A veces nos decimos cosas que no queremos decir
por lo menos es lo que me pasa a mí
quizá las tenía guardadas para más adelante
buscando el momento más propicio y más adecuado
pero después nunca llegará ese momento
porque nunca hay un momento que sea el más ideal
porque lo que le tienes que decir
va a ser duro y sabes que va a doler.
Y yo no soy de los que disfruto con el dolor ajeno y propio
pero en el fondo sé, que lo tengo que hacer
que es mi deber como persona
que no debo crear falsas expetactivas
que los sentimientos se dicen y no se guardan
que si duelen habrá que entrenarse para pasar ese dolor
y cuando la magia del amor se ha acabado
tendrás que decir claramente:
¡esto se acabó!.
Y eso no tiene vuelta de hoja,
ni vamos a intentarlo y a ver que pasa
ni se podrá empezar de nuevo
ni vamos a esperar hasta el mes que viene
y porque seguro que será peor, pero mucho peor.
Si se acabó el amor
no hay nada más que hacer
y tú haz tu vida y yo haré la mía
y porque sin amor no hay vuelta atrás
ni nadie tendría que pedir perdón.

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