HIENAS

Para desgracia, desgracia, están los desgraciados que se arrepienten de haber nacido. Eso si que es llevar unas pesadas cadenas, eso si que es llevar una gran mochila para andar por la vida. Y es que es un tema de actitud vital, si tú te consideras una mierda, recibirás hostias por todos lados. Porque la debilidad se huele, se toca, se palpa y hay gente que es especialista en explotar esa debilidad en los demás y meten el dedo en la llaga y hasta que les sale por el otro lado.

Hay Hienas disfrazadas de personas, ellas huelen la carne putrefacta de la debilidad. Huelen el agua estancada, huelen y tocan la espesura de su cerebro y lo peor, es que no perdonan y no sé porqué tienen que perdonar, pues en realidad, ¿en que les puede molestar la existencia de esos seres sin alma?. Pues muy simple, porque ellos se crecen a base da aplastar cráneos ajenos y se hacen más fuertes y poderosos y porque en definitiva, se alimentan de la maldad propia.

Es un proceso de autofagocitosis, pues se retroalimentan de su propia maldad y les importa una mierda que el tío sin alma se quedara seco de ánimo. Ánimo y Alma, dos cosas que significan lo mismo y ¿que es de un alma sin ánimo y que es del ánimo sin Alma?, si el ánimo es el alimento del alma y es el que le dota de energía eólica y el Alma es su depósito. O sea que no hay Alma sin ánimo y no hay ánimo sin alma, pero las Hienas siempre estarán, ahí.

SÍMBOLOS PRIMARIOS

O me espabilo o me acabarán comiendo las musarañas. O me pongo las pilas o vendrá algún buitre y me comerá los ojos. Como me deje llevar un solo instante y de nuevo abra los ojos, puede que esté al otro lado de la película o sea que puede que os escriba desde el otro lado de la frontera. La única frontera que realmente existe, la frontera entre la vida y la muerte, las demás son aditivos interpuestos por las mezquindades humanas.

En cambio de intentar entender que hay al otro lado de la frontera y para así romper las barreras de esa frontera, nos dedicamos a poner más fronteras por el mundo. Parcelamos todo lo que vemos, ponemos muros, ladrillos y vallas de espino y decimos, esto es lo mío y lo tuyo es eso otro. Después y con el paso del tiempo, le ponemos un nombre y un himno y una bandera y ya está, ya está echa la patria patriotera, el feudo de uno y de tu parentela.

Y a pelear se ha dicho, oye vecino has movido una piedra de sitio, oye fulano no toques mi muro cuando pases por el camino, oye tío saluda a mi bandera, oye no escuches al vecino del otro lado, escúchame a mi, que soy más vecino que nadie. ¿Infantilismo?, pues puede que lo sea, aunque un niño no se pelea hasta matar por su patria o por su bandera. Podía definirse mejor, como un estado embrinario, un estado en donde el cerebro aún no está lo suficientemente desarrollado y se queda así, en estado catatónico, pues sólo ve banderas, fronteras y demás símbolos primarios.

LOS AMOS DE LA PELÍCULA

Escrúpulos aparte, hay que reconocer que ésta vida es una mierda. Pero una mierda,¡mierda!. Otra cosa es que tengamos que adornarla y para que así se haga más apetecible o más comestible. Pero en primera instancia o sea una vez que le quitamos el envoltorio, la vida es una cagada o una bosta de vaca. Claro que es lo que tenemos y nos adaptamos a andar entre la mierda o nos comerán las moscas de la misma mierda y en un proceso de fagocitosis.

Hasta ahí todos de acuerdo y donde empiezan las diferencias, es cuando nos planteamos que hacemos con esa mierda. Pues algunos le dan una forma bonita y aprovechan la mierda como abono y hacen un maravilloso jardín con todo tipo de flores y árboles, es lo que se llama, un proceso de reconversión. Otros no, otros se quedan en un estado catatónico contemplando la mierda, se convierten en sujetos pasivos y pintan los mismo que una estatua en medio de una plaza o sea no pintan nada. Otros, que son más equitativos, dividen la cosa en dos partes, una parte de mierda y otra parte de jardín botánico, son los llamados realistas.

Y por último hay los que rechazan la mierda y el jardín botánico y estos se van directamente a otra dimensión y tienen la facultad de poder colarse por cualquier fisura para alcanzar su meta. O sea que les da igual que les ponga el transporte un canuto bien cargado que un hongo alucinógeno, el caso es el quedarse colgado en otra dimensión. Y no puedo olvidarme de los que se plantean la vida o la mierda como una parte más de su negocio y alquilan su mierda o la parcelan y la alquilan por partes. Y ya sabemos de que va éste cuento, el tío saca pasta de su alquiler y cuando tiene mucha pasta, compra la parcela de al lado y poco a poco se hace con un amplio territorio  y de ahí vienen los grandes hacendados y en definitiva, los que se hacen los amos de la película.

AY¡¡¡ (Poema)

Ay¡¡ de quién me diera un beso,

Ay¡¡ de quién me regalara un sentimiento,

y una flor de pascua y una madreselva,

o un fruto prohibido de aquellos tiempos,

algo que signifique algo,

algo que sin palabras lo ame,

algo que huela a fresco

o a la fragancia de ese naranjo,

algo suave, algo envolvente,

y algo que me haga viajar a través del tiempo.

UN PREDICADOR DE LA VIDA

Pues que nada y advierto que el que nada no se ahoga. Y hoy podía ser un día grande y a pesar de los lúgrubes acontecimientos ese podía se puede transformar en un hecho. Todos los días pueden ser grandes y hasta que nadie demuestre lo contrario en principio son todos grandes. Grandes de tiempo y de espacio, grandes de aconteceres inmensos, de pequeños detalles ilusionantes, de malas o buenas noticias, de sentimientos contradictorios y de luchas por la vida.

Hoy me siento un predicador de la vida y reclamo la vida y reniego de la muerte. Soy como esos colgados que alucinan con la laboriosidad de las hormigas o el como se hace la miel a través de un panel de abejas. Hoy quiero ver y sentir vida y me importa un carajo que algunos me clasifiquen de hortera vitalista. Hoy me pongo el disfraz más positivo, hoy doy cantos de sirena y me enamoro de las cosas buenas. Hoy no lloro, hoy solo me río, hoy no sufro, pues hoy mi corriente solo va en un sentido, hacia la polaridad positiva.

Si y ya sé que algunos pensarán que menudo canuto me he fumado, que no me entero de que va la película y que sería mejor que me retirara a un monasterio budista. Pero bueno, es un momento de lucidez alucinatoria, es un momento de placidez en éste mundo, es un momento de paz interior, es un momento de sentir lo que realmente piensas y ojalá  su duración no fueran escasos segundos, sino que fueran años y años de mi existencia y ojalá que la Luna nunca se escondiera y que un trocito de ella me diera más calidez humana.

EL ATENTADO

Hoy siento que estoy de luto, por fuera y por dentro y todo porque tres colgados islamistas, tres pringaos ultraortodoxos, tres imbéciles que se creen que la felicidad está en el cielo y que la vida ajena no vale ni un penique, se han llevado a un montón de personas por delante. Y me importa un huevo que ellos se crean lo que quieran y me importa dos leches que reivindiquen todos sus derechos celestiales y terrenales y que el mundo occidental sea su enemigo, ¡coño!, que se inmolen en medio del desierto.

De duelo estoy y lo estoy con más pena que rabia, aunque a veces la rabia me domina y pienso que si tuviera un arma en la mano, me cargaría a todos los que van de que su pensamiento es el único verdadero y de ahí y en consecuencia, se creen que son los verdaderos profetas en la Tierra. Estoy de duelo, por la imbecilidad humana, por los descerebrados a los que le queda una neurona, por los asesinos a sueldo y aunque ese sueldo se cobre con ideales paranoicos, por los humanos que necesitan creer que morir es más puro que vivir y sobre todo estoy de duelo, por los que murieron a manos de esos crápulas.

Sino encuentro nombre, sino encuentro adjetivos, sino encuentro forma de describir lo indescriptible y es que el matar en nombre de Alá o de lo que sea, es como besar la mano del Padrino, se la besas y aceptas su autoridad mafiosa. Y yo estoy en contra de la violencia y más si esa violencia se cobra vidas humanas, sí, vidas humanas, vidas que fueron sesgadas por cuatro gilipollas que fueron convenientemente adoctrinados y con la promesa que por su acto vandálico tienen un sitio reservado en el cielo. Y me importa un huevo que me fichen entre sus futuros objetivos y me importa un bledo que me corten los huevos, yo ya lo dije siempre, no tengo miedo, ni ahora, ni nunca, sólo tengo el asco que me producen algunos seres inhumanos.

LA CAMERÓN

No sé como deciros que empieza el declive y que esa misma película se repitió mil veces a través de la historia, y esa historia, es que después de un Imperio viene la decadencia humana. Por tanto no es ningún descubrimiento ni tampoco ningún truco de magia que me haya sacado de la manga, pasa con todo lo que fue un Imperio y también pasa con alguien que ha sido grande o que simplemente pensaba que lo era. No hace falta que sea un tío o tía reconocido por la plebe y que tenga millones de seguidores paranoicos, llega con que el o ella se sienta el rey o la reina del Universo.

Ahora para algunos empieza lo crudo, lo realmente alucinante, empieza el declive de una estrella que nunca fue estrella, pero que se lo creyó en su momento. Hoy vi unas fotos en un periódico de una de las divas del cine y pude apreciar y porque no soy ciego, que por muchos estiramientos y cirugías estéticas, las cejas ya le llegaban al suelo y  su cuerpo era el de una oruga llena de arrugas y para quién vive de la imagen de su cuerpo esbelto, es como darle el golpe de gracia o el definitivo.

Y no me da pena y porque a sus 45 años tiene todo lo que yo en mi vida no pude tener, yo y unos cuantos millones de personas y por no decir, que casi toda la humanidad entera. Y además si yo tuve que asumir mi vejez y sacarle brillo y lustre, pues coño, que esa tipa, que es tan persona como lo soy yo, que se espabile y que asuma que la vida pasa y que se cumplen los años. Vamos, ¡que se lo curre y sude su cerebro!. Por tanto que asuma su vejez  como los demás mortales, que se mire en el espejo y se diga, tía me estoy arrugando.

Y es que hoy alucinaba con los comentarios de que la Camerón Díaz se casaba con un rockero,del que no sé ni su nombre y que si era la soltera de oro y que si la boda se celebraba en su mansión de Beverly Hills y que si fueron invitados cuatro gilipollas ilustres, que por cierto ya tan guiñapos como ella. Y cuantas pajas echadas al nombre de su eminencia la Camerón y cuantos sueños rotos por su grimosa compañía y cuantos despertares sudorosos por culpa de quedarme con su pellejo en mi mano y todo porque  las muñecas de porcelana son duras de tacto, pero son demasiado frágiles por dentro y más si están hechas a base de estiramientos y de diversos añadidos superpuestos.

LAS FISURAS DE UNO

Me estoy demostrando a mi mismo que ya no soy el superman de antes, el guerrero invencible que todo lo podía y cuantas más batallas y frentes tenía, yo me fortalecía más y más. Era como el efecto de cargarse con una dinamo, a más velocidad más carga positiva. Bueno, esto tiene algo o mucho de bueno, pues después de estar en el cielo ahora me toca chingar en la tierra y en ese aspecto, me hace ser más humano. Supongo que al estar menos fuerte, puedo llegar a entender mejor al más débil.

Claro que eso tiene un límite y porque no hace falta sentirse el más deprimido de la Tierra para entender a los deprimidos o el más borracho o el más pirao. Un límite nunca claro, un límite bastante difuminado, un límite oscilante como un péndulo, un límite fluctuante y al vaivén de las mareas. Pero yo no me dejo llevar por esas muestras de "debilidad", me rebelo contra ellas y porque mientras fui un superman he sido el tío más feliz de la Tierra y eso te deja poso y un buen sabor de boca. Y sé que a veces me he pasado y que he cortado cabezas que pude dejar indemnes, pero el gusto que tuve en hacerlo me ha compensado con creces.

Y además hay que pensar en el efecto rebote. Por tanto después de varios años sumido en la depresión, lo lógico es que cuando te encuentras en la cúspide, es que se te escape un poco la mano. Es como vengarte de la depresión o es como si después de estar enterrado vivo, ves de nuevo, la luz del sol. Lo normal, es que aprietes los dientes con fuerza y que actúes con rabia vengativa y lo de la mala conciencia se la dejas para otros. No sabéis lo bonito que es sentir que uno nunca se equivoca o que nunca mete la pata y si alguna vez sientes que la metes, no pasa nada, pues son gajes del oficio, pues es como el dar un paso atrás, pero no para quedarse atrás, sino para coger más carrerilla y así ir dar un gran salto adelante.

ASESINAS NEURONALES

Yo la verdad es que no daría ni un euro por mí y porque no me fío de mí. No me fío en algunos momentos y aunque hoy en día son momentos transitorios, supongo que poco a poco se irán agrandando. Son como pequeños precipicios pero que de cada vez, son más altos y profundos y eso mismo y en otras ocasiones, me ha llevado a tener que hacer una revisión de mis neuronas o lo que es lo mismo, al que psiquiatra me apriete las tuercas sueltas. Y por tanto ya sé el método, pastillamen a espuertas y a dejarme tieso y seco como una mojama al sol.

Primero te dejan seco y enjuto de coco, después te van bajando la dosis y por último, empieza un cierto amanecer de cuatro ideas y por la tendencia psiquiátrica que vi últimamente, antes te dan unas clases someras pero intensivas, del como debe ser un buen comportamiento. Y ahí sí que ya no sé lo que debo hacer, porque si sigo sus pautas al pie de la letra, os aseguro que me quedaré gilipollas de por vida, pero si no las sigo y aunque sea parcialmente, me quedo al margen del funcionamiento social "como es debido" y ya está, ya me clasifican como un puto marginado.

Y tampoco tengo las pilas tan cargadas como para luchar contra muchas de las normas sociales, por lo menos no las tengo para luchar yo solito. Siempre pensé que mi ideal sería hacer una revuelta en uno de esos loqueros que frecuenté, y yo de líder de la película y siguiendo las pautas del Nido del Cuco y por eso de decir que se sigue alguna pauta, porque por mí, ni pautas, ni rejas, ni muros, ni loqueros. La "Rebelión de los locos" y contra el poder de los cuerdos, contra esos señores tan autosuficientes que para mantenerse en su pedestal, usan la alquimia de las drogas que algunos llaman "legales" y que otros llamamos, "asesinas neuronales".

REYES Y MAGIA

Pues si señores, estoy en pleno día de Reyes y hasta ahora estoy disfrutando como un niño con un juguete nuevo. Levantada mañanera y porque mi hijo pequeño estaba despierto desde las 4 de la mañana y ya con eso lo digo todo, la ilusión de un niño vale más que mil palabras. Y esa ilusión se contagia, es como un virus de la Gripe pero mucho más rápida y juro hasta por mis muertos que mientras al niño le quede una sola brizna de ilusión en los Reyes, yo seguiré al pie del cañón con él.

Porque además pienso que después de la ilusión que tiene un niño en el día de Reyes, ya no se vuelve a tener otro momento en la vida, tan alucinante. Lo único que se me ocurre de algo parecido, es cuando te enamoras de alguien, pero creo que también hay diferencias evidentes, por lo menos referente a la magia que desprenden los Reyes en un niño. Porque menuda bola y menuda mentira y en cambio los niños se aferran a ella todo lo que pueden y además, claro que es gran palo el día en que te enteras que son tus padres los verdaderos Reyes. Es como pasar del mundo de la magia al realismo de la puta vida.

Magia también tiene el enamoramiento, pero es de otra manera. Es más tipo de magia humana y aunque los ojos te hagan chirivitas y que no puedas respirar como es debido, la otra persona y por muy endiosada que la tengas, es humana y sabes que tiene fisuras y debilidades, otra cosa es que tú no quieras verlas y valorarlas. De todas formas, no sé porque le doy tantas vueltas al tema, son dos cosas distintas y diferentes y punto y pelota y ojalá a lo largo de tu vida puedas vivir la magia de ambas repetidas veces. Yo sería el primero en apuntarme a ese carro.

UN FOROFO MÁS

A pocos y a poquitos empiezo a estar hasta los huevitos. Ya llega de fiestas festivas, ya sobra tanto despiporre de comidas pantagruélicas, de tanto dispendio gastronómico, de tanta mierda suelta entre tantos polvorones somnolientos, de tanto andar a ciegas y haciendo que crees lo que nunca creíste en tu vida, ya está bien de Navidades estelares y de tanto santo apostólico, de tanta familia  podrida y con ese tufillo a gusano rancio. Un poquito hasta hace gracia, un demasiado te produce nauseas y vómitos incoercibles y un término medio, te produce mareos con olor a pedo de pozo negro.

O sea, hasta aquí llegamos o somos lo que somos o no somos nadie y es que en la guerra no existe el término medio, o matas o te matan. Pero la verdadera cuestión es preguntarse, ¿el porqué hay que matarse?. Pero aterricemos sobre la realidad y por tanto, volviendo al asunto que toca en éste momento, hoy es víspera del día de Reyes y yo estoy hasta los huevos de mi existencia. Claro que siempre están tus hijos por delante y que por cierto, ya no se creen que la Virgen fuera bendita, ni que los ángeles fueran asexuados y que los tres Reyes Magos vengan cargados de regalos.

Aunque hay que decirlo todo, con la llegada de los Reyes y con el tema de ver los ojos de mi hijo pequeño llenos de ilusión desbordante, llega para que yo me haga el más tonto de la Tierra y sea el tío más creyente que hay debajo de las estrellas. Vamos, que si hace falta me hago Satánico o me monto una secta divina, divina de divina y divina de la muerte. Si en el fondo de lo que estoy harto, es de tanta fiesta eclesiástica y de tanto puñetero villancico, si todo éste tinglado que se monta se hiciera en silencio respetuoso, menos el día de Reyes en el que es de agradecer el acompañamiento de gritos de niños, yo sería un puto forofo más de la Navidad.

A. Muñoz Molina, "La dama y el unicornio"

"Los gatos y los unicornios son los dos animales más hermosos que haya inventado nunca la literatura. De los unicornios, tenues criatur...