concreto estaba pensando en mi amigo del alma y porque no le he dado tiempo para que respirara y quise tener respuesta por su parte, al segundo o al siguiente día. Y coño habían pasado 20 años sin vernos, ni escribirnos y sin hablarnos y  ahora yo con éstas prisas. En cuanto entramos en contacto quise saber de repente, todo sobre él. Muchas prisas tenía para saberlo todo, pero además de esto, también tenía excesiva prisa por querer saber sus sentimientos hacia mi persona. Y creo que esto último es lo que me hizo un daño mortal. Sus sentimientos en todos estos años (20 años y que pronto se dicen) estuvieron congelados en menos cero y esa realidad rompió mi alma en mil pedazos.

Menos cero hacia mí y yo venga a montarme películas contigo y porque en el fondo de todo, pensaba y sentía que esos sentimientos serían mutuos. Pues no lo han sido y no lo son. Y creo que ese es el verdadero motivo de mi rebote contigo. Yo no soy de tintas a medias, ni de andarse por las ramas y hay sentimientos o no los hay y punto y pelota. Y si no los hay...pues a otra cosa mariposa. Hay millones de temas de los que hablar y sentir y por eso me entran esa prisas tan agobiantes y asesinas y porque en el fondo lo que realmente me importa, son las inmensas ganas que tengo de seguir viviendo. Estoy hambriento de vida. Aunque claro, una cosa no quita la otra y después de 70 años de vida propia  y aprendiendo de aquí y de lo otro, tendría que andar por la vida más relajado, más tranquilo y más sosegado.  Pero esas ganas de vivir incontinentes hace que me desborden los sentimientos e insisto en ello, no soy capaz de contener. Me pueden las ganas por vivir y por sentir. Y ahora mismo me estaba acordando de una canción de Extremoduro que decía: "Ama, ama y ensancha el alma" que me viene como anillo al dedo. Creo que lo que me está pasando es que ese ritmo tan alucinante de como me tomo y siento las cosas sólo tiene una solución posible, que la otra persona se ponga en un ritmo parecido al mío. Y sé que me estoy pasando dos pueblos o tres, pero en éste precisamente momento, siento las cosas así y si las siento así, no las siento de otra manera. No soy capaz de disimular éste estado de ansiedad perpetuo y permanente y si tengo hambre, tendré hambre y si tengo sueño, me iré a dormir todo contento y si tengo sentimientos por alguien, lo digo y lo cuento y espero que la otra persona me responda a un nivel parecido al mío. No estoy para que me digan te contestaré y después va y pasa un mes. No son reproches a nadie y porque mi intención es sólo decir las cosas claras.

Yo sé que en esto he cambiado y que he cambiado de una forma bestial. Que ya no soy el de antes, para mí es demasiado claro y evidente. Creo que la vida no me ha sosegado y tengo hambre de vida y me muero por tener más hambre de vida. Las vida de cada uno, es el reflejo de lo que uno es y de lo que quieres ser y de ahí tiene que salir una fórmula mágica que te vaya dando la solución de las cosas. Por fuera sigo siendo casi el mismo, un poco más viejo y más arrugado, pero ahora si me vieras por la calle, seguro que me reconocerías y seguro que yo a tí. En cambio por dentro me estoy haciendo la revolución permanente y ya no soy el que era y además, no quiero ser el mismo que antes. Sigo adelante con mi proceso evolutivo y la verdad es que estoy en pleno proceso evolutivo de transformación de mono a persona. Ahora me siento más persona que antes. Y cuando uno está metido en ese proceso tan bestial, le cuesta un huevo explicar lo que le está pasando  y además, si uno tiene la sensación de que le falta tiempo y que la paciencia lo ha abandonado, pues pasa que poco más le podré explicar. Si yo mismo tampoco sé como explicarlo muy bien. Tengo decirlo y ya está. Tengo que avisarlo y prevenir al que se acerca a mí y si el que se acerca a mí no lo entiende y no pone las ganas que hay tener, sólo me queda por decir, que nos veremos en el Infierno y calentándonos las manos junto a la caldera.













EXCESO DE MEA CULPA


 Y me acabo de dar cuenta que hoy es Martes y día 13 de Enero. Martes y 13 y en teoría y según los peores presagios hoy tendría qque ser el culmen de la mala suerte. Pero a mí me encantan los desafíos y voy a poner todas mis fuerzas al servicio de la buena suerte. Bajo mi experiencia los Martes y 13, han sido como cualquier día...pero bueno hay que meterle algo de cuento a la cosa. Y porque si no corremos el riesgo de convertirnos en puro aburrimiento depresivo. Y ya sabemos que pasa con el aburrimiento, el aburrimiento te cubre de niebla que no te deja pensar bien y claramente y la meta del día no se ve tan clara y sin darte cuenta entras en la rebaja de tus metas y entonces empiezas a negociar a la baja. Y bajas la intensidad de tus pensamientos y reduces su número y así empiezas a pensar que tendrás que ir de hora en hora y poniendo pequeñas metas a cada hora. Y eso es un pedazo de trabajera. Y como a mí no me gusta perder el tiempo, pues prefiero elegir el tema de las metas diarias y al final del día, hacer balance y ver en lo que he cumplido y en lo que he fallado y a continuación, pensar en el día siguiente. Todo esto que he dicho, es lo que viene en el libro de las costumbres más saludables a nivel del coco y en cambio en mi practica del día a día, antes lo hacía casi todos los días y ahora muy pocas veces lo hago. Uno y poco a poco se va dejando ir y entonces puedes que empieces de nuevo, con los engaños autocompasivos y primero, te engañarás a ti mismo y después, engañarás a los demás. Todo esto funciona en cadena. La autocompasión es un problema muy serio y porque una vez que te instalas en la autocomplacencia, empezarás a dar vueltas y más vueltas a las cosas, te moverás a base de círculos viciosos. Las obsesiones asomarán su cabeza. La sensación del deber no cumplido, te inundará las neuronas con ese sabor de amarga derrota y que todos conocemos de sobra y al final, capitularás pensando que eres un don nadie que se arrastra por el suelo. Y ahí y mismamente, has arrojado la toalla y has destrozado del todo tu dignidad. Esa rueda la conocemos todos y yo creo que la conozco mucho más de lo que pienso o de lo que quiero reconocer.

Es que uno se va acomodando con el paso de los días y entra en esa dinámica viciosa y peligrosa y desayunas, escribes, comes, vuelves a escribir, cenas, ves una peli y por favor, que sea buena y cuando los párpados están a punto de cerrarse por si sólos, te vas a dormir ipso facto y como si fueras un puto zombi en busca de sangre fresca. Y todo esto en plan automático y como si fueras una puta máquina que ha decidido no pensar demasiado, moverse poco o muy poco, soñar sólo cuando se duerme y no dejar espacio ni para los sentimientos ni para buscarte por tus adentros. Al final, haces las cosas sin pensarlas, sin vivirlas y sin sentirlas. Y ya sé, que todo esto que he dicho es relativo y lo digo porque si no sintiera la vida, no podría escribir sobre ella o si no soñara más por el día, sería casi imposible escribir sobre mis sueños. En ésta vida que nos ha tocado vivir, casi todo es relativo, pero que sea relativo no te tiene que coartar a la hora de que te expreses libremente.  Hay que decir las cosas y decirlas libremente y sin dejar que nadie corte tus alas, eso si las tienes. Y cuando digo nadie, es nadie. Y día a día y no hora a hora y porque día a día recoges más datos y además no te vuelves tan loco, cambiando objetivos y métodos para llegar a todos ellos y hacerlo sin descanso a cada hora del día. Y en cambio al final del día y un momento antes de irte para la cama, es para mí es el momento propicio e ideal. Analizas, piensas y decides y entonces decides que mañana será otro día, pero te dormirás pensado que has dejado el plan preparado para el día siguiente.

Insisto que todo esto es pura teoría o es el plan ideal que algunas veces se cumplirá y que muchas más veces, no se hará. Pero ese plan nunca dejará de estar. Y yo lo digo, porque bajo el poder de mi experiencia, que para mí es mucha y que para vosotros puede ser una mierda, bastantes veces tuve que acudir a ese plan y para recomponerme y para volver a entrar en vereda. Cuando uno entra en barrena se desestructura, se descompone y todo el plan se va a tomar por culo y tendrás y sí o sí, que volver al plan inicial y para volver a él, inicialmente tendrás que valerte de la disciplina y hacer las cosas casi militarmente. Y hoy que he hecho y que he hecho bien o mal o que cosas he dejado de hacer y esto y lo otro y para después dar en la tecla y para ir anotando tus fallos, aunque no hay que olvidarse de tus aciertos y porque si no corres el peligro de que tu moral se anule y por meterle exceso de caña y de mea culpa.











DE MOMENTO...


De momento

sigo en mi línea

en mi línea ascendente

no sé hasta donde me llevará esa ascención a los cielos

pero insisto que de momento

estoy bien, 

me encuentro bien

y sigo perseguiendo lo que me dictan mis sueños.

Mis sueños marcan mi meta

y yo sólo tengo que planificar

como se puede llegar hasta ellos.

Planifico y me impongo etapas

algunas son sencillas

y hay otras muchas que son demasiado complicadas. 

No sé adonde irán a parar mis viejos huesos

no sé si se morirán en ésta casa

o si emprenderán camino hacia otro lugar

porque yo me muevo en esa cuerda floja del sí y del no

y un día, pienso que éste es mi lugar

y al día siguiente me digo

tú sitio no es éste

y cuanto antes salgas, 

será mejor para tu alma y cuerpo.











Devuélveme el aire que te había prestado

 

Devuélveme el aire que te había prestado

te lo había dejado como préstamo y no a fondo perdido

y mi fallo fue que lo hice sin acuse de recibo

no llevaba mi nombre ni tenía fecha de devolución

pero a veces

puede y debe valer más el poder de la palabra dada

la palabra está por encima de todo

de lo nuestro, de lo tuyo

de lo mío y de lo que esté por venir. 

La palabra va a misa

y tiene más valor que una firma sobre un papel.

La palabra no es agua mojada

ni está rellena de aire

la palabra no es sagrada, pero casi,

tampoco es un ajuste de cuentas,

y porque lo mío es demasiado sencillo

quiero que me devuelvas el aire prestado

no estoy en plan de devolverte nada malo

y para acabar haciéndote daño.

No es ese mi plan

mi plan consistió en quererte, amarte

y en seguir queriéndote y con calma y sin prisas

y cuando se apagó la mecha

se apagó el amor.

No hay ninguna venganza en mis palabras

y para que invente motivos para tomar esa venganza

e inventarme causas y razones y porqués.

Yo quiero seguir en paz contigo

recordarte como un tesoro perdido 

a veces, añorarte

y por fin, cerrar la puerta que había entre nosotros.

No es pedir tanto

es querer algo que me pertenece

 y es de muy agradecidos

que me devuelvas lo que es mío.

Ahora bien

si no lo haces

tampoco pasa nada

cierro la misma puerta

y me encerraré igualmente.













JULIAN BORGER

Un tal Alex lópez nos dice: El prestigioso editor del The Guardian, Julian Borger, nos dejaba un artículo este sábado que creo que debería s...