Leopoldo María Panero


 

COSAS QUE PASABAN

 

Yo fuí de esas pocas personas que saqué mi carnet de conduucir a una edad cuando menos que madura, exactamente creo que tendría 32 años o un poco más o sea que me quedo entre los 32 a los 35 años. Mi padre nunca tuvo coche, se negaba a conducir, supongo que por miedo o porque simplemente no le gustaba conducir y punto. Por tanto nunca recibí su apoyo moral ni monetario y cuando le sacaba el tema siempre concluía con una frase bastante justa y categórica: "cuando trabajas y ganes tu sueldo, ya podrás pagar y sacar tu carnet de conducir". Y así fue y mientras estaba estudiando medicina nunca me atreví a volverle a sacar el susodicho tema. Tuvieron que pasar los años universitarios y unos pocos años más, para reunir algo de pasta con mi sueldo y con la idea de sacerme el carnet de conducir y de comprarme un coche de segunda mano. Pues nada, que dado que soy como soy, primero compré un coche, un coche precioso por cierto y lo primero que hice con él, fue aprender a conducir . Y nos íbamos un amigo y yo a un descampado que había cerca del pueblo y allí venga a dar vueltas y más vueltas y hasta que nos aburríamos de dar tantas vueltas. Era un buen amigo, mejor persona y un magnífico compañero de fatigas y alegrías. O sea que gracias a él y a su santa paciencia, yo pude sacarme el carnet de conducir. 

Después de esas prácticas de coche, nos íbamos juntos al pub del pueblo (al único que había) y allí, los dos nos poníamos morados y ciegos. Y de vez en cuando caía una raya en nuestras narices y entonces, aún prolongábamos la fiesta un poco más. Yo de aquellas aún tenía novia y que fuera o no a casa y para estar con ella, era una verdadera quimera y porque el interés y el cariño que uno tenía por el otro, estaba en plena fase de decadencia. De todas formas la mayoría de las veces, intentaba dejarle un recado de que no iba y que me quedaba con mis amigos del pueblo en el mismo pub  de siempre. Ella hacía lo mismo, cuando era al revés y por tanto en este aspecto no había ninguna discusión entre los dos. Yo creo que la cosa de avisarnos, en realidad era por mantener algo las formas y además y hablo en mi caso, también era por así hacerme creer que tenía algo estable y esa falsa estabilidad, me daba algo de seguridad. De aquellas, el simple hecho de tener novia era una de las patas de mi banco vital y para mantenerme un tanto estable. Así me engañaba yo de aquellas. Aunque siendo sincero del todo, yo sabía que las cosas estaban así, así de mal, me refiero y yo lo sabía, que cualquier día de esos, ella me iba a dejar a mí o yo a ella.

El caso, es que me quedaba con mis amigotes en el pub del pueblo y allí bebíamos como cosacos y como todos nos conocíamos de tantas veces que habíamos estado juntos y  conocíamos perfectamente los puntos fuertes y débiles que tenía cada uno, pues pasaba que un día le tocaba a uno ser la diana de los demás y la siguiente vez, le tocaría a otro. En cierta medida, íbamos rotando, aunque en realidad, siempre había alguno al que le tocaba muchas veces más, así como había otros que más o menos se iban librando y yo creo, que fuí uno de estos últimos. Y entre broma y broma siempre surgía uno con su tema montemático (que siempre era el mismo), que si el fútbol que si el Madrid o el Barcelona, que si fulanito está lesionado y nosotros vamos a ganarlo todo y vosotros nada de nada y hasta que todos a su alrededor dejaban a los dos elementos discutiendo sobre un tema sobre el que estábamos hasta los huevos y cuando se daban cuenta, no tenían a nadie a su alrededor. Se intentaba delimitar ciertos temas, pero hay que entender que un pequeño pueblo de Costa da Morte, no había demasiados temas para hablar. 

Y mañana va a llover y porque mañana me quiero ir a pescar y le preguntaba otro y ¿desde la costa o vas en barco? y a sabiendas de lo que iba a contestar y porque toda su vida fue a pescar en barco...Pero es que de algo había que hablar y aunque te supieras de memoria lo que cada uno iba a decir u opinar. Y salía otro por peteneras y le decía al dueño del pub (que más o menos, también era de nuestra edad) y no tienes mejor música que poner que este muermo de mierda y el dueño le contestaba ¿y cuál quieres que te ponga?. Pues no sé, pero algo que suene mejor que esta marcha fúnebre. Y mientras tanto desfilaban las cervezas y alguna otra copa que lógicamente te emborrachaba más rápidamente. Y cuando ya estábamos ciegos como piojos nos íbamos despidiendo y con un "boas noites" susurrado y apenas audible y para que no se notara demasiado que ya ni podías hablar. Y afuera hacía un frío del carajo y llovía como siempre o sea, todo el tiempo y sin carnet de conducir y borracho como iba, estaba descartado volver a casa conduciendo y que remedio me quedaba que volver andando aterido y muerto de frío, empapado de arriba abajo y con unas ganas inmensas de calentarme en mi estufa de leña. 

Llegaba a casa en un estado lamentable y yo deseaba que mi novia estuviera durmiendo en la cama, pero no y se había quedado dormida viendo una peli y por tanto estaba en el sofá al lado de la estufa y cuando pudo mirarme a la cara me dijo: ¡Joder que mala pinta tienes! y volvió a cerrar los ojos y a continuacion se levantaba y se iba como un zombi a la cama. Y yo pensando, menuda resaca tendré mañana y además, tendré que madrugar y porque tengo que pasar consulta en el Centro de Salud y en ese espacio de tiempo me entraba una especie de vértigo insondable que por lo menos, me ayudaba a dormir. Y así me quedaba dormido en compañía de mi hermosa y querida estufa de leña. No sé que haré (eso lo digo ahora) cuando me dejen sin estufa de leña o sin la compañía de una simple chimenea y lo digo, porque más tarde o más temprano, llegará ese momento.




NO ESPERES MÁS DE MÍ...

 No esperes más de mí

he dado todo lo que pude dar y más

he soñado contigo millones de veces

he estado en tu cama bajo las mismas sábanas

he tocado tu piel incandescente y me adherí a ella como un

 imán

y en realidad, fundé una capa más de tu piel.

Te dije cosas preciosas al oído

y mientras te daba un beso en las pestañas

una de mis manos

se deslizaba por la suave piel de tus nalgas

y allí se quedaba durante un largo rato,

porque el placer era tan inmenso

que pensaba que tu piel era de recién nacido

y sabiendo que si bajaba un poco más

estaba un pozo celestial presidido por un hermoso clítoris

y cuantas veces te lo había acariciado todo en esas largas

 noches de invierno

y cuantas veces me había despertado a medianoche

esperando que todo fuera verdad

y tras beber un poco de esa realidad

me obligaba a volver a mi anterior sueño

pero era un esfuerzo inútil

y es más

a cada intento más me desvelaba

acudían a mi cabeza los pros y los contras

yo, por un lado te quería y mucho

por otro lado, no quería a atarme a nadie

ni depender de nadie en concreto

ni ser novio ni marido de nadie

ni que me presentaras a tus hijos

ni a tus mejores amigos

ni ser un ejemplo para nadie...

y entonces me reafirmaba en mis conviciones

pero siempre dejando la puerta entreabierta

y por si acaso venías.

 

TENGO LA PANTALLA EN BLANCO

Tengo la pantalla en blanco

esperando a que escriba algo.

Tengo mi estufa de leña vacía

esperando a que llegue el frío,

todo lo demás cumple las condiciones:

el otoño de tardes cortas y noches largas, 

el cielo encapotado durante todo el día,

las hojas caídas a millares sobre el suelo húmedo

el aire del norte tirando a suave

y unas inmensas ganas de que la casa huela a leña quemada.

Y por una vez no me voy a precipitar

y voy a esperar a que el frío se cuele dentro de ésta casa,

ya me he precipitado toda mi vida

decretando el otoño antes de tiempo

y porque me podían las ganas

y convertía al ansia en mi factor vital dominante. 

Y lo que pido yo en otoño, 

es todo lo contrario

pido paz y concordia

serenidad y justicia

y eliminar todo lo malo de mi cerebro

y así dejar sitio

para que entre lo bueno.


LA LUNA...

No existe nada ni nadie más allá del espacio tiempo,
no sé lo que tengo que hacer fuera de hora o fuera de sitio
y además, sin control ninguno,
no sé si ponerme a dar vueltas sobre mi propio eje
o a buscar las ondas vitales de mis Satélites planetarios
todos esos que gravitan a mi alrededor,
quiero conocer mi Luna,
mi Luna romántica,
mi valiente Luna que se atreve con todo,
esa que sube y baja mareas chascando los dedos,
esa que remata o revive vinos,
esa que convierte a los Lobos en hombre lobos,
que desquicia más si cabe, a los locos,
que aumenta el número de partos
y cuando a mi me alumbra me pregunto como...
como enciende sus luces blancas evanescentes,
como dibuja sus contornos de sombra de ojos,
como enternece desde al más iracundo
hasta la bestia más inmunda llena de rabia,
quiero saber su funcionamiento
y conocer en que se basa su extenso y potente poder,
yo a su lado, no soy nada ni nadie,
yo soy sólo su admirador apasionado
y si una noche y cuando todo se nuble bajo la espesa niebla,
espero que la Luna me deje un pequeño resquicio de
esperanza
yo haría lo que ella quisiera,
si hay que adorarla, yo la adoraría sin más y sin pensarlo,
si hay que venerarla, fundaría una secta satánica y lunática,
si hubiera que adormecerla, yo la mecería entre mis brazos,
yo amo a la Luna y por encima de todo
y que nadie ni nada ose tocarla,
ni la insulte, ni le falte al respecto,
la Luna y yo somos hermanos univitelinos,
nacidos el mismo día y a la misma hora,
pero ella se llevó la mejor parte
y escogió quedarse ahí arriba
y yo en cambio,
me tuve que conformar con éste trozo de cuerpo
que ahora sé,
que no va a ninguna parte.

OTRA DEL VIAJE A PORTUGAL

 

De mi viaje de hace más o menos un mes a Portugal, ya comenté alguna cosa y en resumen me sigue encantando Lisboa, aunque como le ha pasado a otras grandes ciudades, está vaciada de portugueses y que su centro histórico está plagado de viajeros turistas que van a durar unos días y para que a su vez, vengan otros que harán lo mismo que los anteriores y saturarán de forma total los puntos neurálgicos de esa hermosa ciudad. Y claro que nosotros éramos parte de esa manada invasiva, pero que  lo reconozca no significa y para nada, que no piense que no haya que hacer un cambio de arriba abajo (hacer un cambio estructural). Habrá que pensar algo que de una alternativa a los pisos turísticos y porque vaciar una ciudad de sus propios habitantes, no es la solución de nada, salvo claro está para los bolsillos de las multinacionales propietarias. Y a las que les importa una puta mierda en que están convirtiendo esa ciudad. El ciudadano de ahora, sólo va a estar unos días y no va a  participar en ningún cambio estructural de esa ciudad. Habrá algún alto directivo que diga...¿Lisboa?, ¿donde coño está?. Y a mí que me importa que sean de aquí o de allá y a mí lo único que me preocupa, es que den resultados económicos y lo demás, me importa una puta mierda.

También fuímos a Sintra que está muy cerca de Lisboa y aquello parecía una procesión de semana santa en pleno centro de Sevilla. Y eso que estábamos en Octubre y que al estar en pleno o a principos de otoño, suponíamos que los guiris estarían desaparecidos. Pero no señor, Sintra estaba hasta los topes y con las terrazas completamente desbordadas. Comimos lo mejor que pudimos allí y por la tarde quisimos visitar el "Palacio da pena", que personalmente y por esta vez, no pude visitar (ya lo había visto y visitado hacía mucho tiempo), pero es que ahora es mi propia circulación sanguínea la que manda sobre mí y llegué hasta el palacio, pero el dolor que tenían mis piernas y debido a mi claudicación intermitente, me estaba avisando que no podía proseguir. Simplemente esperé a que vinieran los demás a la entrada del palacio y nos fuímos en busca de una casa alquilada en Coimbra. 

Me gustó Coimbra y creo que me gustó de esa manera, por ser una ciudad universitaria y que ya no eran los guiris los que dominaban el ambiente ciudadano. Había guiris pero no tantos y además no era una ciudad llena de puntos neurálgicos para ellos. Me pareció una ciudad bastante anodina y que lo único que destacaba sobre lo demás, era su preciosa ciudad universitaria: su antigua biblioteca, sus capillas, sus maravillosas salas de reuniones de rectores, decanos y profesores, sus espacios para pasear, pensar, decidir y de aislarse de los ruídos exteriores. Aunque es verdad, que siempre me pareció un exceso de ostentación el vivir o trabajar en medio de tanto lujo, Pero me lo pareció en la universidad de Coimbra, como también me lo pareció cuando estudiaba en Santiago y por fotos y por lo me contaron, también pasaba que había ese nivel de lujo en otras universidades.

GAZA

 


LO BUENO DE LA VIDA

Lo bueno de la vida, es que...es que... es que ya no sé lo que decía o lo que pensaba hace un momento. Lo bueno de la vida es que es como un buen vino o sea que mejora con el paso de los años, salvo los que ya nacieron avinagrados y ni el vino, ni la vida les pueden sacar su desagradable amargor ácido. Lo bueno de la vida es que pudiste hacer lo que te dió la real gana y si hiciste cosas malas, nadie salvo tu conciencia te va a pasar las cuentas y si lo hiciste más o menos bien, la gente te aplaudirá por las calles (figuradamente) y tú irás más lleno que un pavo en Navidad y sin saber que serás el plato principal de esa Navidad. Lo bueno de la vida, es que depende de tu conciencia y la conciencia se educa como todo: si de pequeñito le enseñaste a que se quedara muda y callada, ahora no asomará su cabeza. La conciencia al fin y al cabo, es una serpiente venenosa, pero si le quitas los dientes, ya no importa su veneno, sólo asusta, pero no mata. Hay que vivir sin conciencia (relativamente hablando), al libre albedrío y sin remordimientos o como dicen otros, a la buena de Dios...o al abrigo del Demonio (si es que con él que te sientes mejor), pues para lo que nos queda en el convento, nos cagamos dentro y porque entre otras cosas, nos empieza a dar igual en lo que creamos o no creamos. A mí ahora lo que más me preocupa, es haber dejado a mis hijos ésta mierda de mundo en el que de alguna manera hemos participado. Y eso no me lo perdonaré jamás.

Monetizar el vacío. JUAN JOSÉ MILLÁS

Me viene a la memoria porque sí, porque la memoria hace conmigo lo que de da la gana, una figura clásica, el uróboros, que representa a una serpiente devorándose la cola al tiempo de formar un círculo perfecto. En otras palabras: un animal que se alimenta de sí mismo, aunque no sabemos por qué lo hace, quizá por cumplir un ritual o porque tiene hambre. El uróboros, en fin, constituye un misterio gastronómico y digestivo: cuanto más come, menos tiene para comer, de manera que su voracidad debería conducirlo a la desaparición. Por suerte para él, lleva miles de años en esa postura, sin acabar de engullirse. Enhorabuena.
Los Beatles, si ustedes se acuerdan, sacaron en la película Yellow Submarine un engendro con una boca aspiradora, el Vacuum Monster, que se tragaba cuanto hallaba a su paso. Aspiraba árboles, edificios, montañas, animales, personas, rascacielos quizá, no me acuerdo de todo. El caso es que se tragaba el paisaje y cuando ya no quedaba nada que llevarse a la boca, se aspiraba a sí mismo y desaparecía dejando tras de sí un agujero existencial acongojante.
He pensado en estos dos animales a propósito de la glotonería del capitalismo contemporáneo, que ha adquirido algunas de sus costumbres alimenticias. Comenzó devorando las materias primas, continuó con la fuerza del trabajo y luego fue a por nuestros deseos. Cuando los deseos escasearon, empezó a fabricarlos. Hoy produce necesidades a una velocidad superior a la que somos capaces de satisfacerlas, lo que constituye un hallazgo industrial extravagante. Antes se fabricaban objetos para cubrir carencias. Ahora se fabrican carencias para inventar objetos. Imagínense una panadería que, además de vender el pan, produjera el hambre. O una empresa farmacéutica que, después de concebir un medicamento, propagara la enfermedad correspondiente. El problema es que el capitalismo necesita consumidores a los que enseguida empobrece o consume para aumentar sus beneficios. Se ha empezado a comer a quienes le dan de comer, que es un modo de comerse a sí mismo. El capitalismo salvaje es un uróboros, un Vacuum Monster que cuando haya acabado de aspirar el planeta hallará el modo de sacarle también alguna sustancia al vacío

IVÁN REDONDO

La campaña ha terminado. No la oficial, que ni siquiera ha empezado, sino la que veníamos contando desde que se convocó el 29-N. Todo lo dicho hasta Urda, todo lo medido y todo lo proyectado ha quedado suspendido en el aire. Las encuestas que se publiquen a partir de hoy retratarán a un país en estado de shock, no a un país que vota. Mi consejo es sencillo: recomiendo no hacer caso a las cifras. Faltan 27 días para el 29-N. Y esta elección se decidirá en la última semana. Los últimos tres días.
Lo de Urda es inédito. Es la segunda tragedia de la alta velocidad en un año, y el AVE no es una infraestructura cualquiera: era el orgullo nacional. Cuando un símbolo se convierte en herida, cambian los sentimientos profundos de los españoles. Y eso no lo mide ningún tracking . El voto no se mueve ahora por ideología, sino por algo más hondo: el miedo. No hay ninguna revolución en el voto. Es tan falsa esta afirmación como que el PP era primera fuerza antes de Urda. Y a los numerólogos que lo insertan hay que recordarles una palabra maravillosa en español: son unos “ansias”. Pues todo comienza de cero. Para todos. A la oposición se le va a juzgar como gobierno, y al Gobierno, como Estado. Ese es el tono vital.
Aprobaría la nacionalización del ferrocarril en España al amparo del artículo 128 de la Constitución
El único espejo que tenemos es el 11-M. Conviene mirarlo despacio. Entonces el PP se equivocó: quiso gobernar el relato con una mentira, y los españoles, que entienden casi todo menos sentirse utilizados en el duelo, se lo cobraron en las urnas. El Gobierno ha acompañado en el dolor, ha sido transparente y debe dar una respuesta de Estado. He estado todos estos días en silencio en las redes, como tantos otros paisanos, por lealtad a mis compatriotas, que se merecen no solo guardarles silencio, sino también llevarles en cada viaje en tren siempre con nosotros. Las víctimas y los trabajadores son la medida a lo que nos debemos y las entrañas de nuestro país.
Por ese respeto, les explico lo que yo haría. Dos accidentes en 10 meses son “inasumibles”. Esa es la palabra exacta. Por eso, aprobaría la nacionalización del ferrocarril en España al amparo del artículo 128 de nuestra Constitución. La alta velocidad debe ser otra vez un servicio público esencial prestado por el Estado. La liberalización no ha funcionado en España. Y la respuesta debe ser la “nacionalización”. Pocos servicios son más esenciales que el tren en el que viajan cada día millones de españoles. Sería la primera ley que llevaría a las Cortes el nuevo gobierno. Así se lo comunicaría a la presidenta de la Comisión Europea, a la que pediría revisar el fallido modelo europeo con un argumento indiscutible: la seguridad de los viajeros está por encima de la competencia. Y abriría conversaciones con los gobiernos de Francia e Italia y los accionistas de Ouigo e Iryo para una salida ordenada, respetando a sus viajeros y trabajadores. Esto España lo resuelve en familia. Reordenando la situación.
Somos un Estado que actúa con rigor y seriedad. Y el Gobierno de España está en plenitud de funciones para presentar ya un gran plan con múltiples medidas que aseguren que antes de cada kilómetro nuevo, cada kilómetro construido es más que seguro. También para que la investigación que está realizando la Comisión de Accidentes Ferroviarios cuente con expertos de la Agencia Ferroviaria de la UE.
El 29-N es la hora del Estado. Esto no va de “gestión” como en cualquier campaña convencional, se trata de “recuperar el control” ante un fallo del sistema en el que el país mira al Estado. Este fallo del sistema es el mismo en vivienda, salarios, pensiones, inmigración y seguridad que he estado contando en innumerables entrevistas en todos los medios de comunicación estas tres semanas y media. El testimonio del viudo de una de las víctimas de Urda me representa: “Vivimos la peor época del capitalismo con prisas”. Gracias a su reflexión se entiende muy bien dónde estábamos cuando todo se detuvo. El dilema es histórico. Y Blocus también es producto de ello. Se trata del tipo de sociedad en la que vivimos. La participación del 29-N será de época porque estas elecciones generales son en legítima defensa. Unas elecciones de he entendido el mensaje.
España está golpeada, y los españoles van a decidir el 29-N quién la levanta. Quien aspira a gobernar tendrá que demostrar que sabe contenerse; quien gobierna, que sabe dar una respuesta de Estado a la altura de la fuerza de la gente. España está golpeada, no vencida.
Y la memoria siempre, siempre, es imprescindible para detectar donde esta la mentira, por mucho que la grite la oposición y sus redes. Siempre hay que ir a la hemeroteca para contrarrestar tanto bulo y tante campaña mentirosa.
Pp y Vox votaron en contra de un credito extraordinario de 600M€ a Adif para acelerarar inversiones; la CNMV defendió la baja de tasas ferroviarias que solicitaban Iryo y Ouigo perjudicando a Adif; el recorrido Madrid- Paris está bloqueado porque Francia ha vetado a Renfe como competidor… la liberalización es una falacia y una soga al cuello como lo es la externalización de servicios en la sanidad. Hablar de nacionalización implica sacar o restringir al máximo el mercado en operadores de infraestructuras.
(Fue el gobierno de Rajoy el que liberalizó el sector ferroviario, cinco años antes de que fuera obligatorio por la Comisión Europea).
Si esto no se hace ahora, no se hará nunca. Para ello se necesita un gobierno que quiera y pueda hacerlo.
Depende de nosotros

DE VUELTA EN CASA

De vuelta en casa. Día de navegación de alto estandin, bueno ya me entendéis...para mi lo de alto estandin es simplemente ir en barco y a toda vela...y lo de altos vuelos se lo añado yo, que es gratis y además por un puto día de mierda, me gusta sentirme el tío más importante del mundo. De vez en cuando viene muy bien meterse en vena una dosis de autoestima o eso dicen los manuales de superación que tanto se venden y en conclusión, tanto se compran. En realidad esos manuales dicen que uno tiene que hacerse un yonqui de la autoestima y ese es su gran problema, pues el día en que por la causa que sea, uno sufre una bajada en su nivel de autoestima...pues según los manuales uno se tendría que cortar las venas directamente. Dicen que el nivel de fracaso tiene mucho que ver, quiero decir que si uno es hipersensible al fracaso y ante el mínimo tropiezo se desquicia y se queda confundido y tocado...su rebote más visceral será buscar la dosis de autoestima diaria y como no la va a encontrar y porque está hecho polvo, entrará en el puto bucle de las ideas y paranoias suicidas. Por tanto...seamos y dejémonos de querer ser encantadores de serpientes, aunque por un día o por un mes, yo sería de los primeros de la fila. Yo me apunto a aquella vieja historia de "reina por un día".
Bueno, olvidémonos un poco de tanta filosofía barata o de tanta filosofía de mercadillo en una mañana de Domingo y vayamos al puto grano de la cuestión...Lo pasé de puta madre. Disfruté como un jabato que sale de su propio cuerpo y se convierte en un alien todo animal y todo extraterrestre. Sentí la caricia del viento marino en mi dura piel de terciopelo. Me quemé un poquito bastante y ahora estoy un poco achicharrado, pero sin llegar a tener el tufillo de carne asada a la parrilla. Tengo ese color que se mueve entre lo blanco y lo negro, pero que tampoco es gris y porque es un poco tirando a rojizo oscuro con ciertos tiznes negruzcos y como sino me hubiera lavado en 10 años. Mi amigo, lo disfrutó como yo o más y porque debe ser la ostia el sentirse el amo del aparato o barco con el que estás disfrutando y navegando (debe ser como sentir una prolongación de tu cuerpo...). Sentirse patrón de yate y además, ser el poseedor del yate (aunque en realidad, no fuera un yate) debe estar entre los 10 mejores placeres del mundo. Primero están las Pirámides, segundo o tercero están las cloacas de Roma y en el décimo puesto se encuentra el tener el título de patrón de yate y da igual que sea un yate que una palangana con remos.
Éstas tonterías las escribí ayer y porque hoy es Jueves y día 31 del mes de Octubre. Anuncian lluvia o lluvias. Hoy día nublado tirando a gris tostado y con alguna nube negra que para mi, ni siquiera amenaza con nada. Son nubes que se han quedado con la carcasa negra pero por dentro están vacías de contenido. Hoy leí un artículo que decía que en el mar mediterráneo la reducción de lluvias ha sido un 20% más que en el resto del planeta y que por eso nos van a arrasar los mosquitos tigre y con ellos vendrán ese tipo de enfermedades llamadas tropicales (que hasta ahora no se habían establecido por estos lares). Penoso, es penoso lo que hemos hecho los humanos con nuestra tierra y lo peor de todo es que no aprendemos e iremos a la puta Luna o a Marte y una vez instalados en uno de sus cráteres, de inmediato pondremos una fábrica contaminante para adornar convenientemente el nuevo paisaje lunático y para llenar nuestros pulmones de parecido aire contaminado que hasta hace poco respirábamos.. A éstas alturas de la película ya no sé si podremos vivir sin contaminarlo todo...Y como buen ejemplo de lo que digo, sólo hay que ver lo que coño han hecho con el Mar Menory una magnífica bahía la han convertido en un estercolero o en un cementerio de todo lo vivo..

Clara Janés

«¿Sobre el pétalo leve ondea la sombra de una mariposa y cae al agua un gemido».