UN TÍO ESTÚPIDO

La estupidez se mide en grados caloríficos y si un tío estúpido cualquiera, pasa de 37º, no es fiebre lo que tiene, es sólo que fermenta su estupidez latente y a partir de 38º, la cosa indica que la estupidez no es latente, sino que es evidente. Pero ésta es sólo una forma más de medir la estupidez, porque con un simple vistazo a esa persona diana, ya descubres que su personalidad no es normal y que padece un grave trastorno de la personalidad.

A un tío estúpido se le identifica porque viste entre pijo y hortera o sea que quiere ser lo que no puede ser y lo que no puede ser en éste caso, es ser un pijo. Un estúpido es un tonto con pretensiones que intenta disimular su procedencia social y si hace falta para ocultar ese rasgo, se viste hasta de margarita pija. En realidad padece de complejo de clase y por tanto reniega de su gente y es de los que le da vergüenza volver por su barrio y presentar a sus padres, hermanos y demás parentela.

Por no hablar de sus antiguos amigos de barrio, de los cuales también ha renegado, no sin antes contarles que él es el director de una gran fábrica o el tío imprescindible de una empresa maderera,  y todo por no decirles la verdad verdadera, que trabaja en una puta funeraria, llevando fiambres de la casa del muerto de turno al hoyo del cementerio más próximo. Un estúpido es el que te dice, y siendo la última mona de su curre, es que nosotros, la empresa, hacemos esto y hacemos lo otro y como si el participara algo en el asunto de la política de su empresa. Un tío estúpido te vende por un plato de lentejas y después te intenta explicar que no le quedaba más remedio.

HAY DÍAS, COMO HOY

A veces, como hoy, te entra la vena poética y no lo puedo remediar, escribo y escribo poemas y no sé como parar. Porque hay días en que las palabras juegan a hacer estrofas y versos y tú quieres estirarlas hasta hacer un verdadero texto y cuando casi lo tienes, van las palabras y se vuelven a encoger. Hay días, como hoy, en que la vida se condensa y reniega de que sea explicada, sólo quiere manifestarse en una forma, con bellas frases cortas.

Hay días, como hoy, en que no merece la pena intentar hacer un libro de texto y todo lleno de porqués y de comos, llega con trasformar lo que sientes en pequeñas filas de palabras. Hay días, como hoy, en que es mejor cerrar el libro por la página de inicio, porque lo que has leído se lo han llevado las hadas. Hay días, como hoy, en que es mejor abrir la puerta a los sentimientos, porque ellos están llamando a tu puerta con inusitada fuerza.

En fin, hay días, como hoy, en que sería mejor dormir sobre una cama echa de nubes y tener de mesilla de noche a un asteroide perdido. Sólo faltaría la luz de la luna iluminando mi cara. y así, ¡Hasta mañana!.

A VECES ME REVUELVO..(Poema)

Sí, a veces me revuelvo

y me rebelo contra los imponderables,

contra la sin razón,

contra el resentimiento,

contra la mentira y aunque sea piadosa,

y no, no me arrepiento de ello,

aunque a veces tengo que cruzar los temporales,

 profundizar en los terremotos,

y navegar en los siete mares,

pero yo soy así,

  y prefiero luchar rodeado de mis cuatro certezas,

que ganar con la imposición de los ideales.
.

OBJETOS PERDIDOS...(Poema)

Puede que mis palabras suenen a hueco,

pero son palabras llenas de mensajes,

de mensajes desesperados,

de gritos de auxilio,

de letras llenas de amor,

de odios, de penas, de dudas,

de incertidumbres...

y hasta de objetos perdidos,

de esos que sin darnos cuenta,

  se han quedado por el camino.

IDEAS OXIDADAS

Si nadie me dice nada, si nadie me rebate, si nadie me dice, tío estás muy equivocado, ¿como voy a saber que alguien me apoya o que me apoya algunas veces o que no me apoya en ninguna?. Ahora resulta que busco apoyos, ¡tiene cojones la cosa!. Y ¿porqué ahora y no antes?, si yo hice toda éste trayectoria del blog en solitario y entonces debe ser que ahora, estoy perdiendo el rumbo y que necesito faros que iluminen mi sinuoso trayecto. Yo que sé, supongo que de vez en cuando necesito a la gente y como es una necesidad muy primaria, no se puede explicar, sólo se puede manifestar.

Y no es que necesite cariñitos y cálidos brazos sobre mis viejos hombros, no, no es eso. Es que lo que necesito es polémica, me encanta la polémica y venga a tirar de argumentos contra otros argumentos y confusiones y dudas y al fin, decisiones. Porque yo puedo ver las cosas desde muchos ángulos y desde muchas dimensiones, pero sigo siendo un ser humano y por tanto, tengo mis limitaciones de fábrica. Las pilas no son eternas, los sentimientos a veces languidecen y los pensamientos no son interminables.

Menos mal, que tengo por delante unas buenas vacaciones y así podré rellenar mi depósito de ideas nuevas y frescas. Es necesario renovar el vestuario, es necesario el verse en otros espejos, es necesario indagar en otros conflictos diferentes, en otras historias, en otros pensamientos, en otros mares de dudas y en definitiva, moverse por otras certidumbres. Hay que empezar a pensar en cambiar de pecera, porque ésta, ya está demasiado contaminada con ideas oxidadas.

CABEZAZOS

Si uno no se da de cabezazos contra el mismo muro, ¿como va a saber que hay detrás de ese muro?. Aunque también puede ocurrir que antes de que ese muro se derribe, se abra tu cabeza como un melón y se desparramen tus sesos por el suelo. Pero para que eso no ocurra, dios nos dotó de inteligencia y esa es la que nos dice, en que momentos hay que darse de cabezazos y en que momentos hay que tomarse un descanso o un kit kat en esa tarea tan inhumana.

Porque darse hostias contra un muro y sin conocer lo que hay detrás, es una tarea que a veces supera la capacidad humana y porque te faltan datos y porque de alguna manera es como luchar a ciegas. Y si no luchas, pues vas más jodido, porque sin luchar la vida se te reduce a un puñado de arena que se te escapa entre tus dedos y además después ya no tienes vuelta de hoja y lo que has dejado pasar, ya nunca volverá. O sea o vas de frente o tendrás que ir dos veces.

Y duelen, los cabezazos duelen y de que manera, pero más duele en el alma la ignorancia de no querer saber lo que hay detrás de ese muro. Y además que sería de nosotros sin tener la curiosidad de querer saber, seríamos como gusanos que se arrastran y que se arriesgan a ser pisados por cualquier bota. Por tanto, a darse de cabezazos y hasta que el muro reviente y así por fin, sepamos lo que hay al otro lado.Y sobre todo, ¡Ánimo! y a disfrutar de ese descubrimiento.

ME DEBO A MI PÚBLICO

Hoy viendo el contenido de mis escritos, creo que podía dar unas clases magistrales en la Universidad de Ohio sobre el tema "La influencia de la luna en las relaciones interpersonales". Dada por el insigne doctor y profesor, Bruno Lamoso, que posee su cátedra en la Universidad de la Vida, sita en la isla de Menorca (Spain). Y bueno, venga a largar sobre el tema y con grandes circunloquios ganarme los aplausos de mi querido público, al que amo tanto.

Pero yo in vivo y coleando no soy el mismo, pero no porque me corte, es porque me despisto viendo algunas caras entre la audiencia. Necesito focos que apunten a mi cara, para quedarme ciego y así no poder mirar a nadie a su puta cara. Tendría que refinar mi lenguaje y apartar los tacos de mi vocabulario, que a veces es demasiado soez y guarro. Y bueno, hacerme un curso de internet sobre los buenos modales y otro, de como mover los brazos con los cambios de las entonaciones.

Que no es el tema, el de agarrarse a la mesa y el no soltarla en toda la conferencia. Hay que mover manos, brazos y cuerpo y tal y como si fuera el baile del vientre. También tengo saber el como estar sentado y el  levantarme sólo cuando lo requiere la situación. Y al final, tengo que aprender a levantarme con parsimonia y hacer la genuflexión a mi público y volverla hacer al cabo de un rato y el público de pie aplaudiendo y yo todo vanidoso y lleno de orgullo y apunto de correrme ante mi público. Lo dicho, tengo que aprender a morderme la lengua. ¡Coño!.

LOS PROBLEMAS

Y hoy es Miércoles y como soy un tío normalizado, hoy toca un partido de fútbol de la Champions. O sea lo del fútbol va dentro del paquete o del kit de mi instalación. Ocupa poco espacio en mi disco duro, pues porque tengo otras preocupaciones y formas de divertirme más importantes que ésta, pero ahí está y no hay que desdeñarla ni despreciarla, sólo es una forma más de divertirme. Ahora si tuviera una títi a mi lado, el fútbol se iría al carajo y por la puerta principal y no hace falta que sea una títi, si a esas horas en que ponen el partido no estuviera tan cansado como para seguir escribiendo, ya se enteraría el fútbol para que vale un peine y una pelotita en el césped.

Como veis el fútbol ahí está, pero es prescindible. Y además y poniéndonos serios, no hay nada imprescindible en ésta vida. De todo y según las circunstancias, se puede pasar y digo según las circunstancias, porque a veces uno se empeña en pasar de algo y en ese preciso momento y por lo que sea, uno no está para pasar de eso. Es cuestión de saber el momento adecuado, es el dejar ese problema en stand by y sólo estar pendiente de que cambien las condiciones y ¡zaca!..., y el problema a tomar por el culo y que así pase a engrosar las filas del paro.

Pero lo peor de todo, es la maraña de problemas o sea el querer pasar de varios y al mismo tiempo. Pero eso ya no es atacar el problema con inteligencia, eso es darse de cabezazos contra un muro y precisamente contra el muro de las lamentaciones. Hay que desglosar los problemas y como siempre se ha dicho en las grandes escuelas filosóficas, hay que saber priorizar. De entre todos los problemas hay que escoger el más importante, el que te hace más daño de todos, el que te bloqueo y el que te deja con cara de tonto y a ese problema y cuando se cumplan las condiciones de ataque, irle directamente a la yugular. Ya el resto de los problemas al ser secundarios, es coser, cantar y si te dejan follar un poquito, pues mejor que mejor.


UN SUTIL PSICOANÁLISIS

Lo que queda claro, es que no se puede forzar el estado de ánimo y si uno está jodido no puede aparentar el estar cojonudo, poder puede, pero se le notará y además él mismo se sentirá peor por hacer ese esfuerzo en vano. Igual pasa al revés, que estés tú estés en un buen momento y que quieras aparentar que estás tocado del ala y por las mismas razones que antes. Y si ya eres un tío fluctuante, pues ya no habrá dios que te aguante.

Y es que repasando algunos de mis escritos, me dije: ¿que imagen transmitiré? y como si me importara algo. Pero viéndome a mi mismo y haciéndome un sutil psicoanálisis, lo primero que pienso es que a veces se me va la pinza y ¡de qué manera!. Lo segundo, es que me cabreo mucho o digo que me cabreo por muchas cosas, y después en realidad no me cabreo tanto, porque sino iría apañado. Tercero, que por mucho que proteste y que maldiga, sé nota que me encuentro bien conmigo mismo y por lo tanto, que estoy en un buen momento de mi vida.

Cuarto, que hay temas recurrentes, pero eso es el sello que lleva cada persona, sus recurrencias personales. En algo nos tenemos que diferenciar, aparte de en lo físico, el pensamiento de cada uno tiene sus propias señales identificativas y por  tanto, entran las obsesiones, los sentimientos y los buenos y malos pensamientos. Y eso todo tostado al horno a 270º y durante 50 minutos, sale el molde de cada uno, a medida y bien tostadito y calentito.Yo de verdad, no sé que imagen querría dar, creo que la misma que doy,  la auténtica y la de denominación de origen. Y ese es la quinto punto de mi psicoanálisis, el que me acojo a mi auténtica autenticidad, pues llevo en mi culo un sello que pone: éste es el auténtico Bruno y es de pura cepa gallega.Firmado, la Xunta de Galicia.

¡BUENAS TARDES!

Bueno, pues el anterior escrito, el de la teta educativa, iba por otro tema y era que como un tío bien educado que soy, primero debía dar, ¡las buenas tardes!. Pero como yo me enrollo como una persiana y me pierdo por las selvas africanas, cuando quiero pensar en lo que quería decir y en el porqué había empezado ese escrito, pues me quedo en blanco satinado y me meto por el primer camino que veo. A mi me gusta hablar y me gusta que me presten la atención adecuada, como supongo, que a casi todos.

A todos no, porque hay gente que no le gusta expresarse con palabras y prefieren los largos y tensos silencios y como ellos tiene trabajado el  tema, aguantan en silencio hasta la extenuación y al final, eres tú el que rompes ese silencio y entonces te miran con aire displicente y de perdona vidas, y todo porque tú no sabes aguantar en silencio. En cierta forma te ven como si fueras un débil y un débil por no saber dominar el silencio. Que ya sé que el silencio también tiene sus tablas, pero la pregunta es: ¿porque alguien queda con gente en la calle o un bar y con música a todo trapo y después te desprecia con el silencio?.

Pues digo yo, que en su casa estaría mejor, todo en silencio sepuscral y acompañando a sus telarañas y candelabros y claro, un gato, un gato negro que encaja perfectamente dentro de su cuadro gótico. Antes la personas así, me cohibían y por tanto, me cortaban y no me sentía cómodo en su compañía y en cambio ahora, me dan por el mismísimo culo, pues yo sigo hablando como si no estuvieran y ya sabemos que el ignorar es el peor desprecio que existe. Pero es que ellos  se lo ganan a pulso.

LA TETA EDUCATIVA

Lo primero que me enseñaron en mi puta vida e incluso antes de hablar y de gatear, es a tener buena educación. He mamado teta educativa y la he mamado por cojones y sino quería teta educativa, pues ya está, una buenas hostias y todo se resolvía. Ese el método que nunca falla, los palos, bofetadas y zapatillazos. Pero ahí no se quedaba la cosa, faltaba la parte práctica y en donde tenías que demostrar que habías aprendido algo. Como coger el tenedor como se debe y con la mano que correspondía y en éste aspecto si que me llevaba cates y cates, pues como soy zurdo, siempre se me escapaba la mano.

¡Cuanto llegué a odiar a mi mano izquierda y al trozo de mi cerebro que la controlaba!. Cuantas hostias recibí por usar mal mis manos, bueno por usarlas mal según las normas establecidas, pero de aquellas, que coño me iba a preguntar: ¿que eran normas porque las establecía un tío que pasó una mala noche o porque le acababa de dejar su novia por otro tío? y ¡no extraña!, si de aquellas no sabía hablar y menos escribir, si me pusieron un tenedor en mi mano antes de que aprendiera a cagar en un water.

A mi las tetas, como que me encantan, pero a las tetas educativas, las odio. Porque no sólo en mi infancia hubo tetas educativas, también los hubo de joven y si querías chupar o tocar una teta, primero  tenías que leerte las instrucciones y que normalmente era la tía las que las sabía, que para eso eran de ella y no mías. Pero bueno, digo yo que a veces se podía resumir un poco el manual de instrucciones y así pasar directamente a un curso teórico práctico, donde las manualidades es una parte importante del tema problema. Pero no, a explicar y a explicar y cuando acababa, ya se te habían quitado las ganas (eso decías para darte importancia, porque en realidad, reventabas de la ganas acumuladas).

LORENA LARRAÑAGA

  Nadie recuerda el instante en que comenzó a existir, ni qué oscuridad precedió a la primera conciencia. La vida sucede sin pedir permiso, ...