Por rincones que no sea,
por rincones voy sobrado,
tengo rincones por todas partes
y me siento rico y hasta multimillonario
y entre la Tibia y el Peroné tengo uno y ¡qué hermoso es!
y entre el Corazón y el Esternon tengo el más grande que puede tener un ser humano
y es que tengo rincones por todas partes,
pero yo siempre busco mi rincón preferido
y mi rincón más escondido,
sí, el que forman las dos paredes de mi alma,
el que tiene la sombra de los olmos otoñales,
el que tiene musgo, helechos y húmedas paredes,
y es a ese rincón al que acudo,
a ese mismo rincón...
que está lleno de interrogantes
y hojas recién caídas de un árbol que se está desnudando.

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