SE DESLIZAN....(Poema)

Se deslizan mis manos,
       se deslizan mis besos,
se deslizan mis penas entre tus trazos
         y yo me deslizo junto a tu rostro
y yo me destrozo junto a tu brazo
   y juntos...y juntos...,
        somos más que dos,
somos tú y yo y nuestro pequeño equipaje
    o es ¿nuestro secreto?
ese, que llevas en el hueco de tu espalda
         y como si los secretos no se vieran
y como si los secretos formaran parte de la otra cara de la luna,
       la oculta y la que no se ve, pero esa es, la que se siente
y hoy la luna se ha dado la vuelta
    y hoy la luna se refugió dentro de tu hueco
y hoy la luna no se acuerda de mis penas.

LA VERDADERA LOCURA

La locura, la verdadera locura no es que te pongas a andar por los tejados y a colgarte de las farolas del puerto, la verdadera locura es seguir viviendo y entre tanto normalizado que se adapta al medio que le ponen y que le dejan. Eso, sí que es locura y lo es, porque tienes que seguir viviendo y coleando entre demasiados descerebrados. Es decir, te tienes que pasar a la puta clandestinidad y vivir haciendo que eres un tío normalizado y en realidad, eres un tío iluminado. Bueno, para eso tienes tus momentos íntimos y personales, para eso debes alargar el tiempo que echas en el water y ya sea, para cagar o mear, porque al final, el sitio más íntimo que tienes, es el puto water y porque tú cagada no la quiere compartir nadie.

La locura no es vivir, la locura es vivir acomodado a lo que te dan o a lo que les sobra. Y hay que vivir el día a día, pero hay que vivir sin seguir al pie de la letra las reglas del juego o por lo menos, a ratos romperlo y destrozarlo todo. Total ¿qué te va a pasar?, que te multen, que te lleven para el turullo, que te pongan cadenas, que te condenen a cadena perpetua, que en la cárcel te rompan el culo y los intestinos...pues sí, te puede pasar todo eso y por saltarte las reglas. Bueno, pero yo en esto soy radical y desquiciado y prefiero que me rompan el culo a la bravo y sin límites, que poquito a poco y untado de vaselina.

La verdadera locura es tener que aguantar al payaso de mi vecino y porque a éstas alturas, yo ya no estoy para eso. Y claro, cada vez que lo veo y el me ve a mi, me entran ganas de meterle sus lindos cupones de ciego por el culo y sacárselos por la boca. El tío menda vende cupones de los ciegos y podía vender mandarinas, pero no señor, vende cupones y con ese arte...y con ese arte de gordo grasiento y asqueroso. Y es que siempre hay que tener a un vecino como acérrimo enemigo y porque así y de vez en cuando, antes de salir en cuerpo de rey a la puta calle, te cagas varias en él...y no sé el como deciros, pero os juro que uno se queda más desahogado. Y siempre ten a un vecino, como enemigo y así, notarás la verdadera diferencia.

SE ME AGRIETA EL ALMA (Poema)

Se me agrieta el alma
y a veces, se me rompe en mil pedazos
y es que me desborda la vida
y nado entre mares de sentimientos,
pues yo soy grande pero no tengo peso,
soy suave y frágil,
pero al mismo tiempo, soy fuerte
y no me rindo ante ningún imposible
y es que de repente,
 he sentido la llamarada de la vida,
y botón a botón, me he descosido
y ahora estoy aquí sentado,
 contemplando los estropicios
y los abundantes restos del naufragio
 y resulta que todo es bello
y que de un trozo mío salen más trozos
y al final, todo cuadra...
y todo cuadra dentro de mi inmenso caos.

LA CUARTA DIMENSIÓN

¿Sabéis?, hay mundos paralelos, hay mundos paralelos que nos están ahí esperando y a la vuelta de cualquier esquina, claro para ello hay una premisa previa y esa es: que hay que saber buscarlos. Yo, ya sabía de su existencia y porque de vez en cuando había traspasado sus fronteras, pero digamos que fueron períodos muy cortos y casi instantáneos, como flases, por tanto solo pude retener la sensación de que había otros mundos paralelos u ese deja vu de que algo distinto existe. Pero hoy, sí hoy pude comprobar la existencia de otra dimensión, la cuarta dimensión y cuando menos, es preciosa y maravillosa. En la cuarta dimensión no existen los mismos pensamientos y sentimientos y porque no están capados a base de normas y leyes.

Y allí, tú quieres y amas y quieres y amas y sin el factor tiempo y sin que nadie te exija casi nada. Tú quieres y te quieren, tú amas y te aman dos veces y es que todo lo que das, se multiplica y cuadriplica y hasta el infinito. Yo pienso muchas veces que así debía ser el amor y quieres mientras quieres y no pides nada a cambio, bueno sí, pides algo: que también te amen y te quieran (tonto, tonto, tampoco soy). Pero lo que yo quiero decir, es que nadie exige casamientos y fidelidades con la pata quebrada y es que estoy seguro, que así debía ser el amor de nuestra existencia. Hay que querer en la cuarta dimensión, querer sin intercambios chantajistas de los sentimientos y querer porque amas y porque te da la gana.

¿Idealismo?, pues lo siento compañeros y porque me da igual como se le llame o lo que se piense de lo que digo y porque en el fondo pienso, que no todos hemos tenido el placer de haberlo probado y sé que debajo subyace, el territorio de las envidias cochinas, sé que algunos me dirán tú tío si que estás pirado y descontrolado. Y yo digo, que lo estoy y eso, nunca lo negaré, pero también digo, que sé lo que es flotar en la cuarta dimensión y el que no lo haya experimentado, que se joda y porque no sabe lo que se pierde. Ah!!, y gracias, por el fantástico viaje...

MI PELIGRO...

Mi peligro es inmenso, mi peligro es que tengo tanto que contar, que decir, que hablar, que soñar, que sentir, que tocar, que puedo aburrir a cualquiera. Y ese es mi gran problema, que soy un puto volcán en erupción constante y eso, puede llegar a saturar a cualquiera y además, ¡yo lo sé!. Y en pleno uso de mis facultades mentales yo declaro que: que no estoy loco pero que estoy en camino de serlo. Que veo los primeros síntomas y signos, que los noto, que los siento y que por tanto, debo aumentar las dosis farmacológicas de mis medicamentos. La verdad, lo que realmente me da pena es de las personas que caigan en mis garras y que se dejen envolver por mi verborrea diarreica.

Yo envuelvo a las personas en palabras, en dobles sentidos, en historias, en poemas, en giros prohibidos y al final, el que sale indemne soy yo o eso quisiera yo, salir indenme. Y salgo gracias a mi instinto de supervivencia y porque pase lo que pase, mis ganas de vivir son inmensas. Y una cosa previa: yo no hablo de engañar a nadie, sino de engatusar, de envolver, de dejarse querer y también, de querer  e inmensamente y todo forma un embalaje demasiado atractivo y sugestivo. Parezco un tío fatal y malo y en realidad un poco lo soy, pero también aseguro una cosa: que a quién quiero, lo quiero ciegamente.

Querer es precioso y es lindo, querer, es un sentimiento que nos desborda y querer libremente está muy bien en teoría y porque muy pocas veces se quiere libremente. Y mi medida del querer es distinta, yo quiero y no lo quiero todo, pero sí quiero intensamente. Digamos, que soy de gran intensidad y de períodos cortos, aunque con el paso de los años, ya no sé muy bien lo que soy. Ahora, quiero intensamente y lo que no sé, es el tiempo que durará esa intensidad tan alucinante.

SUAVEMENTE (Poema)

Suavemente...

te acariciaré suavemente

 haciendo senderos sinuosos

y trazando caminos inexplicables

y cuando llegue la hora, la hora de la verdad,

seré tu hombre lobo

y te comeré a mordiscos y a lengüetazos

y hasta tu último apéndice y hasta tu última lágrima

y desde los pies hasta la boca

y desde el equinoccio hasta la puesta de sol.

ASCO Y REPUGNANCIA

Hay muy pocas cosas que me repugnan, que me repugnan en sentido literal, en cambio que me den asco, tengo a cientos o a miles o para no resultar demasiado exagerado, tengo algunas más en número, que las cosas repugnantes. Repugnante es más que tener asco, asco es algo tirando a grimoso, aunque no es igual y después explicaré porqué y en cambio, repugnante es algo tirando a vomitivo. Por ejemplo me da asco. el tío que sorbe la sopa y como si fuera un moco que le cuelga, el que come en plan sonoro y ostentando que es un puto guarro, y repugnante es aquel que por ejemplo usa palillos para escarbar en sus dientes o en los agujeros de sus caries y para sacar un puto trozo de carne medio podrida y como guinda del pastel, después de la extracción carnívora, el menda lerenda observa su trofeo de caza y se siente todo satisfecho con su captura.

Ahora, entenderéis mejor la diferencia que hago entre el tener asco y el tener repugnancia. Bueno, también están los grimosos, que me dan asco pero que también me producen dentera. Un tío grimoso, suele ser un tío blandito y sonrosado o sea, gordo o flaco pero sonrosado de cara y blandito de carnes fofas o delgado con muchos pliegues y por adelgazar de repente y por estar a dieta o corriendo todo el puto día, pero a veces, los hay físicamente normales y estos se llaman blanditos de forma de ser o dicho de otro modo, tienen una personalidad blandita y tirando a asquerosilla. Un blandito de carácter es como un tío ladillas y por tanto, a la mínima oportunidad te pasará su mano blandita por el hombro y como si tocara a una serpiente y que además, en el fondo se está cagando en tus castas.

Y claro, hay los que poseen los tres títulos: asqueroso, repugnante y grimoso y mira que no es nada fácil ostentar los tres méritos a la vez, pero como les pasa a las brujas: haber, las hay y sino las hay, a mi me da igual. Todos conocemos a éste tipo de reptiles, todos hemos tenido un amigo, una pareja, un conocido o un compañero de trabajo y todos me produjeron el mismo asco, la misma repugnancia y la misma grima.

¡NO TENGO MIEDO! (Poema)

No soy perfecto,

pero tampoco quiero serlo,

quiero ser como soy, ni más ni menos,

me quiero con mis defectos, con mis dudas,

con mis pequeñas glorias, con mis aciertos,

con mis penas y con mis duras penas,

me quiero con todo lo que almacena mi alma

y con todo lo que guarda mi cuerpo,

y lo quiero con sus heridas, con sus cicatrices,

con sus estrías y bolsas,

y si la vejez se adelanta y me muestra su rostro,

yo le enseñaré el mío...

y porque en el fondo, ¡no tengo miedo!

NO SÉ COMO EXPLICARME (Poema)

No sé como explicarme,

no sé si quiero explicarme,

no sé que hago aquí..., escribiendo,

hoy debía estar bailando bajo la lluvia

o bajo el paraguas de la luna,

debía estar...debía estar...

hoy debía estar contigo

y sin miedos y sin dudas

y sin resquemores,

limpio de miedo, limpio de penas,

y con el corazón en la mano...

y en silencio y con paso firme,

dar un paso y después, dar otro,

y hasta tropezar con tu cuerpo de gloria,

y en un hermoso abrazo tierno,

 desaparecer los dos bajo la tierra

o quizá suspendernos en una raya del horizonte.

MI VOTO

Hoy tengo mucha sed, mucha sed de vida y es que hoy, estoy sediento y mi lengua está seca y mi boca está herida, pero no tan herida como para tener que acudir a urgencias. Además para las urgencias ya estoy yo y para las urgencias de todo tipo. Bueno, hoy estoy de libre, de día libre y para hacer lo que quiera y me puedo ir a jugar a la petanca o a los bolos o ir al cine y comprarme un cartucho de palomitas. Tampoco hay que pensar que en la vida hay multitud de entretenimientos y porque no los hay y los pocos de hay, son aburridos, repetitivos y muy poco imaginativos. Y es que a mi edad, yo tengo un verdadero problema y es que no me gustan ni un pijo ninguno de los jueguecitos a los que dicen que tenemos que jugar.

No me gusta jugar a las cartas, no me gusta jugar al parchís, ni al dominó, ni a la puta máquina tragaperras, ni al bingo asesino y ni siquiera jugar a la petanca. Eso sí, me gusta ir al bar a donde van todos los viejos y casi todo el pueblo y porque me gusta el bullicio bullanguero, me gustan las conversaciones de bar y con sus dosis de fantasmadas y sobre todo, porque me gusta que mi tostada esté preparada y con su correspondiente café con leche, es decir, me gusta desayunar en el bar del pueblo. Y ahora no voy a echar el rollo, de que ser feliz cuesta muy poco y porque no es verdad, ser feliz y como estoy ahora, ha costado mucho sudor y muchas lágrimas y lo que se gana a pulso, no tiene y carece de contraargumentos (si se dice así).

Vamos, que no va a venir nadie a tocarme los cojones y porque antes se los corto y se los dejo presentados en preciosas rodajas. Ser feliz y como una perdiz, tiene un gran mérito y porque como contaros que antes de monje fui fraile y fraile franciscano. Si, porque ahora soy monje de clausura y me está prohibido hablar en alto, follar y hasta hacerme pajitas, pues todo tipo de tocamientos me están prohibidos y mi voto de silencio es total y absolutista.

HAY QUE BUSCARSE

Y estoy en mi casa y mientras estoy aquí sentado y brotando tan tranquilo..., hay otros que pasean por las orillas de los mares o se meten entre las sombras de los frondosos bosques y buscando al Lobo feroz y a Caperucita. Bueno, todos jugamos a algo, todos hacemos cosas de las que más tarde nos arrepentimos o todos hacemos heroicidades de vez en cuando y que posteriormente serán lindas batallitas para contar a los nietos. Y que dios me salve de que a mis futuribles nietos les cuente yo mis batallitas, porque mis batallitas son tan especiales y algunas son tan guarras y descontroladas, que creo que sería mejor decirles que yo no he tenido vida, que he sido un tío amorfo y anodino y que nunca follé a la luz de la luna.

Por tanto, éste Blog desde hoy es para mayores de 18 años y si esto queda dicho, podemos proseguir. Y como se me debe tomar?, ¿en grandes dosis, en pequeñas dosis, por vía intravenosa, en supositorios o en simples y ricos sorbos?. Yo creo que se me de tomar como soy o sea, a pelo y sin frenos, a lo bravo y sin previas preparaciones. Otro cosa no, pero sinceridad a raudales tengo y claridad apabullante también y creo que..., que brillantez en mis planteamientos..., claro que eso no quita que de vez en cuando, sea oscuro o que busque la oscuridad de la vida y porque también me entusiasma acurrucarme entre las sombras.

Yo creo que me falta léxico, pero no me falta verborrea diarreica y es que me sobran palabras fáciles y verbos y adjetivos, no sé, me sobra y me falta o puede que no me sobre, ni me falte nada y porque me siento bien como me siento. Uno tiene que buscarse a si mismo y todas esas cosas que se dicen en las meditaciones trascendentales y yo estoy de acuerdo, hay que buscarse, pero a veces es tan tan fácil como simplemente tocarte y zas! y de repente te encuentras y resulta que sigues vivo y andas y corres y gritas y hasta piensas. Por tanto a veces la meditación la tienes tan cerca de ti, que simplemente moviendo tu mano y tus dedos, te puedes sentir.

LORENA LARRAÑAGA

  Nadie recuerda el instante en que comenzó a existir, ni qué oscuridad precedió a la primera conciencia. La vida sucede sin pedir permiso, ...