DÍA 20 DE OCTUBRE

Y hoy es domingo día 20 de Octubre  y es mi primer día de curre, ya se acabaron mis vacaciones. No pensé que me costaría tanto volver al tajo, pero bueno, ahora ya son las 7 y media de la tarde y después de 12 horas, creo que ya me he acostumbrado. Éste no es mi sitio de escribir y echo tanto de menos mi mesa de estudio, que las palabras no me salen. Y ahora que el Rajoy y compañía, están anunciando a bombo y platillo, que ellos ya ven la luz del final del túnel, voy yo y me encuentro triste y esa luz tan deseada me la estoy perdiendo. Bueno uno se encuentra, como se encuentra y no se puede escoger el estado del ánimo, si fuera así, todos los días estaría contento.

Pero no es así y lo único que me tranquiliza es que sé porqué estoy así y es fácil de suponer que es por volver al curre. Ya llevaba dos días extraños, como dicen las tías, con esas sensación de que me va a venir la regla o sea, me encontraba raro y extraño y sólo  era eso, el preludio antes de la guardia. ¿Guardia?, os sonará raro, pero éste curre tiene su propio lenguaje maquiavélico: guardia, base, catástrofe, equipos de rescate, hora de llegada, hora de salida, M de may y W de wisky, aparte de toda la terminología propiamente médica. Bueno pero a todo te acostumbras y funcionas como un pequeño ejército y tengo hora para todo: hora de dar la entrada, hora del aviso, hora de activación, hora de llegada al caso, hora de salida hacia el hospital y hora de entrega del paciente y todo va con códigos internacionales. Suena a cuadriculado, pero es necesario, bueno lo es, si quieres ser un servicio eficiente y pragmático. Además no hay dudas a nivel de funcionamiento, el médico da las órdenes y se trabaja sobre ellas y después del servicio, ya se hablará si metió o no la pata o si la metió, otro miembro del equipo. Y éste es mi curre y ahora, sólo me quedan 11 horas, para salir como un cohete por la misma puerta por la que entré esta mañana.

AUSENCIAS (Poema)

Ausencias, ausencias,
ausencias son las mías,
las que yo no recuerdo y siempre sufro,
las que me hacen daño,
y son mis ausencias,
y son las que duelen por dentro,
y las que no cicatrizan,
y  también son,  mis crisis,
mis crisis de ausencia, mis crisis de ausencia maldita.

Ausencia para que existes,
y en que día empezó tú existencia,
y si un día apareciste, 
y apareciste como una virgen bendita,
y es qué, te pudiste ir,
e irte por donde viniste,
y no así, dejando tras de ti,
 la estela de tú presencia demoníaca.

Ausencia, ausencia,
ausencia viajera del tiempo,
ausencia siempre escondida,
ausencia polizonte de un barco más que hundido,
y desde el día en que te inyeté en mis venas,
recorres todos mis resquicios,
y es que no me dejas respirar,
ni tragar, ni tan siquiera pensar,
todo lo ocupas con tú silencio mudo,
y el poco espacio que me dejas,
es para mantenerme a tú lado.

Ausencia, ausencia,
 déjame en paz, ausencia,
maldito sea el día en te conocí,
y no me tortures más, ausencia,
ni me dejes en una de tus lagunas,
déjame en paz, ausencia,
y por favor,
 por favor, olvídate de mi existencia.

SI VOLVIERA A VERTE (Poema)

Si volviera a verte,
 no sé muy bien lo que haría.
Quizá, me quedaría callado
y fundiría mi cuerpo con el tuyo,
y en un abrazo mudo,
un abrazo sin palabras, sin reproches,
 y así, en ese silencio de la nada,
más tarde,
 no volveríamos a decir adiós,
 pero ésta vez,
sería un adiós sin palabras.

Si volviera a verte, quizá,
te inundaría de caricias,
 y te colmaría de deseos,
o te contaría, un cuento de hadas,
 donde yo sería el príncipe encantado,
y tú la reina de los mares.

Si volviera a verte,
quizá, apoyaría mi cabeza en tú regazo,
y me dejaría arrullar con  tus cantos de sirena,
después y mientras tanto,
 te hablaría del cielo y de sus estrellas,
 y de la vida que hay en ellas,
y al final, cerraríamos los ojos,
y sólo escucharíamos,
los bellos sonidos de la noche.

Si volviera a verte,
quizá, te llevaría de viaje a otros mundos,
  a Júpiter, a Saturno,
incluso a Neptuno, ¿quién sabe?,
pero lejos, muy lejos,
tanto o más allá de lo que vemos,
para así comenzar de nuevo,
lo que no fue y lo que pudo ser,
lo que no fue en aquél instante,
y lo que ahora, sigue siendo
incierto.

DESPUÉS, SIEMPRE DESPUÉS (Poema)

Después, siempre después,
después de qué y porqué no ahora,
después de que el tiempo pase,
o que el mundo cambie de órbita,
después de comer o mejor por la noche,
o dejarlo para después o para el día siguiente.

Después, siempre después,
nunca antes, ni en éste preciso momento,
después de que la luna se acueste,
o después de que tú te vayas,
pero que sea después,
¿después de qué?,
acaso, yo espero algo,
o algo más de lo que espero,
o espero en realidad,
a que sólo tú te vayas.

Después de que cante el gallo,
y a que suenen las campanas,
o quedamos para comer
y después hablamos,
pero que sea después...
después y no antes.

Después de dormir la siesta,
o después de que el cielo
extienda su manto estrellado,
después, siempre después,
y porque no ahora,
y decirte, sin más,
que la savia que nos alimentaba,
y que nos colmaba de amor y vida,
ha desaparecido,
y se fue y sin decir ni adiós,
se fue después, siempre después.

MI PRIMO Y SU PIARA

           Tuve y por desgracia lo sigo teniendo, a un primo carnal (como se decía antes), que quería hacerse con un negocio de una granja de cerdos. No pasa nada, es un negocio tan digno como cualquier otro. Pero lo bueno del caso, es que mi primo, era pijo, pijo de armas tomar y pijo de solemnidad y eso le traía de cabeza: la contradicción de ser pijo y tener una granja de cerdos.. ¿Como era posible que un niño de papa, acabara  rodeado de una piara de cerdos?.

                        Y nos lo comentó a mí y al resto de mi familia, en una comida de Navidad. Todos, hasta el perro, nos quedamos perplejos. Pero prosiguió erre que erre con su discurso, le bullía la sangre y sopesaba los pros y los contras. Los pros eran, que más adelante tendría pelas, pero eso llevaría su tiempo o sea que por herencia de sus padres más tarde o más temprano, las pelas iban a caer del cielo, nunca mejor dicho, pues sus padres ya estaban en proceso de buscarse un agujero. Y los contras eran, el como viviría mientras tanto y esto ya lo añado yo y que su status social bajaría varios enteros y en definitiva y el de más peso, como iba a montar un negocio, si el máximo riesgo que había tenido en su vida, consistía en apostar en las partidas de mus y a veces en las de poker.

                       Es verdad,que tenía una casa grande con cierto abolengo y de menos vuelos de los que él presumía y con su pretencioso escudo de familia ( que no era la suya, era de los anteriores dueños), pero con su inconveniente y es que esa casa era antigua y ya se sabe que ésto trae muchos gastos, para intentar reformarla. También que poseía miles de metros de terrenos. Pero toda la vida esperando a que esos terrenos rurales, así estaban en el plano, se recalificaran a terreno urbano, y ante ésta situación, él no podía esperar más tiempo.

                      A todo esto, él intentaba mantener su nivel de vida y para ello hacía que trabajaba y siempre decía que estaba ocupado. De vez en cuando, se dejaba caer por los bares que frecuentaban sus amistades de alto abolengo  y por el Club Naútico y el Club de Golf, vamos todo lo que viene en el manual de ser un buen pijo. Curiosamente, en esa época se hizo con novia, novia de pueblo, pero farmaceútica de carrera y el caso en definitiva, es que la tía tenía pelas. Poco a poco fue desapareciendo del mapa y de los proyectos apenas hablaba y en cambio la obsesión por su novia iba en aumento, y repetía como un loro: que si su novia era rica, que si iba a montar una farmacia,...y la granja de cerdos se fue diluyendo...

                     Y así, de un día para otro, se esfumó del mundo. Al cabo de un año, creo que nos invitó a su boda, digo que creo, pues yo no fuí y por supuesto, no me arrepiento de ello. Además de pijo y resentido, era una alimaña desclasada y no quería que su "nueva" familia rica, conociera a su anterior familia pobre. por eso nos invitó a su boda porqué no le quedaba otra, pero su desgana era más que evidente.

LA CLANDESTINIDAD - Parte IX y última

          Después de salir de chirona, me tuve que dar un paseo por Vigo, para recibir la enhorabuena de parte de mis padres, !estaban locos de contentos!. Lógicamente, me cayó la del pulpo y me amenazaron que a lo mejor tenía que dejar la Facultad. Esta amenaza se fue diluyendo y  llegué de nuevo a Santiago, no me recibieron en manifestación, pues estaban prohibidas, pero en seguida noté que algo había cambiado. Por las miradas, por lo que había detrás de ellas, por como te oían y te escuchaban, por como asentían a todo lo que dijeras, era un pequeño dios en la tierra, eras un héroe revolucionario, un héroe que no había cantado, que había pasado por encima de la tortura,...etc... etc. Todo esto y más era a sus ojos y allí estaba como uno más, sólo que ellos, te ponían en un altar. Como me gustaría explicarle a todos, que yo no era un héroe de nada, que yo no había cantado, no por los demás, ni tan siquiera por la revolución, !que va!, lo había hecho por mi, sólo por mi, por mi ombligo, por salvarme yo, sólo yo y nadie más. Que yo había sopesado todo, que cantar sería como cavar mi propia tumba, que sólo era eso, que no había más, pero como hacerlo, si en aquellos tiempos era imposible...

                    Menos mal, que dios existe y me echó un cabo. Pues los acontecimientos anunciaron la muerte de Franco. Para mi fue un doble alivio, por un lado se desviaba la atención hacia ese evento y por otro era un motivo de celebración y alegría. Esa noche Santiago se tiñó de fiesta, corrió el vino, el champán, los abrazos y las risas. Los días siguientes, siguió la fiesta, pero más moderada. El activismo político si que no paraba, asambleas, manifestaciones, panfletos y pintadas, todo era febril de noche y de día. Fueron tiempos dulces, de comerse el mundo, de replantearse todo, de disfrutar de los pequeños momentos, de correr todo el día, de dormirse sobre los panfletos y también como no, de "transición política", así le llamaron, a aquel contubernio de negociaciones en las altas esferas. Esta transición iba a una marcha diferente a nuestros objetivos y esperanzas, lo nuestro eran ideales descarnados y cargados de utopías y deseos.

                Claro que llegó un momento, siempre llega, en que estos dos mundos se encontraron y  chocaron y ahí sí, si que se nos cayó el palio, los deseos se nos escaparon entre los dedos, la utopía se fue de vacaciones al Caribe y al final, no quedó casi nada, algo sí, pero muy poco. Tanto luchar por llegar a la cima, pensar que estuvimos tan cerca de ella y resulta que al final, ni tan siquiera nos habíamos subido a su primera piedra.

                Pero ésta fue una conclusión a posteriori. Mientras tanto, disfrutamos como cosacos, vivir al día era nuestra consigna, disfrutar de cada instante era nuestra meta y comerse el coco en aquellos momentos, no entraba en los planes de nadie.Y fin de mi ciclo clandestino.

UN PURO CON "K"

               Ahora y en éste preciso instante, me acabó de encender un puro, un puro como suena, ¡un puro!, y no lo hago porque me guste, sino porque no me queda otro remedio. La crisis golpea sin piedad y me ha dejado tieso y a dos velas. No tengo ni para comprar tabaco y por eso me estoy fumando un puro, que por cierto, no está tan malo el condenado, es un Don Julián, que no sé si es bueno o malo, pero a mí, me está sabiendo a gloria bendita. Lo encontré en un cajón y fué de casualidad, pues estaba buscando tabaco como un loco y allí apareció mi querido y estimado puro.

                                   Por cierto el sello del puro, lleva escrito: "Enlace de Kiwy y Karol", con fecha  23/06/2012. Yo la verdad, que no conozco a ningún Kiwy y Karol y estoy seguro de ello, pues con esos nombres tan horteras, no podría olvidarme nunca. Pero bueno, el caso que el puro estaba abandonado en un cajón de mi casa y lo demás ¡qué coño me importa!.

                                  Me imagino su boda y su cubertería, toda marcada con dos letras: "KK" y entrecruzadas por un lazo, ¡qué bonito!, ¡qué romántico! y supongo que a su primer hijo, le pondrán un nombre que también empiece por K, como Kevin, que para nuestra desgracia estuvo tan de moda, hasta hace poco. Aunque podría haber muchos otros, pues todo consiste en cambiar los nombres que empiecen por C, cambiárselo por K. Como si no hizo ella. Cambió la C de Carol por la K de Karol. O sea que habría mucha más variedad, por ejemplo: Kristina, Karlos, Karmen, Kamilo, Korinna, Kapullo y un amplio abanico de nombres más. Además a la entrada de su casa y encima del llamador, podía poner tres preciosas K, el KKK, que algunos le suena mal y piensan en el Ku kus Klan, pero no, ¡mal pensados!, es: Kiwy, Karol y Karolino o Karolina.

                     Después, es sólo cuestión de ir cambiando poco a poco el lenguaje, e ir introduciendo por doquier la K y sustituirla por las C y por las Q. Por ejemplo, se pueden decir: " Kariño kuanto te kiero". Desde luego es más bonito, que cariño cuanto te quiero, me gusta que aparezcan las K, le dan como más carácter ¡karallo!. La K es más seca y más contundente, más alemana. ¡Joder!, lo que dan éstos dos nombres, el Kiwy y la Karol, bueno pues ahora hice un ki kat y dejé de fumar un rato el puro, pues estaba más que axfisiado. Ahora me viene que también hay una fruta, aparte del Kiwi y se llama Kaki, y me sigo quedando perplejo de lo que dan de sí, estos dos nombres tan divinos.

                    Menudo globo me estoy cogiendo con el puto puro, a cada calada parece que floto un poco más o es que flota lo que tengo a alrededor, ¿quién sabe?. El Kiwi me trae recuerdos de mi Vigo natal, pues allí, en las Rías Baixas, se dan especies que no se dan en otros lados y ahora me viene a la memoria, las Kamelias y los Kiwis. Las Kamelias son arbustos que dan flores, la flor de la Kamelia, la más bella flor que hay bajo las estrellas y procede del Japón. Y el Kiwi es una planta enredadera que tiene como fruto al Kiwi propiamente dicho, para mi un riquísimo fruto y procede de Nueva Zelanda. Pues a lo que iba, que éste puro me está matando, y que al parecer existen zonas en As Rías Baixas, con el clima adecuado para su desarrollo. Para mí, el Kiwi y la Kamelia, tienen en común, aparte de que su nombre empieza por K, que son profundamente delicados y eso les engrandece aún más, aparte de que los dos me enkantan.

                                    Pero volvamos a recoger el cabo y lleguemos de nuevo a puerto, pues ya tenemos más elementos para la pareja que se casó el 23/06/2012 y ya le podemos hacer una serie de sugerencias:

              - Aparte de las anteriormente descritas, podríamos darles ideas para el jardín de su Kasa, por ejemplo, que en un lado plantaran Kiwis, unos Kamelios y un Melokotonero. Y en otra eskina distinta, podría haber una zona de huerta, con Kalabazas, Kalabacines.

              - La kalefación, sería una kalefación de Keroseno, como los aviones y encima para que rime la rima y vuelva a rimar, el Keroseno iría en una Kaldera.

              - El koche que puede tener la feliz pareja recién kasada, puede ser perfectamente un Krisler o un Skoda o un Kía, como el de Nadal.

              - La ropa y otros enseres, todos los pueden komprar en el Korte Inglés. Las kamas, los kolchones, las kolchas y hasta amueblar la kocina.

   Y así y así, hasta tener el ajuar completo: la familia, el perro y que lógicamente debe ser un koker, los Kiwis, Las Kamelias, los koches, la kocina y klaro y que no
se olviden de poner encima del timbre,  la triple K y alrededor una guirnalda de kolores.

LA CLANDESTINIDAD - Parte VIII

            De aquellas, en las cárceles había una parte para presos comunes y otra para presos políticos. A mi por lógica, me tocó con los políticos. Los compañeros de "aventuras", nos recibieron con entusiasmo y cariño. Se les veía enteros y contentos, pues a pesar de seguir en la dictadura de Franco, ya se asomaban tiempos inciertos: la enfermedad de Franco, las revueltas en la calle, la incertidumbre del Gobierno. Todo hacía indicar que aquello por algún sitio iba a estallar, que eran días o quizá unos meses.

         
La cárcel en su funcionamiento interno,  se dividía en comunas y cada una tenía su representante. Así el primer día ya nos soltaron el rollo, cada uno su rollo. Había una comuna de etarras y eran tres, que les gustaba estar sólos ellos tres y ni se molestaron en explicar nada, o se estaba con la ETA o no se estaba y si además no eras vasco, pues para que molestarse. Había otra, que era la de los GRAPO, tenía sólo un integrante, que se deshacía explicancándote las virtudes de su comuna y que era la única unitaria y abierta, pero a medida que iba narrando, el mismo se daba cuenta que sólo podía estar él, pues las trabas eran tantas que sólo el las cumplía, aparte del cariño que yo les tenía a los GRAPO.

                                        Despues había la de los revisionistas (el Partido Comunista y los de Comisiones Obreras), éstos eran pocos, pero estaban descartados por principios, eran revisionistas y nosotros izquierdistas, por decirlo de alguna modo, pero era así, en el fondo todo muy esquemático. Con lo que nos quedaba la última, la que decían que era unitaria, abarcaba desde el Movimiento Comunista, al Partido de los  Trabajadores y a la Liga Comunista Revolucionaria (los troskistas), nosotros al ser del Movimiento Comunista, entramos en ésta sin apenas que apenas nos comieran el coco.

                                             Estos días fueron plácidos y tranquilos, de disfrutar y reir a carcajadas, de jugar como los niños, de hacer bromas sin sentido. Todo era armonía y alegría, nos reuníamos para darnos charlas para ver quien se comía más el coco, jugábamos partidos de baloncesto y entre presos políticos y presos comunes, poníamos la radio, Radio Paris, para escuchar los nuevos  partes de la enfermedad de Franco, echábamos partidas interminables a las cartas, mientras hacíamos todo esto, los etarras se dedicaban a vigilar, insultar y amenazar a los carceleros, les ponía su poder, el poder que da el tener armas y ellos disfrutaban con ese juego macabro, no hace falta explicar más su simpleza y su calaña. Además de asesinos, eran como niños encerrados en la Guardería, no paraban de imaginar las posibles vías de escape, y en el como, en que momento y con que medios.

LOCOS E IMPRESENTABLES

 

Se acabaron las fiestas del pueblo y ahora ¿qué hago?, ya no tengo tema del que hablar y es que me he quedado en blanco satinado. De las fiestas sólo queda la bocina de los coches de choque: piriririrí,...piriririrí, que suena de vez en cuando y nada más. Ayer estuve de guardia y sólo tuve pacientes psiquiatricos, algo pasa que los altera. Yo llegué a la conclusión, que a falta de vientos fuertes y persistentes, que aquí toman el nombre de Tramontana, pues tenía que ser el calor axfisiante y por supuesto, la luna llena. Está claro que la luna llena excita y excita en todos los sentidos, en el sexual, en el afectivo y en que dispara las ideas y los pensamientos. Si tenemos en cuenta que los psiquiátricos ya están previamente disparados, pues un poquito más, es lo que les pone cariocos. Y ahora en éstos tiempos negros de tormenta, en que los recortes campan a sus anchas, el tema psiquiátrico está desquiciado. Es un sector con poco peso social y es tomado como una losa por los que gobiernan y aprovechan la coyuntura económica, para ir dejando a los pacientes psiquiátricos en casa.

                                      Un caso curioso que cada vez es menos excepcional. Resulta que nos avisa un tío y dice que hay una paciente a trastamiento psiquiátrico que está fuera de sus cabales. Llegamos y me sale el tío que dió el aviso, y me quiere contar su vida, que si la tía era una malvada, que si estaba rompiendo cosas en su casa, que el la había acogido al ver que dormía en un cajero, etc. Y yo con esa seguridad que dá el ser médico de la puta calle, le escuché de soslayo y mientras me dirigía hacia la tía para escucharla (hay que escuchar a todos) y cuando hablo con ella, veo que el tío achanta y no quiere decir nada, pues me olió a chamusquina. Tiré un poco del hilo de ella, la tía no era psiquiátrica era una hija puta redomada, con mala baba, rencorosa y asquerosa y sobre todo agresiva, pero el tío era lo mismo, salvo que era tío y que llevaba barba en cambio de dos tetas y que de entrada era más suave y ete aquí, que le saco al tío, que el también está a tratamiento psiquiátrico y que su piso era tutelado o sea él estaba bajo control y a su vez él controlaba a la tía.

                             Se le podía poner nombre a éste nuevo sistema de terapia, el psiquiatra controla a uno y éste controla a otro y así sigue la rueda, no quiero pensar como cuidará el penúltimo del último. Hasta se lo podía poner nombre: "la cadena o pirámide psiquiátrica". Y claro ante semejante engrudo, lo mejor era tomar la vía de Tarifa y hacer que los dos se mojaran o sea enfrentarlos más y que se acabaran denunciando mutuamente y asi dos pájaros de un tiro, los dos se quedaban contentos y la atención a ellos pasaba a manos de la policía, que por supuesto a estos últimos, no les entusiasmó mi idea.

                                      En éste caso eran unos impresentables y que de alguna manera como no está catalogada esa enfermedad, la de ser unos impresentables, pues se les metió en el saco de la patología  psiquiátríca, como a tantos otros. Pero a lo que voy, ¿cuántos pacientes psquiátricos que necesitan hospitalización o sea estar en un loquero? y con el tema de la crisis, los están dejando en sus casas y a veces a cargo de personas demasiado mayores para hacerse cargo de un psicótico o de un maníaco o de otra enfermo psiquiátrico de riesgo. Aunque esto ya me suena de hace años y con el PSOE de Andalucía, que cerraban los psiquiátricos, amparándose en que eran partidarios de loqueros de puertas abiertas. ¡Hay que joderse! y encima haciéndose los aperturistas, pero pasándoles el marrón a las familias. Ya puestos debieron hacer lo mismo con las prisiones, prisiones de puertas abiertas.

LA CLANDESTINIDAD - Parte VII

                          No es que fuera un héroe o un superman, no, lo que pasaba es que tonto no era y como diera la más mínima señal de debilidad y dejara entrever, que era cierto lo que ellos pensaban, iban a empezar a tirar del hilo y esto seguro, que llevaría el mismo derrotero que antes, a hostia limpia. Y además que el hilo nunca tendría un final, siempre habría algo más que sacar. Así que no fue por no cantar, ni por ser un héroe de leyenda, simplemente lo fue, por puro instinto de supervivencia.

                                      
                                            Toda ésta película duró tres días. A mi parecieron tres años. Así pasaron los dias, y yo ya estaba cómodo en el túnel del miedo y para mi la esperanza ya había huido y hacía tiempo. Pero llegó el día, siempre llega cuando estás con el agua en el cuello, y nos anunciaron que iríamos al Juzgado.  Yo no me lo creía. En ese momento era un desconfiado, me enseñaron a serlo con sus tretas, primero una buena noticia y despues una buena hostia, así que yo prefería la hostia directamente, sin preámbulos, sin vaselina, !estaba harto de ese juego!. Cuando nos metieron en el furgón de la policía, ahí empecé a notar como el ánimo me calentaba, como las sienes me latían, como sudaba y me aceleraba y como mis pupilas se dilataban. Todos eran signos de que mi alma se llenaba de vida y que ésta había entrado por una rendija, por la rendija que la esperanza, siempre deja.

                                         Despues, fueron trámites y más trámites, declaraciones y mentiras y el resultado fue, el que ya se sabía, ibamos directos a la cárcel y por asociación ilícita. Nos llevaron a la Cárcel de A Coruña, la que está al lado de la Torre de Hercules. Bendita Torre que ilumina el mar todas las noches, pero en éste caso, también iluminaba  a los que estábamos entre rejas. La entrada en la Cárcel, fue de curiosidad sana. El miedo había quedado en Santiago, dibujado en las paredes de la comisaria, ahora tocaba ver, mirar, observar y callar. Concentrarse en todo y en los pequeños detalles, fotografiar el entorno y quedarse con los semblantes.

"MENSAJE EN UNA BOTELLA"

            "Mensaje en una botella", que bonito título para un libro o para una película. Y por ese título tan bonito, he visto esa película y por dos veces, la primera, porque me deje llevar por el romanticismo del título y la segunda, porque soy tonto, además de gilipollas. Porque menudo empalago de película, menudo merengue, menudo panal de rica miel. Y es que tiene todos los tópicos, el actor guapo, el Kevin Costner, echo todo un manitas hacendoso y con su casa de madera al borde de la playa y recién viudo y aún enamorado de la difunta. Y ella, su mujer, tuvo que morir ¿de qué?, pues está claro, de cáncer irreversible. Y el Kevin, capitán de yate surcando los mares de la bahía y su astillero todo pulcro, ni una sóla viruta y ni una sóla mota de polvo en su astillero y su barco a todo lujo y sobre todo y sobre todo, construído con sus delicadas manos de guaperas.

                       Y la tía que no sé como se llama, pero también guapa hasta las cejas y urbanita y trabajando en un gran periódico, allá por los Chicagos y ella, es la que encuentra la botella y con el mensaje dentro y por eso ella se acerca a él, por los sentimientos que transmitía él en el puñetero mensaje. Uyyy!! que bonito y cuidado que me emociono y lloro. Y el último protagonista, el  ahora ya viejo, Paul Newman, o sea que todo un elenco de famosos actores en horas más que bajas y a él, al Paul, le tocó ejercer de padre del Kevin y le daba sabios consejos sobre la vida. Porque no podía faltar la guinda del pastel, ahora el Paul era bueno, pero anteriormente había sido malo, muy malo, había sido un alcohólico empedernido y ahora se estaba redimiendo de su pasado malvado. Y en fin, al final el Kevin muere y se jodió la copla, pero muere en un acto heroico, salvando a una familia en medio de un naufragio y él la chinga para salvar al niño. Y fin, ya está, ya se acabó el pasteleo, entre lloros y más lloros de la chica. Así que con ésta película ya he completado todo el cupo del año, mi cupo anual de romanticismo empalagoso. Y es que si veo una más así, seguro que me convierto en diabético.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...