LA COMPRENSIÓN HACIA LOS IMBÉCILES

A pesar de mi entusiasmo inicial y porque ya estoy de vacaciones, reconozco que no estoy muy católico. El dolor de muelas fue un palizón y de los buenos, hoy sólo dormí tres horas y todo eso suma para que yo no esté en mis óptimas condiciones. Porque debía estar saltando por calles y en plan gilipollas o sea saludando y al mismo tiempo agarrándome los cojones, como señal de victoria. Como ese tío de un anuncio que va de "corazón saludable" y que sube unas escaleras a toda hostia y cuando está a la altura de que un viejo que va todo asfixiado, va y con una amplia sonrisa se da unos golpecitos en su mierda de corazón saludable.

Si a mi se me cruza un tío de esos, de corazón saludable y burlándose de mi porque no subo las escaleras corriendo, cojo y le meto semejante patada en los huevos, que los huevos le van a quedar de ojos. Es que ante la faltada, yo no me mido, ante la faltada hay que romper la cara al faltón y para que aprenda que en ésta vida el hacer el gilipollas gratuitamente, tiene su precio. Porqué ¿que le vas a explicar a un faltón?, que la cosa que hace es de mala educación y que yo lo comprendo pero que no lo comparto.

Veis de nuevo me he topado con la Asertividad. Y según sus normas yo tengo que decirle al tío problema, yo te entiendo y porque tuviste una mala infancia y te entiendo que por eso estés muy afectado y que te manifiestes agresivamente..., pero como veo que eres un gilipollas de mierda, te voy a hacer comprender de una sola vez cual es mi criterio y entonces ¡al carajo toda la asertividad!, porque eso significa el meterle un hostión que se va a quedar en estado catatónico. La verdad es que me persigue como un castigo, la asertividad, la inteligencia emocional y la comprensión hacia los imbéciles.

SÓLO QUEDO YO

Pues ya son la 1, la 1 de la tarde y tengo que darle al coco al menú de hoy, que después llegan los tres fieras de mis hijos y si no hay papeo calientan la olla para meterme dentro. Veis otro regalo navideño que se me acaba de ocurrir, un manual, no de buenas costumbres, un manual de comidas fáciles y variadas y en éste caso es por puro pragmatismo, por no encontrarme todos los días con el mismo desaguisado. Costillas, hoy voy hacer costillas y sin olvidarme de que también tengo que hacer algo de pescado y porque uno de mis hijos es vegetariano de esos que no comen carne, pero que sí comen pescado.

Después llego al supermercado y se me cruzan los cables y acabo comprando lo que en ese momento me sale de dentro y que no suele coincidir con lo previo. Pero bueno, hay que llevar un esquema de base y porque si te quedas en blanco, te agarras a él y punto. El mundo es cambiante y dinámico, pues yo también soy cambiante y dinámico. Bueno se acabó el recreo, tengo que ponerme a la faena y en ella tengo que poner mis cinco sentidos.

Pues, ¡hasta la tarde! y ya os contaré como salió la comida, que seguro que bien, porque yo no dudo de mi mismo y de mis capacidades, pues ya sabéis que soy un chef, un gran chef y además estoy muy bueno y tengo unos atributos desmedidos. Si yo no me echo flores, ¿quién le las va a echar?, mi abuela no, porque ya murió hace mucho tiempo, sólo quedo yo para quererme a mi mismo.

MIS VACACIONES

Pues ¿como me voy a encontrar?. Como me voy a encontrar si hoy ha sido mi último día de curre y tengo por delante 17 días de rascarme los huevos y en las posturas que yo quiera. Menuda pregunta más tonta, porque feliz es decir poco, ¡más que feliz!, parece más apropiado. Y mañana cojo el avión para la Península y llego a Sevilla y ya tengo el buga en la puerta y para coger directamente la autopista y por fin, podré aterrizar en mi Cádiz del alma y ¡olé!. Primero un garbeo y para ver como va la cosa o sea una primera observación superficial y para casita, a encender la chimenea.

Hay que caldear la casa de Cádiz para quitar las diversas capas de humedades. Recoloco un poco las cosas y a la compra..., ¡que tanto me gusta!. En el aeropuerto me compraré un par de libros de lectura y que serán devorados en éstas vacaciones navideñas. Si yo soy feliz con pocas cosas: tener un buga para moverme, tener leña para la chimenea, un par de libros y lo mínimo para tener de comer y ¡hala! se me suelta en un zoo y seré el más feliz de los animales.

Lo único malo, es que tengo cita con el dentista y me va hacer obras y reformas en mi puta boca. Y yo ante eso tiemblo y me acojono, pero tengo el grandioso dolor de muelas de éstos días, para recordarme que no puedo faltar a esa cita. Si ya lo decía mi abuelita, hijo no hay mal que por bien no venga o era algo parecido y yo lo traduzco a mi estado actual, jódete con el dolor de muelas que así te acordarás y por cojones,
de que te arrancarán la dentadura de cuajo.

COSAS

No sé a veces pienso que la mujer que me lleve a su seno, se llevará un loco más de los que andan sueltos por éste mundo, pero además se llevará a un prenda todo hacendoso. Y esto lo pensaba porque ahora ya estoy en casa y lavo mi ropita como mucho primor, la seco y que... la planche otro, pero después tengo que hacer el papeo y yo ante esto, me saco el sombrero y hasta me doy un beso. Qué joya de tío, que diamante en bruto, que eficacia doméstica y que mierda de vida..

Pero eso sí que nadie me regale algo relacionado con lo doméstico y que en el hombre, suele tener relación con el bricolaje. Que nadie me regale ese puto juego de destornilladores que siempre se oxidan,  esa caja de herramientas que se queda olvidada en la estantería, ese taladro de última generación, esa pistola que clava puntas y no alegrías, ese rayo láser que mide paredes, suelos y ventanas y si me los regalan igualmente, exigiré el vale para el recambio. Y mira que a un tío como yo, se le puede hacer regalos bonitos: un juego de plumas y de pinturas, una impresora, un arco iris, un juego para recoger cenizas de la estufa de leña, un cuadro, una buena y espléndida foto, una colonia, pero que sea colonia, de las buenas y por tanto, caras y yo que sé...un montón más de cosas.

Tampoco admito regalos de "abrótamo macho", es decir colonias pejigueras que se aprovechan para matar las moscas, bufandas desfasadas o fulares desteñidos, juegos de calcetines de ejecutivos un tanto raídos, cinturones porque te caen los pantalones, calzoncillos que parecen de mi abuelo, juegos de desodorante, colonia y after sun, que deben ser más eficaces para los que carecen de olfato, máquinas de afeitar que en cambio de afeitar sólo la barba te afeitan la piel subyacente y la cara se queda en carne viva y recién quemada... Bueno podía seguir, pero no quiero, creo que ya he puesto bastantes ejemplos de lo que yo admito o no.

INMADURO

Aquí estamos y estamos de guardia pero sólo de 4 horas, mis últimas horas de guardia en éste año y hasta el día 4 de Enero del 2.015 no vuelvo. Hoy es Lunes y después de un día de mierda, el de ayer Domingo en que estuve levitando todo el santo y puto día con el famoso dolor de muelas, viene la calma después del temporal y como sólo me queda hora y media de guardia, en mi mente ya estoy dando botes de contento, físicamente no, porque nunca y digo nunca me pongo a dar saltos de alegría hasta que esté en mi destino.

Porque me pasa igual que con la lotería, quiniela y demás juegos de película que nadie se cree, y que yo me creo menos, que hasta que no vea la pasta gansa en mis poderosas manos, yo desconfío. Menudo día el de ayer, menudo dolor, menudos ataques de nervios y menudo descontrol de mi inteligencia emocional. Porque desde que está de moda, lo de la inteligencias emocional yo me siento más tranquilo, porque a raíz de ello,  ya no estoy en el grupo de los locos incurables, ahora estoy en la de los inmaduros desde el punto de vista emocional.

Con lo cuál a mi me facilita las cosas, digo que soy inmaduro y eso a las tías les fomenta su espíritu maternal y claro, me quieren acoger en su pecho o en su seno o entre sus senos. Vamos donde se pueda hacer algo aprovechando ese cariño tan maternal, algo útil, algo que pueda llevar a más. De todas formas si la cosa se queda ahí, tampoco es cuestión de quejarse, porque un poco de cariño maternal no le viene mal a nadie y menos a mi, que soy un puto inmaduro.

MUELAS Y CEREBRO

Y oh!! sorpresa, mi vieja muela ha resucitado con su intenso dolor y por tanto son las 4 de la mañana y estoy aquí sentado y haciendo el gilipollas. Me despertado retorcido de dolor y me he zampado otro calmante y ahora sólo espero a que llegue su efecto de alivio, porque si ahora mismo me vuelvo a acostar, la muela me dará latigazos de dolor con más fuerza. ¿Tendré que quitármela?, pues es bastante seguro y es que si no me la quitan me la arranco yo con mis manos.

No soporto el dolor de muelas o mejor dicho, no soporto cualquier tipo de dolor y más cuando es gratuito. Pero el de muelas sí que lo he probado muchas veces, pues tengo la desgracia de ser un fumador empedernido y en consecuencia, mis piezas dentarias están para tirarse al monte y pasarse a la clandestinidad. Mis dientes, mis muelas y mis pulmones, no entrarán en la donación de mis órganos, del resto creo que aún se podrá aprovechar algo.

El Cerebro no, porque mi Cerebro ya lo tengo comprometido para donarlo a la ciencia y que así puedan interpretar el como funciona un supercerebro como el mío. Mi Cerebro es de clase A, es eficiente, es rápido, consume poco y procesa a toda hostia y además desde que lo pasé por la ITV del Loquero, está estable y no padece depresiones ni brotes psicóticos.Supongo que cuando lo done, ma cambio me pondrán un monolito en una plaza calquiera, una gran piedra en forma de polla  y que ponga en su base: "el Cerebro de Bruno, que tuvo más Cerebro que Polla".

UN PUTO ACOJONADO

Dicen y dicen que en éste pueblo a la 1 de la mañana salen las brujas a pasear y como yo creo en ellas y en lo que me echen y además como ahora es la 1 de la mañana, pongo mis antenas en estado de alarma y me quedo al acecho. Porque a la 1 de la mañana en éste pueblo no queda ni el apuntador, todo dios está metido en su sobre, menos yo. Yo ya asumo que soy un tío raro para los demás, porque yo me veo muy normal y tan normal que hasta voy vestido como los demás. Llevo pantalón vaquero, llevo la camisa de fuerza, llevo calcetines de ejecutivo y llevo los calzoncillos todos guarros.

Como veis yo soy un tío normal. Y además cuando voy por la calle saludo correctamente a la gente y hasta intercambio cuatro palabras sin importancia, lo único malo que tengo yo, es que cuando me cruzo con un gilipollas, me pongo del revés y tengo que agarrarme a mi mismo, para no irle a la chepa y comerle su cerebro maligno. Pero por todo lo demás, soy uno más de la tribu, un indio más que baila alrededor de la hoguera, un cheroqui con mocasines de piel de búfalo, un pringado más que se queda sin pasta a medio mes y que tiene que recurrir a los usureros buitres.

Sí, tengo por el medio una gran hipoteca, un coche ya pagado pero un poco destartalado, tengo tres hijos que más que hijos parecen tres pirañas, tengo que ejercer de chamán de la tribu, tengo que hacer que curo lo incurable, tengo que dormir y no puedo, tengo que decir basta y que estoy hasta los cojones de tanta corruptela, tengo que decir que sí, cuando es que no, tengo mis obligaciones y deberes y pocas compensaciones y aún así...y aún así, no me quejo de nada. No me quejo, no por nada, no me quejo porque en definitiva, soy un puto acojonado.

ASÍ SOY YO

Me he quedado sin nada, sin fotos y eso se nota, sin amigos, sin charlatanes de cafetería, sin pasta gansa, y sin nadie que me quiera o que me ceda algo de cariño. Y es que el que no llora no mama y yo ante esa frase me quito el sombrero y digo: yo lloro a mares y a ver si me cae esa breba de que alguien me quiera. Pero no, la vida no es así de fácil y tienes que tener muchas cosas para tener un encanto. Porque vamos a ver, un tío como yo, añejo, resabido, arruinado, vicioso y  asqueroso, requetesabidillo y un tanto pedante, ¿a quién le puede gustar?.

A mi desde luego, no. A un sordo puede, a un ciego, a un leproso, a una larva, puede que yo le guste, pero a un ser humano que tiene su orgullo y su gusto, lo más seguro, es que no. Un baboso como yo, tiene su lugar en el subsuelo y al lado de los gusanos y lombrices. Lo siento pero es que a veces me gusta flagelarme y es entonces cuando me pongo así de duro. Porque puestos  a castigarme, ¿qué merezco yo? y con esa sola pregunta, yo me derrumbo como un castillo de naipes.

Por tanto y concluyo, cada uno tiene lo que se merece y lo que se ha ganado a pulso. y yo precisamente no me he ganado el cielo, me he ganado mi actual estado: deprimido, vilipendiado, insultado, maltratado por mi mismo y asqueado de haber nacido. Como dije antes me encanta hacerme la víctima y todo por si un alma caritativa se compadece de mi y me acoge en su seno o mejor dicho, entre sus senos y entonces empieza de nuevo la fiesta...

PREFIERO...

Ya pasan  de las 12 de la noche y ya es hora de tomarse el biberón, para a continuación, irse directamente al catre a sobar y a soñar con la angelitos. Y dado el como estoy hoy, a todos los angelitos les daré por su sacrosanto culito y el que no se deje y que me cierre el culo como una boca de piñón, que siempre hay alguno, que me haga una mamada celestial, de esas que hacen que te olvides de la amargura de tu existencia  en la Tierra. Tengo que reconocer que estoy guarrete y porque no son horas de hablar de algunos temas.

A  éstas horas debía estar rezando de rodillas a los pies de mi cama y pidiendo a dios que me perdone por tanto pensamiento pecaminoso. Pobres angelitos asexuados que no entienden nada de sexo humano, solo lo intuyen y por lo cual se ponen nerviosos y por eso mueven sus alitas como si fueran lindos pajaritos. A mi gustan más los demonios, todos rojos, con cuernos ramificados, con rabo y con caras de malos. Y eso mismo me pasa con las personas, que las prefiero malvadas, con sorna más que irónica y que no se corten de decir las cosas a la cara.

Prefiero la carne fresca que la carne requemeda. Prefiero el malo antes que el bueno. Prefiero..., prefiero una bofetada bien dada, que una medio bofetada y porque esa media quedará guardada. Prefiero la cruda verdad, que la mentira compasiva. Prefiero que nadie me toque los cojones, porque si me los toca yo se los arranco de cuajo. Prefiero un buen beso, que mil  falsos besos. En definitiva, prefiero que alguien me diga, te quiero y que me lo diga cien veces, pero eso sí, jurando sobre una biblia.

ENFERMERAS

 Y hoy es Sábado y como es Sábado debía hacer algo importante, pero debía no es igual a que lo vaya a hacer. Debía, debía, debía, me paso la vida debiendo y no sé porqué. Porque como decía esa canción, que por cierto era una mierda hortera y desafinada: "yo pago mis impuestos y tengo una enfermera de noche...y la, la, lá" y menuda vergüenza me da el tema. Además que tiene que ver que uno pague sus impuestos con tener una enfermera de noche y es que además ya rayando más el tema, ¿qué coño es una enfermera de noche?.

Si yo fuera enfermero le ponía una denuncia al cantante, que se le iba a caer el pelo. Porque ya de por sí ya agobia el tema de la enfermeras con su minifalda y su cofia hortera y ridícula y cuantas pelis de porno se hicieron con ese monotema y cuantas pajas se hicieron algunos pacientes encamados, y es que por la mañana aparecían pegadas las sábanas por el punto medio. Y que ese tema no es lo mismo que el de los médicos y tampoco es parecido, porque el de los médicos con su bata blanca y sacrosanta y ese fonendo colgado al cuello como si fuera un fular, también tiene delito. Y tanto rollo medio sexual que se dice que hay en los Hospitales y yo os juro por mis muertos, que nunca me comí una rosca de nada

Yo sé de historias, yo sé que las hubo y que puede haberlas como en cualquier trabajo y digo como se dice con las brujas, habélas hainas, pero mientras yo no me pille ninguna, seguiré diciendo que son suposiciones. Cuando alguien me eche un polvete encima de la mesa de operaciones, a lo mejor cambio de parecer y de criterio, mientras tanto digo, que no me creo nada de la película.

FORMAS DE EXPRESAR

Lo que más me llama la atención de la gente, son varias cosas. Una y visto desde la lejanía, son sus gestos, que pueden ser más secos y más cortantes o más espléndidos y voluptuosos y hasta algunos ejercen de director de orquesta y sólo les faltaría que la música les acompañara. Hay otros que carecen de movimiento y aunque estén cabreados o felices del la vida, no alteran sus gestos, siguen impertérritos y como si nada les alterara. Lo segundo y lo que tiene más peso, es la mirada, que puede ser directa y que te atraviesa o que puede ser directa y punzante, pero que enseguida se aparta. También los hay que ni te miran a la cara y menos a los ojos, pero esa es una tribu aparte.

Lo tercero es su forma de hablar, que puede ser pretenciosa, ambiciosa y osada o que puede ser al revés, decaída e insegura. En plan neutro como que no, nadie es neutro en nada y menos hablando, porque el que intenta ser neutro se le nota que va forzado y normalmente está ocultando algo. lo cuarto es un poco de todo, se mezclan las palabras con los gestos y los movimientos del resto del cuerpo. Hay gente que acompaña sus palabras con grandes gestos y movimientos y en cambio hay otra que parece una orquesta desafinada.

Yo ya no sé a que escuela pertenezco, pues tengo un mezcla de todo, digo lo que pienso y escribo lo que digo y mis gestos a veces acompañan a mis palabras y otras veces se quedan cortos. Soy muy expresivo y por eso se nota lo que quiero o no quiero decir y en ese momento mis gestos son como los hilos de un muñeco, se nota un huevo que alguien los maneja y ¡qué causalidad!, que soy yo mismo el que mueve los hilos. Mi voz es grave y como diciendo, aquí hay un hombre de pelo en pecho, aunque en realidad es una pose.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...