NO HAY FUTURO

Lo mío, es la contundencia, o sea, decir las cosas de una manera aplastante y de que no deje una sombra de duda y porque para dudas está la vida y una sola duda y te dan por culo y si tienes dos, ya no hay solución, la vida te enseñara su lado oscuro y ahí, ya la has cagado. De vez en cuando me veo tan contundente, que añado un puede o un creo y para suavizar la movida, pero en el fondo, se me ve el plumero y se ve que la contundencia es mi tema y mi razón de ser. Podía ser más suave, pero la vida me he ha enseñado que tanta pamplina no se avanza, al revés me ha enseñado que sin cañay métodos coercitivos y contundentes no hay futuro.

Bueno, futuro no lo hay de ninguna de las maneras, porque  futuro ¿qué es?. No sé parezco un rapero cantando en las Ramblas y donde todo dios pasando de mi tema. Hablar de futuro es hablar de incertidumbre, es hablar de un poquito del más allá, de que sabemos pero no sabemos, del que puede ser pero así no es o será, de quién sabe, de como será, de que me pica el sobaco y entonces tendré ladillas columpiándose de mis pelos del sobaco o serán simples piojos que rascan mi piel porque tienen necesidad de cariño... no lo sé, el futuro es esa vieja desconocida que te conoce, es esa tarea siempre pèndiente, es esa esperanza ciega que te reclama, es ese grito deseesperado que sale cuando estás operando o intubando y que te dice: cuidado con lo que haces, que si no aciertas te espera el paredón.

Y como metas la pata, no hay futuro y si aciertas, tendrás el futuro de un día para otro y hasta ahí y justamente hasta ahí, llega el préstamo. Nadie te va a decir que has acertado, que has sido verdadero en tus prediciones, que has sido auténtico, pues así es la vida, tú dices y predices y el personal simplemente se olvida. Por tanto que predizca su puta madre y además suena que te cagas lo de que: "NO HAY FUTURO".

LA DIFERENCIA Y LA COINCIDENCIA

Lo que tú sabes, quizá yo no lo sepa, aunque siempre habrá algo de coincidencia, un punto, una coma, un verbo, un adverbio, una palabra, un pensamiento, una mirada o que nos guste el mismo verso o la misma canción. Después están las versiones, las distintas versiones sobre el mismo tema coincidente y claro y el idioma, la música que lo acompaña, la letra o la composición y entonces coincidir en todo esto, es casi un imposible. Por tanto para coindir hay que hacerlo en general y eso es lo que se hace: a mi me gusta la lectura o la música y aquí como mucho se especifica que tipo de música, la clásica, el jazz o el rock y hago deporte y me gustan ver los atardeceres fumándome un buen canuto.

Hay detalles en los que podemos coincidir, pero sin pasarse y porque cuando te pones a profundizar las diferencias se hacen enormes. Una de las frases que más odio, es que me digan "es que somos iguales y tenemos los mismos gustos". ¿Y porqué?, todo porque me guste pasear al borde del mar, porque me entusiasman los bosques, los mares, los océanos, los demonios, las mujeres, los sentimientos, los amores sin razón de ser, las tardes otoñales, la melancolía de los helechos, lo entrañable y lo inabarcable, las noches de luna llena, la lluvia, los charcos...pues creo que así en general podemos estar de acuerdo, pero falta por concretar que harás en esa tarde otoñal  y lo que es para tí y para mí, entrañable y en como se concreta.

Además en la diferencia está la salsa del asunto y no en la coincidencia y que después y como ya demostré, no es tanta coincidencia. Aparte ¿que haría yo con una persona que tienen mis mismos gustos?, pues el principio sería muy bonito, pero a los dos días estaríamos hasta los cojones el uno del otro. Coincidir en general está muy bien, pero no hay que darle tanta importancia, coincidr tiene el mimo peso que la diferencia y no se hable más.

LA PASTA

El dinero no lo es todo, pero sí que te puede endulzar la vida. Todo no lo es, pero es que todo y todo, no lo es nada, ni el amor, ni la amistad, ni el compañerismo. Ahora la suma de todas esas partes, sí que pueden ser un todo. La vida, es un todo, pero en ese todo entran millones de partes y la muerte también es otro todo. Ambas cosas no admiten estados intermedios, pues estás vivo o estás muerto y nada de estar medio vivo o  de estar medio muerto y porque estos no son estados, son formas transitorias que evolucionan hacia lo vivo o lo muerto. La pasta no lo es todo, pero sí la tienes te hace llevar mejor ese todo y el amor, pues también, pero por otro lado, también se puede vivir sin amor y sin dinero.

Mis momentos sin pasta los recuerdo con dolor y mucho asfixie y eso se traduce, en crisis de angustia, bueno, por lo menos con muchos sube y baja y con unas buenas sobredosis de malos rollos. Sin pasta se engrandecen los problemas y hay algunos amigos o que decían ser tus amigos, que se dan la vuelta delante de tu cara de asfixiado. La pasta es un creador de problemas y si tienes mucha, te rodearás de envidia y si tienes poca o ninguna, no te preocupes de nada, pues nadie te va ayudar. Los amigos son amigos mientras tú estés a flote, pero si estás económicamente hundido, los amigos son los primeros en abandonar el barco.

Y que nadie me venga con estupideces de esas que dicen algunos, sí, que los amigos siempre y siempre te apoyarán. Y te apoyarán en cosas y más cosas, pero con asuntos monetarios por el medio, no hay amistad que valga y es más, si alguno te presta algo de pasta y para salir de la mierda, más adelante esa misma pasta será un escollo más para seguir manteniendo esa amistad y aunque se la devuelvas integramente. El pedir pasta es para muchos, la peor bajeza, es tocar un punto sagrado, un punto prohibido, un punto que puede hacer estallar esa amistad.

MIS GEMELOS

Pues para ser comienzo de la semana, no va tan mal la cosa. Lunes lunero y lo empecé jugando al Padel y el tema más importante es que aguanté todo el partido sin tener contraciones uterinas o son contrciones en los gemelos. Últimamente a mi Talón de Aquiles le está gustando el darme mucho por el culo, mejor dicho a mis dos talones, que se tensan como cuerdas y al final, se quedan duros como una piedra y dan un dolor que se asemeja a un mordisco de un perro rabioso. Yo sé lo que estáis pensando pillines, que ya tengo casi 60 años y  la artrosis no perdona. Primero, que no es afectación articular, es algo peor que eso, es la claudicación intermitente, que traducido al arameo, significa que a los gemelos no les llega como debe llegar la sangre.

Yo que presumo de que nunca claudico, pues mira por donde empiezan a claudicar mis arterias y venas de las extremidades inferiores. Y lo que aún es peor, es que no tiene una solución médica, la tiene quirúrgica y usando la técnica del puenteo o sea, irrigar esa zona de mi cuerpo a base de poner cambalaches de venas. Te sacan un trozo de vena de otro sitio y te la enchufan en esa zona. Bueno, son cosas que pasan cuando tu cuerpo empieza a envejecer y mi gran agobio, es el pensar que tengo que dejar de jugar al Padel y por eso hoy estoy tan contento, porque mis gemelos hoy han aguantado y como leones, esa teórica falta de riego.

La verdad que hasta que no note síntomas demala circulación en mi cabeza, todo, absolutamente todo se puede superar, aunque tengo que reconocer que éste asunto ha sido muy duro para mí y porque después de escribir mi preferencia en ésta vida, es el jugar al Padel o al pimpong. Además que lo necesito y porque ya me echo demasiadas horas sentado delante del ordenador. La verdad es que llevo un año del carajo, un año de recibir malas noticias sobre mi cuerpo y con cada palo que he llevado, me he levantado con más ganas de seguir viviendo, pero ¡coño! dios dáme un tiempo de paz, porque yo no soy de titanio y mis resistencias se empiezan a doblegar.

ME GUSTAN TANTAS COSAS...

Que no siempre llueve a gusto de todos y por tanto, uno tiene sus planes programados y resulta que piensas que más o menos se van a cumplir y de repente suena el teléfono y se me joden los planes inciales y gracias a nuestro poder de adaptación, elaboro otros nuevos, que si están bien y son de tu gusto, pues no importa. La flexibilidad es una de nuestras mejores virtudes y sino te emperras en lo que tenías pensado, pues como buen camaleón te disfrazas con tu nuevo medio. Y todo esto venía porque hoy estaba de guardia de avión, sí, de esas guardias localizadas en las que te quedas en casa pero localizado por el teléfono. Pues resulta que ya tenía el día dividido: primero, escribo un poco, después estaban las carreras de motos. Tercero, estaba el comer. Cuarto, estaba el cagar después de comer. Quinto, volver a escribir otro poquito. Sexto, escuchar música y leer un poco o un mucho.

Y de eso nada, en el medio de la comida sonó el teléfono y claro, me llamaban para realizar un traslado de un paciente al otro Hospital de la Isla vecina (Mallorca), total que no pude realizar nada desde de lo previsto desde el cuarto apartado. Pero si el deber me llama, yo soy como Tarzán y me recorro la selva de una sola tacada. Pues menos mal que el día estaba precioso y volando ya no os lo cuento, volando el día era de otoño claro, limpio y nítido, sin nubes y además, ya casi se empezaba a poner el sol y el cielo se fue tiñendo de naranja y azul y naranja y en una sucesión cada vez más rápida y contundente. Vamos, que por un momento pensé que yo era el que iba rasgando el cielo y poniendo los colores de la locura.

Alucinante, es la palabra más apropiada, alucinante y de película. Y con ese decorado ¿de que te puedes quejar?, ¿de que te tienes que llevar a un paciente?. Con ese decorado yo me llevaba 100 pacientes al mismo tiempo y les invitaba a una ronda de gin tonics y al carajo mis planes iniciales. Ya dije muchas veces que yo tengo la suerte de que me gusta mi curre, me gusta la medicina, pero si a esa medicina le pones un motor y dos alas, ya me convierto en un médico de una nave de la NASA. Me gusta la medicina, me gusta volar, me gustan los paisajes, en fin, que me gusta todo lo que tiene vida.

SONIDOS Y SENSACIONES

No sé, tengo la sensación de que éste portátil en donde escribo, ha encogido, porque sino es así, es que ha encogido mi mente y no hay otra opción o es mi mente o es el portátil, porque no va a ser por culpa del vecino de enfrente, que aparte de ser un impresentable seboso, asqueroso de panza kilométrica y que come y duerme como un auténtico cerdo, no tengo más inconvenientes hacia su persona o trozo de carne con ojos. Porque en el fondo y en el fondo de todo, yo quiero mucho a mi vecino, yo necesito tener su presencia, ver como come su asqueroso bocata grasiento apoyando su asquerosa panza en la ventana de su casa y no duermo si antes no escucho sus estertores de foca o sus rebuznos de burro asmático y porque al tío, se le da por sobar de pie y apoyado su panza de batracio en la repisa de la ventana y claro, sus gruñidos de oso afónico se extienden como un mantra por toda la calle.

O sea que tengo vecinodependencia y porque en el fondo lo que yo añoro es a los cerdos. De pequeño tenía al lado de mi habitación una cochiquera que pertenecía al vecino de al lado y me acostumbre a la suavidad de sus sonidos y a esos grititos agudos que de vez en cuando me despertaban, pero sabiendo que eran los cerdos vecinos, me volvía a dormir como un bebé recién nacido. Por tanto viviendo en un pueblo y rodeado de casas, casas casas o sea casas de una o dos plantas, pues nada que también tengo y en plan gratis, al cerdito incluído al otro lado de la calle. Y uno puede pedir muchas cosas, pero creo que pedir que te pongan una cochiquera al lado de tu casa, no es como para que la gente te apoye.

La verdad es que hecho de menos muchos sonidos. Hecho de menos el sonido gutural de las palomas torcaces, hecho de menos el ruido bamboleante de las copas de los pinos, hecho de menos el sonido de las olas del mar, hecho de menos la sensación de flotar en un barco y sobre todo, hecho de menos lo anteriormente dicho. Pero bueno vivir en un pueblo perdido de la mano de dios, también tiene sus ventajas y por la mañana me encanta oír los ruidos que hace la gente, el sonido de sus conversaciones, el del butano haciendo sonar su bombona, el cartero llamando a la puerta, en fin, que me quedo encantado con sentir actividad humana y eso, en el campo, como que no.

LOS BOSQUES Y LA ISLA

La montaña no es siempre rusa, la hay nevada, la hay escarpada, la hay alta y poderosa, la hay con o sin grandes vistas, la hay o no la hay y en mi caso y en ésta pequeña Isla, NO LA HAY. Bueno hay un montículo de 300 metros, que se llama "El Toro" y que no tiene otra cosa que sus buenas vistas. Desde ella se divisa toda la Isla y es cuando te das cuenta de que vives sobre cuatro rocas en donde nacen árboles mediterráneos. Para mi los bosques de Menorca son preciosos y por una causa determinada, porque tienen todo el encanto de los bosques mediterráneos. En ellos crecen acebuches, lentiscos, robles, pinos, alcornocales y las encinas y alguno más que ahora se me escapa.

Aunque para ser sincero del todo, me encantan todos los bosques, los de mi tierra gallega donde domina o debía dominar el astuto y grandioso roble. El de mi otra tierra gaditana y donde el rey es el alcornoque y  por fin en Menorca, donde el árbol dominante es la Encina. De Menorca y como es Isla, lo que se vende para los guiris son sus playas y calas y ahí y en el mismo paquete meten las transparencias de sus aguas azules turquesas y esto es verdad y porque es alucinante, pero tierra adentro también y como ya dije, tienes sus bellezas. Ahora y menos mal, están abriendo caminos por el monte, caminos echos por el hombre y que el paso del tiempo, se fueron dejando.

El camino más bonito es el que rodea a toda la Isla y que se llama el Camino de Caballos. Es alucinante y para hacerlo andando, aunque hay algunos que lo hacen en caballo, bicicleta o simplemente corriendo. Y sabéis de que hablo, de esa nueva plaga social que no para de crecer, de los running o correcaminos, de esos señores que se ponen un dorsal y corren la friolera de 100 o 50 kilómetros de una sóla tacada y eso está muy bien para los que necesiten correr todo el día, a los demás, nos gusta más el disfrutar del paisaje y eso requiere continuos descansos, pues la retina graba mejor cuando no se mueve la cámara. Un sólo camino no da para todo y por mucho que digan los corredores y ciclistas, los caminos están hechos para andar y disfrutar del paisaje y sino, que se pongan para ello solitos unos caminos paralelos.

MOTIVOS SUBJETIVOS

Son las 12 de la mañana y en ésta mañana salvo escribir, no tengo muchos más quehaceres. Bueno, sí tengo otro, la carrera mundial de las motos y yo flipo con esto, pues personalmente no me gusta montarme en moto y porque es como tener demasiada potencia entre tus piernas y a mi ya me llega con tener que controlar la potencia de lo que me cuelga entre las dos piernas, pues a veces pasa que ese colgajo se convierte en cabeza y entonces, yo me siento su esclavo. Pero hablábamos de las motos y de su potencia, por tanto y en conclusión, a mi lo que me pasa es que les tengo MIEDO a las motos y punto final y definitivo. Pero aún así me gustan las carreras de motos, pues no dejo de alucinar con unos señores que se ponen a adelantar en las curvas y a velocidades estratosféricas.

En cambio las carreras de coches, no me gustan. Me aburren hasta la médula y porque casi no hay adelantamientos y además, todo está basado en la potencia del motor y en la estrategia de las carreras. En las motos también actúan estas variables, pero pienso que tiene más peso el piloto o sea, que tiene más protagonismo. De todas formas no hay que darle tantas vueltas o lo que te guste o disguste, porque al final, los motivos que te llevan a que te guste o disguste una cosa, no son nada objetivos. Por ejemplo, a mi me gusta el fútbol porque de pequeñito me llevaba mi tío a ver los partidos del Celta y el olor a esa mezcla de puro y de hierba recién cortada, se quedó grabado en mi pituitaria.

No hay que buscar más motivos. O me entusiasma el baloncesto, porque era un verdadero manta jugando al fútbol y ese fue el primer motivo, después ya me gustó por otros motivos, y el principal era que..., que realmente es un deporte precioso, un deporte lleno de velocidad y de tener muchos reflejos. O el frontón, pues mira que el frontón me cubrió tardes de horroroso tedio y hasta que le pillé el truco, tardé bastante tiempo y de ahí y de sus derivadas que suenan a pelota, sudor y raqueta, me gustó el tenis, el pingpong y el padel. Hay motivos y motivos, pero no siempre son objetivos.

TESOROS Y CABREOS

Vuelven los auténticos días otoñales, los días de poco sol y de noches muy largas y ayer, que fue sábado, por fin inaguré mi estufa de leña y no porque hiciera mucho frío, sino más bien, porque me moría de las ganas. O sea que en mi calendario particular y personal tengo que escribir: Sábado 7 de Noviembre del 2.015, encendí mi preciosa estufa de leña. Estoy seguro que esto no saldrá en los libros de historia y menos mal, pues menuda gilipollez de hecho. Pero yo no tengo otros hechos, los míos son pequeños detalles diarios, son pequeñas minucias, son hechitos, pero cada hechito está hecho con mucho cariño y eso es lo que importa.

Yo le doy importancia a cosas muy simples pero que en mí y sólo en mí, dejan su impronta. Ayer fue día de un gran cabreo y cuando las aguas volvieron a su cauce, yo me premié con encender la estufa y entonces, no sólo vale el hecho de encender la estufa, sino que fue como premio a una situación determinada, la cual estaba comiendo mis circuitos neuronales. ¡Joder!, no podía premiarme con un polvete y eso que era sábado, sabadete... y por el simple hecho de que no tenía con quién echarlo. Por tanto ayer me dejé acariciar por la suave mano del calor de la leña y después lo que pasó, es que dormí como un bebé.

Y hoy amanecí nuevo y reluciente, con esa suave resaca que se queda en el cuerpo después de un gran cabreo. En fin, que ayer al final, fue un día bien amortizado y que una vez más se cumple el refrán, el que dice que después del temporal viene la calma y que de esa calma, hay que sacar petróleo, oro y diamantes en bruto. Del temporal afloran muchas cosas y siempre hay que intentar que afloren más, pero en la dulce calma del después, está el secreto verdadero, está el cofre con los tesoros, está con lo que te vas a quedar para seguir viviendo.

LOS VIAJES ROMÁNTICOS

Pues resulta que un 8 de Noviembre de 1838 pasó esto:
Pues sí señores, vivieron un romance en la Isla de al lado, Mallorca y es bonito y muy bucólico el como suena "el vivir un romance", porque visto desde fuera resulta envidiable, pero por dentro o para sus adentros, no sabemos ni como se desarrolló, ni como acabó la cosa del romance. Son las cosas de la historia, de la historia oficialista, que ensalzan un hecho y sin saber si ese hecho acabó bien o mal.

Yo he vivido romances en sitios preciosos y bucólicos y algunos empezaron de rechupete y en cambio, después acabaron como el rosario de la aurora. Otros en cambio, surgieron de un viaje apacible y amistoso y donde el amor no estaba contemplado, pero en el calor de la noche dos cuerpos se atrajeron y a partir de ahí surgió el romance. Por fin otros, fueron flor de un día o de una noche y porque la cosa no daba para más ni para menos. Quién sabe si estos dos señores vivieron un largo romance o que simplemente les duró un día.

Claro que lo que yo haya vivido nunca va a ser reflejado en los anales de la historia, pero sí en mis propios anales. De los viajes puedo sacar muchas conclusiones, por ejemplo que a las personas les puedes ver la trastienda, pues tienes que convivir las 24 horas del día y a veces, esa trastienda era preciosa y en otros casos, era la casa de los horrores. Y además, después de ver a las personas como en realidad son por dentro, pues pasa que esa imagen ya nunca más se borrará. Es decir, si te cae bien y te resulta atractiva, pues lo seguirá siendo, pero si es al revés, la seguirás saludando tal y como se saluda a un árbol, pero ya nunca más realizarás un viaje con esa persona.

SEGUIREMOS LUCHANDO

Yo cuando me metí en asuntos politiqueros y de querer resolver el mundo, siempre pregunt´é y desde el primer día, porque muchos tenían la necesidad de tener ídolos sociales  y personales. Siempre me pregunté, ¿el porqué de esa necesidad?. Porque estamos sólos, porque nadie nos comprende, porque somos unos putos desgraciados o porque somos gilipollas. ¿Qué necesidad tenemos de tener mitos? y ¿porque siempre necesitamos adorar a alguien?. Quizá porque hayamos nacido disléxicos o tartajas o sordos congénitos o mismamente cheposos con o sin aparente joroja o ¿porque somos gilipollas?. Al parecer los humanos no creemos en lo que creemoso sea creemos pero no tanto o hacemos que creemos y en realidad creemos una mierda, pero eso sí, virgencita mía dáme un cuerpo o un estado o un país que nos ilumine.

Al final del final, yo pienso o tiendo a pensar que me arrepiento de mis antiguas usanzas y creencias y porque todo fue producto de un falso paso o de que estaba alucinado en aquellos tiempos. Porque yo soy todo un señor de izquierdas y no soy de esa izquierda renegada y arrepentida y porque me gusta todo lo que habla del pueblo y además, me entusiasmo cuando se habla de solidaridad, fraternidad y rebeldía. Pero eso sí, tengo que reconocer que soy un león enjaulado, que soy de izquierdas y de izquierdas sin componendas y sin de lavados de cara, que estoy más solo que la una, pero eso sí, siempre orgulloso de mis pensamientos e ideales.

Lo que quiero decir es que estoy hasta los huevos de tanto payaso que se disfraza de Che Guevara o que se pone el puto y asqueroso chandal del Chavez o del Maduro. No soporto la sutileza pestilente del poder y los malos olores del estiércol en pleno verano y siempre digo lo mismo: que pena de nuestros ideales, pues ahora andan en chandal y buscando los favores del gran capitalista y como siempre pasa, haciéndose los disimulados. Pues nada, ¡que seguiremos luchando!.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...