Y ENTONCES ¿QUÉ PASA?


Aquí estamos de nuevo. Sé que sigo vivo porque estoy escribiendo, a no ser que se pueda escribir en el otro lado y y se use un teclado y una pantalla y se pueda seguir escribiendo como un puto zombi todo podrido. Pero bueno, acabo de llegar a mi santa casa (por supuesto, recién salido de guardia... hoy no iba a ser menos), he cagado muy plácidamente, me he dado una ducha de las buenas y nada más salir de la ducha me he puesto a sudar como un cerdo y desde esa no he parado de sudar ni siquiera un segundo. Estoy como para ir dando abrazos asquerosos y pegajosos, los cuales tengo exclusivamente reservados y con todo mi cariño de hiena, a mis peores enemigos. A mis amigos no les doy abrazos de oso en tiempos de sudores veraniegos, se los reservo para cuando llegue el otoño o el crudo y duro invierno y porque en esas estaciones si que es bonito darse abrazos. Mirar, voy a decir una máxima y porque con perdón, porque me sale de los cojones: en verano no hay cariño ni amor posible...Puede haber amor en la distancia, besos que se dan al aire y que a continuación, se soplan, caricias que se sueñan pero que nunca tocan y como mucho, se puede hablar de amor y con el ventilador o el aire acondicionado a tope. Además en verano, no se está para realizar congresos de pareja y tú ¿porqué hiciste esto y no lo otro?...y yo diría... yo hago esto, porque en verano sudo como un cerdo y porque no soporto el intercambio de fluidos y sudores. Otros no soportan otras cosas y nadie les dice nada.
Pues hoy es Martes y día 6 de Agosto y ya he pasado mi ecuador de guardias. Por tanto hagamos algo por ser positivista y en cambio de ver la botella medio vacía, tendré que verla media llena y en consecuencia, sólo me queda media botella por llenar. Ya conocéis y sino lo conocéis... yo os lo cuento con sumo gusto y con mucho cariño, el ejemplo del ahogado que se ha bebido medio mar (y que por eso está muerto y tieso), pues el positivismo nos dice...que a ese fulano le quedó medio mar por beber y a lo mejor el siguiente ahogado se bebe el otro medio mar (y eso es muy positivo para los positivistas de mierda, que yo no logro entender que pueden ver de positivo que un ahogado se bebiera medio mar y el siguiento ahogado el otro medio mar y ¿donde está lo positivo en ésta historia?). Pero bueno, vayamos a lo mío y mi objetivo es acabar el Martes de la semana que viene ad integrum y sobre todo, con mis condiciones humanas (neurológicas, psíquicas y físicas) lo más intactas posibles. O sea, que por lo menos me quede algo entero y que pueda seguir viviendo dentro de mi, que por lo menos quede una raíz, un capullo (esto es lo más probable), un brote verde, una hermosa flor, una planta linda y brillante, un árbol frondoso y con un poco de ternura y ya iremos tirando como mejor se pueda. Tampoco hay que ponerse demasiado tonto y meloso con esto, un poema vale, dos poemas también, pero toda tu vida haciendo poemas, va resultar como demasiado empalagoso y hasta puede que resulte como algo demasiado blandito. Mi tema es otro, mi tema es un poema y a continuación, que me den o que me dé una inmensa hostia dialéctica y de esa guisa es como yo funciono.
¿Y que si así me va bien? y yo que sé...Yo sólo sé que me va y que más bien me va tirando a mal, pero a éstas alturas de mi vida no pretendo cambiar y hacerme un Bruno gentil y nuevo. El chasis ya lo tengo hecho y reforzado y es a partir de él, es como yo me construyo y deconstruyo, pero el chasis está hecho y acabado y lo único que puedo corregir son los flecos y partes sobrantes y añadir los trozos que me falten o que por desgaste tendré que ir sustituyendo. Y mi esencia es mi chasis y esa casi no ha cambiado a lo largo de mi puta vida. Soy el mismo Bruno con 14 años que el Bruno de ahora, el que ha cumplido 63 primaveras y que ahora acaba de cumplir 70, que precisamente no he celebrado a todo trapo y en cambio, fueron celebradas cuando llegué a tiempo de acordarme de que era la fecha de mi cumpleaños y que como muchas veces me ha ocurrido a lo largo de mi vida, me acordé en el último momento y por los pelos. Casi siempre me paso de fecha y me acuerdo días o meses después. Total que más da celebrar tu puto cumpleaños un 5 de Febrero que un 28 de Abril...y ¿da igual o no da igual?. Y entonces ¿qué pasa?.

¿Cuántas veces fuí yo mismo?


 ¿Cuántas veces fuí yo mismo?

pues la verdad no fueron tantas

hasta hace unos pocos años

yo mismo me cortaba y me autocensuraba

no me gustaba ser yo mismo

pensaba que era poca cosa

que era un tío sin sustancia y sin importancia

como otros tantos muchos que andan por la vida

me sentía uno más de la manada

un poco bicho raro, pero seguía siendo miembro de la manada

ni demasiado inteligente

ni demasiado guapo

ni demasiado interesante

ni demasiado nada de nada

y no podía lucir mi orgullo

¿porque como iba a sentirme orgulloso de ser un don nadie?

¿como podía reivindicarme?

¿como podría salir de semejante atolladero?.

Y un día y sin más, me dije

esto es una pregunta trampa

y ponte a andar

y cuando estés llegando al horizonte mira hacia atrás

y primero, siéntete libre 

y rompe todas las cadenas que te tenían encadenado a sentirte

 un pobre hombre

y segundo, mira como has llegado hasta ahí

acuérdate de todo lo que has luchado

y de todas las veces en que te has caído y te has vuelto a

 levantar

piensa en todos tus amigos y que por una cosa u otra

se han quedado atrás

y solo por honor a ellos, 

me siento en la obligación de tener que

 seguir luchando

pero ésta vez como persona humana que soy

y que además ahora, exijo que los demás así me consideren.

Me he cansado de ser un don nadie

me he hartado de sentirme muy poca cosa

y ahora y en éste justo momento

solo estoy reclamando mi propio sitio.

Walt Whitman

 "Si nadie me ve, no me importa,

y si todos me ven, no me importa tampoco.

Un mundo me ve,

el más grande de todos los mundos: yo”.


LA BOMBA DE HIROSHIMA. (Por Osvaldo Bayer)

Una ciudad, Hiroshima, vive y de pronto un rayo del cielo les confirma que están todos muertos. Destruidos hasta la última célula. No existen más; borrados.
Los nuevos SS son ahora los científicos y los pilotos de un avión que llevó –casi divirtiéndose– el rayo mortífero y lo lanzó en el centro de una ciudad. En la telefoto, se ve a los aviadores de regreso sonriendo a la norteamericana, como Robert Taylor o Clark Gable en el cine. Están junto a la carlinga del “Enola Gay” como quien hubiera ganado un campeonato olímpico. Junto a ellos están miles y miles de muertos sin sombra. Así de sencillo es cambiar la moral, la ética que les enseñaron en sus iglesias católicas, protestantes, metodistas. Luego cantaron a coro un agradecimiento a nuestro señor Jesucristo.
En Hiroshima habían matado definitivamente a la vida. La ciencia utilizada para matar. Einstein, qué desgraciado, para qué habrá nacido si se usó todo su saber para lo contrario de lo que él soñó tanto.
Qué podemos decir. Bajar los brazos. No creer. Llorar por la Tierra y sus hijos. Llamar a los estadounidenses por su verdadero calificativo. Maldecir hasta el fin de los siglos al señor presidente Truman y al secretario de Defensa, Stimson. Los norteamericanos llevarán una culpa ilevantable por los siglos de los siglos. No se los podrá perdonar jamás.
¿Por qué la bomba, es la pregunta, si los japoneses ya se estaban por rendir? Fue una especie de gustazo final. Un mostrar al mundo y principalmente a los comunistas: ojo, vean lo que tenemos, Dios, como siempre está con nosotros. Japón se merecía perder la guerra por la agresión efectuada en Pearl Harbor. Pero la humanidad, principalmente los niños y los adolescentes y las flores no merecían el fuego del castigo del dios americano.
Era la Justicia de Dios que viajó en un avión americano. El “Enola Gay” llevó la mano del castigo. No había que lamentar nada. Era el triunfo de los justos.
Quien repase la historia de la eliminación de los habitantes naturales de EEUU verá que no hay ninguna diferencia –salvo en el método– con la política racial de Hitler.

ENTRE NOSOTROS DOS

 Entre nosotros dos 

guardemos algún secreto

siempre hay que tener un secreto escondido

y bien guardado entre dos personas que se han querido de esa

 manera

y no para utilizar como amenaza contra nadie

y no para decirle a la otra persona

oye tenemos un secreto a medias

y como me sigas jodiendo

yo te juro que lo publico.

Por mi parte hace tiempo que ha dejado de ser un secreto

y porque he llegado a un punto

en que no me importa lo que los demás piensen de mí.

Pero ahí, creo que se equivoca

porque hay una especie de contrato entre las dos partes

hay una especie de palabra dada

hay o hubo un vínculo afectivo

que fue sellado con no revelar ese secreto

y que un día, los dos nos comprometimos

a mantenerlo como nuestro propio secreto.

Hay un compromiso moral y personal

en ese tipo de actos donde nada ni nadie ha firmado

hay el acuerdo de mantener nuestro secreto

y de aquellas nadie estaba midiendo 

la posibilidad de que uno de los dos lo rompiera

no nos entraba en nuestra cabeza esa posibilidad

ni debe entrarnos ahora

y nosotros en aquél tiempo adquirimos un compromiso

y en aquellas determinadas condiciones

y por eso, eso debe merecer el máximo de nuestros respetos

y no se debe de romper nunca un secreto compartido.

María Toca Cañedo.

 Esto se escribió el pasado año. Con rabia. Con la misma que ahora lo republico. O con más.

No mejoran, tampoco nos cansamos de combatir a la peste de ultraderecha.
La miseria humana de gente que atrapa a inmigrantes recién llegados puede deberse al incendio de maldad que provoca la ultraderecha. Puede pero no sólo. Hay un germen de perversa cobardía que lleva a personas normales a delatar en tiempo de posguerra, a levantar el dedo acusador ante el poder. A convertirse en rata mientras en otras personas les sale proteger al humillado.
Hay seres que se unen al poder para abusar del débil. Son excreciones humanas.
La ultraderecha lo que hace es envalentonar a esas ratas, decirles "hazlo, no te escondas, yo apoyo tu condición de rata porque soy la rata mayor"
Hay miseria humana como gente de bien. Existe. La ultraderecha no la produce, la saca a la luz
Produce desprecio, asco y la conciencia de que no podemos dejar que esas ratadas sean posibles.
Asustan pero hay que combatirlas como infecciones o como invasiones de virus
Yo quiero un país abierto, acoger a gente sufriente. No quiero compartir espacio con ratas miserables que atacan al débil.
Deben volver a la cloaca y no salir. O disimular su perversión.
Trump, Abascal, Orban, Putin, y todas las ratas mayores, han empoderado a las pequeñas.

TANTA BELLEZA...


¡Quizá algún día alguien me llegue a explicar tanta belleza!...
Oro, harina de trigo y mucho polvo del camino
y a mí, no se me ve,
pero estoy sentado en un cruce de caminos.

CUANDO....


 Cuando yo era un chaval, era un saco de orgullo,

cuando fuí estudiante, era la viva imagen del entusiasmo

más vivo y más desatado,

cuando me inaguré de adulto, empecé a tener mis dudas

y ahora, que voy para viejo, soy la suma de todo,

orgullo, entusiasmo y dudas,

pero en lo que estoy seguro del todo,

es que éste viaje ha merecido la pena

y entre todos los milagros

yo me pediría el milagro de la reencarnación

y ni por un instante lo dudaría.

José Hierro

 "Inútilmente interrogas.

Tus ojos miran al cielo.

Buscas detrás de las nubes,

huellas que se llevó el viento".

LA BELLEZADE CADA SITIO

 

Me pregunto si los que viven toda su puta vida en el mismo sitio, no se aburrirán de ver siempre lo mismo o sea, el mismo paisaje de siempre y además diciendo los mismos adjetivos grandilocuentes: oh!, qué grande es mi tierra, qué maravilla, mejor que esto no hay nada en ningún sitio, esto es el paraíso y hasta es mejor que lo que hay en el Caribe... Y muchos de los que lo dicen, no han ido ni una sóla vez al Caribe. Lo digo porque mira que por el mundo no hay sitios y sitios preciosos y bonitos, pero claro, nunca serán tan maravillosos y por el simple hecho que no los pueden ver todos los días del año y además, está el concepto Patria, pues como mi Patria no hay ninguna y ese mismo concepto es el que aporta más sentimiento de pertenencia a tu terruño. Y si ellos se quedan tan contentos, yo también debería quedarme, pero no me voy a quedar tan contento como ellos quieren que me quede, porque yo pude comprobar in situ, que en cada uno de los sitios en que he vivido, he visto tanta belleza que nadie me puede obligar a tener que escoger a una de ellas. La belleza no sabe de patrias ni de banderas ni de fronteras. Y lo queramos o no, está en todos los sitios. Y eso no tiene vuelta de hoja.

A MI, QUE SOY EL VIENTO


 

LORENA LARRAÑAGA

  Nadie recuerda el instante en que comenzó a existir, ni qué oscuridad precedió a la primera conciencia. La vida sucede sin pedir permiso, ...