Tico Pelayo. Ceuta hoy en día.


En el Siglo V hubieran sido una muchedumbre de monjes fanáticos y cristianos fervorosos acorralando a la pobre Hipatia en una calle de Alejandría.
En el Siglo XIV serían una turba enfurecida asaltando la judería de Sevilla y degollando familias enteras.
Y dos siglos más tarde serían una comunidad puritana enardecida en Massachusetts exigiendo quemar y aplastar a pedradas a una veintena de mujeres de Salem.
A finales del Siglo XVIII serían aquellos sans-culottes asaltando las prisiones de París para ejecutar sumariamente a los miles de detenidos que había dentro.
Ya en la primera decena del Siglo XX serían una jauría humana con capuchas y túnicas blancas ahorcando o quemando vivo a cualquier chaval afroamericano en gringolandia.
Pocos años más tarde podemos encontrarlos patrullando las calles de Berlín o de Roma con sus camisas pardas o negras, ansiosos de derramar sangre indefensa para saciar su odio.
Ahora están en Ceuta.
¿Habéis visto el episodio del coche?
Son los mismos.
En Ceuta tienen el aspecto de señoras furibundas de sesenta años o de veinteañeros de mirada enloquecida, van envueltos en banderas de España o en cruces de Borgoña pero son los mismos. El lixiviado ético de una sociedad. Los palos en la rueda del progreso humano. La misma puta vergüenza de nuestra especie que descuartizó a Hipatia recorre ahora impunemente las calles de Ceuta.

Alexei Raskolnikov. "Die Linke" ganó en Berlín

 

Elif Eralp encarna, con todas las precauciones que exige convertir una persona en símbolo, una izquierda urbana que ya no necesita pedir perdón por ser contemporánea. Mujer de origen migrante, joven, culturalmente reconocible para la ciudad que pretende gobernar, radical en la cuestión de la vivienda y perfectamente compatible con una generación que no considera contradictorio hablar de emancipación y preocuparse por el precio de un apartamento. La verdadera renovación de Die Linke quizá no consista en haber abandonado la vieja izquierda, sino en haber conseguido que determinadas personas dejen de percibirla como vieja. Berlín tiene además una característica decisiva: es una ciudad de inquilinos. La crisis no afecta solamente al proletariado tradicional, afecta a trabajadores culturales, empleados públicos, profesionales cualificados, jóvenes con estudios superiores y sectores de clase media urbana.
Los alquileres medianos se han más que duplicado en trece años. La lucha de clases no se da sólo en el ámbito de las relaciones laborales, también en quién puede vivir cerca de su trabajo, quién es expulsado a las afueras y quién puede permanecer en su barrio. Die Linke ha conseguido algo en Berlín algo que la izquierda lleva años intentando conseguir en Europa: convertir una cuestión estructural en una cuestión electoral sin reducirla a una consigna puramente ideológica. No ha tenido que convencer a todos los berlineses de que la propiedad privada es ilegítima, sino convencerlos de que el mercado inmobiliario no está resolviendo un problema que afecta directamente a su vida. Durante décadas, buena parte de la izquierda occidental se ha acostumbrado a hablar de emancipación mediante un vocabulario extraordinariamente desarrollado para describir identidades, subjetividades y formas de reconocimiento, pero bastante menos eficaz para hablar y de materialismo.
Quizá dentro de unos días aparezca alguna columna explicándonos que los jóvenes tienen que volver a votar a la izquierda. Rosa Montero hablará de la memoria, Elvira Lindo de la educación sentimental, algún tertuliano de la extrema derecha y algún dirigente progresista de la responsabilidad democrática. Todos tendrán razón en una cosa: los jóvenes son necesarios. Lo que quizá nadie les pregunte es por qué deberían hacerlo. Porque Berlín acaba de ofrecer una respuesta bastante más sofisticada que la habitual pedagogía del reproche. Los jóvenes no han necesitado que un escritor, escritora de cincuenta, sesenta o setenta años les explique que la izquierda es moralmente preferible. Han votado a una izquierda que les habla de alquileres, vivienda y propiedad y de dinero. Es una diferencia fundamental.

Pablo Neruda

"Tú sabes cómo es esto:

si miro la luna de cristal, la rama roja

del lento otoño en mi ventana,

si toco junto al fuego la impalpable ceniza

o el arrugado cuerpo de la leña,

todo me lleva a ti,

como si todo lo que existe,

aromas, luz, metales,

fueran pequeños barcos que navegan

hacia las islas tuyas que me aguardan."


VAMOS PARA ATRÁS, COMO LOS CANGREJOS

¡Joder con el internet de los cojones y sus putos virus invasivos!...me están dejando seco y tieso. Y ahora todos los días tengo problemas y como yo soy un puto manitas en esto del internet (soy todo lo contrario), pues me hago la picha un lío y en fin, pasa que cada día me desquicio un poco más y un día de estos voy a entrar en brote psicótico y lo primero que haré, será tirar éste puto ordenador de mierda por la ventana. Yo me manejo en mis cuatro cositas y punto y pelota y fuera de ellas, soy un prototipo del fracaso y una realidad del sujeto al que llaman"patoso". Y además, tampoco quiero aprender más de los ordenadores y del internet y es que de verdad yo pienso que en éste tema se vende mucho rollo barato (que al final, sale caro) y se entrega como mal cocinado y entremezclado. Vamos a ver, que se entrega liado y en general los cursos que se dan y hacen al respecto son una mierda patatera.
Bueno, yo lo veo así y además lo siento así y lo digo con el Corazón en la mano y con la Bandera por encima de mis hombros y claro ahora me estaba acordando de las Patrias y de sus putas banderas, bailes y cánticos que enaltecen ese sentido patrio y es que de repente me vino el subidón patrio y me puse a añorar unas Muñeira, que es el baile llamado regional (así se llamaba antiguamente) típicamente gallego o sea, es el baile que en teoría a los gallegos nos debía identificar y tal y como identifica a los catalanes la "Sardana". Y claro y yo me vuelvo a preguntar, ahora que está tan de moda el nacionalismo catalán (todos los nacionalismos, pero hoy en día el catalán se lleva la palma) si en el mismo paquete tiene que venir la Sardana y en mi caso gallego, la Muñeira...porque si es así, yo me doy de baja en esa causa. Y sabéis ¿porqué?, pues porqué yo voy para delante y no quiero ni lo rancio ni lo casposo de todo lo anterior. Aunque el mejor argumento, es siempre decir la vardad, no me gusta y para nada, las Muñeiras o las Sardanas
Vamos a ver, lo que yo no quiero es tener que ir todos los Domingos a ver grupos folclóricos y como si tuviera que ir a Misa ( porque no es santo de mi devoción, ni de mi religión)...pero al parecer de algunos ese sentido patrio, que yo no tengo, es lo que nos hace avanzar como "sociedad". Y es que la oficialidad y su burocracia ( y ya sea la existente o una nueva y sea del signo que sea), se apropia de lo que se vende mejor y los bailes "regionales" y los cánticos y las banderas (y ya sean españolas o de cualquier nacionalidad periférica) se venden al por mayor y por eso ahora, casi todo el mundo se suma a esta nueva bola de nieve patriótica y que se dice a sí misma, que es impoluta e incorruptible y porque eso se lleva en la pureza de la sangre. Pues no señor, me temo que no y porque el choriceo salta todo tipo de fronteras y porque la corrupción está en el ADN de casi todos los políticos y sólo se puede controlar (sí se puede) con leyes que transparenten sus movimientos más oscuros ( es decir, que prevengan y controlen sus delicadas manos choriceras). Pero bueno, hay algunos y algunas que de repente les entró el fervor patrio y ahora, padecen de rabia, eso sí, nacionalista y de pura cepa nacida en el propio terruño.
Pues vuelvo a repetir, que yo no me subo a ese carro y porque me chirría y es más, me reafirmo en mis convencimientos: yo no quería ni quiero patrias, ni banderas, ni manos o puños en los corazones y no los quiero de ningún tipo y de tener que soportar a algún himno prefiero que hable de la humanidad, de la solidaridad y de un mundo sin fronteras...Y ya sé que estoy en minoría, pero quiero que sepáis que yo no me rindo con mis convicciones, desde luego nadie me puede convencer de que jugar con lo más rancio y oxidado es un gran avance social. A veces tengo la impresión de que vamos para atrás como los Cangrejos...

BENDITO TSUNAMI

Y es que ésta Comunidad en la que vivo, léase Baleares, se vive y mucho de lo que se gastan los guiris. Y ahora con la temporada casi acabada es cuando se ponen a sacar conclusiones o cábalas, cábalas a su manera, claro. Y el cuento va, de que hay dos grandes frentes abiertos, los grandes empresarios, por un lado y poseedores de las grandes cadenas hoteleras y por el otro, los pequeños propietarios de una casa o un piso o un apartamento o de lo que sea. Un pez grande que siempre se come al chico y si el chico es chico y además es blandito, pues ya no digamos quién gana. Los peces gordos están compinchados con el Gobierno Balear, ¿menudo descubrimiento? y claro estos, los políticos de turno sacan decreto tras decreto, decretándonos lo que tenemos que hacer y para favorecer al pez más grande. Así funciona el mundo y más ésta historia en concreto.
Y ahora prohíben y por sus cojones, poder alquilar en verano pisos y apartamentos y lo hacen por nuestro bien. No vaya a ser que los guiris nos contagien con sus ladillas inglesas o francesas o algo parecido y no penséis mal, que no es por otra cosa, no es para para que los guiris vayan a sus grandes hoteles, no señor no es por eso, es por librarnos de las enfermedades infecto contagiosas que los guiris nos traen. Un Gobierno del pueblo y para el pueblo se distingue por eso, por estar preocupados por su pueblo y actuar en consecuencia hacia ese mismo pueblo. Las casa de los particulares no están preparadas. por ejemplo para recibir al Inserso, empezando que no tienen un todo incluido o un todo cien, que es parecido, ni tiene wáteres suficientes para tanta cagalera descompuesta de viejo, ni tanta comida basura que les pueda dar de comer, ni tanto alcohol al por mayor, por eso éste Gobierno está atento a sus necesidades y por eso nos prohíbe que alquilemos nuestras casas. ¿Entendido?.
¿Y que media de euros sacan por cabeza de cada miembro del Inserso?, pues no lo sé, pero si no dicen nada será por algo, a lo mejor no lo dicen porque no sacan nada, bueno si algo sacan, los viejos hacen el mismo papel que hacen las ratas: les dan los desperdicios que sobraron de la temporada o del verano, las sobras y lo caducado y por lo menos sacan para los gastos, vamos para ir tirando. Además los viejos no producen muchas molestias, se les mete en buses como al ganado, se les lleva de ronda por sitios con muchas curvas y después ya ni comen o comen mucho menos y por el mareo que traen consigo. Beber si beben, pero como están viejos a la tercera copa o caen redondos al suelo de la borrachera o mueren en el intento.
El caso es que estamos en lo de siempre, el grande se come al chico y el chico se come a si mismo o se come al de al lado y el mundo sigue dando vueltas y más vueltas y aquí no pasa nada, ni ahora, ni nunca. Bueno no pasa hasta que venga un Tsunami y se lleve todo por delante. Bendito sea el Tsunami cuando llegue. Yo sólo espero que llegue pronto y por ello rezo. Aunque más tarde y pasados unos cuantos años, tengo y debo reconocer, que ha proliferado tanto el pequeño propietario que se dedicó al alquiler vacacional, que ahora se han pasado al lado de no alquilar durante todo el año a los de aquí y porque se han subido a la parra del dinero fácil y porque te argumentan que en un mes de alquiler vacacional, sacan cuatro veces más que del alquiler clásico. En fin, que casi todos los que ser han dedicado a eso, se han vuelto pequeños empresarios con su sólo fin, que es sacar la máxima pasta posible.

LA POESÍA (Karmelo C. Iribarren)

Ha llegado el otoño
y, con él, volverá la poesía.
Los días cortos y los cielos grises
—como a ella le gustan—
me la traerán de vuelta a casa.
Sólo queda esperarla
y, cuando llame, abrirle.
El dolor de tu ausencia
hará que no se quiera ir.

POESÍA FILOSÓFICA




Esto que ahora os cuento en éste Poema, ocurrió cuando se publicó que España estaba vendiendo bombas y barcos de guerra a Arabia Saudí. A lo que muchos de nosotros nos opusimos y en teoría el Gobierno, también lo hacía. Y Arabia Saudí respondió que si no recibía las bombas, iba a rechazar los barcos de guerra que estaban en construcción. Y entonces salieron al ruedo los comités de empresa de los astilleros que los estaban haciendo e hicieron una defensa a ultranza de que tenían que seguir haciéndolos, pues de ello dependían miles de trabajadores y haciendo caso omiso a la posible utilización por parte de Arabia Saudita de todo ese posible armamento y que en éste caso, sólo importaban los medios y que el fin, ya no era problema de ellos y sería de otros, pero no de ellos y de esa pequeña historia, viene éste poema.

Yo siempre pensé que había otra forma de hacer poesía,
pero hasta ahora no había descubierto el como se podía
concretar,
yo la llamaría poesía filosófica,
porque cada renglón escrito tiene un sentido
o un contrasentido
o un doble sentido
y hasta a veces, un triple sentido
pero ahí voy yo,
yo con mi poesía quiero reflejar lo que pienso,
por supuesto también, lo que siento
y en ese juego ando metido,
yo pienso y lo concreto lo mejor que puedo
yo siento y lo complemento
y por ahí y por esa vereda van mis tiros
que desde luego no son tan teledirigidos y precisos
como las bombas que les vendemos a Arabia Saudita,
que dicen que matan pero menos
o que matan con una extraordinaria precisión,
pero que matan igualmente
y ¿donde se quedan nuestras manos manchadas de sangre?,
pero claro, primero dijeron que no se les vendía
(parecía toda una declaración de intenciones)y Arabia Saudí les dijo...no me dáis las bombas
pues quedaros también con los barcos encargados
y ahí saltó la liebre proletaria con sus sindicatos montando el
cristo padre,
dijeron: nos vamos a quedar sin trabajo
(aunque ese trabajo estuviera teñido de sangre)
y que importa la sangre ante la comida,
que importa unas bombas de mierda al lado de un buque
armado hasta los dientes
yo soy proletario y de los buenos
y me importa una mierda lo que se haga con las bombas
asesinas,
matan, pues que maten,
hieren y decapitan, total se las comprarían igualmente a otros,
manda cojones con el ardor guerrero y de clase del
proletariado.
Esto en mis antiguos tiempos, no pasaría
o sí...porque las causas justas tienen y han tenido muy poco
peso histórico
y además, son árabes del Yemen los susceptibles de ser
matados,
y esos ¿qué valen?
¿dos o tres peniques por cabeza decapitada?
o simplemente ¿salen gratis?.
Yo he vivido tantas veces películas parecidas,
que ahora ya no me asusto
pero sí que me sigo escandalizando
y a veces, hasta alucino con semejante tipo de movida...

'Somos', José A. Labordeta.

 "Somos

como esos viejos árboles

batidos por el viento

que azota desde el mar.

Hemos

perdido compañeros

paisajes y esperanzas

en nuestro caminar. (...)

Vamos

a echar nuevas raíces

por campos y veredas,

para poder andar

tiempos

que traigan en su entraña

esa gran utopía

que es la fraternidad..." 

Pedro López Lara


 

Que PINK deje de ser embajadora de UNICEF


  Todos los niños son iguales, menos los palestinos. 135.000 firmas contra Pink para pedir a UNICEF que la retire como embajadora.

Más de 135.000 personas han firmado ya una petición para que Pink deje de ser embajadora de UNICEF, cargo que ocupa desde 2015. Pink es embajadora de UNICEF desde 2015. Su trabajo consiste, precisamente, en prestar su voz a una organización cuya misión no distingue entre niños israelíes, estadounidenses, sudaneses o palestinos. Pero cuando Macklemore utilizó el escenario para gritar «Free Palestine» y denunciar lo que está ocurriendo en Gaza, Pink decidió utilizar su enorme altavoz para cargar contra él y respaldar públicamente las críticas que lo acusaban de antisemitismo.
Pink ha intentado matizar después su posición: asegura que también siente compasión por los palestinos, que no pretende censurar a Macklemore y que decir «Free Palestine» no es antisemita. Pero la polémica estalló porque, mientras Macklemore estaba poniendo Gaza encima de un escenario gigantesco y pagando un precio profesional por hacerlo, ella eligió dirigir públicamente sus reproches hacia él. Los impulsores de la campaña sostienen que esa conducta resulta incompatible con representar a una organización que debe defender los derechos de todos los niños, también cuando los niños que necesitan esa voz están en Gaza.
Ser embajadora de UNICEF queda precioso en una biografía. Lo complicado llega cuando defender a la infancia significa incomodar a gobiernos, multimillonarios, promotores, propietarios de estadios y una industria que preferiría que nadie pronunciase determinadas palabras. Más de 135.000 personas están pidiendo a UNICEF que decida si su representación pública puede convivir con esa contradicción. Porque los derechos universales tienen una manía bastante molesta: para llamarse universales tienen que llegar también a Palestina.

Fernando Portolés Reboul

Es septiembre de 1976. Tengo nueve años. El cielo de Madrid se ha vuelto del color de una peseta desgastada. La ciudad se envuelve en una manta de tonos dorados y ocres. Los castaños del Retiro pronto quedarán limpios. Voy jugando por fuera del parque, pegado a la verja. Empieza el otoño.
Ahora es septiembre de 1921. Josefina también tiene nueve años. El sol disipa las últimas neblinas sobre Santiago de Chile. El aire andino ya no corta la piel, sino que sopla cargado con el perfume dulzón de los ciruelos en flor. La niña corre por los jardines del Parque Cousiño, sintiendo la tierra cada vez más tibia bajo sus zapatos. Empieza la primavera.
En mi barrio ya se han cerrado las ventanas y las vidas vuelven a ser de cada casa. Mi madre me llama para merendar. Pan con mantequilla y chocolate, lo que más me gusta. Me lo llevo al salón. Me tumbo en el suelo, a un lado del sofá. Empieza en la tele un programa de un monstruito que habla al revés y pide "merengues nata con".
Josefina ve cómo una pareja de picaflores revolotean con nerviosismo alrededor de las enredaderas de la terraza. Su madre también le llama para merendar. Le deja en la cocina una taza de leche y un trozo de queque casero. Josefina se lo lleva a la galería y se lo toma sentada en el banco de mimbre, mientras abre el último número de "El Penecas", la revista que su padre le trae todos los sábados
Hace una semana que empezó el colegio. Volví a encontrarme con Conchita y Mari Carmen, las mismas señoritas del año pasado. Me cuesta acostumbrarme al uniforme después del verano.
Josefina afronta el último trimestre del curso con las Monjas Francesas de Providencia. Le va bien, es buena estudiante y las hermanas del colegio están muy contentas con ella.
Acabo de merendar y llevo el plato a la cocina. Unos goterones gordos de lluvia afinan su música al chocar con el alambre de los tendederos en el patio de luces. Abro una rendija en la ventana y miro hacia arriba. El cielo se algodona de grises y negros.
Josefina deja el plato vacío en una mesita auxiliar y sigue leyendo la revista. Escucha las risas de los hijos de los vecinos que salen a jugar a la pelota. Aunque la calle está empedrada y da unos botes extraños. Deja de leer y mira a través de la galería. Ya llegan las tardes luminosas, ideales para andar en bicicleta.
Una vez más, la Tierra realiza su eterna danza: mientras yo me preparo a recibir los días de frío en el norte, el sur de mi abuela Josefina despierta con fuerza para acoger la luz de los meses cálidos. Todo se conecta en el tiempo. El ciclo infinito de la vida vuelve a florecer.
Feliz otoño. Feliz primavera.

TARDE OTOÑAL

 Tarde otoñal  y por sus cuatro costados. Tarde nublada vestida con su traje gris plomizo tarde no cansina ni aburrida porque el aburrimient...