Estoy cansado de dormir a trozos, ahora dos horas y después tres y no sabéis o si lo sabéis, como rompe el cuerpo y al romperse el cuerpo, la moral va detrás y directa al abismo. Y eso es lo que me pasa que la energía te la absorbe el sueño o mejor dicho el mal sueño y el que nunca te sientes descansado. Son temas de currar de noche, la noche se paga a un precio muy caro y sobre todo cuando meto la pata o sea que duermo sólo dos o tres horas y llego a casa y como soy un optimista atontado, me planteo aguantar hasta la noche y al llegar a las 2 de la tarde, las persianas se caen irremediablemente y al final tengo que partir el día, por estar otras dos o tres horas durmiendo. Claro que todo hay que decirlo, que después libro unos días y eso si que es una ventaja.
Pero al sueño hay que cuidarlo y mimarlo, pues yo me pasé bastantes años padeciendo insomnio o eso pensaba, porque en realidad llega un momento en que no sabes si eres insomne o eres un paranoico o las dos cosas a la vez, pero el caso es que le daba al pastillamen como un descosido y eso a medio y largo plazo trae sus consecuencias. A corto plazo si es verdad que sobas en plan automático o sea te tomas la píldora y a la media hora estás roncando como un cerdo. Los sueños pastilleros tienen algunas diferencias con los sueños naturales, por ejemplo: que sueñas diferente, digamos como sueños más pesados y que con más facilidad se convierten en pesadillas. Y después tiene el tema de la resaca mañanera o sea que te levantas con una empanada que no veas. Hay quién le llama el dormirse a base de píldoras, la borrachera seca o sea que te emborrachas pero no con alcohol, sino con pastillas.
A medio y largo plazo te va haciendo mella. Aumenta la dependencia, y necesitas más dosis para conseguir la misma somnolencia y sobre todo empieza a hacer estragos a la memoria, a la memoria de todo tipo, la cercana o reciente y la lejana o pasada. Y por último vas necesitando más horas de sueño y la verdad es que el día no está para perdérselo. Pero bueno cuando entras en estado catatónico y sólo quieres ser una marmota que soba a todas horas, pues estos cócteles son ideales para conseguirlo y es más y dado el estado vegetativo en que te encuentras, llegado a un punto también echas mano de la priva y aquí si que haces un rebujado bestial o sea sumas efectos de uno y de otro y los efectos secundarios se multiplican. Las pesadillas se hacen más frecuentes, aumentan las horas de sueño, la empanada mental se profundiza y la memoria se va directamente al garete. Me doy cuenta que poniendo esto, parezco un prospecto de los que vienen con las medicaciones, pero me da igual ser un prospecto o un capullo que florece. Cada uno es lo que es y punto. podía acabar la disertación diciendo: Las autoridades sanitarias advierten que...
AMIGO MÍO (Poema)
Donde te has metido, amigo mío,en que lugar del mundo te has escondido,
en que paraje salvaje, en que cordillera,
y en que cueva,
has dejado caer tus huesos rotos.
donde estás, amigo mío,
estás tan lejano y aislado,
como para no escuchar nada,
como para no oír mis rezos y mis lamentos,
como para no oigas mis aullidos en las noches sin luna,
como para no notar mis deseos voraces como pirañas,
y como para no sentir mis latidos como tambores lejanos,
Estás, amigo mío, tan lejano y aislado,
estás acaso en el con fin de la tierra,
o estás de viaje hacia las Antípodas,
dime algo, amigo mío, por favor dime algo.
donde estás, amigo mío,
estás tan lejano y aislado,
como para no escuchar nada,
como para no oír mis rezos y mis lamentos,
como para no oigas mis aullidos en las noches sin luna,
como para no notar mis deseos voraces como pirañas,
y como para no sentir mis latidos como tambores lejanos,
Estás, amigo mío, tan lejano y aislado,
estás acaso en el con fin de la tierra,
o estás de viaje hacia las Antípodas,
dime algo, amigo mío, por favor dime algo.
Quizá estés más cerca del polo Sur que del polo Norte, quizá,
o quizá, estés haciendo un curso de espeleología,
o te encuentres en un estado de meditación profunda,
quizá sea eso, quizá,
pero donde te has metido, amigo mío,
yo te reclamo, porque me siento cojo,
yo te añoro, porque te hecho de menos,
yo te hecho en falta, porque me haces falta,
yo te, yo te,.......
Yo sólo te pido, amigo mío,
que tú voz resuene a través de un volcán,
y que tus palabras sean traídas por los huracanes,
yo rezo y pido porque tus deseos sean cumplidos,
y que tus sufrimientos sean polvo del camino.
Yo sólo te pido eso, amigo mío,
te pido tres palabras o unas cuantas letras,
te pido que por un momento te pares a coger aire,
te pido un kit- kat en tú larga travesía,
y te pido que te acuerdes,
que aquí hay otro superviviente,
te pido eso y te pediría mucho más,
pero por mucho que pida,
te pido eso y te pediría mucho más,
pero por mucho que pida,
por mucho que ruegue,
por mucho que grite,
por mucho que llore,
yo so lo sé, amigo mío,
que aún, que aún
no estás conmigo.
no estás conmigo.
EL LORO DE MADURO
Hoy volví a ver en el periódico una noticia sobre el Nicolás Maduro y me dije, tate de nuevo te he pillado. Es que no puedo aguantarme cuando lo veo en la tele o cuando hablan de él y siempre me hago la misma pregunta: ¿ Cómo le irá al Nicolás con su pajarito Chávez?. Porque yo tengo una propuesta para él, que el pajarito Chávez, el que se le apareció varias veces antes de las elecciones venezolanas, y es que Maduro puede mejorar su relación con él o sea que le voy a dar una idea para que su comunicación pajaril sea más fluida y es la siguiente. Nicolás, debías ponerte el pajarito Chaves en la hombrera de tu traje, iba a decir uniforme pero tu no eres milico, eres paisa, como yo. Sería a modo pirata, como llevaban los piratas la pata de palo y con el loro en la hombrera y es que es así, así como digo, el pajarito que se le apareció a Maduro era un loro, lo que pasa que el no lo dijo para que no se malinterpretara, pero yo lo sé y como dicen los periodistas, lo sé por diversas fuentes (que casi siempre están secas, pero eso no lo dicen) y debidamente contrastadas (otra mentira).
Porque al fin y al cabo que era Chávez, acaso ¿un revolucionario? o ¿un dictador uniformado?. Hay quién opina que él hizo una gran labor revolucionaria y yo me pregunto: ¿y donde?. pues lo que yo veo no es lo mismo que los que opinan que ha sido un revolucionario,yo opino que fue un visionario medio colgado, sino entero, puede y como veis ambas palabras terminan igual, en "onario", y para mí esa es su único parecido. Aunque millonario también acaba igual y también reaccionario y entonces el problema no está en terminaciones, sino en el nombre o concepto que le ponemos. Es verdad, que este señor consiguió algunos logros para el pueblo, eso dicen sus partidarios, y puede ser, pero ¿a costa de qué?.
Pues de eregirse en un iluminado uniformado y en poseedor de verdades únicas o sea en un personalista de mierda. Yo soy Venezuela y mi ombligo es el centro de la tierra y todo girando alrededor de mi ombligo. Bueno pues a un personaje así hay quién le rinde culto y lo ensalza y lo adora y le come la boca, pues nada ahora que ya está pajarito y con forma de lorito, que se suba a la hombrera del Nicolás Maduro, a ver si lo ilumina por lo menos un poco y pa delante con su revolución bolivariana, que por cierto, a mi ésta "revolución" me suena, a puto cachondeo. Si los legionarias aquí en España, se llevan una puta cabra delante en sus desfiles, porque no podría ir delante de los desfiles militares venezolanos, el puñetero lorito de Chávez. A ver, ¿porqué no?. Bueno Nicolás, ya me dirás si te gustó mi idea. Saludos.
Porque al fin y al cabo que era Chávez, acaso ¿un revolucionario? o ¿un dictador uniformado?. Hay quién opina que él hizo una gran labor revolucionaria y yo me pregunto: ¿y donde?. pues lo que yo veo no es lo mismo que los que opinan que ha sido un revolucionario,yo opino que fue un visionario medio colgado, sino entero, puede y como veis ambas palabras terminan igual, en "onario", y para mí esa es su único parecido. Aunque millonario también acaba igual y también reaccionario y entonces el problema no está en terminaciones, sino en el nombre o concepto que le ponemos. Es verdad, que este señor consiguió algunos logros para el pueblo, eso dicen sus partidarios, y puede ser, pero ¿a costa de qué?.
Pues de eregirse en un iluminado uniformado y en poseedor de verdades únicas o sea en un personalista de mierda. Yo soy Venezuela y mi ombligo es el centro de la tierra y todo girando alrededor de mi ombligo. Bueno pues a un personaje así hay quién le rinde culto y lo ensalza y lo adora y le come la boca, pues nada ahora que ya está pajarito y con forma de lorito, que se suba a la hombrera del Nicolás Maduro, a ver si lo ilumina por lo menos un poco y pa delante con su revolución bolivariana, que por cierto, a mi ésta "revolución" me suena, a puto cachondeo. Si los legionarias aquí en España, se llevan una puta cabra delante en sus desfiles, porque no podría ir delante de los desfiles militares venezolanos, el puñetero lorito de Chávez. A ver, ¿porqué no?. Bueno Nicolás, ya me dirás si te gustó mi idea. Saludos.
¡HARTO!
Hoy leyendo el periódico me entro una especio de vértigo o era un espacio dentro del vacío, no sé lo que era, pero era una especie de estancamiento mental o de cansancio metafísico. Como se dice en andaluz, una jartura y en gallego una fartura o enchenta. O sea que estoy harto, jarto y farto y es que no puedo más con tanto dato que no diga nada, bueno decir dice, pero sólo hay que leerlo del revés. Esto viene a cuento, con el tema de las pensiones, pero podía ser cualquier otro tema y me refiero a la manera de anunciar que se van a tocar las pensiones y en cambio de decirlo así, como toca, pues nada se dice al revés, no se tocan pero sí que se tocan. Y eso es un doble esfuerzo, el leerlas de una manera y después volverlas a leer del revés, eso cansa y mucho.
Claro que ya nos tienen acostumbrados, pues todas las medidas del Gobierno fueron anunciadas de la misma forma o sea no lo hacemos pero lo hacemos dos veces y encima de burros, apaleados. Yo creo que ésta fórmula política estratégicamente puede servir para una o dos veces, pero más de éstas veces, ya no es que canse, es que agota. Es como el Zapatero en sus tiempos y su palabrerío estúpido y ese optimismo desmesurado, aparte de su sonrisa boba o de papahostias, como se prefiera, cuando estaba claro que nos íbamos al garete o acaso ya no nos acordamos del Plan E, de que la crisis no era crisis y era una desestructuración simple y llana y que aún a éstas alturas yo no sé que es una desestructuración y seguro que ni él tampoco. O sea que esto de hablar del revés, no es sólo del PP, el PSOE fue un buen maestro en este tipo de demagogia.
Y en concreto el PP ejerce éste tipo de lenguaje hasta la saciedad. Las pensiones no bajan, pero ya no se adaptan al IPC anual y te enredan en términos economicistas que ni ellos mismos entienden y para que al final el resultado sea, que bajan las pensiones. ¡Joder!, no hay derecho, éste tipo de estafa debía estar castigada y con penas de cárcel. Pero si se van a librar del tema de Bárcenas los unos y los otros del tema ERES, vosotros creéis que van a ser condenados por éste asunto tan banal para ellos. O esto cambia de reglas y nosotros entramos en el juego de controlar el tinglado o de cada vez se nos escapa más y más de las manos. El que avisa, no es traidor. Y ellos no avisan, ellos sólo nos joden.
Claro que ya nos tienen acostumbrados, pues todas las medidas del Gobierno fueron anunciadas de la misma forma o sea no lo hacemos pero lo hacemos dos veces y encima de burros, apaleados. Yo creo que ésta fórmula política estratégicamente puede servir para una o dos veces, pero más de éstas veces, ya no es que canse, es que agota. Es como el Zapatero en sus tiempos y su palabrerío estúpido y ese optimismo desmesurado, aparte de su sonrisa boba o de papahostias, como se prefiera, cuando estaba claro que nos íbamos al garete o acaso ya no nos acordamos del Plan E, de que la crisis no era crisis y era una desestructuración simple y llana y que aún a éstas alturas yo no sé que es una desestructuración y seguro que ni él tampoco. O sea que esto de hablar del revés, no es sólo del PP, el PSOE fue un buen maestro en este tipo de demagogia.
Y en concreto el PP ejerce éste tipo de lenguaje hasta la saciedad. Las pensiones no bajan, pero ya no se adaptan al IPC anual y te enredan en términos economicistas que ni ellos mismos entienden y para que al final el resultado sea, que bajan las pensiones. ¡Joder!, no hay derecho, éste tipo de estafa debía estar castigada y con penas de cárcel. Pero si se van a librar del tema de Bárcenas los unos y los otros del tema ERES, vosotros creéis que van a ser condenados por éste asunto tan banal para ellos. O esto cambia de reglas y nosotros entramos en el juego de controlar el tinglado o de cada vez se nos escapa más y más de las manos. El que avisa, no es traidor. Y ellos no avisan, ellos sólo nos joden.
LAS SENSACIONES
De nuevo sábado sabadete, camisa nueva y un polvete y empiezo a estar harto de tanto sábado, vamos de tanto sábado sabadete, de camisas nuevas y de pocos polvetes. Así es la vida y por quejarse que no quede, ya sabéis algo siempre cae o el que no llora no mama. etc... Y la noria sigue dando vueltas y más vueltas y yo sólo espero a que pare donde toca o sea donde me favorezca. Hoy vine andando desde el curre y no está mal la idea y haber si me decido a practicarla. Ahora ya no digo que a partir de ahora lo haré, ahora digo que a lo mejor puedo hacerlo, pues estoy un poco harto de decir que voy a hacer algo y después no lo hago. Es el peligro que tiene ir contando las cosas según salen.
Hoy es 14 de Septiembre y es una fecha que no me dice nada, bueno que estamos casi a mediados de mes y que aún queda el otro medio mes. Ayer pensaba en los pensamientos difusos, esos pensamientos siempre inconclusos, que te viene fugazmente y por algo que ves o que oyes o que tocas y que por un instante retienes, pero cuando quieres profundizar en él, se te escapan y al final te quedas en blanco. Hasta que otro día y por otra sensación, ese pensamiento te vuelve y de nuevo se escapa. Es como los sueños, hay un momento que piensas que lo vas a recordar entero y lo único que te queda es la sensación de haberlo tenido y por mucho que te esfuerces ya no hay forma, ni manera.
A mi esto me pasa también con los recuerdos, por ejemplo si a través de un olor te viene un recuerdo de tú infancia, hombre a veces, consigues revivir aquél momento de tú infancia, pero hay muchas veces en que esos momentos huyen de tu memoria, ahora sí, la sensación te queda, la sensación de que ya lo has vivido o sea son un déjà vu, o esa sensación de que lo has vivido y de que no eres capaz de concretarla. Y menos mal, sino la vida sería aburrida y muy sosa, ¿si de todo nos acordáramos de qué nos serviría el tener sensaciones?. Ahora las sensaciones nadie las domina, ni tú, ni yo, ni nadie, las sensaciones van por libre y las tienes o no las tienes, no se pueden forzar, ni se pueden vender, ni comprar, ni trapichear, las sensaciones son subjetivas y son de cada uno y eso es lo que nos hace ser ricos, ricos de verdad, ricos de estímulos y ricos sin tener dinero y por supuesto, en éste terreno ni siquiera el Gobierno de Rajoy ni el de Obama, tienen la capacidad de poder controlarlas, son nuestras, únicas e intransferibles y son la esencia de tu alma.
Hoy es 14 de Septiembre y es una fecha que no me dice nada, bueno que estamos casi a mediados de mes y que aún queda el otro medio mes. Ayer pensaba en los pensamientos difusos, esos pensamientos siempre inconclusos, que te viene fugazmente y por algo que ves o que oyes o que tocas y que por un instante retienes, pero cuando quieres profundizar en él, se te escapan y al final te quedas en blanco. Hasta que otro día y por otra sensación, ese pensamiento te vuelve y de nuevo se escapa. Es como los sueños, hay un momento que piensas que lo vas a recordar entero y lo único que te queda es la sensación de haberlo tenido y por mucho que te esfuerces ya no hay forma, ni manera.
A mi esto me pasa también con los recuerdos, por ejemplo si a través de un olor te viene un recuerdo de tú infancia, hombre a veces, consigues revivir aquél momento de tú infancia, pero hay muchas veces en que esos momentos huyen de tu memoria, ahora sí, la sensación te queda, la sensación de que ya lo has vivido o sea son un déjà vu, o esa sensación de que lo has vivido y de que no eres capaz de concretarla. Y menos mal, sino la vida sería aburrida y muy sosa, ¿si de todo nos acordáramos de qué nos serviría el tener sensaciones?. Ahora las sensaciones nadie las domina, ni tú, ni yo, ni nadie, las sensaciones van por libre y las tienes o no las tienes, no se pueden forzar, ni se pueden vender, ni comprar, ni trapichear, las sensaciones son subjetivas y son de cada uno y eso es lo que nos hace ser ricos, ricos de verdad, ricos de estímulos y ricos sin tener dinero y por supuesto, en éste terreno ni siquiera el Gobierno de Rajoy ni el de Obama, tienen la capacidad de poder controlarlas, son nuestras, únicas e intransferibles y son la esencia de tu alma.
A VECES GRITO (Poema)

A veces grito al aire,
y lo agredo y le hago daño,
después, después le pido perdón.
A veces le pido a dios que me ayude,
se lo ruego y le solicito el perdón,
y dios no me dice nada,
ni siquiera dice una sóla palabra.
A veces sueño despierto,
y me dejo flotar en su seno,
y cuando yo despierto,
me acuerdo de dios y de su silencio.
Otras veces, me encuentro desnudo,
con los sentimientos dolidos,
y con la esperanza aterida y muerta y fría.
Otras, me deslizo a rastras,
y me pido perdón a mi mismo,
me digo lo siento, lo siento en el alma,
y entonces, la venia yo sólo me la concedo.
En fin, a veces canto y otras veces lloro,
y a veces hablo y me rió sólo,
no encuentro la paz, la paz de dios,
ni la paz de los hombres,
sólo sé que yo me encuentro a mi mismo,
y siempre que me encuentro,
estoy yo, YO sólo y sólo conmigo mismo...
EL DÉJÀ VU (Poema)
Atrapado estoy,atrapado, como un niño atrapado.
Y avanzo por la senda de un camino hacia lo desconocido,
y por mi mente pasan reflejos de lo ya vivido.
No conozco nada, !!miento!!,
pues todo me suena a haberlo vivido,
es un déjà vu o un algo que no sé,
pero sé que existió y estuvo,
y que mi instinto primario aún le busca sentido.
Yo creo que lo he vivido,
me lo dice, me lo grita mi instinto primitivo.
Me encanta la aurora, el mar y el viento,
sé que ellos, dicen palabras a mis oídos,
son susurros, son murmullos que apenas percibo.
Pero éste sentido que está, pero que no es,
éste sentido sin sentido,
me pone de rodillas al sol,
me alza las manos y me abre los oídos,
para poder oir lo inaudible,
para poder escuchar lo no escrito,
para poder descifrar el porqué de lo ya vivido.
Y aún hoy,
sé que estoy, pero no sé si estuve...
ARDE EL MONTE DO PINDO
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| Hoy es el entierro del Monte do Pindo |
Como vamos viendo ésta es una tierra de mitos y leyendas. Existen varios lugares destacados en éste aspecto donde se mezclan leyendas celtas, romanas y cristianas. Citaré algunos lugares importantes, las demás irán descritos en su sitio. Y destaco:
-Monte do Pindo: monte situado encima de una aldea, de nombre Ézaro. Es de por sí, un monte mágico. Por la multitud de erosiones que presentan sus piedras graníticas, se forman moles de piedra de todo tipo de formas y colores. Uno se puede imaginar una ciudad, un barco, miles de caras, cuerpos, animales o cosas inanimadas. Hablan los historiadores, que aquí habían dos altares de sacrificios celtas, se supone que para animales y dada la variedad y diversidad de piedras fácil es encontrar alguna, en la que se dice que fue un altar celta. Este lugar es realmente mágico y sus vistas ya no digamos. Su belleza de mole granítica, se adorna de bosques de robles y pinos.
-Monte del Faro de Finisterre: en éste monte se habla de que había en tiempos celtas, un templo al sol. Ya expliqué porqué se adoraba el sol y en éste punto en concreto. También de la misma época, data un a gran piedra alargada, que puede coger en su seno a una o dos personas tumbadas a su largo, es la aún conservada, piedra de la fecundidad. Se trata que los que no puedan tener hijos, se pasen una noche tumbados en dicha piedra y así queda la mujer fecundada y por supuesto sin echarse un polvo, no vale hacer el guarro ( A ser posible, digo yo, un día que no llueva, porque como llueva a ver quien aguanta toda una noche encima de una piedra y aún encima empapado y muerto de frío y sin poder chingar)... Pero a lo mejor por tener un hijo merece la pena, yo dormí allí y después tuve tres hijos. Ya sabéis: habélas, hainas.
LOS 4 PUNTOS CARDINALES
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| En éste primer arenal está Estaca de Bares. |
La acampada y aún siendo verano, se hacía con tiendas de doble techo y sobre todo unos buenos y calurosos sacos, pues te pelabas de frío. Llegábamos un día por la tarde y montábamos las tiendas, bueno las montaban los hacendosos, los vagos como yo, lo dejábamos para más tarde. Una vez dejados los bártulos, dábamos una vuelta de reconocimiento: admirábamos las playas solitarias del Cantábrico, nos recreábamos viendo un molino de mareas, un molino que yo nunca antes había visto y después ya nos acercábamos a nuestro objetivo, a inspeccionar el pequeño edificio y ver si había yanquis dentro. Nunca vi a un yanqui en éste rincón del mundo, pero daba igual, allí habían estado y eso era lo que importaba.
Cuando los primeros rayos de sol se acostaban. Nosotros y como todos los años, nos dirigíamos al pequeño pueblo. El pueblo era típico pueblo marinero, con cuatro casas y algunas barcas de pesca y estaba apostado al final de una preciosa ensenada y por supuesto, no podía faltar el bar. Al pueblo lo abrazaba un pequeño espigón que lo protegía del oleaje, aunque los fuertes vientos de ésta costa, levantaba al mar por encima del espigón. El bar, era cutre hasta decir basta y tenía una barra pequeña y una gran sala de comidas, muy típico en los pueblos de Galicia, poca barra y amplios salones, donde estaban un buen número de mesas. El resultado final, es que era un sitio grande, inhóspito, desangelado y muy frío. Ahora sí con unos espléndidos ventanales con vistas al mar Cantábrico.
Los anocheceres en Estaca de Bares, y empujados por el fresquito, nos obligaba a meternos en el bar. Y ya de lleno entrábamos en la fase de intercambio de saludos, besos y a veces desplantes, y siempre acompañados de unas buenas jarras de vino. La euforia poco a poco iba en aumento, los saludos se convertían en abrazos, las sonrisas en sonoras risas, en fin, el ambiente ya se iba caldeando. Al paso de unas horas cuando la noche ya era oscura y el mar era una garganta profunda que rugía con inusitada fuerza, allí en aquel rincón perdido del mundo y dentro del bar de Estaca de Bares seguía la fiesta. Parecía la fiesta en el poblado de Asterix y Obélix, siempre ajenos a lo que pasaba a nuestro alrededor.
Las palabras ya no eran tan nítidas, ni claras, eran más bien espesas y alguno ya se sentaba sólo y sólo con su propia borrachera. En el water o inodoro del bar ya había una buena cola, unos para mear y otros quizá, para vomitar. Las voces sonaban como un zumbido y entre ese zumbido y el humo de los cigarrillos, aumentaba el mareo producido por el ácido vino y ya empezaban las primeras bajas. Para mantenerse más o menos en pie, había que salir afuera del bar, al frío y húmedo Cantábrico. Y ese momento de claridad transitoria, te preguntabas como sería éste pueblo en pleno invierno. ¡¡ Quién coño `podía vivir allí!!, pero tampoco le dabas muchas más vueltas, esperabas a despejarte un poco, cogías una bocanada de aire fresco y hale pa dentro. Al entrar de nuevo, aquello te recordaba Londres, el humo era denso como la niebla, pero no sé como, siempre llegabas a la barra.
Pasada unas cuantas horas más, ya dormía alguna gente sobre los bancos del bar. Se resbalaba sobre tanto vino caído y derramado y unos ya entonaban cánticos aguerridos, ya les quedaba poco para empezar con el Asturias Patria Querida. El resto seguíamos al pie del cañón, aumentando la frecuencia de las salidas fuera del bar, a echarle al mar nuestro aliento de vino y el mar dándonos caricias de frescor y en esa laboriosa faena nos daban las 5 de la mañana. Las conversaciones ya eran incoherencia pura y dura, las risas eran histriónicas y a veces rotas en llantos lastimeros. Poco a poco las bajas se multiplicaban y el personal como buenamente podía emprendía el camino de regreso hacia las tiendas.
Y ya éste cuento se va acabando. Es fácil suponer el final de ésta historia. Llegar a trompicones a la zona de acampada y enrollarte la tienda de campaña alrededor de tu cuerpo y a dormir a la intemperie. Después resaca mañanera y arrastrado por el suelo. Por último, tocaba ir a dar cuatro berridos a la base yanqui fantasma y ya está, se acabó la fiesta. Y vuelta a casa y muy contentos de otra demostración entusiasta y revolucionaria.
EL OLOR A LEÑA - II
Lo de la leña aquí no se acaba !!que va!!. Cuando viví en Santiago y en la Coruña, me tuve que aguantar la piromanía y la única llama que veía era la de mi mechero y de vez en cuando la de una vela. Pero despues me desplacé, con los pocos trastos que tenía, a A Costa da Morte, para ser más concreto,a Corcubión. Y en la casa en que me instalé, puse dos buenas estufas de leña, que como ya conté, más que estufas eran dos calderas, siempre encendidas, de noche y de día. Los tractores llenos de leña se sucedían en una cadena sin fin, más o menos una media de un tractor por mes. Y tal como entraba la leña se la comía esa boca insaciable, esa boca de estufa glotona y engullidora.
El único problema que tenía con la estufa, era su estructura de tubos. Que para darle buena salida al humo, tenía que hacer encaje de bolillos y por tanto, no quedaba otra que hacer dos curvas de noventa grados y ahi radicaba el problema, en esas dos curvas. Pues en ellas se acumulaba el hollín, además que el agua de lluvia entraba desde arriba, se formaba una masa compacta, que atascaba la tubería, y de cada vez había que desmontar todo el tinglado. Y ésta maniobra había que hacerla una vez por mes. El tufo que desprendía esa pasta viscosa, se adhería a la piel y tardabas unos cuantos dias en desprenderse de esa peste a alquitrán vegetal. Fueron días de alegrías, pero tambien de muchas tristezas, de muchas y muy hondas. Pero siempre pasara lo que pasara estaba ella, la estufa redentora, me calentaba, me hablaba, reía y lloraba conmigo, era la que me daba el fuego amigo.
Después, años más tarde, ya estando en Chiclana, mi segunda patria, si no la primera, y en la casa donde vivíamos, tenía una chimenea, pequeña pero matona, y no me costó nada hacerme con ella. Siguieron los tractores o los camiones de leña o si no ibas al almacén y despues de regatear todo lo que se podía, cargaba y hasta los topes el coche de leña.
Tampoco costó, acostumbrar a nuestros hijos al calor de la leña y era de rigor que despues del baño, se sentaron a los pies de la chimenea, ella se mostraba agradecida de tener unos niños a sus pies. Por aquellas, yo venía de mi Galicia natal y estaba acostumbrado a que el otoño asomara a principios de septiembre. En cambio allí en Cádiz, el otoño era más tardío. Y yo de impaciente, no podía, tenía que encender la chimenea como fuera, aunque el calor aún no se despidiera. Y así me ponía a la faena un poco más tarde que en Galicia, no mucho pero si algo, y ya aquella nueva caldera empezaba a funcionar a mediados de Septiembre. Afuera con un calor de infarto y yo con la chimenea a todo trapo y el final siempre era igual, se abrían puertas y ventanas de par en par, hasta que calor cogiera la puerta. Yo seguía encendiendo la chimenea en Septiembre y así seguí haciéndolo el resto de los años. Estaba claro, que para mí que Septiembre ya era otoño y por tanto yo decretaba el Otoño.
Ahora estoy en Menorca, con el mono de la leña. Pero éste año por fin, cumplo mi venganza y ya tengo instalada una caldera del infierno. Una estufa con una boca muy grande, donde cabe un bosque entero y dispuesta a calentarme a mi y a toda la casa, al perro y si hace falta al cartero. Y así poder hacer un magosto con castañas importadas, metidas en un cucurucho de papel de linaza. Que estén bien calentitas y bien perfumadas, para que éste otoño sea un otoño de verdad, con lo que toca, con lluvia, frío, setas, castañas y algo del sol otoñal.
El único problema que tenía con la estufa, era su estructura de tubos. Que para darle buena salida al humo, tenía que hacer encaje de bolillos y por tanto, no quedaba otra que hacer dos curvas de noventa grados y ahi radicaba el problema, en esas dos curvas. Pues en ellas se acumulaba el hollín, además que el agua de lluvia entraba desde arriba, se formaba una masa compacta, que atascaba la tubería, y de cada vez había que desmontar todo el tinglado. Y ésta maniobra había que hacerla una vez por mes. El tufo que desprendía esa pasta viscosa, se adhería a la piel y tardabas unos cuantos dias en desprenderse de esa peste a alquitrán vegetal. Fueron días de alegrías, pero tambien de muchas tristezas, de muchas y muy hondas. Pero siempre pasara lo que pasara estaba ella, la estufa redentora, me calentaba, me hablaba, reía y lloraba conmigo, era la que me daba el fuego amigo.
Después, años más tarde, ya estando en Chiclana, mi segunda patria, si no la primera, y en la casa donde vivíamos, tenía una chimenea, pequeña pero matona, y no me costó nada hacerme con ella. Siguieron los tractores o los camiones de leña o si no ibas al almacén y despues de regatear todo lo que se podía, cargaba y hasta los topes el coche de leña.
Tampoco costó, acostumbrar a nuestros hijos al calor de la leña y era de rigor que despues del baño, se sentaron a los pies de la chimenea, ella se mostraba agradecida de tener unos niños a sus pies. Por aquellas, yo venía de mi Galicia natal y estaba acostumbrado a que el otoño asomara a principios de septiembre. En cambio allí en Cádiz, el otoño era más tardío. Y yo de impaciente, no podía, tenía que encender la chimenea como fuera, aunque el calor aún no se despidiera. Y así me ponía a la faena un poco más tarde que en Galicia, no mucho pero si algo, y ya aquella nueva caldera empezaba a funcionar a mediados de Septiembre. Afuera con un calor de infarto y yo con la chimenea a todo trapo y el final siempre era igual, se abrían puertas y ventanas de par en par, hasta que calor cogiera la puerta. Yo seguía encendiendo la chimenea en Septiembre y así seguí haciéndolo el resto de los años. Estaba claro, que para mí que Septiembre ya era otoño y por tanto yo decretaba el Otoño.
Ahora estoy en Menorca, con el mono de la leña. Pero éste año por fin, cumplo mi venganza y ya tengo instalada una caldera del infierno. Una estufa con una boca muy grande, donde cabe un bosque entero y dispuesta a calentarme a mi y a toda la casa, al perro y si hace falta al cartero. Y así poder hacer un magosto con castañas importadas, metidas en un cucurucho de papel de linaza. Que estén bien calentitas y bien perfumadas, para que éste otoño sea un otoño de verdad, con lo que toca, con lluvia, frío, setas, castañas y algo del sol otoñal.
EL OLOR A LEÑA - I
EL OLOR A LEÑA
Hoy al salir del coche, recibí una bofetada, una bofetada bendita. El olor a leña entró en mis venas y mi cerebro hizo una pirueta y se dió la vuelta sobre si mismo. Ese olor a leña,ese olor ancestral que todos llevamos dentro. Yo en ese instante viajé lejos, muy lejos, me fui hasta mi primera hoguera. La encendí y sentí su fuego, como si ese fuego siempre estuviera conmigo, como si ya lo llevara dentro.
La primera hoguera, con sus llamas teñidas de láminas de plata, con sus estallidos de alegrías, con sus susurros y compincheos. La primera hoguera, la que nunca se apaga y que nunca se olvida. Y el quiera venir conmigo que se suba a este carro y así se traslade a su propia y primera hoguera, y notará que sus llamas le son conocidas, que las lleva grabadas a fuego lento dentro del alma.
Tambien recuerdo las hogueras de las acampadas, hogueras con luz de luna y bajo el manto de las estrellas. La vida se realizaba alrededor de ellas, las risas, los llantos y las penas y el dejarse acariciar por esa mano caliente que emana de ella. Hasta que las horas pasaban y ya los primeros rayos anunciaban el amanecer rojo, el espléndido amanecer de cada día.
Otras hogueras, fueron con paseos al monte. Alrededor de primeros de Noviembre, el día de todos los santos o el de la noche Celta. Los Celtas dejaban vagar esa noche a todas las ánimas, era su noche y los humanos se refugiaban en sus casas. Dejaban bebida y comida para las almas en pena, en el alfeifer de sus ventanas. Para la ocasión las almas se colgaban sus mejores galas, que eran cuatro harapos, pero con xeito (gusto), ya se sabe que ellos son muy apañados. Los harapos parecían trajes de gala y así desfilaban, y al frente siempre iba la Santa Compaña o santa que acompañaba a los muertos. Eran tardes de castañas asadas (el Magosto, se le llama), mezcladas con vino ácido, amargo y espeso. El olor a castañas, junto con el de la leña, era un olor que te atravesaba como una daga. Era la muerte en vida, era una pena de muerte.
Otra textura de la hoguera, inolvidable para mí. Era la chimenea de mi casa de Vigo, que por Navidad, para ser más concreto, en Fin de Año, mis padres nos dejaban encender la chimenea. Era la única vez en el año, era el 1 de enero, era un día señalado, como lo era el 1 de noviembre para las almas en pena. Se encendía el 31 de diciembre, siempre con las ganas que se pueden tener al ser el único día. Aunque que para encenderla había que sudar a chorro, pues debía haber una coincidencia astral: que la luna, el viento y las constelaciones, coincidieran en ese mismo momento y que nos ayudarán a realizar nuestro sueño, que se encendiera de una puñetera vez la chimenea. Aún así, nos aventurábamos y nos poníamos a ello. La primera fase era de ventanas abiertas y desde fuera, salían cortinas de humo por las ventanas y daba la impresión desde fuera, de que la casa estaba en llamas. De todas formas, ahora sigo pensando que el constructor o paleta que la hizo aún debe estar ardiendo en el infierno.
Después venía la espera, las largas horas en que se desarrollaban multitud de acontecimientos: primero era la cena, seguida del atragantamiento por las uvas y después las inconsecuentes o surrealistas borracheras y por fin el programa de fin de año de la tele. Este era un castigo y una penitencia en vida. Por él desfilaban todos los crápulas de éste país y del mundo entero. Al final entraba Morfeo e iba durmiendo a los pocos que quedaban en pie, el resto ya sobaban como auténticos cerdos, el champán había hecho estragos. Ya casi era la hora, nuestra hora, la tan deseada y así empezaba el desfile de los colchones hacia la chimenea. Se avivaba el fuego, para que nos abrazara con sus tentáculos de llamas y ya te dejabas llevar por la calidez de sus caricias. Y ya con ese fuego y ese olor a leña, uno se dejaba mecer en los brazos de Morfeo.
P.D.- Tambien, como no, me acuerdo de la hoguera y el alambique, pero éste cuento ya está escrito, en la segunda parte de la "Vendimia y el Alambique"
La primera hoguera, con sus llamas teñidas de láminas de plata, con sus estallidos de alegrías, con sus susurros y compincheos. La primera hoguera, la que nunca se apaga y que nunca se olvida. Y el quiera venir conmigo que se suba a este carro y así se traslade a su propia y primera hoguera, y notará que sus llamas le son conocidas, que las lleva grabadas a fuego lento dentro del alma.
Tambien recuerdo las hogueras de las acampadas, hogueras con luz de luna y bajo el manto de las estrellas. La vida se realizaba alrededor de ellas, las risas, los llantos y las penas y el dejarse acariciar por esa mano caliente que emana de ella. Hasta que las horas pasaban y ya los primeros rayos anunciaban el amanecer rojo, el espléndido amanecer de cada día.
Otras hogueras, fueron con paseos al monte. Alrededor de primeros de Noviembre, el día de todos los santos o el de la noche Celta. Los Celtas dejaban vagar esa noche a todas las ánimas, era su noche y los humanos se refugiaban en sus casas. Dejaban bebida y comida para las almas en pena, en el alfeifer de sus ventanas. Para la ocasión las almas se colgaban sus mejores galas, que eran cuatro harapos, pero con xeito (gusto), ya se sabe que ellos son muy apañados. Los harapos parecían trajes de gala y así desfilaban, y al frente siempre iba la Santa Compaña o santa que acompañaba a los muertos. Eran tardes de castañas asadas (el Magosto, se le llama), mezcladas con vino ácido, amargo y espeso. El olor a castañas, junto con el de la leña, era un olor que te atravesaba como una daga. Era la muerte en vida, era una pena de muerte.
Otra textura de la hoguera, inolvidable para mí. Era la chimenea de mi casa de Vigo, que por Navidad, para ser más concreto, en Fin de Año, mis padres nos dejaban encender la chimenea. Era la única vez en el año, era el 1 de enero, era un día señalado, como lo era el 1 de noviembre para las almas en pena. Se encendía el 31 de diciembre, siempre con las ganas que se pueden tener al ser el único día. Aunque que para encenderla había que sudar a chorro, pues debía haber una coincidencia astral: que la luna, el viento y las constelaciones, coincidieran en ese mismo momento y que nos ayudarán a realizar nuestro sueño, que se encendiera de una puñetera vez la chimenea. Aún así, nos aventurábamos y nos poníamos a ello. La primera fase era de ventanas abiertas y desde fuera, salían cortinas de humo por las ventanas y daba la impresión desde fuera, de que la casa estaba en llamas. De todas formas, ahora sigo pensando que el constructor o paleta que la hizo aún debe estar ardiendo en el infierno.
Después venía la espera, las largas horas en que se desarrollaban multitud de acontecimientos: primero era la cena, seguida del atragantamiento por las uvas y después las inconsecuentes o surrealistas borracheras y por fin el programa de fin de año de la tele. Este era un castigo y una penitencia en vida. Por él desfilaban todos los crápulas de éste país y del mundo entero. Al final entraba Morfeo e iba durmiendo a los pocos que quedaban en pie, el resto ya sobaban como auténticos cerdos, el champán había hecho estragos. Ya casi era la hora, nuestra hora, la tan deseada y así empezaba el desfile de los colchones hacia la chimenea. Se avivaba el fuego, para que nos abrazara con sus tentáculos de llamas y ya te dejabas llevar por la calidez de sus caricias. Y ya con ese fuego y ese olor a leña, uno se dejaba mecer en los brazos de Morfeo.
P.D.- Tambien, como no, me acuerdo de la hoguera y el alambique, pero éste cuento ya está escrito, en la segunda parte de la "Vendimia y el Alambique"
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LORENA LARRAÑAGA
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