CLARO QUE SÍ (Poema)







Claro que sí,

claro que tienes razón,

y claro es el día

y oscura es la noche,

y si me baño a la luz de la luna,

seguramente me mojo,

y tienes razón,

y la tienes y siempre la tuviste,

yo soy el que ha cambiado

o es que ya era así y yo no lo sabía

o es que me reencarné en otro ser

y ahora ya no me reconozco,

y si me toco siento escalofríos

y si me veo me alegro de verme vivo,

y si me siento tengo que abrazarme,

pues ahora me amo, me quiero,

y me necesito,

y no me repudio, ni me insulto,

ni me planteo el para que existo,

sólo sé que estoy vivo,

y que vivo plenamente,

y no me sobra nada,

pero tampoco me falta,

estoy compensado por ambos lados,

y a veces disfruto como un loco

y otras veces lloro como un niño,

pero así soy yo,

y soy  zurdo y uso las dos manos,

y  soy miope y fuerzo mis pupilas,

y sobre todo, observo todo lo que veo,

y esa es mi función en la vida,

el observar las relaciones humanas
.

PAZ Y GUERRA

Sí, hoy es día de escritura y podía ser mejor si la grúa de enfrente se callara de una vez por todas. Una bomba y al carajo. Y lo peor es que se enciende y se apaga y se vuelve a encender y cuando ya te acostumbras al silencio relativo, va y se enciende de nuevo. Y yo tengo que apagar y encender neuronas al mismo ritmo que la puta máquina y eso quema mis axones neuronales. ¡Joder!, si hay que hacer ruido yo me adapto, pero para ello que haga ruido de continuo y que no me desquicie más de lo que estoy.

Iba a decir, pues yo soy un tío pacífico y no lo dije, porque eso es mentir asquerosamente. De pacífico no tengo ni un pelo, pues ya nací con un hacha en una mano y en la otra con un cuchillo de matanza. La paz  me dura apenas unos segundos, pues en la paz me siento incómodo y como si fuera algo extraño a mi. La paz no es el medio en que mejor me desenvuelvo, deseo eso sí, la paz mundial, pero no me gustan demasiado los entornos apaciguados. Un rato y como descanso del guerrero. A algunos se les nota que nacen para estar apaciguados y amor y paz y que bonito es el mundo y a otros como yo, se nos ve en la distancia las pinturas de guerra y sí, que bonito es el mundo pero de esa manera.

Ahora porque ya no voy a discotecas y fiestas mundanas, pero antes cuando iba, creo que me gustaban más las peleas que se montaban alrededor, que el bailar en la puta discoteca. Unos nacieron para ser tranquilos y otros para ser culos inquietos y cada uno es de un bando distinto. También hay algunos que nacieron para ser apaciguadores o árbitros de las movidas y les encanta templar gaitas con los dos frentes. También les llaman negociadores y tú tienes que ceder en algo y el bando contrario en lo otro y esto ya fue inventado desde el principio de los tiempos y que más tarde se le llamó a esto, proceso Salomónico. Es como un intercambio de favores yo te doy esto y a cambio tú me das lo otro y para eso está un tío en el medio y para que ejerza de árbitro de la película. Mira que somos raros los humanos, pues para llegar a un acuerdo entre nosotros, necesitamos tener un árbitro en el medio.

RUIDOS

Hoy tengo una puta grúa al otro lado de la acera de mi casa y me está matando con los ruidos que emite. Y todo para pintar la fachada de una casa y ya podía haber métodos más silenciosos y equilibrados (que los hay), que después quién coño me recompensa por mis neuronas dañadas. Nadie, pues el ruido no se valora y porque al parecer el ruido tiene su horario, cuando el ruido no debía tener horario y debía estar siempre prohibido. Y ante el ruido ¡tolerancia cero!, pero eso en una sociedad en la que vivimos es una quimera.

Y en cambio una sociedad se crea para vivir los humanos mejor o eso dicen y ya veis, nos machacamos a hacer ruidos infernales. Y cuando no pasa una moto y con el tubo de escape apretado y eso en teoría está prohibido, pero ante el ruido hay una especie de consenso y se toma como un mal menor o como efecto colateral de vivir en una sociedad. Y aquí no es nada, pues yo vivo en un pueblo, pero en una ciudad ya es la hostia. Lo que pasa es que somos humanos y por tanto a todo nos acostumbramos, pero el que no está acostumbrado a tantos decibelios y como es mi caso, me vuelvo del revés cuando me agreden con los ruidos.

Por algo le llaman agresión acústica, porque es una forma de agresión como otra cualquiera. Pero, ¿que hago?, salgo y le parto la cara al de la puta grúa o lo denuncio o le reclamo silencio y porque sino lo mato. Pues creo que no me queda otra cosa que joderme y porque el silencio es un lujo que sólo pueden tener los ricos, pues para eso se van a las afueras y a vivir a casas de campo y en donde el sonido rey es el de los cantos de pájaros. Aquí en el pueblo, toca joderse y amoldar tus neuronas atrofiadas a los decibelios existentes. Se puede denunciar por todo, pero que te reconozcan que tú cefalea es producto del ruido es tarea inútil. Yo sinceramente prefiero el silencio de los Cementerios, que los ruidos que hacemos los humanos y todo para demostrar que estamos y que seguimos vivos. Pues al final concluyo que sin hacer ruido no sabemos vivir.

UN FARO (Poema)






No, no hace falta,

no hace falta que me digas nada,

pues no hay porqué disculparse,

Si te fuiste sería por algo,

por algo que dije, 

por algo que no te daba,

por algo que no te llenaba,

en fin, por algo,

y ese algo es mejor guardarlo,

y yo prefiero ignorar mis carencias,

a que tú me las escupas en la cara,

y ya tendré tiempo de dar vueltas,

y de indagar en mi cerebro,

pero en realidad pienso,

que solo es cuestión de sentimientos,

pues si tú me quieres,

me quieres tal como soy,

a veces soy lúcido y brillante

y en otras, me pongo el traje gris,

pero, ¿que sería de mi sin mis contradicciones?,

 sería como un muñeco de trapo,

siempre feliz y sonriente

o siempre mustio y deprimido,

yo prefiero ser un hombre de dos caras,

la cara buena y la cara oculta o mala,

la luz y la oscuridad más sombría,

la risa y la pena más sórdida,

la alegría y el llanto y el crujir de dientes,

la ternura y el nepotismo ilustrado,

yo prefiero eso,

ser dos cosas al mismo tiempo,

y me gusta el mar en calma

y me entusiasman los naufragios,

y yo soy el faro,

el faro al pie del acantilado,

y me enciendo y me apago,

pero eso sí, me ilumino con luz propia,

y emito destellos que avisan de mi suerte,

y hoy tengo que anunciar, 

que se acerca un ciclón dentro de mi cerebro.

CAÑA

A veces pienso que la solución de todo estaría en pegarse un tiro, pero después me freno y porque pienso que al final tendría que limpiar el suelo y quitar los trozos de carne esparcida, tiene su aquél de trabajera. Y está claro que en el fondo pienso que es mejor que el tiro se lo haga otro, pues yo me quiero más de lo que digo y pienso. Estoy bien, yo estoy bien y éste estar bien ya va durando mucho, dos años y con pequeños altibajos, pero de media tengo por lo menos un 8 y por no decir un 10, pues suena a demasiado pretencioso. Pero dicho en otras palabras hacía mucho tiempo que no estaba tan bien y eso te da una fuerza mental inusitada. Y lo único malo es que aumenta la diferencia entre mi cuerpo y mi coco, mi coco es una olla que siempre está hirviendo y  mi cuerpo sufre el desgaste del tiempo.

Una mente de un 10 en un cuerpo de un 4 o un 10 x 4, pues tengo mucho de todo terreno, es más me encantan las dificultades y los obstáculos, bueno eso digo ahora, pues cuando estoy en plena lucha contra algo, por supuesto no digo lo mismo. De todas formas tengo un cuerpo que no me merezco, pues lo he maltratado demasiado y en cambio él está aquí y dando más caña de lo esperado. A éste cuerpo le he metido de todo, todo tipo de drogas legales e ilegales, blandas o duras y por todos los orificios y por todos los agujeros y varias veces pensé que el cuerpo se despedía de mi definitivamente y qué va, él sigue conmigo y mostrando un aguante que casi lo hace inmortal.

O sea que de las dos cosas voy más que sobrado, sólo que el cuerpo va por detrás de mi mente, pues ésta desde que la limpié a fondo y con aguafuerte, va progresando a una velocidad supersónica. De hecho de vez en cuando tengo que ponerle freno, pues creo que presenta indicios de alucinaciones o de que mis razonamientos pasan la frontera de la normalidad. Y en ese difícil equilibrio yo me muevo, me dejo llevar por mis ideas y pensamientos y de vez en cuando me obligo a parar el carro. Realmente si por mi fuera dormiría 3 o 4 horas al día, escribiría otras 12 horas y el resto del tiempo se lo dedicaría a mis hijos y a cultivar mi cerebro. Porque es cierto que si a éste cerebro no le meto caña, se va atrofiando y al final se acomoda a la realidad cotidiana y entonces, si que ya puedo darme por muerto
.

LA ENVIDIA

El Verano, el Verano aquí sigue su curso inalterable y los días se suceden sin apenas tener cambios. Días de sol y de calma y donde el mar se convierte en un espejo donde se mira el sol y después la Luna. Y hoy es Jueves y día 26 de Junio y casi se despide el mes. Ya quisiera yo que el mes se despidiera, pues espero como agua de mayo la pasta de la nómina, pues estoy tieso como una vela. El cerdito donde guardo la calderilla ya está de nuevo vacío y ¿así como voy a ahorrar algo?. Ahorrar, que falacia en éstos tiempos de penuria, pues lo único que uno puede conseguir es intentar llegar a fin de mes.

Qué tiempos aquellos en que ya ni miraba la nómina, pues iba de sobrado y porque podía permitírmelo. Ahora como te sablean por todos lados y todo el mundo está necesitado de pasta, aprietan con mucha más fuerza y es tanta que al final te ahogan. Y saldrá el de siempre, pues tío tú no puedes quejarte porque eres un puto privilegiado, pues tengo curre y trabajo en varios sitios. Pues sí soy un privilegiado, pero en algunos de los sitios en donde curro cobro a varias meses vista y por tanto y mientras tanto tengo todo el derecho del mundo a quejarme.

y cuidado con ese argumento, pues ese argumento te puede llevar a que así nadie se queje. Unos porque cobran una miseria de paro y los que no tienen nada le dirán que por lo menos cobran algo y aunque sean 400 euros. Y éstos últimos le dirán lo mismo a los que cobran el sueldo mínimo y aunque sea a base de horarios sobrehumanos, pues eso no lo ven, sólo ven los 750 euros que cobran éstos a final del mes. Y así sigue la rueda y hasta que me lo digan a mí. Por tanto al final, nadie tiene derecho a quejarse y eso nos lo meten en la cabeza los propios Gobernantes, pues no hay nada como la envidia ajena para desmovilizar todo.

Además la envidia en épocas de miseria aflora por si misma y ese vecino que siempre te importó un pijo resulta que ahora te fijas si tiene o no tiene curre o que coche tiene, si es que lo tiene y si se funde la pasta en los bares o en lo que le de la gana. La envidia hace que tengamos una mentalidad mezquina  y egoísta y hace que nos fijemos más en la ajeno que en lo propio. En épocas así debía pasar lo contrario y así poder sumar las carencias de cada uno, pero no, nos quedamos con la superficialidad de las personas y las medimos igual que antes, por la pasta.

Sólo que antes se medía a más en grandes cantidades y ahora en cambio y dada la miseria existente, se mide también a más, pero en muchas menos cantidades. Aún hay quién me dice que con el coche que tengo, que es una mierda de segunda mano, que no es un coche para que lo lleve un médico. O sea que un médico debe llevar un coche flamante y aparentón y aunque sólo sea para mantener su apariencia de clase pudiente. Bueno, pues nada que yo por el coche que tengo, soy una mierda de médico y así de simple es la solución de ésta regla de tres.

LA MASA

Yo lo siento mucho pero tengo conclusiones que no me gustan por principios y me refiero a que después de la fiesta de Sant Joan en Ciutadella de Menorca extraigo una idea, que las actividades que entrañan cierto peligro y ya sea para las personas como en éste caso para los caballos hay que limitar el número de asistentes. Porque el verdadero peligro lo tiene la masa, la masa humana y es que al final la masa humana puede con los más débiles de los asistentes. Y así fue que los más graves eran personas de más de 70 años. Y así fue y así siempre será, pues la masa empuja y espachurra y los menos rápidos, ágiles y fuertes, son los que sufren las consecuencias.

Es como todo, mientras haya un número determinado de gente se puede mantener más o menos el control, pero una vez sobrepasado no queda otra que limitar el aforo y eso puede ir en contra de lo que en principio piensa uno, pero también va en contra de mi pensamiento que la masa se cebe con los más débiles. Se puede funcionar con ciertas normas lógicas cuando hay sitio para todos, pero esas mismas normas carecen de sentido cuando el número de gente se convierte en masa. Pues la masa no piensa ni reflexiona, la masa se mueve y se desplaza siempre por el punto más débil.

Siempre pasó y pasará lo mismo y es que además no hay otra forma de controlar el número de gente que no sea limitar su aforo. Cuando uno está en medio de la masa se convierte en uno más y además se acelera el instinto de supervivencia y si hace falta pisar o empujar o pegar a alguien y para salvar tu lindo pellejo, pues se hace sin más y al final quien lo paga es el más débil físicamente. Es curioso esto que digo, pues esto va en contra totalmente de nuestra capacidad como seres humanos, pues es como decir que perdemos la humanidad cuando somos más de los que tocan. Y esto es así y no tiene vuelta de hoja. En definitiva, que somos humanos mientras tengamos nuestro propio espacio y que una vez quitado éste, nos convertimos en seres de otra especie y donde la agresividad y la fuerza son sus principales principios.

AUTOCONTROL

Es fácil decir que no volveré hacerlo, pues esa conclusión por desgracia, es demasiado frecuente y llega un momento en que se hace automáticamente. Hombre, algunas veces va más allá y realmente se hace con plena consciencia y tras analizar las cosas profundamente. Pero en su mayoría se dice y al mismo tiempo ya sabiendo que no es cierto, que se dice como un producto de un calentamiento. Y no del calentamiento global, sino del tuyo propio y es ese justo momento en que dices cosas sacadas fuera de contexto y como no son producto de reflexión ninguna, son entonces dardos envenenados.

Y yo soltando dardos envenenados son muy peligroso y porque de alguna forma pierdo el control, pero no del todo. Pierdo el control de mis palabras y todas las enfoco a hacer el máximo daño. Es como si tuviera dentro una energía desconocida y que sólo se activa en casos de emergencias. Saltan las alarmas y saltan sobre todo, cuando percibo un tono agresivo, pero ante ello no me arredo, al revés convulsionan mis pensamientos y las palabras salen como flechas. Supongo que es porque estoy acostumbrado a desenvolverme en terreno hostil y agresivo y desde niño es ese ambiente me muevo como pez en el agua.

Pero ese ambiente y mi reacción después pasan factura y me quedo con un montón de sensaciones que a mi no me gustan y que al final, se convierten en espesas comeduras de coco. Sí, has hecho daño, pero sólo querías hacer daño para defenderte y tú defensa se ha convertido en ataque y en ataque mortal. ¡Joder!, si te quedas corto, te agobias y porque no has sabido responder como toca y al revés pasa igual, si te pasas de largo, te agobias porque te has pasado. Por esa razón procuro tragar saliva, solo que a la segunda o tercera vez, ya no trago más, sino que me pasa al revés, que empiezo a escupir veneno.

Al equilibrio entre los dos formas de actuar, le llaman autocontrol. Pues sinceramente mi autocontrol lo tengo bajo mínimos ante las cosas que percibo como agresiones verbales. Tendré que hacerme un papahostias asertivo y cuando me den una bofetada tendré que poner la otra mejilla. o tengo que pensar que la otra persona tiene un motivo escondido y entonces pobrecita persona que me agrede y que me da patadas verbales y cuando suelte su veneno yo lo que tengo que hacer es darle un abrazo y decirle que le quiero. Aunque sinceramente yo prefiero un método más fino y más eficaz, que es cogerlo por los huevos y preguntarle si me quería decir algo. Y éste no es un método agresivo, simplemente es cogerlo por los huevos y demostrar que estás dispuesto a escucharle.

EL LÍMITE

Pues hoy es Miércoles y después de la gran batalla, tengo a las 7 un partido de Padel. Ahí creo que dejaré los restos acumulados o como decía el otro, dejaré todos mis productos tóxicos. Será como un punto de inflexión y de no retorno, saldrán todas las malas sensaciones en forma de sudor y espero que no en forma de calambres. Tengo sensaciones buenas y muy buenas, pero tengo algunas que no, que me carcomen los pensamientos por dentro. Lo único bueno es que sé que todas éstas sensaciones están relacionadas con el cansancio y por tanto, una vez eliminadas ya les pueden dar por el culo.

Porque lo que está más que claro, es que la mente para estar sana necesita que se complemente con un cuerpo sano. Pero esto y que es una verdad como un templo, no hay que llevarlo a los límites de los talibanes de las endorfinas y para estar bien haya que hacerse carreras de 200 kilómetros. Yo estoy bien así  y tal como estoy ahora, y supongo que primero será, porque estoy y me encuentro bien y segundo, porque complemento las dos actividades, la física y la psíquica e intento llevar un equilibrio. Y digo que lo intento pues sé que fallo más de la adecuado y suelo descuidar más el lado de trabajar el cuerpo físicamente. Me cuesta más y es porque realmente sólo me divierte jugar a los deportes de raqueta, las demás actividades físicas me aburren.

Claro que sé que aún no he pasado el límite, el límite del esfuerzo, pues creo o eso dicen, que una vez que lo has pasado, el esfuerzo se reconvierte en algo positivo y agradable. Lo dicho anteriormente, después de pasar ese límite viene la suelta de las endorfinas. Bueno pues esa suelta yo sólo la consigo jugando al Padel, otros y como dije antes, necesitan correr por todos los desiertos de mundo y nadar los océanos un par de veces y en cada fin de semana. Cansancio por fuera y saturación por dentro, éstas son mis peores sensaciones y las dos y eso me alivia, están relacionadas con el cansancio. Un buen partido de Padel y a machacar a los contrarios, que yo no voy de la onda, de que lo importante es participar. Lo importante es participar hundiendo a los contrarios y eso también ayuda y mucho, a que las
endorfinas sean más positivas.

SERPIENTE

¿Si ha merecido la pena darme la paliza que me he metido?. Buena pregunta, pero creo que es mejor responderla mañana, pues hoy diría que no y por el cansancio que llevo encima. La verdad es que hoy diría no a todo y me quedaría encerrado en la cueva de mi casa, que es mi sala de estar y de estudio. La Baticueva, como le llamaba y le llamo, en donde lo único que ha cambiado de Invierno a Verano, es la estufa de leña por un aparato de aire acondicionado. Que solo enciendo a ratos y para mantener una temperatura más o menos aceptable. Ya pasaron los tiempos del dispendio y cuando todo dios tenía encendido el aire durante todo el puto día y noche.

Pero en esto cabe una reflexión y es que no es que estemos mejor educados ecológicamente y con el menor consumo de las aparatos de aire queramos colaborar a disminuir el consumo eléctrico y por tanto nos preocupe más el medio ambiente. No nos engañemos por los comportamientos, pues en ésta caso el que se consuma menos energía es debido a que no hay pasta gansa y con la que pagar esos dispendios. Si hoy mismo la crisis remontara y volviéramos a los antiguos tiempos de abundancia de pasta, juro y lo juro sobre la misma Biblia, que estarían los aparatos de aire acondicionado todos encendidos al mismo tiempo y durante todo el día y noche.

Es como los que piensan que la gente está más concienciada políticamente. Bueno algo más está, pero no tanto como dicen algunos. La gente que tenía gusanillo se preocupaba ya antes de la crisis y con la crisis aún más, pero señores hay mucho Judas por el mundo y hoy y ante las desigualdades sociales agudizadas hay algunos que están apretados de culo y boca, pero que en tiempos de vacas gordas eran los putos amos de la película. Los pequeños capitalistas metidos en el reino de la ostentación y estos señores ahora venden la pena de sus miserias, pero hace unos años los que daban pena eran ellos, pues su comportamiento más evidente, era el de ir pisando a la gente. La pasta, la vil pasta, esa misma serpiente venenosa que recorre  por las mentes de muchas personas.

SENSACIONES

Bueno pues de nuevo aquí estamos. Y hoy es Miércoles y día 25 de junio y no puedo ni con mis huevos. Estoy de resaca seca, dolor de cabeza, confuso, obnibulado o agilipollado y agotado física y mentalmente y digo de resaca seca, porque no he privado nada. Yo quería guerra, pues me han dado dos tazas de guerra nuclear. Bueno ahora entran las matizaciones, yo quería guerra pero no tanta y entonces, solo quería un poquito. Es lo de siempre, de la teoría a la práctica hay unos buenos pasos y teorizar desde mi mesa es fácil, pues no se cuenta con la saturación y sobre todo con el cansancio. Y eso que sobé desde las 5 de la mañana hasta la 1 de la tarde, pero sigo teniendo gritos, ruidos y chillidos de la fiesta y sobre todo, el ruido del puto tambor que anunciaba las carreras de caballos.

Pues sí que vi una buena cantidad de fracturas y de todos los colores y de uñas casi arrancadas otro tanto y más. Pisotones de caballos, alguna que otra falange seccionada, esto fue lo más frecuente. Pero como pasa siempre por desgracia, hubo dos o tres casos grave y todo porque cayó el caballo con su jinete sobre un par de personas mayores y con el consiguiente aplastamiento de cuerpos. Bueno y masificación por todos lados y todo regado y bien regado con abundante alcohol. No sé pero ver las fiestas desde las entrañas es muy diferente y es como ver como se forma la mierda desde dentro.

Bien, balance bueno, supongo. Porque a veces me cuesta diferenciar lo que es actuar correctamente de lo que es tener unos buenos marrones, pues en mi caso esos marrones coinciden con que se queden unas cuantas personas medio lisiadas. Yo actué bien en principio y en final y eso me alegra y me llena de orgullo, pero mi actuación en estos casos solo está reservada a remontar a las personas graves, después el resto de su evolución ya no está en mis manos, pero eso no quita que deje de estar preocupado por la evolución de esas personas. Bueno pues me encuentro bien, pero siento un vacío por dentro, más o menos como si me hubieran metido un aspirador por el culo y me hubieran aspirado por dentro. Supongo que mañana las sensaciones serán otras, pero las de hoy son
éstas que he explicado.

Clara Janés

«¿Sobre el pétalo leve ondea la sombra de una mariposa y cae al agua un gemido».